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Denuncia

D’Alessio y Juntos por el escándalo: asociación ilícita, extorsión y lavado

El falso abogado es el eje de varias causas que se iniciaron en enero de 2019, cuando el empresario Pedro Etchebest lo denunció por intentar extorsionarlo junto con el fiscal Stornelli para no involucrarlo en la causa de los cuadernos.

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El-Argentino-caso D'Alessio

El falso abogado Marcelo D’Alessio, preso desde 2019 en Ezeiza e íntimamente ligado a funcionarios y funcionarias de Juntos por el Cambio y el macrismo, quedó en camino de enfrentar un segundo juicio oral por diez hechos de extorsión y lavado de dinero cometidos como parte de una asociación ilícita, tras ser condenado en 2021 a cuatro años de cárcel.

D’Alessio está preso desde 2019 en el penal de Ezeiza y desde allí siguió por videoconferencia un primer juicio oral en su contra, por intento de extorsión a un empresario, Daniel Traficante.

El falso abogado resultó condenado a cuatro años de cárcel; ahora aguarda el sorteo del Tribunal Oral que estará a cargo del que será el segundo juicio que deberá enfrentar, en este caso por nueve hechos de extorsión y una acusación de lavado de dinero. El proceso también tendrá lugar en los Tribunales Federales de Retiro.

Los delitos por los cuales el juez federal Julián Ercolini lo envió a juicio con otros procesados, en una primera etapa, se investigaron en la jurisdicción de la Justicia federal de Dolores.

El entonces juez del caso en esa localidad, Alejo Ramos Padilla, detuvo al falso abogado y dictó los procesamientos en la causa, aunque el expediente luego quedó en manos del juez federal interino de Dolores Martín Bava ya que el propio Ramos Padilla fue designado al frente del juzgado federal con competencia electoral 1 de La Plata.

La causa, finalmente, pasó a los tribunales federales de Comodoro Py por orden de la Cámara Federal de Casación, el 22 de diciembre.

En base al requerimiento fiscal hecho por Juan Pablo Curi en la ciudad de Dolores, Ercolini envió a juicio oral a D’Alessio y a otros siete procesados, entre ellos el suspendido fiscal de Mercedes, Juan Ignacio Bidone, y el excomisario bonaerense Norberto Degastaldi, por nueve casos de asociación ilícita y extorsión.

El décimo caso que se les imputa es lavado y está vinculado a la existencia del grupo de WhatsApp «Buenos Aires», hallado en el teléfono celular de D’Alessio, a través del cual un grupo de personas coordinaba acciones para colocar fondos de origen ilícito en cuentas off-shore.

Todos están acusados de haber formado parte de una asociación ilícita desde 2016 a febrero de 2019 que «planificó» y, en algunos casos, «ejecutó sin poseer facultades para ello, ni orden de autoridad competente, actividades de investigación, recolección, clasificación, ordenamiento, almacenamiento y análisis de información vinculada a personas, devenir de causas judiciales e integrantes de medios masivos de comunicación».

ETCHEBEST

El primer caso corresponde a los hechos denunciados por el empresario Pedro Etchebest, cuya presentación pública dio curso a la investigación.

D’Alessio «habría exigido ilegítimamente a Pedro Etchebest, en nombre del fiscal federal Carlos Ernesto Stornelli, la suma de 300.000 dólares a cambio de no quedar involucrado en la causa 9608/2018, conocida públicamente como ‘Cuadernos'», resume la acusación fiscal.

Para ello, junto a otros acusados, D’Alessio recurrió a «intimidaciones, amenazas, simulaciones y referencias a contactos y relaciones con magistrados del Ministerio Público Fiscal, que importaron una recopilación de información previa respecto del ofendido y que condujeron a este último a hacer entrega de la suma total de US$ 14.700 en dos locales gastronómicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires».

BRUSA DOVAT

El segundo caso es el de Gonzalo Brusa Dovat, exdirector de la empresa PDVSA en la Argentina, «a quien, mediante acciones de coacción, que importaron tareas de recolección de información previa a su respecto, se lo obligó a prestar testimonio en diversas entrevistas periodísticas y declaración testimonial en la sede de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 4, a cargo del fiscal federal Carlos Stornelli» en 2019.

