Conectate con El Argentino

Elecciones

Rossi denunció “tendencias autoritarias” en Milei y pronosticó la derrota electoral de LLA

El ex jefe de Gabinete  aseguró que La Libertad Avanza obtendrá apenas 35 puntos en octubre y criticó la falta de empatía del gobierno con los sectores populares. Advirtió sobre un cambio en el clima político y social del país.

Publicado hace

#

El ex jefe de Gabinete y ex ministro de Defensa, Agustín Rossi, vaticinó una magra performance electoral para La Libertad Avanza (LLA) en los comicios nacionales del 26 de octubre y denunció un creciente malestar social contra las políticas económicas del presidente Javier Milei. En declaraciones radiales, el dirigente peronista anticipó un escenario político adverso para el oficialismo y cuestionó duramente la gestión libertaria.

«No les va a ir bien en las elecciones, van a hacer una elección lejos de 40 puntos», sostuvo Rossi en diálogo con Splendid AM 990. El exministro de Defensa pronosticó que el espacio libertario «va a estar en los 35 o 36 puntos en todo el país», una cifra que considera insuficiente para mantener el control político actual.

Un nuevo escenario político post-electoral

Para el dirigente santafesino, que aspira a ser candidato por su provincia, los resultados de octubre marcarán un punto de inflexión en la gestión de Milei. «A partir del 10 de diciembre, se puede empezar a escribir en una etapa distinta en la Argentina, porque la oposición va a tener fortaleza parlamentaria, tanto en diputados o senadores, como para iniciar un camino distinto», aseguró.

Rossi fundamentó su pronóstico en lo que define como un cambio en el humor social argentino. «Estamos ahora en presencia de un Presidente que no termina de entender que cambió el escenario político y social en la Argentina», afirmó el exfuncionario del Frente de Todos. «Son cada vez más los argentinos que están en desacuerdo y descontentos con esta política, con el daño que está generando y así lo empiezan a demostrar».

Críticas al sistema de prioridades del gobierno

El exlegislador apuntó especialmente contra las decisiones económicas recientes del Ejecutivo, particularmente tras los anuncios presidenciales en cadena nacional. «Miraba y era como que si el Presidente no se diera cuenta de que estamos en el 2025, ya no estamos más en el 2024, ya nadie le cree que el ajuste lo paga la casa», señaló Rossi.

«El ajuste lo pagan los jubilados, los pensionados, la falta de obra pública, la eliminación de subsidios», enumeró, y contrastó estas medidas con otros anuncios oficiales. «Cuando el Presidente anuncia la baja de retenciones para los productores agropecuarios y el veto para el aumento a los jubilados, lo que está definiendo es un sistema de prioridades que tiene», analizó.

Para Rossi, esta diferencia en el tratamiento de sectores revela una orientación política clara: «El sistema de prioridades empieza fortaleciendo aquellos sectores de más alto poder económico y perjudicando al conjunto de la sociedad argentina. No se gobierna así, se gobierna al revés».

Acusaciones de autoritarismo y falta de empatía

En una de sus críticas más duras, el dirigente peronista calificó a los funcionarios libertarios como «sociópatas» que toman decisiones «sin importar el daño que ocasiona al conjunto de la sociedad o a un sector de la sociedad». Según su análisis, la administración de Milei «no tiene empatía» con los sectores populares.

Rossi también detectó lo que considera «una tendencia autoritaria marcada» en el Poder Ejecutivo y garantizó que Milei «estaría mucho más cómodo si no existiese el Congreso de la Nación». «Este Gobierno soporta la democracia, pero no hay una profunda convicción demócrata en los libertarios, menos aún en el presidente Milei», denunció.

«Cuando hay alguna decisión que no es de su agrado, estalla en cólera, en ira y eso fue lo que intentó expresar el viernes pasado en la cadena nacional, no entendiendo que el hartazgo social que existe en la Argentina cada vez es más elocuente», concluyó el exjefe de Gabinete.

