Gremiales
Distintos sectores brindan amplio apoyo a Télam y destacan “trayectoria y profesionalismo”
Los referentes de diferentes sectores de diversos organismos de la sociedad civil repudiaron el anuncio realizado por Javier Milei sobre el cierre de la Agencia Nacional de Noticias Télam.
Referentes de la cultura, de derechos humanos y del ámbito político, sindical, periodístico y de diversos organismos de la sociedad civil repudiaron hoy el anuncio realizado por el presidente Javier Milei sobre el cierre de la Agencia Nacional de Noticias Télam, se solidarizaron con sus trabajadores y resaltaron «su trayectoria y profesionalismo» desde su fundación, en 1945.
El ex presidente Alberto Fernández también se hizo eco del rechazo al intento por clausurar el servicio periodístico de la agencia de noticias al repostear un mensaje de la última presidenta del directorio de la agencia, la periodista y politóloga Bernarda Llorente, quien esta tarde sostuvo en X que «Milei pretende cerrar Télam en contra de un periodismo de calidad, plural, federal, veraz, que facilita la multiplicación de medios y voces en todo el país. La reconstruimos desde sus ruinas. No toleremos semejante restricción a la libertad y a la expresión».
El diputado nacional de Unión por la Patria y secretario General de la Central de Trabajadores de la Argentina, Hugo Yasky, dijo que «Télam es una agencia de trayectoria que tiene cubiertas todas las corresponsalías en el interior, más de 700 empleados que se mueven con un criterio absolutamente independiente, tiene la función de informar a nuestra población de manera objetiva» y «lo han hecho durante 78 años con los distintos gobiernos».
La senadora nacional por Jujuy Carolina Moisés expresó en su cuenta de X que Télam «tiene una calidad humana y periodística con reconocimiento mundial» y que junto al sistema nacional de medios públicos «es una fortaleza para la Argentina y genera un enorme beneficio».
La diputada de Hacemos Coalición Federal, Mónica Fein, se sumó desde X con un «no al cierre de Télam» y agregó: «Defendamos el derecho a la información y la libertad de expresión. Solidaridad con las y los trabajadores».
También desde el ámbito sindical hubo un amplio repudio al anuncio efectuado anoche por el Presidente durante la Asamblea Legislativa, donde afirmó que su gestión va a «a cerrar la agencia Télam», al argumentar que «ha sido utilizada durante las últimas décadas como agencia de propaganda kirchnerista».
El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiprebA) remarcó en un comunicado que Télam «demuestra su calidad y profesionalismo con el servicio que brinda a diario y es utilizado por todos los medios privados del país» y advirtió que su cierre «no sólo sería ilegal sino también ilegítimo» y que encarnaría «un ataque a todo el sistema de medios, público y privado, al pluralismo y al federalismo».
En tanto, el Sindicato de Trabajadores de Prensa (Sitrapren) sostuvo en un comunicado que «Télam es un medio de comunicación que le pertenece a todos los y las argentinas y que ocupa un lugar central como productor de información pública y nacional que hace a la democratización informativa».
El secretario general de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, expresó su solidaridad y remarcó que «los medios de comunicación públicos son medios democráticos que deben estar al servicio de las mayorías populares y ser un instrumento contra la concentración y monopolio de los grandes grupos económicos que manejan la Argentina».
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, expresó que «la idea de cerrar la agencia nacional atenta contra la libertad de expresión, vulnera el derecho a la información de los ciudadanos y avanza en la estigmatización de los periodistas lo cual es un retroceso de magnitud para la vida democrática del país»; mientras que su par de ATE Capital, Daniel Catalano, destacó que «Télam es soberanía de información y quienes la garantizan son sus trabajadores».
La Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte (Ugatt) subrayó que Télam «representa el espíritu en el ejercicio del derecho a la información de todos los trabajadores, fomentándolo durante numerosos gobiernos de distintas ideologías, desde hace ya casi 80 años».
Asimismo, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) rechazó «enérgicamente el anuncio presidencial de cierre de la agencia» Télam y remarcó que «es sinónimo de federalismo; libertad de expresión; pluralidad de ideas y democratización de la información», por lo cual respaldó «su continuidad operativa y a sus trabajadores en su lucha por la preservación de la agencia y de los puestos laborales».
Los educadores de Ctera también expresaron su apoyo a los trabajadores y afirmaron: «Estaremos junto a ustedes resistiendo este atropello a la libertad de expresión. Este ataque tiene como principal objetivo acallar una usina de información histórica».
Diferentes sindicatos de la salud expresaron su solidaridad a través de un documento donde, por ejemplo, la presidenta de la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE), Andrea Ramírez, destacó: «En cada movilización en defensa de nuestros derechos como trabajadores de la salud por nuestro reconocimiento, ahí estuvieron las y los compañeros de Télam ayudando a difundir nuestros reclamos. Así como han estado en cada lucha, vamos a estar en las calles junto a sus trabajadores defendiendo los puestos de trabajo».
