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Cultura

Google recordó los 90 años del nacimiento de Quino con un doodle en blanco y negro

El buscador más famoso conmemoré el legado del historietista.

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Por Ana Clara Pérez Cotten

El gigante Google conmemoró el nacimiento del creador de Mafalda con un doodle y una publicación en su cuenta oficial de Twitter: «¡Un legado inolvidable! 🇦🇷 Hoy, nuestro #GoogleDoodle celebra el aniversario del nacimiento de #Quino, el gran historietista recordado eternamente por su humor sutil y creador de personajes memorables como #Mafalda 📖«.

El antibelicismo, los mandatos familiares, el feminismo y la inquietud por el humor social y político en la Argentina que abordó Quino en su obra se resignifican con la lectura de las nuevas generaciones y la circulación en las redes sociales y, a noventa años de su nacimiento, aquellas reflexiones todavía iluminan el presente porque son frescas, actuales y movilizadoras.

Joaquín Salvador Lavado Tejón nació en Mendoza el 17 de julio de 1932, pero ya entonces fue apodado «Quino» por su familia para distinguirlo de su tío, Joaquín Tejón. Tras edificar una carrera sólida como dibujante e historietista muy ligada a la cultura nacional y cosechar admiradores por todo el mundo, murió el 30 de septiembre de 2020. Sin embargo, ese registro biográfico no agotó la fuerza de su obra, que sigue vigente en el descubrimiento de las nuevas generaciones que llegan a ella gracias al legado familiar o la cercanía y la multiplicación de las redes sociales.

Mafalda, su personaje más emblemático que se convirtió en una referencia de la memoria social y política nacional, se publicó por primera vez el 29 de septiembre de 1964 e interpeló a niños y adultos con irreverencia en la lucha contra la discriminación, la injusticia y la hipocresía. Amaba a Los Beatles, defendía la democracia, los derechos de los niños y la paz. «Mafalda se interroga sobre el mundo y los males que no se corrigen.

Hace las preguntas que me sigo haciendo ahora de adulto, yo quería decir a través de ella lo que veía mal y había que corregir. Hablo poco, por eso elegí el dibujo para expresarme», contó Quino sobre qué lo interpeló a la hora de crear al personaje. Pasaron los años pero aquello que «él veía mal y había que corregir» en gran medida sigue igual. ¿Cómo se lee la obra de Quino hoy? Y más allá de la vigencia del mensaje, ¿Cómo reciben las nuevas generaciones aquellas viñetas?

Julieta Colombo es, además de sobrina de Quino y legataria de su obra, una de las encargadas de administrar las cuentas del dibujante en las redes sociales. El dibujante llegó a saber que seis millones de personas lo seguían en Facebook, pero la cuenta en Instagram se abrió tras su muerte. El usuario @mafaldadigital fue certificado por Instagram y ya tiene 738 mil seguidores que con likes y compartiendo posteos le suman a su obra una nueva dinámica de circulación.

«Las cuentas en las tres redes se manejan con el mismo criterio y estética. Mafalda nos guía pero buscamos darle visibilidad a toda la obra de Quino», cuenta Colombo sobre el funcionamiento la cuenta desde la que se comparten extractos de entrevistas al autor, reflexiones sobre de otros autores sobre Quino, historietas, frases e incluso monumentos de Mafalda por el mundo.

«La vigencia de su obra tiene que ver justamente con su esencia, nada de lo idiosincrático del hombre puede pasar de moda», reflexiona Colombo en diálogo con Télam y acepta que la cuenta en Instagram permite difundir de forma masiva la obra de Quino entre las nuevas generaciones, más familiarizadas a disfrutar de los consumos culturales a través de las redes sociales.

En cuanto a la interacción, los responsables de la cuenta se propusieron responder todos los mensajes y estar atentos al ida y vuelta, algo que Quino hacía de forma «analógica» antes de que existieran las redes. «Para él, el vínculo con los lectores era realmente importante. No es una frase hecha. Son muchísimas las personas que nos cuentan que tienen una anécdota con él, un dibujo, una carta. Él se tomaba el tiempo de contestarles a todos. Nos gusta honrar esa costumbre de ida y vuelta que cultivaba», cuenta la sobrina del autor.

