Conectate con El Argentino

Política 📢

Grabois cruzó a Bullrich tras la amenaza de ponerle custodia: “Señora horrible, no les tenemos miedo”

El dirigente social y candidato a diputado rechazó la intimidación de la ministra de Seguridad, quien le sugirió ponerle custodia «para que no se escape». Grabois recordó que Milei está imputado en una causa de criptoestafa donde él es querellante.

Publicado hace

#

⬛ Juan Grabois, dirigente social y candidato a diputado nacional por Fuerza Patria, respondió con dureza a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich después de que ésta amenazara con ponerle custodia «para que no se escape» del país. El cruce se desató luego de que Grabois exigiera protección para el empresario Federico «Fred» Machado, acusado por narcotráfico.

«Lo suyo es una amenaza, pero ¿sabe qué, señora horrible? Nosotros no tenemos miedo y ustedes nos tienen miedo porque no tenemos miedo. Es así de fácil», sentenció Grabois a través de sus redes sociales.

La ministra sin poder sobre su persona

El candidato de Fuerza Patria fue contundente al marcar los límites institucionales de Bullrich: «Usted como ministra no tiene poder sobre mi persona», afirmó, y la acusó de ejercer su cargo «con sadismo». En su mensaje, Grabois dejó en claro que no se deja amedrentar por el aparato estatal en manos del oficialismo: «No me mueve un pelo ni su SIDE, ni sus matones de uniforme, ni sus detenciones teledirigidas».

El dirigente social además enfatizó que lo custodia el Papa Francisco «desde el cielo», en referencia al vínculo que mantiene con el pontífice desde sus años de trabajo territorial.

Sobreseído de todas las acusaciones

Grabois desmintió las acusaciones que el Gobierno difunde sistemáticamente en su contra. «Nunca fui notificado de una sola imputación por robo, estafa, narcotráfico o corrupción», afirmó, y sostuvo que todas esas calificaciones «se las inventaron» desde el oficialismo, ya que fue sobreseído de todas las causas.

Sin embargo, advirtió sobre la posibilidad de que la ministra intente fabricar una imputación mediante presiones sobre fiscales: «Por ahí con sus extraños llamaditos a fiscales me consigue alguna inventada, pero sino deje de mentir», disparó contra Bullrich.

Milei imputado en causa de criptoestafa

En el tramo final de su mensaje, Grabois apuntó directamente contra el presidente Javier Milei y su hermana Karina. «Sus jefes Javier y Karina Milei, en cambio, sí están imputados en la causa de la criptoestafa $LIBRA donde dicho sea de paso soy querellante y se ve que andan nerviosos», señaló.

Esta referencia a la causa judicial sobre la promoción de la criptomoneda $LIBRA, en la que el presidente y su hermana aparecen como imputados, marcó el cierre de una respuesta en la que Grabois dejó en claro que no se dejará intimidar por las amenazas del Gobierno.

Puntos clave:

• Juan Grabois rechazó la amenaza de Patricia Bullrich de ponerle custodia «para que no se escape» del país
• El candidato a diputado afirmó que nunca fue imputado por ningún delito y que fue sobreseído de todas las causas
• Grabois denunció que Bullrich ejerce su cargo «con sadismo» y no tiene poder sobre su persona
• El dirigente social recordó que Javier y Karina Milei están imputados en la causa de la criptoestafa $LIBRA, donde él es querellante
• Grabois aseguró que el oficialismo le tiene miedo «porque no tenemos miedo»

Dólar 💵

El vocero de Milei dijo que el dólar podría llegar a $1.800: la grieta entre el relato oficial y el mercado

El vocero presidencial admitió en un streaming oficialista que una corrección cambiaria «es una posibilidad», y el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta un tipo de cambio cercano a los $1.700 para fin de año. La confesión contradice el discurso gubernamental de estabilidad.

Publicado hace

#

Adrián Ravier reconoció que el tipo de cambio podría llegar a $1.700 o $1.800 en los próximos meses.

El dólar y los salarios son los dos pilares sobre los que el Gobierno de Javier Milei construyó su relato de éxito económico. Pero en las últimas horas, uno de los propios funcionarios del equipo oficialista horadó ese andamiaje: el vocero presidencial Adrián Ravier reconoció públicamente que el tipo de cambio podría experimentar una corrección y llegar a valores de entre $1.700 y $1.800 en los próximos meses. La declaración, formulada en un streaming de carácter oficialista, no pasó inadvertida en un contexto donde la devaluación es una amenaza latente para el poder adquisitivo de los trabajadores.

