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Irán usa por primera vez el temido misil Sejil contra Israel

La Guardia Revolucionaria iraní estrenó en combate su misil balístico de combustible sólido más avanzado, con alcance de hasta 2.500 kilómetros y capacidad para portar ojivas de hasta una tonelada. El lanzamiento forma parte de la 54.ª oleada de ataques iraníes y marca una escalada técnica y militar sin precedentes en el conflicto.

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★ La Guardia Revolucionaria iraní (IRGC) anunció este domingo, a través de un comunicado difundido por la agencia oficial Mehr, el primer uso en combate del misil balístico «Sejil» contra objetivos militares en Israel. El lanzamiento, que tuvo lugar en el marco de la 54.ª oleada de ataques iraníes desde el inicio del conflicto, representa un salto cualitativo en la capacidad ofensiva de Teherán y un punto de inflexión en la dinámica de la guerra que desde el 28 de febrero sacude a Medio Oriente.

El «Sejil» es descripto por el propio gobierno iraní como un arma «estratégica» dentro de su arsenal. Hasta este domingo, había sido probado con éxito en ejercicios militares en 2009 pero nunca empleado en una operación de combate real. Su debut en el campo de batalla configura un escenario inédito que los analistas militares de la región venían monitoreando como una posibilidad de escalada extrema.

Qué es el Sejil y por qué preocupa

El misil Sejil es un proyectil balístico de alcance medio desarrollado íntegramente por Irán, con una característica que lo distingue del grueso del arsenal de Teherán: utiliza combustible sólido. Esa tecnología le permite ser lanzado con mayor rapidez que los misiles de combustible líquido, que requieren una fase de preparación previa que los vuelve más vulnerables a ataques preventivos. Además, puede operar desde plataformas móviles, lo que dificulta significativamente su detección y destrucción antes del despegue.

Sus especificaciones técnicas, según el material informativo disponible, son las siguientes: mide entre 18 y 20 metros de longitud, pesa más de 23 toneladas, cuenta con dos etapas de propulsión sólida y puede transportar una ojiva de entre 500 y 1.000 kilos. Su alcance, según la versión del misil, oscila entre los 2.000 y los 2.500 kilómetros, suficiente para cubrir prácticamente toda la región y alcanzar cualquier punto del territorio israelí con amplio margen.

La 54.ª oleada: arsenal combinado contra Israel

El debut del Sejil no fue un lanzamiento aislado sino parte de una operación más amplia. Según el comunicado de la IRGC, en la misma oleada se emplearon también los misiles «Khorramshahr» (capaces de portar ojivas de hasta 2 toneladas), «Kheibar Shekan», «Qadr» y «Emad». Los blancos declarados por la Guardia Revolucionaria incluyen centros de gestión aérea, industrias militares y concentraciones de tropas israelíes.

Antes del lanzamiento del Sejil, la IRGC ejecutó otra serie de bombardeos con diez misiles balísticos y drones contra centros de mando estadounidenses y otros objetivos estratégicos en la región, extendiendo el área de impacto hacia los Emiratos Árabes Unidos (EAU), un dato que amplía el teatro de operaciones más allá del eje Israel-Irán y confirma que el conflicto ya no respeta fronteras bilaterales.

La respuesta israelí y la amenaza sobre Netanyahu

Desde el gobierno de Israel, el ministro de Exteriores, Gideon Sa’ar, ratificó que la contraofensiva se mantendrá vigente hasta eliminar lo que describió como las «amenazas existenciales» que representa el armamento iraní. Israel, por su parte, anunció nuevas oleadas de bombardeos en el oeste de Irán con el objetivo declarado de neutralizar las rampas de lanzamiento.

La IRGC, según el material informativo disponible, reiteró además sus amenazas contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el marco de una escalada que suma componentes simbólicos y políticos a la dimensión estrictamente militar.

Una guerra que escala semana a semana

El estreno en combate del Sejil se produce en el décimo séptimo día de la «Operación Furia Épica» y marca el capítulo más reciente de una escalada que este medio viene cubriendo desde su inicio. El conflicto arrancó el 28 de febrero con el asesinato del ayatollah Ali Khamenei en un ataque coordinado por Israel y EEUU sobre su residencia en Teherán. Desde entonces, los bombardeos se multiplicaron en Irán y en Líbano: el sábado, el Ministerio de Salud libanés confirmó 826 muertos desde el 2 de marzo, incluidos 106 niños, y el total de fallecidos en Irán superó los 1.230 según datos oficiales de Teherán.