El premio Nobel de la Paz 1981, Adolfo Pérez Esquivel, compartió un video para expresar su solidaridad y agregó: «Lo que dice el presidente Javier Milei es una ofensa a la libertad de prensa y a todo el pueblo».
La Fundación Igualdad publicó en su cuenta de X: «La Agencia Télam cumplirá 80 años de trayectoria en Argentina y el mundo. La democracia debe celebrar su rol imprescindible para garantizar el derecho a la información, la soberanía informática, la libertad de expresión y a les trabajadores».
El colectivo Ni una Menos remarcó: «Toda la solidaridad con las trabajadoras de Télam, imprescindibles en el camino por una comunicación feminista».
El Foro de Periodismo Argentino (Fopea) remarcó que los medios públicos «pueden y deben cumplir un rol determinante en la construcción de audiencias más críticas y mejor formadas, con inclusión y equilibrio de voces».
El presidente del Frente Nacional de Agrupaciones Peronistas (Frenap), Marcelo Puella, consideró que «Télam no es para los argentinos sólo una agencia de noticias, es parte de nuestra soberanía» y que «cualquiera que tiene memoria sabe lo que significó para nuestro pueblo», mientras el secretario general de Utep, Alejandro Gramajo, también se solidarizó con los empleados «que están sufriendo un nuevo ataque por parte del presidente Milei que ha decidido cerrar un medio de comunicación federal y democrático».
La dirigente nacional de Libres del Sur, Silvia Saravia, sostuvo que Télam «es fuente de información para miles de medios de comunicación» y que sin ella «perderíamos soberanía informativa quedando a merced de los medios privados y sus intereses».
Escritores y referentes de la cultura también manifestaron su apoyo a la agencia, cuestionaron la idea del cierre y remarcaron su «valor práctico».
«Nadie que haya trabajado en la redacción de un diario, una radio, un canal de noticias, puede desconocer el valor práctico e incalculable que tiene Télam en la producción y federalización de información. Borrarla del mapa es un ataque a todo el periodismo. Télam no se cierra», dijo el escritor y periodista Daniel Mecca.
«Cerrar la agencia Télam es, antes que nada, de ignorantes», sostuvo la escritora Claudia Piñeiro, mientras que la periodista Natalí Schejtman, evaluó que «si cierra Télam, los medios privados van a dejar de tener un porcentaje importante de las notas y de las fotos que usan, por ejemplo».
El titular de la Unión del Personal Superior de la Afip (Upsafip) y secretario de finanzas de las 62 organizaciones gremiales peronistas, Julio Estevez (h), publicó en su cuenta en X: «Presidente no se equivoque, Télam es federal y tiene periodistas que informan, no que forman opinión» y abogó por «darle al ciudadano la libertad de informarse».
La Unión Obrera de la Construcción (Uocra) posteó su desacuerdo con el cierre y expresó su solidaridad con los trabajadores que «desempeñan su labor con idoneidad y rigor profesional».
El secretario general de la federación de Luz y Fuerza, Guillermo Moser, que nuclea a los 41 sindicatos que la entidad tiene en el país, destacó «la importancia de un periodismo independiente y objetivo para una sociedad democrática» y pidió a las autoridades que «reconsideren esta decisión que afectará a un importante número de trabajadoras y trabajadores».
La Intersindical de la comunicación de las dos CTA y la CGT advirtió en un comunicado que este anuncio de Milei, «atenta contra la libertad de expresión, el derecho a la información y a la pluralidad de voces», mientras el dirigente social Luis D’ Elía recordó que «el modelo neoliberal conservador que propone Milei fracasó una y otra vez en la Argentina» y sostuvo que «las privatizaciones, la ausencia del Estado, el cercenamiento del derecho de los trabajadores y la represión no sirven para nada».
El referente de Patria Grande, Juan Grabois, destacó que Télam permite «una voz diferente a la de las grandes corporaciones que son el verdadero poder muy por encima de los estados» en la actualidad y brindó su solidaridad en «la resistencia contra la avanzada deshumanizante» del gobierno.
La vocera del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), Marianela Navarro, sostuvo que «la Patria no se vende» en un mensaje enviado a Télam y expresó su apoyo en «unidad y resistencia» para defender los puestos de trabajo, mientras desde el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, manifestó su solidaridad y se opuso «al cierre y a los despidos».
La Asociación Bancaria también expresó su apoyo y consideró que «informar con veracidad y pluralidad tiene un papel crucial en nuestra sociedad» por lo que llamó a «garantizar la libertad de prensa, hoy más que nunca».
