Gremiales
Barrionuevo dijo que Milei «ha errado el rumbo»
Agregó que «incorporó a la casta política a su Gobierno».
El dirigente gastronómico Luis Barrionuevo aseguró hoy en Mar del Plata que el Gobierno de Javier Milei «ha errado el rumbo» y que el DNU 70/2023 y el proyecto de ley «Bases» impulsado por el Ejecutivo no lograrán avanzar «ni en el Congreso ni en la Justicia», mientras hizo una «recomendación» al Ministerio de Seguridad para que «trate de no impedir lo que va a ser la marcha» en el marco del paro nacional impulsado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el próximo 24 de enero.
Barrionuevo expresó que el Presidente «está totalmente equivocado y tendrá que revertir» ambas iniciativas, y expresó además que «ha faltado a la verdad, a lo que él ha manifestado» de «que con el movimiento obrero no iba a haber ningún tipo de problema, que él venía contra la casta política».
«Me lo dijo personalmente», señaló el líder sindical en el cierre de su tradicional encuentro con referentes gremiales en la ciudad balnearia, y agregó: «Nos hemos encontrado hoy con que la incorporó a la casta política adentro de su gobierno, e indudablemente le han entregado un paquete, que involucra a toda la sociedad prácticamente e intereses que hacen a la vida del país, y dentro de eso está el movimiento obrero».
Durante una conferencia que brindó en el Hotel Presidente Perón marplatense, Barrionuevo consideró que el Presidente «ha errado el rumbo prácticamente general» y que «muy inocentemente» impulsó «el proyecto que le han entregado atado con un moñito, que lo hizo Mauricio Macri para Patricia Bullrich a través de Federico Sturzenegger».
«Esta es la realidad de lo que sucedió, lo hemos visto todos. El país ha visto de qué manera se lucía Sturzenegger cuando le entregó el paquete el Presidente», dijo, y afirmó que el mandatario «ha comprado algo» para «lo cual él no estaba preparado e indudablemente hay una falta de experiencia total».
Acompañado por distintos dirigentes, entre ellos el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio y triunviro de la CGT, Carlos Acuña, el gastronómico agregó en esa línea: «Creo que está totalmente equivocado y tendrá que revertirlo. No le auguro ni en el Congreso ni en la Justicia que vaya a tener éxito, de la manera que ha venido a querer llevarnos a todos por delante».
«Lo que debe saber el Presidente es que el movimiento obrero tiene el alma y el corazón de los trabajadores, que tiene que ver con las paritarias y con el sistema de salud único en el mundo que es el sistema solidario que tenemos nosotros», expresó.
«El Gobierno tiene que saber que nosotros no somos piqueteros, ni ningún grupo social a los que algunos están acostumbrados a arriarlos: cuando el movimiento obrero sale a la calle, es impredecible. Cuando salimos a defender los derechos de los trabajadores, se han agotado todas las instancias de negociaciones o de acuerdos», sostuvo.
En ese sentido, formuló «una recomendación a la casta que es la que está hoy integrando» el Ministerio de Seguridad, para que «trate de no impedir lo que va a ser la marcha», y consideró que «lo mejor que pueden hacer es guardase y guardarlos a todos aquellos que creen que pueden impedir la marcha del movimiento obrero».
«Vienen por nosotros y nos vamos a defender. Y cuando digo nosotros, estoy hablando de los convenios colectivos de trabajo, de la paritaria y de las obras sociales. Eso no lo vamos a entregar. Para eso hubo muertos, desaparecidos, intervenciones de muchos compañeros dirigentes sindicales que lograron estas conquistas», indicó.
Aseguró además que: «Ya tenemos tristes experiencias de lo que ha pasado en otras épocas y no queremos que vuelva a suceder. La democracia en la República Argentina la conseguimos los trabajadores en la calle luchando contra los militares, así que cualquier cacatú (sic) no nos puede llevar por delante a nosotros».
Buenos Aires
Granja Tres Arroyos frenó su planta en Capitán Sarmiento y crece el temor al cierre definitivo
La principal avícola del país suspendió «hasta nuevo aviso» la actividad en la ciudad bonaerense, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas. El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas alimentan la certeza entre los trabajadores de que la paralización será permanente.
La empresa avícola Granja Tres Arroyos notificó formalmente el cese de la actividad productiva en su planta de Capitán Sarmiento a partir del 31 de agosto de 2026. En un comunicado interno, la dirección argumentó que la medida obedece a «la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento». La suspensión, definida como temporal, se extiende «hasta nuevo aviso», una fórmula que los propios trabajadores interpretan como el preludio de un cierre definitivo.
El vaciamiento que habla por sí solo
Lo que convierte la preocupación de los empleados en algo más que un temor sindical es lo que ocurre puertas adentro: el directorio inició el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas, señales que en el lenguaje industrial raramente acompañan una pausa transitoria. Según informó **Infobae**, esas acciones concretas son las que alimentan la convicción de que la paralización no será temporaria sino permanente, lo que pondría en riesgo los puestos de trabajo de los empleados que aún permanecen en la planta.
La suspensión en Capitán Sarmiento no es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena de cierres y paralizaciones que viene sacudiendo a la empresa a lo largo de todo el año. La estructura productiva de Granja Tres Arroyos se desintegra de manera sistemática, planta por planta, sin que la conducción empresarial haya ofrecido una hoja de ruta clara sobre el futuro de sus instalaciones y su personal.
Un año de recortes en serie
El panorama acumulado en 2026 es de una gravedad que no admite eufemismos. A principios de agosto, la empresa comunicó el despido de más de 250 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), justificando la medida en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar. Con anterioridad, Granja Tres Arroyos había paralizado por un mes la planta de Avex en Río Cuarto (Córdoba) y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. En Wade II hubo paralizaciones por conflictos salariales y bloqueos, mientras que en Wade I la producción se redujo de manera notoria.
El historial reciente incluye además el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y el cierre de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, desde donde los 270 trabajadores fueron trasladados a La China, la misma planta que meses después recibiría los despidos masivos de agosto. Una lógica de concentración y achicamiento que ahora desemboca en la parálisis de Capitán Sarmiento.
El peso de una deuda de 350 millones de dólares
Detrás de cada cierre y suspensión late una crisis financiera de proporciones: la empresa arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis, desde donde aceleró los recortes internos mediante un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones «de manera escalonada y en cuotas».
El colapso de la principal avícola del país no puede leerse en clave exclusivamente empresarial. Se trata de la destrucción de miles de puestos de trabajo en una industria que históricamente fue motor de empleo en el interior bonaerense y en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Las suspensiones y cierres no solo dejan trabajadores en la calle, sino que erosionan la trama productiva de ciudades enteras que dependen del empleo industrial para sostener su economía local. La fórmula «fuerza mayor» que esgrime la empresa en sus comunicados no alcanza para explicar una crisis que es también el resultado de decisiones empresariales, de un contexto macroeconómico que encareció insumos y tarifas, y de un Estado que asiste al desmoronamiento sin intervenir con políticas activas de sostenimiento del empleo.
Puntos clave
- Granja Tres Arroyos suspendió «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento desde el 31 de agosto de 2026, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas.
- El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas generan entre los trabajadores la certeza de que el cierre será definitivo.
- En lo que va del año, la empresa despidió a más de 250 empleados en Concepción del Uruguay y paralizó o cerró plantas en Pilar, Río Cuarto, Tristán Suárez y Becar.
- La compañía arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia quitas de hasta el 75% del capital con sus acreedores.
- A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis.
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