Puntos clave:

  • Rossi pronostica que La Libertad Avanza obtendrá entre 35 y 36 puntos en las elecciones de octubre
  • El dirigente peronista anticipa un fortalecimiento parlamentario de la oposición a partir de diciembre
  • Critica el «sistema de prioridades» del gobierno que beneficia al agro y perjudica a jubilados
  • Denuncia «tendencias autoritarias» en la gestión de Milei y falta de «convicción democrática»
  • Asegura que existe un creciente «hartazgo social» contra las políticas económicas oficiales

Elecciones

¿Qué significa ser leales?: el pueblo vuelve a salir a buscar su propia historia

A 81 años de la jornada que parió al peronismo, el Día de la Lealtad llega con Cristina presa, un Gobierno que desprecia al Congreso y a la Justicia, y un feminismo que eligió la Ciudad de Buenos Aires para su Encuentro de 2027. La lealtad hoy tiene un nombre: organizarse para que Milei pierda.

Publicado hace

#

El 17 de octubre de 1945, miles de trabajadores y trabajadoras cruzaron el Riachuelo, se lavaron los pies en las fuentes de la Plaza de Mayo y torcieron el rumbo de un país que hasta entonces decidía sin ellos.

No esperaron que nadie les concediera nada. Ese día el pueblo dejó de esperar y salió a buscar su propia historia. Ochenta y un años después, la fecha vuelve a interpelarnos con una pregunta urgente: qué significa ser leales cuando la democracia, los derechos y la propia identidad popular están bajo ataque.

Este Día de la Lealtad no es uno más. Llega con Cristina Fernández de Kirchner, dos veces presidenta de la Nación, cumpliendo prisión domiciliaria tras una condena que representa el fruto más acabado del lawfare de Comodoro Py; con un Gobierno nacional que gobierna por decreto y desprecia la división de poderes; y a menos de un año de unas elecciones presidenciales que definirán si la Argentina sigue por el camino del ajuste, el odio y la crueldad, o si recupera un horizonte de justicia social.

Una lealtad que se conjuga en presente

Este sábado, en el Polideportivo Juan Domingo Perón de González Catán, en La Matanza, el gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó el acto central del PJ provincial junto a la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente Fernando Espinoza. “Acá estamos, querían callarnos y acá estamos, recordando a Evita y Perón en La Matanza, que es la capital del peronismo”, dijo ante la multitud.

El gobernador recordó que aquella gesta “le dio voz a los que no tenían voz, les dio derechos y participación política a los que estaban marginados y excluidos”, sostuvo que Cristina “está injustamente presa por defender nuestras banderas” y planteó el desafío que atraviesa a todo el campo popular: “La lealtad con el pueblo es construir una alternativa que el año que viene termine con esta pesadilla que nos gobierna”. También dejó una definición que debería ordenar el debate de los próximos meses: “Sin justicia social no hay libertad verdadera: hay privilegios, hay explotación y desigualdad. Eso no es libertad”.

Un Gobierno que no respeta la democracia

Desde el primer día, Javier Milei eligió gobernar contra las instituciones. Inauguró su gestión con el DNU 70/2023, un megadecreto que pretendió derogar y modificar centenares de normas sin pasar por el Congreso.

Intentó designar por decreto a dos jueces de la Corte Suprema, Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, salteando el acuerdo del Senado, que finalmente rechazó ambos pliegos en abril de 2025.

Vetó la ley de financiamiento universitario y la emergencia en discapacidad, y obligó al Poder Legislativo a insistir con dos tercios para defender lo que la sociedad ya había defendido en las calles.

Llamó al Congreso “nido de ratas” y llegó a decir que “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.

No se trata de exabruptos aislados, sino de un método: degradar a los otros poderes para concentrar el poder en uno solo. Cuando un presidente trata al Parlamento como un estorbo, a la Justicia como una herramienta y a la prensa crítica como un enemigo, lo que está en juego no es una gestión de gobierno, sino la propia arquitectura republicana que tanto dicen defender quienes lo votaron por odio al peronismo.

