Gremiales
El FIT rechaza la Ley Ómnibus de Milei: «Es un cuasi estado de sitio»
El Frente de Izquierda busca «derrotar el plan del Gobierno» en las calles y el Congreso
El Frente de Izquierda Unidad (FIT-U) buscará llevar adelante un plan de lucha con el objetivo de «derrotar» las medidas del Gobierno tanto en el Congreso como en las calles, y espera que el paro nacional convocado por la CGT para el 24 de enero logre poner freno a lo que advierten como un intento de «autocracia» por parte del presidente Javier Milei.
Por un lado, los cinco diputados del FIT-U -Myriam Bregman, Nicolás del Caño, Romina del Plá, Alejandro Vilca y la reciente incorporación de Christian Castillo- se preparan para rechazar la llamada ley ómnibus en el Parlamento, a la que califican como anticonstitucional, y poner un freno al decreto de necesidad y urgencia (DNU) de desregulación de la economía.
«Vamos a expresar el rechazo a la ley ómnibus en su totalidad que establece un cuasi Estado de sitio. Y en lo que hace al DNU queremos plantear que se constituya la bicameral y sesione el 23 de enero para rechazarlo e impedir que se consolide una autocracia en nuestra país», aseguró Castillo en declaraciones a Télam.
En el FIT creen que el Gobierno no va a poder sumar las voluntades necesarias para aprobar el paquete de reformas de la ley ómnibus, ya que no cuentan con los apoyos a las medidas.
«Nunca se ha hecho una modificación de 300 leyes. No hay ninguna necesidad y urgencia. Tenemos que derrotar el plan del Gobierno», coinciden en el FIT-U.
En el Congreso ya tuvo lugar el primer momento de tensión con gritos y acusaciones cruzadas entre los legisladores del FIT-U, que denunciaban arbitrariedad e irregularidades en las designaciones de las presidencias de las comisiones, y el diputado José Luis Espert.
Desde la alianza troskista reclaman que a pesar de contar con cinco diputados, sólo les otorgaron lugar en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, lo que consideran injusto porque, dicen, a bloques de «uno o dos diputados amigos del Gobierno» les asignaron incluso la presidencia, utilizando de forma discrecional otros mecanismos de selección».
El hecho tomó notoriedad pública cuando el diputado Espert le cerró el micrófono a Castillo en el momento en que estaba pidiendo impugnar esa designación luego de que hubiera pedido «cárcel o bala» contra Bregman y Del Caño y para todos los que corten la calle.
«Tiene una denuncia judicial y se autoproclamó como presidente de la comisión. Es una discrecionaldiad absoluta y algo insólito», aseguró Castillo.
Ante este escenario, desde el FIT-U aseguran que van a analizar que recursos pueden presentar para impugnar la designación.
Además, la izquierda confía en que la calle es fundamental para enfrentar las medidas de ajuste, la ley ómnibus, el DNU y los despidos que ya se están llevando adelante, y esperan que el paro convocado por la CGT para el 24 de enero logre demostrar la fuerza popular con una masiva convocatoria que canalice el «desencanto» y descontento con el Gobierno.
Sin embargo, miran con desconfianza a las centrales obreras convocantes ya que temen que se inclinen por una postura más dialoguista con el Gobierno y que incluso puedan dar marcha atrás con el paro nacional.
Como forma de diferenciarse, y con el objetivo de expresar un polo verdaderamente combativo, anunciaron que van a marchar de forma independiente a lo que califican como «la burocracia sindical».
«El ataque del DNU al pueblo va mucho más allá de la reforma laboral. La CGT debe mantener el paro por su anulación definitiva, para rechazar la ley ómnibus y sobre todo para reclamar una inmediata recomposición salarial ante el ‘Rodrigazo’ ejecutado por Milei», subrayó el dirigente Gabriel Solano en sus redes sociales, luego de conocerse que la Justicia hizo lugar a las medidas cautelares en lo que respecta a las reformas laborales del DNU.
La izquierda anticipa además que acompañará protestas como asambleas en puestos de trabajo, cacerolazos y distintas manifestaciones, en lo que califican como un verano «de lucha».
«El 24 de enero vamos a quebrar el protocolo de (la ministra de Seguridad Patricia) Bullrich. Se intenta establecer un régimen muchísimo más autoritario con más represión y policías en las calles impidiendo que la gente pueda movilizar», coinciden distintas fuentes partidarias.
Para organizar la jornada, el Frente de Lucha Piquetero -integrado por 20 organizaciones- le extendió una carta al Plenario del Sindicalismo Combativo para convocar a un plenario el próximo 20 de enero junto a otras organizaciones políticas, sindicales y piqueteras.