El impacto del conflicto trascendió las fronteras de Medio Oriente: el precio del crudo acumuló una suba cercana al 30% en marzo, lo que empujó los combustibles por encima de los $2.000 por litro en la Ciudad de Buenos Aires por primera vez. La Fórmula 1 canceló oficialmente sus Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita. La AMIA y el Congreso de la Nación recibieron amenazas el mismo jueves. Y España desafió públicamente a Trump al rechazar cualquier participación en la ofensiva.

El uso del Sejil instala una nueva variable en ese cuadro: Irán ya no responde solo con su arsenal convencional. Despliega ahora su armamento más avanzado, el que hasta ayer era solo disuasivo. La pregunta que queda abierta no es si el conflicto puede escalar más, sino hasta dónde.

Puntos clave

  • La IRGC confirmó a través de la agencia Mehr el primer uso en combate del misil balístico «Sejil», con alcance de hasta 2.500 km y ojivas de hasta 1.000 kilos, contra objetivos militares en Israel.
  • El lanzamiento integró la 54.ª oleada de ataques iraníes, que también incluyó misiles Khorramshahr, Kheibar Shekan, Qadr y Emad contra centros aéreos, industrias militares y tropas israelíes.
  • La IRGC atacó además con diez misiles y drones centros de mando estadounidenses y objetivos en los Emiratos Árabes Unidos, ampliando el teatro de operaciones.
  • El ministro israelí Gideon Sa’ar ratificó que la contraofensiva continuará hasta eliminar las «amenazas existenciales» del arsenal iraní; Israel anunció nuevos bombardeos en el oeste de Irán.
  • El Sejil había sido probado en 2009 pero nunca antes empleado en combate; su uso desde plataformas móviles de combustible sólido dificulta su detección y destrucción preventiva.

Análisis

¿Dónde mueren los traidores a sus pueblos?

Pinochet, Milei y Sodoma.

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El Argentino Diario-Donald Trump-Javier Milei.

Por Alejo Brignole

Uno de los mecanismos más extendidos de las naciones sumergentes, del norte rico, es dar cobijo legal y territorial a quienes han sido sirvientes fieles de sus estrategias dominantes. Muchos expresidentes, ministros de Economía y altos cargos gubernamentales latinoamericanos adscriben a esta larga tradición de refugiados infames que hundieron a sus pueblos.

El escritor británico James Hilton (1900-1954) publicó en 1933 una célebre novela titulada Horizontes perdidos, donde narra la llegada de un grupo de extranjeros al monasterio tibetano de Shangri-La, un lugar utópico del Himalaya que se aproximaba al concepto arquetípico del Paraíso Terrenal. Hilton describe allí a una sociedad pacífica y plena de armonía gobernada por lamas llenos de sabiduría.

La novela posee claras conexiones con la obra filosófica Utopía de Tomás Moro,  escrita en 1516, aunque el mítico Shangri-La en la novela de Hilton parece más bien un reflejo de la budista Shambala, un símbolo del gobierno perfecto basado en la concordia. En cualquier caso, estos lugares utópicos, rebosantes de perfección y alejados de otras realidades distópicas, parecen ser una constante (falsa) en el ideario de los imperialismos. Pero sobre todo de sus servidores, pues todos ellos, finalmente, acuden a ese Shangri-La en búsqueda de refugio tras las devastaciones económicas y sociales que dejan tras de sí. Sin embargo, para ganarse un pasaporte fiable al Shangri-La antes habrá que probar ser un alumno útil, pero sobre todo obediente del colonialismo de turno. Solo así el Paraíso abre sus puertas, otorga refugio y pasaporte estadounidense para proteger a sus sirvientes.

Si revisamos la historia del siglo XX –podríamos ir incluso mucho más atrás, si fuera el caso– veremos que cada gobernante que vendió a su país, o entregó a las sociedades que debía resguardar, o benefició a los poderes extranjeros, finalmente tuvo su recompensa y se le permitió acceder a la “sociedad perfecta” a la cual sirvió como esclavo privilegiado. La historia nos muestra los casos de Jean-Claude Duvalier, genocida y dictador haitiano que tras su caída en 1986  fue bien recibido en Francia, que fue la metrópoli colonial a la que obedeció y benefició (además de su vecino estadounidense).