El odio como herramienta, el antiperonismo como tradición

El antiperonismo no nació con Milei. Tiene una genealogía sangrienta: el bombardeo a la Plaza de Mayo en junio de 1955, el golpe de septiembre de ese año, el decreto 4161 de 1956 que prohibió siquiera pronunciar el nombre de Perón y dieciocho años de proscripción del movimiento mayoritario del país. Cada vez que las élites no pudieron derrotar al peronismo en las urnas, intentaron borrarlo por la fuerza, por decreto o por los tribunales.

Lo nuevo es la escala y el tono. El discurso libertario convirtió el odio en política de Estado: contra los “kukas”, contra los “zurdos”, contra las feministas, contra la diversidad, contra los trabajadores estatales y los jubilados que reclaman. Ese clima no es inocuo. En septiembre de 2022, Cristina sobrevivió a un intento de asesinato frente a su casa, porque el arma no se disparó. Las palabras que deshumanizan preparan el terreno para la violencia que mata, y una democracia que naturaliza el odio termina pagando ese precio.

Las mujeres y disidencias van al centro del poder

Hace apenas cinco días, el 12 de octubre, terminó en Córdoba el 39° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries, con más de 150.000 participantes y un centenar de talleres. En el acto de cierre, por decisión unánime, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue elegida como sede del 40° Encuentro en 2027. No es un dato menor: el primer Encuentro Nacional de Mujeres se realizó en esa misma ciudad en 1986. Cuatro décadas después, el feminismo vuelve al lugar donde nació, en pleno año electoral, para hacerse oír frente a la Casa Rosada.

La ministra de Mujeres bonaerense, Estela Díaz, lo resumió así: “Es una demostración de que se puede convivir en un espacio con sectores con los que se tienen muchísimas diferencias, construyendo una fuerza para confrontar electoralmente en el 2027”. Esa es exactamente la lección que el campo popular necesita aprender: la unidad en la diversidad no es una consigna, es una condición para ganar.

Las razones para movilizarse sobran. Este Gobierno desmanteló el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, su ministro de Justicia anunció la intención de eliminar la figura de femicidio del Código Penal y el propio Presidente utilizó el escenario de Davos para atacar al feminismo y a la diversidad, lo que provocó la masiva Marcha Federal Antifascista y Antirracista de febrero de 2025. Para nosotras, el ajuste no es una abstracción macroeconómica: es menos asistencia a víctimas de violencia, menos políticas de cuidado y más trabajo no remunerado sobre las mismas espaldas.

Evita lo entendió antes que nadie. Fue ella quien impulsó el voto femenino en 1947 y organizó a las mujeres como sujeto político con voz propia. El feminismo popular argentino, del Ni Una Menos a la Marea Verde, es heredero de esa tradición. No hay 17 de Octubre sin las mujeres en la Plaza.

2027: la lealtad es organizarse

Decirlo con claridad no es una provocación, es una responsabilidad democrática: Milei tiene que perder en 2027. No por revancha, sino porque un proyecto que desprecia la división de poderes, persigue a opositores, insulta a periodistas, ajusta sobre jubilados, universidades y personas con discapacidad, y convierte el odio en programa de gobierno es incompatible con la Argentina que soñaron quienes se movilizaron aquel 17 de octubre.

Pero la derrota del proyecto libertario no vendrá sola. Exige un peronismo que deje atrás sus internas, que escuche a los movimientos sociales, a los sindicatos, a las juventudes y al feminismo, y que vuelva a ofrecer un horizonte de futuro y no solo una defensa del pasado. La lealtad no es nostalgia: es la decisión colectiva de no volver a esperar que otros escriban nuestra historia. Como en 1945, el pueblo tendrá que salir a buscarla.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo