Opinión
Un año de izquierda en Colombia
Balance de gestión.
Por Emiliano Guido
Gustavo Petro, el primer mandatario colombiano de izquierda democrática de las últimas décadas, cumple esta semana un año al frente de la Presidencia.
Su primer aniversario presenta mucho barullo mediático por el reciente procesamiento judicial de su hijo Nicolás -quién reconoció haber recaudado dinero proveniente del narcotráfico a favor de la campaña de su padre- y la posterior pelea novelesca de ambos -el presidente reconoció no haberlo criado de forma debida y su vástago se negó a recibirlo en la cárcel.
Pero, en lo sustancial, los 365 días de la presidencia de Petro ostentan una dirección política popular tan novedosa como auspiciosa.
Su gobierno ha logrado diversos avances, algunos de hondo calado, otros tenues, en agendas políticas y económicas -el proceso de paz con los grupos armados, el intento de reforma agraria, o de disminuir la huella petrolera en la estrategia de desarrollo energético-, que lo convierten en un dirigente rara avis a escala regional.
En principio, sobre la detención de su hijo Nicolás, la plataforma CLAJUD -un capítulo de coordinación jurídica parte de la organización latinoamericana Grupo de Puebla- denunció el último fin de semana que: “se trata de una actuación sin fundamento jurídico por parte del Fiscal Barbosa, que se sustenta en fines políticos orientados a dificultar la acción del Gobierno en Colombia y a dañar la reputación del presidente Gustavo Petro a nivel internacional”.
Recapitulando, Gustavo Petro ha pisado fuerte políticamente desde que asumió el Poder Ejecutivo. Podría mencionarse su ambiciosa agenda para reducir asimetrías sociales en el acceso al sistema de salud; el proyecto legislativo en curso de introducir una reforma agraria, aunque sea de módicos objetivos, en un país donde la estructura del latifundio pesa mucho en el sector primario; su intento ambientalista de “descarbonizar” la economía nacional y de esa manera revertir la matriz petrolera como principal fuente energética; además de su pregonamiento constante para alcanzar un acuerdo de “paz total” con los grupos armados, ya sean guerrilleros o ligados al crimen organizado.Para la columnista del diario colombiano El Espectador, María Teresa Ronderos, los primeros 365 días de Petro implican un balance de aguas medias: “ni revolución, ni catástrofe”.
“Ha sido más responsable en el manejo de la economía de lo esperado, tratándose de un gobierno que busca aumentar el gasto social. Está recuperando el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, tomando incluso medidas impopulares como subir el precio de la gasolina”, señala Ronderos.
Por último, es importante señalar que en las próximas semanas el gobierno dará debate parlamentario a su proyecto de reforma agraria. “La ministra de Agricultura anunció que lanzará en agosto el Sistema Nacional de Reforma Agraria. El objetivo, señaló, es que este proceso ayude a redistribuir la propiedad de la tierra e incremente la producción de alimentos, además de cumplir con uno de los puntos del acuerdo de paz alcanzado entre el Estado colombiano y la guerrilla de las FARC en 2016”, informaron diversos medios colombianos a partir de declaraciones de la ministra al medio Blu Radio.
Análisis
La Mano de D10S
Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe.
Por Jesús Rivero*
Transmisión etimológicamente significa: acción y efecto de hacer circular una cosa, más allá.
Diego, marcó. Dejó, cedió una huella que sostiene. Cómo en la imagen. Diego Armando, armó (a-mor etimológicamente significa vivir sin muerte) con su juventud, una juventud que sonríe.
No es solo fútbol. Pulula desde las periferias, desde los barrios, un nacionalismo, sin centro. Es la juventud, su brazo, su mano, la mano de Diego.
No es romantizar el fútbol, menos la vulneración de un pueblo que pide a gritos una sonrisa, una felicidad. Es decir, poder leer en términos del psicoanálisis lacaniano el orden de lo real, y tocarlo por medio del orden simbólico. Hoy, el objeto de representación imaginaria es un objeto redondo, esférico, llamado pelota, pero que remite estrictamente al orden de lo real, al inconsciente político.
Es obvio e histórico que el fútbol y los mundiales son un velo que no manifiesta la realidad explícita. En nuestro imaginario con solo tocar por medio del orden simbólico (la palabra) lo real, nos remite a la realidad atroz que veló el mundial de 1978.
