Cambio climático
Ascienden a 26 los muertos por las fuertes tormentas y tornados en EEUU
Escenas de devastación quedaron en el camino del tornado por este distrito, donde retorció árboles y arrasó casas.
El número de muertos por las fuertes tormentas y tornados que golpean el sur y el centro-este de Estados Unidos, se elevó hoy a 26, según los últimos balances de las autoridades locales que estiman los heridos en centenares.
El estado de Tennessee, uno de los más afectados desde el inicio de las inclemencias el viernes, registró un alza de fallecidos de siete a nueve por incidentes relacionados con este fenómeno climático en el condado de McNairy, en el este de Memphis, según el canal de noticias de esta ciudad WREG citado por la agencia AFP.
Escenas de devastación quedaron en el camino del tornado por este distrito, donde retorció árboles y arrasó casas.
«Podía sentir toda la casa temblando», dijo Janice Pieterick, cuya casa vio puertas y ventanas de vidrio explotar cuando el tornado arrasó el condado de Lewis. «Todos nos acurrucamos», confesó.
Esas muertes se suman a las 15 personas fallecidas en los estados de Arkansas, Misisipi y Alabama, en el sur, y en Indiana e Illinois, en el centro-oeste estadounidense.
Se generaron múltiples tornados, algunos de tamaño y poder excepcionales, que entre otros arrasaron partes del estado de Arkansas.
Al menos cinco personas murieron allí, según informó la gobernadora, Sarah Huckabee Sanders, quien había declarado el estado de emergencia general y movilizó a la Guardia Nacional.
La capital Little Rock resultó fuertemente golpeada y el sábado sus habitantes despertaron con un panorama sombrío de coches volcados, enormes árboles arrancados del suelo, líneas telefónicas rotas y casas destrozadas.
«Sabemos que muchas personas tuvieron que desplazarse y están buscando refugio», señaló el alcalde de Little Rock, Frank Scott Jr.
A su vez, la ciudad de Wynne, en el noreste del estado, está «cortada en dos por los daños de este a oeste», lamentó su alcaldesa, Jennifer Hobbs, en declaraciones a la CNN.
En el vecino Misisipi (Sur), donde la semana pasada un tornado dejó 25 muertos, los servicios de gestión de emergencias también reportaron un muerto y varios heridos en el condado de Pontotoc, al sur de Memphis.
Alabama registró la muerte de una persona mayor al destruir su casa un tornado, indicaron autoridades de Huntsville.
El sábado las inclemencias llegaban a la costa este estadounidense con tormentas eléctricas, granizo y fuertes vientos que estaba previsto continúen el domingo.
El Servicio Meteorológico Nacional había emitido advertencias de tornado para Arkansas y varios otros estados, desde el norte de Iowa hasta Misisipi.
En el estado de Illinois (centro-este de Estados Unidos) las severas tormentas también sembraron muerte y graves daños.
En la madrugada del sábado, la ciudad de Belvidere fue sacudida por un potente tornado que hizo colapsar el techo y parte de la fachada del Teatro Apolo, en medio del concierto de una banda de heavy metal.
El jefe de los bomberos de Belvidere, Shawn Schadle, confirmó un deceso y 28 heridos, cinco con lesiones graves.
Imágenes de televisión mostraron la evacuación en camilla de espectadores heridos, mientras que fotos publicadas en redes sociales daban cuenta de la magnitud de los daños en el lugar.
En el condado de Crawford, tres personas murieron por el colapso de una casa, según indicó el portavoz de la agencia de gestión de emergencias de Illinois, Kevin Sur.
De su lado, autoridades del estado vecino de Indiana confirmaron la muerte de tres personas luego de que una tormenta arrasara el condado de Sullivan.
Y en Delaware, una persona murió por el derrumbe de «una estructura» en el condado de Sussex, según las autoridades.
Más de 650.000 hogares estaban sin electricidad el sábado en Ohio, Pensilvania, Tennessee, Kentucky y Virginia Occidental, según la web Poweroutage.us.
En diciembre de 2021, alrededor de 80 personas murieron por tornados en Kentucky.
Cambio climático
El SMN advierte sobre un posible “Súper El Niño”: qué provincias estarán en riesgo esta primavera
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó una probabilidad cercana al 100% de que continúe la fase El Niño durante el trimestre agosto-octubre de 2026. Las regiones del Litoral, el noreste y el este pampeano concentran el mayor riesgo de lluvias torrenciales y crecidas de ríos. El cambio climático agrava el escenario.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó en su actualización de agosto que las condiciones del ENOS son consistentes con una fase cálida, es decir, con un episodio de El Niño activo, con temperaturas del Pacífico ecuatorial por encima de los valores normales. Los modelos utilizados por el organismo estiman una probabilidad cercana al 100% de continuidad del fenómeno durante los meses de agosto, septiembre y octubre. Este escenario, que algunos especialistas comenzaron a describir como un posible «Súper El Niño», plantea interrogantes urgentes sobre el impacto que tendrá sobre el territorio argentino durante la primavera y el verano.