BARREIRO

El tercer caso corresponde a Pablo Erasmo Barreiro, quien sufrió «maniobras extorsivas» en octubre de 2018, también por el caso «Cuadernos» y en relación a una posible orden de detención en su contra y a una «carpeta grande» con «cosas» que lo vinculaban al caso, por el cual en ese momento el fallecido juez federal Claudio Bonadio había ordenado detener a su padre.

VESTILLERO

El caso 4 es el de Diego Vestillero, quien fue blanco de «acciones intimidatorias y extorsivas» en julio de 2016, además de «exigencias de dinero y amenazas con publicaciones en medios de prensa», para obligarlo a » entregar documentación de contenedores relacionados con la firma Fox Cargo S.A., de la que aquél era directivo».

UBEIRA

El quinto caso tiene como víctima al abogado Juan Manuel Ubeira, contra quien D’Alessio, «en el marco de la asociación ilícita», habría planificado «una cámara oculta con el propósito de vincularlo, a través de algún tipo de ardid y una metodología similar a la del agente provocador, en una posible maniobra delictiva que pudiera ser encuadrada como «extorsión en grado de tentativa a un fiscal federal».

CASTAÑÓN DESTEFANO

El sexto hecho elevado a juicio es el que tuvo como centro a Jorge Christian Castañón Destefano.

«Se reprochó a Marcelo Sebastián D’Alessio haber realizado, en el marco de la asociación ilícita y frente a un supuesto requerimiento efectuado por (el fiscal) Carlos Stornelli, tareas de recopilación de información respecto de Jorge Christian Castañón, de nacionalidad peruana y presunto piloto de la aerolínea United Express, empresa subsidiaria y de cabotaje en los Estados Unidos de United Airlines».

JAITT

El llamado ‘Caso Jaitt’ es otro de los enviados a etapa de juicio, por el cual D’Alessio está acusado de «haber desarrollado, en el marco de la asociación ilícita, tareas de recolección de información -identificadas por la Comisión Provincial por la Memoria como «contrainteligencia»-, con relación a Natacha Jaitt y Mirtha Legrand, así como a los señores Eduardo Miragaya, Ignacio Viale, Raúl Martins, Gustavo Vera y Gabriel Anello».

«Dichas tareas tuvieron lugar en el transcurso del año 2018 y se habrían desarrollado como consecuencia de los dichos vertidos por Natacha Jaitt en el programa televisivo conducido por Mirtha Legrand en marzo de 2018», agrega la imputación.

FANTINO

El falso abogado también será juzgado por el «Caso Fantino. Animales Sueltos»: en esa acusación, se le reprocha haber hecho «tareas de investigación y recolección de información de modo ilegítimo con relación a los integrantes y/o panelistas del programa televisivo ‘Animales Sueltos’ que se emite por el canal América y que es conducido por el periodista Alejandro Fantino», según consta en la elevación a juicio parcial firmada por Ercolini.

BIDONE / TRAFICANTE

El noveno hecho a juzgarse será uno que también involucra al suspendido fiscal Bidone, ya condenado a 3 años y 8 meses de cárcel en el mismo juicio que se le siguió el año pasado a D’Alessio por las acciones llevadas a cabo en perjuicio del empresario Traficante.

«Se imputa a Marcelo Sebastián D’Alessio, haber desarrollado, con la participación de Juan Ignacio Bidone, actividades de investigación y recolección de información de modo ilegítimo tanto en territorio argentino como uruguayo con relación a ciertas empresas y personas», consta en la resolución.

Entre ellos estuvieron «Facundo Trías, Martin Ortiz y Manuel José Londoño Hernández. Tales maniobras tuvieron lugar entre octubre de 2016 y diciembre de 2018», detalla la imputación.

WHATSAPP

El último hecho mencionado en la elevación a juicio corresponde a maniobras de presunto lavado de activos por parte de D’Alessio y otros implicados, quienes compartían un grupo en el sistema de mensajería WhatsApp llamado «Buenos Aires».