Hoy, la realidad no es diferente. Que el Gobierno representado por Javier Milei, pero sostenido por el círculo rojo internacional que en teoría llegó al Ejecutivo por las vías democráticas, en la práctica es un gobierno de facto, por fuera del marco jurídico, violando la reforma Constitucional de 1994 y los tratados internacionales que se introdujeron en la misma con jerarquía constitucional.
Bajo el señuelo del mundial de fútbol, en Ejecutivo lanzó una agenda económica-política en tiempo récord, estableciendo convenios estratégicos de alto impacto y que mantiene bajo estricto hermetismo el avance hacia la privatización de sectores clave como el agua, minerales críticos y energía nuclear.
Hoy, tenemos instalado en Argentina al magnate Peter Thiel con su proyecto de la Inteligencia Artificial y que necesita de la Patagonia para materializarlo y sobre todo de la continuidad del gobierno representado por Javier Milei, con un establishment (equipo) que no es nuevo. Sus apellidos son conocidos: Luis Caputo, Federico Sturzenegger, Patricia Bullrich y Diego Santilli, es decir, Mauricio Macri.
Hoy, como ayer mientras los goles (la fiebre del mundial) copaban las pantallas, se ejecutaban políticas que favorecen al mismo sector de siempre, a los poseedores del gran capital. En este modelo de socialización de las pérdidas y privatización de las ganancias, por ejemplo Capital Humano activó una de las medidas más drásticas del año con la caída de la prórroga automática de 446 convenios colectivos de trabajo, en el mismo momento que dejaba sin percibir el Salario Social y Complementario a mas de 1.000.000 de trabajadores de la Economía Popular.
En simultáneo el Ministerio de Defensa selló un negocio con Estados Unidos para el acceso a combustible militar y tecnología digital (drones), profundizando el alineamiento geopolítico de Argentina, pasando por alto la asamblea legislativa, es decir, la democracia.
Desde que el velo del mundial como cortina tapa el grifo que cerró las transferencias, las licitaciones y auditorias avanzan a paso firme en las oficinas de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, apuntando a tres ejes fundamentales:
●AySA (Agua y Saneamientos Argentinos): el servicio de agua potable y cloacas de Buenos Aires se encuentra en la fase técnica final para su concesión al sector privado. El proceso se maneja con un perfil inusualmente bajo para evitar la resistencia social que históricamente generan las privatizaciones de servicios públicos esenciales.
●Intercargo (aerocargo): la empresa estatal que monopoliza el servicio de rampa y logística de cargas aéreas en los aeropuertos del país avanza en su pliego de privatización. El conflicto latente con los gremios aeronáuticos se ha mantenido congelado mediáticamente durante un mes.
●Centrales Nucleares: el paquete de medidas más sensible involucra a Nucleoeléctrica Argentina (operadora de Atucha l, Atucha ll y Embalse). Cómo efecto del velo del mundial como distracción se aceleró la privatización parcial y contratos operación internacional.
En lo que respecta al poder legislativo hubo un tratamiento de urgencia para el pago de 104 millones de dólares a los últimos fondos buitres (Bainbridge y Attester Value) que se aprobó a espalda de la ciudadanía.
No hay duda que “la libertad avanza» para unos pocos, los mismos de siempre. Es imperante para el Ejecutivo la reforma estructural para materializar su proyecto, mientras las pantallas suben la fiebre mundialista. Cuándo la misma baje será responsabilidad nuestra trabajar sobre este nacionalismo que polulo desde las periferias, que se mezcló entre el fútbol como caballo de Troya. Una latencia que se multiplicó por un instante en alegría, como el recordado 17 de octubre, donde las fuentes se llenaron de cabecitas negras, de obreros. Las hazañas siempre fueron peronistas, como los días más felices también fueron y serán peronistas, porque el peronismo es un movimiento que está constituido por sectores de centro-izquierda, centro y conservadores. Un significante vacío que busca su punto de capitón, su significación (negociación). Solo el que no sea peronista puede creer que el peronismo se está destruyendo. Es todo lo contrario, cuando nos peleamos, nos estamos reproduciendo, es la lucha de clases dentro del movimiento, son las características de la democracia.
En este sentido y como decía Diego: fuy, soy y seré peronista. Porque los días más felices fueron, son y serán en un porvenir peronista. Porque como lo ilustra la imagen, hay una juventud que pulula desde las periferias con una sonrisa, con un brazo, con una mano, que sostiene la bandera, la mano de D10S.
*escritor y activista político.
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