El mismo fenómeno tuvo lugar cuando el dictador chileno Augusto Pinochet estuvo en Londres y desde allí, gracias a la justicia británica, pudo sortear las acusaciones internacionales por crímenes de lesa humanidad. El Gobierno británico al que sirvió económicamente (y también militarmente en 1982 durante la Guerra de Malvinas) cumplió así su parte del contrato con el servidor colonial, protegiéndolo contra las consecuencias de sus propios crímenes y genocidios.

El expresidente ecuatoriano, Jorge Jamil Mahuad (1998-2000), detenta una suerte parecida al exministro de Economía argentino, Domingo Cavallo (ministro durante la infame década neoliberal de 1990): ambos dan clases en universidades estadounidenses y tienen allí su Shangri-La asegurado, como recompensa por haber entregado las estructuras económicas de sus respectivos países a los diseños de Washington. Desde los años del Imperio romano un buen esclavo siempre puede aspirar a una buena dádiva.

En el caso de Argentina, nuestros mejores ejemplos los tenemos en los exmandatarios Carlos Saúl Menem y el actual y camaleónico Javier Milei, quienes  –cada uno en su momento– accedieron al blindaje de Washington a cambio de sumirse a la manera de Sodoma.  Luego de acatar disciplinadamente las directrices del Departamento de Estado, de haber entregado nuestra economía a las trasnacionales del norte rico y de favorecer el despliegue estratégico norteamericano en nuestras fronteras, estos presidentes acusados de corrupción, prevaricación y actos criminales de diversa naturaleza, no serán sentenciados por una Justicia igualmente diseñada desde Washington para nuestras naciones del Sur Global.

Mediante este ejercicio cómplice y después de fomentar la muerte, la desnutrición y el atraso programático en sus sociedades nativas, nuestros entregadores huyen hacia ese lugar de luz en donde no hay signos de dolor tercermundista, y en donde no tienen que contemplar el horror que sembraron a su paso, aquí lejos, en las periferias mundiales que gobernaron. Viven, por así decirlo, sus propias fantasías coloniales, en las cuales se les permite el disfrute del Shangri-La después de haber hecho su trabajo de Judas. Metáfora muy apropiada para Javier Milei, que probablemente recibirá asilo en campos hebreos, en el propio –y genocida– Estado de Israel, al que tantas puertas estratégicas le cedió en Argentina.

Estos héroes del colonialismo que hacen el trabajo sucio de los imperialismos son los que reciben el pasaporte a la Tierra Prometida y piensan que desde allí podrán escapar al juicio de los hombres y también al de la Historia. Pero al igual que en la novela de James Hilton, saben que salir del Shangli-La significa la muerte (en este caso, condenas judiciales por sus crímenes y eventualmente la prisión)

En la obra Horizontes perdidos los habitantes de ese lugar utópico viven una eterna juventud gracias a un clima especial y ciertas plantas medicinales que solo crecen allí. Por eso, cuando algunos protagonistas de la novela abandonan ese aislado paraíso mundano, los estragos de la realidad se hacen presentes de manera fulminante: envejecen repentinamente y las reglas biológicas que rigen al resto del mundo los alcanzan.

Extrapolando esta alegoría, los criminales que gobernaron y gobiernan muchos de nuestros países –entre ellos la Argentina actual– saben que solo podrán burlar la realidad jurídica huyendo hacia aquellos paraísos artificiales a los cuales sirvieron como mandaderos. Salir del Shangri-La, por tanto, es sinónimo de muerte. O lo que es lo mismo, de condena y castigo. Por eso Javier Milei, el ministro Federico Sturzenegger, Karina Milei o el lavador de dinero Luis Caputo (a cargo de la cartera económica) emigrarán a las fronteras protectoras a las que entregaron sus países, sus recursos estratégicos, sus glaciares e hidrovías estratégicas. Inescrupulosos traidores  a sus pueblos, víctimas de pobres ambiciones políticas y mundanas.

Pero sabemos que la Historia es circular y, como en todo espejismo de Shangri-La, a los  traidores de la humanidad los alcanzará la muerte, la podredumbre y el odio eterno de la sociedad que les vio nacer.

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