Buenos Aires
Granja Tres Arroyos frenó su planta en Capitán Sarmiento y crece el temor al cierre definitivo
La principal avícola del país suspendió «hasta nuevo aviso» la actividad en la ciudad bonaerense, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas. El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas alimentan la certeza entre los trabajadores de que la paralización será permanente.
La empresa avícola Granja Tres Arroyos notificó formalmente el cese de la actividad productiva en su planta de Capitán Sarmiento a partir del 31 de agosto de 2026. En un comunicado interno, la dirección argumentó que la medida obedece a «la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento». La suspensión, definida como temporal, se extiende «hasta nuevo aviso», una fórmula que los propios trabajadores interpretan como el preludio de un cierre definitivo.
El vaciamiento que habla por sí solo
Lo que convierte la preocupación de los empleados en algo más que un temor sindical es lo que ocurre puertas adentro: el directorio inició el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas, señales que en el lenguaje industrial raramente acompañan una pausa transitoria. Según informó **Infobae**, esas acciones concretas son las que alimentan la convicción de que la paralización no será temporaria sino permanente, lo que pondría en riesgo los puestos de trabajo de los empleados que aún permanecen en la planta.
La suspensión en Capitán Sarmiento no es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena de cierres y paralizaciones que viene sacudiendo a la empresa a lo largo de todo el año. La estructura productiva de Granja Tres Arroyos se desintegra de manera sistemática, planta por planta, sin que la conducción empresarial haya ofrecido una hoja de ruta clara sobre el futuro de sus instalaciones y su personal.
Un año de recortes en serie
El panorama acumulado en 2026 es de una gravedad que no admite eufemismos. A principios de agosto, la empresa comunicó el despido de más de 250 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), justificando la medida en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar. Con anterioridad, Granja Tres Arroyos había paralizado por un mes la planta de Avex en Río Cuarto (Córdoba) y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. En Wade II hubo paralizaciones por conflictos salariales y bloqueos, mientras que en Wade I la producción se redujo de manera notoria.
El historial reciente incluye además el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y el cierre de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, desde donde los 270 trabajadores fueron trasladados a La China, la misma planta que meses después recibiría los despidos masivos de agosto. Una lógica de concentración y achicamiento que ahora desemboca en la parálisis de Capitán Sarmiento.
El peso de una deuda de 350 millones de dólares
Detrás de cada cierre y suspensión late una crisis financiera de proporciones: la empresa arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis, desde donde aceleró los recortes internos mediante un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones «de manera escalonada y en cuotas».
El colapso de la principal avícola del país no puede leerse en clave exclusivamente empresarial. Se trata de la destrucción de miles de puestos de trabajo en una industria que históricamente fue motor de empleo en el interior bonaerense y en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Las suspensiones y cierres no solo dejan trabajadores en la calle, sino que erosionan la trama productiva de ciudades enteras que dependen del empleo industrial para sostener su economía local. La fórmula «fuerza mayor» que esgrime la empresa en sus comunicados no alcanza para explicar una crisis que es también el resultado de decisiones empresariales, de un contexto macroeconómico que encareció insumos y tarifas, y de un Estado que asiste al desmoronamiento sin intervenir con políticas activas de sostenimiento del empleo.
Puntos clave
- Granja Tres Arroyos suspendió «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento desde el 31 de agosto de 2026, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas.
- El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas generan entre los trabajadores la certeza de que el cierre será definitivo.
- En lo que va del año, la empresa despidió a más de 250 empleados en Concepción del Uruguay y paralizó o cerró plantas en Pilar, Río Cuarto, Tristán Suárez y Becar.
- La compañía arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia quitas de hasta el 75% del capital con sus acreedores.
- A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis.
-
Economía 💲5 díasTarifazo en transporte: más de un millón de personas dejó de usar el colectivo en un mes
-
Industria1 díaCoca-Cola cerró su histórica planta de Ventura tras 114 años y reubicará a 78 de sus 85 trabajadores
-
Economía 💲6 díasEl ministro de Economía de Uruguay destrozó a Milei y advirtió sobre el riesgo de “terminar como Argentina”
-
Economía 💲6 díasEl BCRA interviene en la crisis de mora, pero del lado de los bancos y fintech: no se salvarán ni las cuentas sueldo
-
Gremiales4 díasEl Consejo del Salario fracasó: la CGT pidió $911.000, empresarios ofrecieron $400.000 y decide el Gobierno
-
Investigación 🔎6 díasLa fiscalía de Bolivia citó a Beller para que declare en la causa por enriquecimiento ilícito de Cerimedo
-
Economía 💲5 díasEl agua no se vende: movilización y amparo contra la entrega de AySA
-
Economía 💲6 díasJubilados indigentes y PAMI saqueado, pero Caputo anuncia créditos hipotecarios para la casta: el gran despojo libertario