La primera marcha tuvo lugar el pasado 20 de diciembre, cuando el Polo Obrero y otras organizaciones leyeron un documento en Plaza de Mayo y donde se puso a prueba por primera vez el llamado protocolo para el «mantenimiento del orden público» que, entre otras cosas, exigía que la marcha se realice exclusivamente por la vereda.
Por otro lado, ante los despidos en la ciudad de Buenos Aires, el FIT-U presentó un proyecto para que se declare la emergencia laboral para el personal de la administración pública en el distrito y esperan conseguir el acompañamiento del peronismo porteño en esta iniciativa.
En el proyecto se propone dejar sin efecto los despidos que tuvieron lugar durante los meses de diciembre y enero de 2023 y 2024, impedir que haya nuevos por 24 meses y el pase a planta de todos los trabajadores de la administración pública en CABA.
«Estamos solicitando y exigiendo que se convoque a sesiones extraordinarias porque están de vacaciones en al legislatura. Todavía no tuvimos una sola sesión desde que asumí el 10 de diciembre», recalcó la legisladora porteña Celeste Fierro.
Buenos Aires
Granja Tres Arroyos frenó su planta en Capitán Sarmiento y crece el temor al cierre definitivo
La principal avícola del país suspendió «hasta nuevo aviso» la actividad en la ciudad bonaerense, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas. El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas alimentan la certeza entre los trabajadores de que la paralización será permanente.
La empresa avícola Granja Tres Arroyos notificó formalmente el cese de la actividad productiva en su planta de Capitán Sarmiento a partir del 31 de agosto de 2026. En un comunicado interno, la dirección argumentó que la medida obedece a «la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento». La suspensión, definida como temporal, se extiende «hasta nuevo aviso», una fórmula que los propios trabajadores interpretan como el preludio de un cierre definitivo.
El vaciamiento que habla por sí solo
Lo que convierte la preocupación de los empleados en algo más que un temor sindical es lo que ocurre puertas adentro: el directorio inició el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas, señales que en el lenguaje industrial raramente acompañan una pausa transitoria. Según informó **Infobae**, esas acciones concretas son las que alimentan la convicción de que la paralización no será temporaria sino permanente, lo que pondría en riesgo los puestos de trabajo de los empleados que aún permanecen en la planta.
La suspensión en Capitán Sarmiento no es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena de cierres y paralizaciones que viene sacudiendo a la empresa a lo largo de todo el año. La estructura productiva de Granja Tres Arroyos se desintegra de manera sistemática, planta por planta, sin que la conducción empresarial haya ofrecido una hoja de ruta clara sobre el futuro de sus instalaciones y su personal.
Un año de recortes en serie
El panorama acumulado en 2026 es de una gravedad que no admite eufemismos. A principios de agosto, la empresa comunicó el despido de más de 250 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), justificando la medida en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar. Con anterioridad, Granja Tres Arroyos había paralizado por un mes la planta de Avex en Río Cuarto (Córdoba) y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. En Wade II hubo paralizaciones por conflictos salariales y bloqueos, mientras que en Wade I la producción se redujo de manera notoria.
El historial reciente incluye además el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y el cierre de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, desde donde los 270 trabajadores fueron trasladados a La China, la misma planta que meses después recibiría los despidos masivos de agosto. Una lógica de concentración y achicamiento que ahora desemboca en la parálisis de Capitán Sarmiento.
El peso de una deuda de 350 millones de dólares
Detrás de cada cierre y suspensión late una crisis financiera de proporciones: la empresa arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis, desde donde aceleró los recortes internos mediante un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones «de manera escalonada y en cuotas».
El colapso de la principal avícola del país no puede leerse en clave exclusivamente empresarial. Se trata de la destrucción de miles de puestos de trabajo en una industria que históricamente fue motor de empleo en el interior bonaerense y en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Las suspensiones y cierres no solo dejan trabajadores en la calle, sino que erosionan la trama productiva de ciudades enteras que dependen del empleo industrial para sostener su economía local. La fórmula «fuerza mayor» que esgrime la empresa en sus comunicados no alcanza para explicar una crisis que es también el resultado de decisiones empresariales, de un contexto macroeconómico que encareció insumos y tarifas, y de un Estado que asiste al desmoronamiento sin intervenir con políticas activas de sostenimiento del empleo.
Puntos clave
- Granja Tres Arroyos suspendió «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento desde el 31 de agosto de 2026, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas.
- El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas generan entre los trabajadores la certeza de que el cierre será definitivo.
- En lo que va del año, la empresa despidió a más de 250 empleados en Concepción del Uruguay y paralizó o cerró plantas en Pilar, Río Cuarto, Tristán Suárez y Becar.
- La compañía arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia quitas de hasta el 75% del capital con sus acreedores.
- A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis.
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