Qué significa «Súper El Niño» y por qué no es una categoría científica
La expresión «Súper El Niño» ganó circulación entre especialistas para describir episodios de particular intensidad, pero el propio SMN aclaró que esta denominación no constituye una categoría científica oficial. Lo que sí está verificado es que se trata de un episodio El Niño de fase cálida sostenida en el tiempo, cuya interacción con otros sistemas atmosféricos y con el calentamiento global determinará su impacto real sobre cada región del país.
El fenómeno responde a la dinámica conocida como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS): el debilitamiento de los vientos alisios en el Pacífico ecuatorial genera un calentamiento superficial del océano que, al ascender a la atmósfera, altera los patrones globales de circulación, modificando lluvias y temperaturas en vastas regiones del planeta. Para Argentina, ese mecanismo tiene consecuencias asimétricas: afecta de manera diferente según la ubicación geográfica, la época del año y, cada vez más, el estado de base de la atmósfera global.
Las provincias en mayor riesgo: Litoral, noreste y pampeana oriental
Según el SMN, las regiones que podrían recibir la señal más intensa del fenómeno son el noreste argentino, el Litoral y el este de la región pampeana. Entre las provincias identificadas con mayor exposición al riesgo climático se encuentran Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires. En estas zonas, El Niño históricamente se asocia con mayor frecuencia de lluvias, jornadas de precipitación sostenida y mayor probabilidad de tormentas severas con ráfagas fuertes, abundante caída de agua y, en determinadas condiciones, granizo.
La provincia de Buenos Aires, y especialmente el AMBA, enfrenta además un desafío estructural: los sistemas de drenaje urbano no están diseñados para absorber episodios de precipitación intensa en períodos cortos. Un escenario con mayor frecuencia de lluvias torrenciales amplifica, en ese contexto, el riesgo de anegamientos y cortes de servicios en zonas densamente pobladas.
El riesgo de crecidas: el Paraná, el Uruguay y el Iguazú bajo presión
Uno de los efectos más preocupantes del fenómeno sobre Argentina es su impacto en el sistema hídrico regional. Las precipitaciones abundantes en el sur de Brasil tienen efectos directos sobre los caudales de los ríos Iguazú, Uruguay y Paraná, cuya cuenca abarca buena parte del noreste argentino y el Litoral. Una temporada con lluvias superiores a lo normal podría favorecer nuevas crecidas y desbordes en sectores de la cuenca del Plata, con consecuencias graves para comunidades ribereñas y zonas productivas de baja cota.
El riesgo no es abstracto: el invierno de 2026 ya registró nevadas excepcionales en sectores de la cordillera y períodos prolongados de frío en la Patagonia, con algunas olas frías que se extendieron durante más de diez días. Esto indica que El Niño no actúa de manera uniforme ni garantiza «más calor» en todo el país; sus efectos se redistribuyen de maneras que pueden sorprender incluso a quienes monitorean el fenómeno de cerca.
El factor que cambia el juego: cambio climático y atmósfera más cargada
Los especialistas advierten que el episodio de 2026 no puede leerse con los mismos parámetros de los eventos históricos anteriores. Una atmósfera globalmente más caliente retiene mayor cantidad de vapor de agua, lo que potencia las precipitaciones cuando se dan las condiciones necesarias. La combinación entre un El Niño de intensidad significativa y el calentamiento global de base configura un escenario sin precedentes directos, donde los modelos de predicción tienen mayor incertidumbre que en décadas pasadas.
Esta advertencia tiene implicancias prácticas: los patrones esperados para un episodio de El Niño «estándar» pueden no ser suficientes para anticipar la magnitud de los eventos concretos que ocurran durante la primavera y el verano de 2026-2027. Los especialistas consultados anticipan que la señal más evidente del fenómeno se hará sentir a partir de la primavera de 2026 y se extendería hacia el verano de 2027, cuando aumenta el riesgo de períodos de lluvias superiores a los valores históricos.
Lo que el SMN no puede anticipar: eventos extremos puntuales
El organismo meteorológico fue explícito en un punto clave: no es posible afirmar que habrá inundaciones generalizadas ni anticipar con precisión qué ciudades serán afectadas. El Niño funciona como un modificador de probabilidades climáticas, no como un determinante absoluto de eventos concretos. Cada tormenta, cada período de lluvia intensa y cada crecida dependerá de la interacción de múltiples sistemas atmosféricos que solo pueden evaluarse en tiempo real.
Por eso, el SMN mantendrá bajo monitoreo constante la evolución del ENOS durante los próximos meses, y sus actualizaciones periódicas serán el insumo más confiable para que los organismos de gestión de riesgo, los gobiernos provinciales y los municipios puedan preparar respuestas preventivas. La primavera y el verano 2026-2027 serán el período determinante para conocer el alcance real del fenómeno.
Puntos clave
- El SMN confirmó una probabilidad cercana al 100% de que El Niño continúe durante agosto, septiembre y octubre de 2026.
- Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires son las provincias con mayor riesgo de lluvias intensas y tormentas severas.
- El término «Súper El Niño» no es una categoría científica oficial; lo relevante es la intensidad del episodio y su interacción con otros factores atmosféricos.
- El cambio climático hace que este episodio sea difícilmente comparable con los anteriores: una atmósfera más caliente potencia las precipitaciones.
- La señal más intensa del fenómeno se esperaría a partir de la primavera de 2026 y se extendería hacia el verano de 2027.
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