La historiadora Isabella Cosse, autora del ensayo «Mafalda: historia política y social» (Fondo de Cultura Económica), considera que «aquellos temas que tienen mayor perdurabilidad como un mundo en conflicto, la desigualdad y la condición de la mujer eran emergentes en los años sesenta o eran temas que refieren a la condición humana, atemporales». Para la investigadora, la obra de Quino ha dialogado de manera muy dinámica con lectores de distintas épocas porque han podido resignificarla desde distintas preocupaciones o intereses.

«En este momento, creo que estamos ante una lectura latinoamericana en la que Mafalda está anclada muy fuertemente con la lucha feminista y esto se puede ver en la circulación más masiva de una Mafalda de boca abierta, del grito y del reclamo. Quino solía decir que si Mafalda seguía vidente es porque los problemas seguían ahí. Si bien esto eso es cierto, también hay que considerar el recorte que el periodismo, las editoriales, los lectores y el propio Quino en vida hicieron y, en ese acto, se ocuparon de mantener viva su producción. No es una relación con la obra tan habitual», analiza la investigadora de Conicet-Universidad de Buenos Aires y del Idaes-Universidad Nacional de San Martín.

Para Cosse, las nuevas generaciones llegan a Quino de otro modo. «Ahora se lee de forma asincrónica. Buena parte de las nuevas lecturas de Mafalda se hacen a partir de la red y de forma muy fragmentaria. Entonces, los sentidos son muy distintos y atravesados por la dinámica propia de las redes», explica, aunque destaca que al igual que ocurría en la década del 80 o del 90, la obra de Quino sigue implicando un canal de transmisión intergeneracional. «Todavía hoy es una lectura de iniciación de familias de clase media y trabajadora que defienden cierta reivindicación de ideales contestatarios y críticos. Para muchos, Mafalda es algo a transmitir en la socialización familiar», sostiene.

A la historiadora también le parece innovadora y moderna la forma en la que Quino construyó su autoría, estaba presente a pesar de ser tímido y de haber creado a un personaje con una suerte de vida propia. «Su voz y sus intervenciones eran siempre acotadas pero notables -define-. Generó una complicidad con sus lectores honesta y directa, que incluso podría considerarse escueta o escasa para el nivel de popularidad de su obra. Pero era una intervención coloquial que llegó muy profundo. Quino utilizó su intuición y una observación muy intuitiva de la realidad y logró cuajar eso en viñetas que hoy lo trascienden», concluye.

Cultura

Murió Rubén Rada, el creador del candombe beat que enamoró al rock argentino

El músico uruguayo, uno de los referentes más queridos de la música rioplatense, falleció este miércoles a los 83 años tras batallar durante un mes contra una neumonía bilateral. Su influencia fue decisiva para figuras como Charly García, Fito Páez y Luis Alberto Spinetta, con quienes compartió escenarios y grabaciones a lo largo de más de seis décadas de carrera.

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El Negro Rada y el candombe beat: cómo un músico uruguayo cambió para siempre la música argentina.

Murió el músico uruguayo Rubén Rada a los 83 años, uno de los referentes más queridos de la música rioplatense, falleció este miércoles tras batallar durante un mes contra una neumonía bilateral. Su influencia fue decisiva para figuras como Charly García, Fito Páez y Luis Alberto Spinetta, con quienes compartió escenarios y grabaciones a lo largo de más de seis décadas de carrera.

La familia de Rubén Rada confirmó su muerte este miércoles 26 de agosto a través de las redes sociales con un mensaje que conmovió a Uruguay, Argentina y toda América Latina: «Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15.30 se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra la neumonía y sus complicaciones. Gracias a todos por los mensajes de preocupación y el amor de hoy y siempre. Infinitas gracias al equipo profesional que hizo todo lo posible y más», decía el comunicado. Con esa noticia, la música popular rioplatense perdió a una de sus figuras más originales, irrepetibles y queridas.

