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DDHH

ATE Capital lanzó una guía de derechos para adolescentes: qué hacer si te para la policía

Con la Ley 27.801 de Régimen Penal Juvenil vigente desde septiembre, que bajó la edad de punibilidad a los 14 años, ATE Capital presentó una guía práctica orientada a toda la ciudadanía sobre cómo actuar si se presencia la detención de un niño, niña o adolescente. El sindicato rechaza la reforma y la enmarca como parte del mismo modelo que precarizó a los trabajadores.

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Desde septiembre rige en la Argentina un nuevo Régimen Penal Juvenil que redujo la edad de punibilidad a los 14 años. Frente a esa realidad, el Área de Niñez de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) Capital elaboró y difundió una guía práctica dirigida a toda la ciudadanía, con información concreta sobre qué puede y qué no puede hacer la policía ante la detención de un niño, niña o adolescente, cómo actuar en esa situación y dónde pedir ayuda o denunciar abusos.

La iniciativa se inscribe en un rechazo explícito a la Ley 27.801. El secretario general de ATE Capital, Daniel Catalano, fue contundente: «Necesitaron la reforma laboral para precarizar a los y las trabajadoras y la reforma penal juvenil para meter presos a nuestros hijos e hijas; es un espiral donde los únicos perjudicados son los que pertenecen a la clase obrera.»

Por qué una guía y no solo un rechazo

El sindicato dejó en claro que la difusión de la guía no implica aceptar la ley sino todo lo contrario. El argumento central es que, mientras la normativa esté vigente, conocer los derechos es la herramienta más concreta para proteger a los adolescentes de abusos policiales. La guía orienta sobre qué facultades tiene y cuáles no tiene la policía al detener a un menor de edad, qué derechos asisten a la persona detenida y cuáles son los canales institucionales disponibles para hacer denuncias.

ATE Capital convocó a la ciudadanía a cuatro acciones concretas ante una situación de detención de menores: preguntar, registrar lo que ocurre, avisar a familiares o referentes del adolescente y acompañar. También instó a difundir la guía en barrios, escuelas y organizaciones sociales.

La lectura política detrás de la guía

La organización sindical vincula explícitamente la reforma penal juvenil con la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, leyendo ambas medidas como parte de un mismo proyecto que descarga el peso del ajuste sobre los sectores populares. «Las problemáticas que atraviesan a nuestros pibes y pibas se resuelven con más educación, salud, vivienda, recreación y políticas públicas de calidad, no con más castigo, estigmatización y persecución», sostiene el sindicato en su comunicado.

La postura de ATE Capital coincide con la de numerosas organizaciones de derechos humanos, educadores, trabajadores sociales y referentes del campo jurídico que desde el debate parlamentario advirtieron que la baja de la edad de punibilidad no reduce el delito sino que criminaliza la pobreza y expone a los adolescentes más vulnerables al sistema carcelario.

CABA

Jorge Macri celebra el desalojo mil, mientras deja a más de 4.500 personas en la calle

El CELS contabiliza que más de 4.500 personas, 1.500 de ellas niñas y niños, quedaron en la calle por desalojos solo hasta mayo, mientras el Gobierno porteño festeja con un spot la cifra mil. El organismo denunció trámites sin control judicial y un aumento de 2883% en las contravenciones por “armas no convencionales”.

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El Argentino Diario-CABA-Desalojos-Viviendas.
Más de 4.500 personas en la calle: el costo humano del desalojo mil que festeja Jorge Macri.

El Gobierno porteño festejó con un spot de propaganda el desalojo número mil de su gestión, pero los datos oficiales que reunió el CELS indican que más de 4.500 personas quedaron en la calle por este tipo de operativos solo hasta mayo, entre ellas 1.500 niñas y niños.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), organismo de derechos humanos, cuestionó la campaña en una columna sobre la política de vivienda y espacio público del gobierno de Jorge Macri. A fines de octubre, el jefe de Gobierno porteño había anunciado que la Ciudad alcanzó las 1.000 propiedades usurpadas “recuperadas” y restituidas a sus dueños. La número mil fue una galería con un predio anexo en Cafayate 1642, en Mataderos, ocupado durante 15 años, que la Policía de la Ciudad desalojó un viernes. Macri sostuvo que la política busca reparar perjuicios acumulados durante años y devolver tranquilidad a los barrios.