En ese punto, todos están acusados de conformar una «organización criminal dedicada a negociar, coordinar y concertar operaciones financieras internacionales varias veces millonarias en dólares estadounidenses o euros, que involucraban fondos de origen ilícito».

La elevación a juicio se resolvió de manera parcial ya que todavía siguen bajo investigación otros hechos y resta definir la situación de otros imputados, entre ellos el fiscal Stornelli.

Buenos Aires

El video se hizo viral y agresor está identificado pero la Justicia no actúa, mientras una mujer espera protección

Un video que muestra una paliza brutal a una mujer se viralizó en las últimas horas, el agresor ya fue identificado y la asociación civil Madres que rompen el silencio exigió medidas urgentes al Departamento Judicial de Azul, denunciando una peligrosa demora institucional ante pruebas audiovisuales contundentes.

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La golpearon en video, al agresor lo identificaron, y la Justicia todavía no actuó.

Las imágenes son inequívocas: un hombre revisa el teléfono de su pareja, la confronta y le propina una brutal paliza mientras ella ruega que se detenga. El video, filmado en la localidad bonaerense de Tapalqué, se viralizó en las últimas horas y permitió identificar al agresor, presuntamente Rodrigo Carrica. Pese a la existencia de pruebas audiovisuales contundentes, la respuesta judicial tardó en llegar; una demora que organizaciones de mujeres calificaron como violencia institucional.

La asociación civil Madres que rompen el silencio, con sede en Río Negro, tomó conocimiento directo del caso y se constituyó en interlocutora ante las autoridades del Departamento Judicial de Azul, el fuero con competencia sobre Tapalqué. La organización presentó el material probatorio disponible, que incluye los registros fílmicos y fotográficos de la agresión, y exigió una respuesta estatal inmediata.

El reclamo: medidas urgentes ante la demora judicial

La entidad formalizó un reclamo ante el Departamento Judicial de Azul con tres exigencias centrales: la intervención urgente para revisar y agilizar el accionar de las dependencias judiciales y policiales locales; el dictado inmediato de medidas de protección y restricción perimetral eficaces para resguardar la integridad psicofísica de la víctima; y el cese absoluto de las dilaciones burocráticas frente a la existencia de pruebas audiovisuales explícitas.

«No se puede seguir tolerando que la burocracia judicial desampare a quienes denuncian», advirtió la organización, que también alertó sobre el riesgo concreto que implica cada hora de demora en casos donde la víctima convive o tiene contacto con su agresor. Madres que rompen el silencio comunicó que se mantendrá en estado de alerta comunitaria hasta que las garantías constitucionales y de seguridad sean cumplidas de manera efectiva.

Violencia institucional por omisión

La denuncia pone sobre la mesa un problema estructural del sistema judicial argentino frente a la violencia de género: la brecha entre la disponibilidad de prueba y la velocidad de la respuesta institucional. La organización usó una categoría precisa para nombrarlo: «la violencia institucional por omisión o demora también es una forma de violencia que perpetúa el peligro». En ese encuadre, la inacción no es un vacío neutral sino un acto que habilita la continuidad de la agresión.

El caso de Tapalqué no es un hecho aislado. La Ley 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres establece con claridad el deber del Estado de actuar con la debida diligencia frente a situaciones de riesgo. El incumplimiento de ese mandato en contextos donde existe material probatorio disponible no solo representa una falla procesal, sino una responsabilidad estatal en los términos de los estándares internacionales de derechos humanos.

Lo que tenés que saber:

  • Un video viral muestra a un hombre, presuntamente Rodrigo Carrica, golpear brutalmente a su pareja en Tapalqué, provincia de Buenos Aires.
  • La asociación civil Madres que rompen el silencio denunció una alarmante demora de la Justicia local a pesar de contar con pruebas audiovisuales contundentes.
  • La organización exigió al Departamento Judicial de Azul medidas urgentes de protección, restricción perimetral y cese de dilaciones burocráticas.
  • La entidad advirtió que la omisión y la demora judicial son en sí mismas una forma de violencia institucional que prolonga el peligro para la víctima.
  • La organización anunció que se mantendrá en estado de alerta hasta que se garantice efectivamente la seguridad de la mujer agredida.
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