«Es una posibilidad»: la admisión que el oficialismo intentó minimizar

Ravier intentó enmarcar la posible corrección cambiaria como un movimiento «mínimo» que «no va a tener un impacto significativo en el bolsillo de los argentinos». Tras recorrer una serie de grandes devaluaciones de gobiernos anteriores para contextualizar el escenario actual, el vocero reconoció que «es una posibilidad que el tipo de cambio llegue a $1.800 ó $1.700 para dentro de unos meses». El argumento del funcionario buscó diferenciarse de saltos cambiarios abruptos del pasado, pero la admisión en sí misma representa una fisura en el discurso oficial de estabilidad cambiaria que el equipo económico repite cada vez que puede.

La pregunta de si existe o no atraso cambiario sobrevoló la declaración de Ravier, quien esquivó una respuesta directa: «Si hay atraso cambiario o no, es muy difícil de decir», señaló, antes de concluir que cualquier corrección sería de magnitud acotada. Sin embargo, la dificultad para responder con certeza esa pregunta es, en sí misma, una señal de alarma para quienes siguen de cerca la política monetaria.

El mercado ya descuenta una suba del dólar

Las palabras de Ravier no llegaron en el vacío. Antes de su declaración, el propio mercado financiero ya venía descontando un tipo de cambio más elevado hacia fin de año. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, elaborado en base a encuestas realizadas a las consultoras y empresas más relevantes del sector financiero, proyecta un dólar cercano a los $1.700 para diciembre de 2026. El consenso privado y las palabras del vocero apuntan, entonces, en la misma dirección, aunque el Gobierno se esfuerce en llamarlo «corrección mínima» en lugar de devaluación.

El Banco Central acumuló más de 6.000 millones de dólares en reservas desde principios de año, un dato que el oficialismo exhibe como señal de fortaleza. No obstante, analistas del sector advierten que ese ritmo de compra se desacelerará una vez superada la cosecha gruesa, lo que limitará el margen del Gobierno para sostener artificialmente el valor del dólar en los meses siguientes.

El ancla que sostiene una macroeconomía frágil

El tipo de cambio cumple en el esquema libertario una función doble y contradictoria: es, al mismo tiempo, el principal instrumento antiinflacionario y el punto de mayor fragilidad del modelo. La estabilidad financiera que el Gobierno exhibe hoy, a pesar de la caída de los salarios, la pérdida de empleos y el cierre de empresas, depende en gran medida del dólar quieto. Una devaluación, aunque sea presentada como «mínima», arrastra un riesgo concreto: acelerar el cierre de negocios y licuar aún más el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente si la respuesta del Gobierno fuera profundizar el ajuste para evitar nuevas correcciones del tipo de cambio, como ya hizo en ciclos anteriores.

El propio Gobierno reconoció en otras instancias que el proceso de recomposición salarial «lleva tiempo» y «genera tensiones». Mientras tanto, los salarios privados registrados subieron apenas un 2% en mayo, por debajo de la inflación del mismo mes, que fue del 2,1%, según datos del INDEC. La brecha entre salarios y precios se repite en las comparaciones interanuales y acumula un deterioro sostenido desde el inicio de la gestión. En ese contexto, una nueva corrección del tipo de cambio sería una mala noticia más para los sectores populares.

La contradicción estructural del modelo

La declaración de Ravier expone una contradicción que el Gobierno prefiere no abordar frontalmente: si el tipo de cambio está atrasado, cualquier corrección afectará los precios internos y erosionará los ingresos reales; si no lo está, la competitividad de las exportaciones queda condicionada por otros factores estructurales que el modelo libertario tampoco resolvió. El propio Ravier intentó salir de ese dilema reivindicando el rendimiento exportador como prueba de competitividad sin necesidad de devaluación, pero sus números sobre la posible llegada del dólar a $1.700 o $1.800 desmienten esa certeza.

El mercado, los analistas y ahora el propio vocero presidencial confluyen en un escenario que el relato oficial prefiere esquivar: el dólar se va a mover. La discusión es cuánto, cuándo y, sobre todo, quién pagará el costo.

Puntos clave

  • El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que el tipo de cambio podría llegar a $1.700 o $1.800 en los próximos meses.
  • El REM del Banco Central proyecta un dólar cercano a $1.700 para diciembre de 2026.
  • El Banco Central acumuló más de 6.000 millones de dólares desde principios de año, pero el ritmo se desaceleraría tras la cosecha gruesa.
  • Los salarios privados registrados subieron 2% en mayo, por debajo de la inflación del 2,1% según el INDEC.
  • Una corrección cambiaria profundizaría el deterioro del poder adquisitivo en un contexto de ajuste sostenido.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo