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Buenos Aires

Cambió climático: qué pasa con las playas argentinas

Menos Costa, zonas en riesgo y un patrimonio natural amenazado.

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En buena parte de la costa atlántica bonaerense, la erosión dejó de ser una advertencia técnica para convertirse en experiencia diaria. Donde antes había extensas franjas de arena, hoy el mar llega hasta el borde de los balnearios, las carpas quedan a merced del oleaje y el espacio público se achica sin disimulo.

Las sudestadas más frecuentes y las pleamares altas de los últimos meses profundizaron un cuadro ya frágil. El 3 de enero fue una postal elocuente: varias localidades se quedaron sin playa y en sectores muy concurridos —como Playa Grande, en Mar del Plata— el mar avanzó hasta donde empieza la infraestructura turística.

El nivel del mar sube, aumentaron las sudestadas y las playas están mal alimentadas”, sintetizó el geólogo Federico Iñaki Isla, investigador del CONICET. Para el especialista, el escenario actual deja al desnudo una vulnerabilidad estructural del litoral bonaerense.

Un sistema alterado

Isla explica que el problema tiene dos dimensiones. Por un lado, el retroceso de la línea de costa, que erosiona acantilados y dunas y compromete tanto bienes públicos como propiedades privadas. Por otro, la pérdida sostenida de arena, con impacto directo en el turismo y el uso social de las playas.

Los datos son contundentes. Entre Mar del Plata y Pehuencó, la costa retrocede en promedio medio metro por año. En la barrera oriental, que incluye Villa Gesell, Pinamar y el Partido de la Costa la situación es aún más crítica: en sectores urbanos se pierden entre uno y dos metros de playa por año, y en décadas anteriores hubo zonas con retrocesos de hasta cinco metros anuales.

Aunque el cambio climático acelera el ascenso del nivel del mar, los especialistas coinciden en que no alcanza para explicar semejante deterioro. La costa bonaerense funciona como un sistema dinámico de transporte de sedimentos: la arena se mueve de sur a norte impulsada por la Corriente de Deriva Litoral. Ese mecanismo permite que, tras una sudestada, la arena retirada sea repuesta desde otros sectores.

El problema aparece cuando ese flujo se interrumpe. Espigones, escolleras y rompeolas construidos sin planificación regional funcionan como trampas de arena: acumulan sedimentos en un punto y dejan sin aporte a las playas vecinas. El resultado es un balance negativo que, con el tiempo, vuelve insuficientes incluso los rellenos artificiales.

Uno de los ejemplos más citados es el de Santa Clara del Mar. Allí se construyeron siete espigones hace más de 40 años, pero ninguno en Camet Norte. El espigón terminal retuvo arena en Santa Clara y dejó sin provisión natural a las playas vecinas.

Hoy, Camet Norte enfrenta derrumbes de acantilados que ponen en riesgo viviendas. La escena se repite en Mar del Tuyú, Santa Teresita y Bahía de los Vientos: la erosión ya no es una amenaza futura, sino un problema instalado.

La contaminación por el boom inmobiliario

A esto se suman prácticas históricas hoy cuestionadas, como la extracción de arena de zonas altas para depositarla en sectores intermareales, facilitando que el mar se la lleve en cada sudestada. Aunque muchos concesionarios dicen haberlas abandonado, especialistas advierten que todavía persisten en algunos puntos. La contaminación y la acumulación de residuos completan un escenario que vuelve inútil cualquier defensa aislada.

Arena hay, pero no alcanza

La paradoja es evidente: reservas de arena existen. En Punta Médanos y Punta Rasa, en el Partido de la Costa; al norte del Faro Querandí, en Villa Gesell; y en Mar del Plata, en la base de la Escollera Sur. Sin embargo, el aporte de sedimentos por sí solo no resuelve el problema.

“Por más que se agreguen toneladas, el mar se la va a llevar si hay obras que impidan su distribución natural”, explicó el geólogo Andrés Folguera, investigador del CONICET y la UBA. También cuestionó la falta de estudios integrales y la proliferación de intervenciones costeras sin un plan ambiental coordinado.

En Camet Norte, además, la presencia de un yacimiento paleontológico único,con restos de miles de años que conservan colágeno y permiten estudios genéticos, derivó en un amparo judicial que frena obras de defensa costera mientras la erosión sigue avanzando.

Qué se puede hacer

Lejos de un escenario sin salida, los especialistas sostienen que existen alternativas técnicas viables: espigones más cortos y escalonados o rompeolas desvinculados, más costosos pero eficaces para reducir la erosión sin dañar áreas sensibles. Algunas de estas soluciones ya se aplicaron en el partido de General Pueyrredón y se están ejecutando en Las Toninas.

Buenos Aires

Prefectura desplegó megaoperativo por cinco pescadores desaparecidos en el Río de la Plata

Un grupo de pescadores salió a navegar desde la Costanera de Hudson y no regresó a tierra. Prefectura Naval Argentina montó un amplio rastrillaje por agua, aire y tierra, mientras los familiares aguardan noticias en la costa.

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Prefectura busca a un grupo de pescadores desaparecidos en el Río de la Plata desde Hudson.

Un grupo de pescadores permanece desaparecido desde este domingo luego de adentrarse en el Río de la Plata a bordo de una lancha con motor naftero, que partió desde la Costanera de Hudson, en el partido de Berazategui, y no regresó a puerto. La Prefectura Naval Argentina (PNA) lidera desde entonces un operativo de gran escala para dar con su paradero.

La embarcación contaba con elementos de seguridad, entre ellos radio, bengalas y chalecos salvavidas, según precisaron fuentes oficiales. La denuncia fue radicada en la Comisaría Cuarta por Ricardo Kovach, hermano de dos de los tripulantes, Carlos y Claudio Kovach, quien fue alertado por un trabajador del puerto. «A las 18 se contactó el muchacho que los embarcó con otro de mis hermanos y ahí iniciamos la búsqueda», relató Kovach.

Un operativo de gran escala con hipótesis inciertas

El rastrillaje cuenta con medios técnicos y humanos de múltiples jurisdicciones. «Hay embarcaciones de Capital, de Dock Sud, Quilmes y La Plata y una aeronave de Prefectura», detalló Ricardo Kovach. Ante la falta de información sobre el rumbo inicial de la lancha, la familia evalúa contratar un vuelo privado para ampliar las tareas de búsqueda.

Las hipótesis apuntan a que la corriente pudo haber arrastrado la embarcación hacia el sur, en dirección a La Plata, aunque los propios familiares reconocieron que «no tenemos el rumbo inicial, todo lo que sea hipótesis no lo conocemos». La zona del Río de la Plata a la altura de Hudson es reconocida por sus condiciones cambiantes y sus vientos intensos, que en episodios anteriores ya provocaron situaciones de emergencia similares.

Antecedentes de tragedias en el mismo tramo del río

El tramo del Río de la Plata entre Berazategui y la costa de Avellaneda acumula una historia de siniestros acuáticos. En abril de 2026, Prefectura Naval recuperó el cuerpo sin vida de Alcides Ledesma, de 47 años, quien junto a José Luis Herrera se había internado en el río desde el Parque del Río de Villa Domínico, también en condiciones climáticas adversas. El caso puso en evidencia los riesgos que enfrenta quien navega en embarcaciones pequeñas en esta zona, donde el viento puede arrastrar una lancha a un kilómetro de la costa en minutos, según testimonios de testigos presenciales. Herrera continúa desaparecido desde ese episodio.

En ese caso, la hija de Ledesma precisó que el bote salió solo para una excursión breve, con un motor recientemente reparado y un solo remo como respaldo. La similitud con la situación actual, donde también se investiga si la embarcación sufrió un desperfecto técnico o fue víctima de las corrientes, refleja una problemática estructural en materia de seguridad náutica en el conurbano bonaerense.

Las horas pasan y la incertidumbre crece

A pesar de que las condiciones climáticas son favorables para las tareas de rescate, el tiempo transcurrido sin novedades genera una angustia creciente entre los allegados de los desaparecidos, que permanecen apostados en la costa de Hudson a la espera de cualquier señal. Las autoridades no confirmaron aún si la embarcación fue hallada ni si existen indicios de los tripulantes en algún punto de la ribera.

El operativo continúa activo con guardacostas, personal especializado y patrullas que recorren distintos sectores de la costa bonaerense. Desde la Comisaría Cuarta de Berazategui, jurisdicción a cargo de las actuaciones, no trascendieron precisiones adicionales al cierre de esta edición.

Puntos clave

  • Un grupo de pescadores permanece desaparecido desde el domingo tras partir desde la Costanera de Hudson, en Berazategui.
  • La Prefectura Naval Argentina desplegó un operativo por agua, aire y tierra con embarcaciones de Capital, Dock Sud, Quilmes y La Plata.
  • La denuncia fue radicada en la Comisaría Cuarta por un familiar de los tripulantes, identificados entre ellos como Carlos y Claudio Kovach.
  • Las hipótesis apuntan a un posible desperfecto técnico o al arrastre de la embarcación por la corriente hacia el sur.
  • La zona ya fue escenario de episodios similares, como el caso de Alcides Ledesma y José Luis Herrera, ocurrido en abril de 2026.
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