Un spot con patadas, símbolos políticos y material de archivo

Según el CELS, el video alterna escenas de grupos de policía de choque que irrumpen a patadas en las viviendas con la eliminación de símbolos ligados a la izquierda, al peronismo y a la organización social. La novedad es la dimensión política dentro de la campaña oficial de “orden y limpieza”, que ya había señalado como basura a personas pobres, inmigrantes, habitantes de villas y del conurbano, y a quienes trabajan o viven en la calle.

El organismo advirtió además que gran parte de las imágenes pertenece a un desalojo realizado el verano pasado. A su entender, el uso atemporal del material busca estigmatizar a las personas desalojadas por su supuesta ideología y negar su necesidad de vivienda, al presentarlas como “mafias políticas”. La ostentación de la eliminación de símbolos políticos pretende, según el CELS, intimidar a todo el arco opositor de la Ciudad.

Desalojos sin control judicial y el atajo del “riesgo de derrumbe”

El CELS sostuvo que gran parte de los desalojos de los que se jacta el Gobierno tiene una legalidad cuestionada, porque los procedimientos se realizan prácticamente sin control judicial. El atajo, según el organismo, es el uso de certificados de riesgo de derrumbe que habilitan desalojos por vía rápida y administrativa. El riesgo es dudoso en una gran cantidad de casos, y decenas de familias quedan en la calle con el pretexto de protegerlas.

Más gente en la calle y una contravención para hostigarla

La aceleración de los desalojos aumentó la población en situación de calle. De acuerdo con el último censo popular de 2025, casi 12.000 personas vivían en esa situación en la Ciudad, 463 de ellas niñas y niños, un aumento del 64% frente al censo de 2019. El 80,7% de las personas censadas denunció haber sufrido violencia institucional por parte de la Policía de la Ciudad, el Ministerio Público y Higiene Urbana.

La figura contravencional usada para hostigar a esta población es la portación de “armas no convencionales”, que se aplica a personas que tienen entre sus pertenencias cubiertos o utensilios de cocina, indispensables para la subsistencia. Según datos del Ministerio Público de la Ciudad, su uso aumentó un 2883% entre 2023 (458 casos) y 2025 (13.660).

Villas, “Tormenta Negra” y trabajadores precarizados

Muchas de las personas desplazadas de la calle terminan viviendo en el espacio público de las villas, que el CELS describe como blanco de discriminación y agresión oficiales. Con el discurso de que allí eligen vivir delincuentes y narcotraficantes, el Gobierno porteño abandonó las políticas de integración socio urbana y desplegó operativos como “Tormenta Negra”, con más de 1.500 efectivos fuertemente armados, drones, móviles especiales y una fuerte cobertura mediática. Según el organismo, son procedimientos masivos realizados sin investigaciones previas ni controles judiciales.

El hostigamiento, agregó el CELS, alcanza también a vendedores ambulantes, cuidacoches y recolectores urbanos, a quienes se les impide trabajar y se criminalizan sus formas de subsistencia. El propio Gobierno porteño informó en noviembre de 2025 que había realizado 12 megaoperativos para desalojar a unos 18 mil manteros en zonas comerciales de la Ciudad.

Una política que se repite

La columna del CELS se suma a otras polémicas recientes. En julio, Macri sostuvo que dar comida en el espacio público genera dependencia y atrae a más personas en situación de calle, y después agentes de Espacio Público actuaron contra ollas populares en distintos barrios porteños, como informó este medio.

El organismo cerró con una definición de la Ciudad que describe: un espacio para cada vez menos hogares, hostil con quienes no gozan de privilegios y excluyente con los sectores más empobrecidos. Su conclusión fue tajante: “No hay nada que celebrar”.

Lo que tenés que saber:

  • El Gobierno porteño celebró con un spot el desalojo número mil; Macri había anunciado que la Ciudad alcanzó las 1.000 propiedades “recuperadas”.
  • Según el CELS, más de 4.500 personas quedaron en la calle por este tipo de operativos hasta mayo, entre ellas 1.500 niñas y niños.
  • El censo popular de 2025 contabilizó casi 12.000 personas en situación de calle, un 64% más que en 2019.
  • El Ministerio Público de la Ciudad registró un aumento del 2883% en las contravenciones por “armas no convencionales” entre 2023 y 2025.
  • El CELS cuestionó la legalidad de los desalojos por certificados de riesgo de derrumbe, realizados prácticamente sin control judicial.
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