El Negro Rada: de las comparsas de Montevideo al mundo

Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943, Rubén Rada comenzó su camino musical desde niño, en las comparsas de negros y lubolos. A los diez años ya integraba la comparsa Morenada y en la adolescencia pasó por la murga La Nueva Milonga y por la orquesta Cubanacán de Pedro Ferreira, a quien señaló toda su vida como una de sus influencias centrales. En la década del 60, con el grupo El Kinto, protagonizó uno de los momentos fundacionales de la música uruguaya: la fusión del candombe tradicional con el rock y los instrumentos eléctricos, cantada en español, un movimiento que él mismo bautizó candombe beat.

El camino continuó con Tótem y luego con Opa, donde junto a Hugo y Osvaldo Fattoruso llevó la combinación de candombe y jazz-rock hasta los Estados Unidos, trabajando junto a músicos internacionales de primer nivel. Esa capacidad para moverse entre géneros sin perder identidad definió toda su carrera: Rada nunca fue solo un músico de nicho, sino un artista que expandió constantemente los límites de lo que el candombe podía hacer.

Su vínculo profundo con Argentina

La relación de Rada con Argentina fue mucho más que la de un artista extranjero con su público vecino. Vivió en Buenos Aires durante doce años, desde 1979, período en el que construyó vínculos artísticos y personales que marcaron su obra y su vida. En esa etapa participó como parte del elenco original de Hair en Argentina, uno de los musicales más emblemáticos de la historia del espectáculo local. «Argentina me gustó siempre, tanto es así que me traje una mujer y tres hijos argentinos», decía el propio músico en entrevistas. Sus hijos Lucila y Matías, ambos músicos, nacieron en Buenos Aires.

Su influencia sobre el rock nacional fue ampliamente reconocida por sus propios protagonistas. Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar compartieron escenarios y grabaciones con él, y lo reconocieron como una referencia ineludible. La admiración de Páez por Rada era, en palabras del propio rosarino, superlativa: en 2024 participó del disco de Julieta Rada, hija del músico, versionando un clásico de su padre. En los últimos meses antes de su hospitalización, tanto Páez como Jorge Drexler y Daniela Mercury lo habían convocado a sus propios shows para compartir el escenario.

Un legado que abarca seis décadas y múltiples formatos

La obra de Rada trascendió la música. Participó en telenovelas argentinas como Gasoleros, en ficciones uruguayas, condujo programas de televisión y radio, integró el jurado de La Voz Uruguay y La Voz Kids, y protagonizó espectáculos unipersonales que recorrieron América Latina. También desarrolló un trabajo para el público infantil, con el personaje Rubenrá, que acercó el candombe y la música popular a nuevas generaciones.

Entre sus canciones más emblemáticas se encuentran «Cha cha, muchacha», «Muriendo de plena», «Ayer te vi» y «Adiós a la rama». Su discografía supera los treinta álbumes de estudio, incluyendo trabajos instrumentales, discos de jazz, de candombe puro y de fusión con samba y bossa nova. En 2011 recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical, el mayor reconocimiento de la industria a una trayectoria que la Academia consideró excepcional. En 2014 el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay le otorgó la Medalla Delmira Agustini, y en 2024 la Junta Departamental de Montevideo instaló una baldosa con su nombre en la peatonal Sarandí, en Ciudad Vieja.

Activo hasta el final, con proyectos abiertos

Rada estaba en plena actividad cuando la neumonía bilateral lo obligó a internarse. El 16 de julio, en su cumpleaños 83, había lanzado ¿Quién va a cantar?, un ciclo de encuentros musicales que reúne a artistas de distintos géneros y se transmite por YouTube. Su última aparición pública registrada fue el 25 de julio, cuando asistió a un festival para ver a la cantante argentina Abril Olivera y acompañar la presentación de su hijo Matías. Además estaba preparando un ciclo de homenajes a Tótem junto a Daniel Lagarde y Santiago Ameijenda, con fechas previstas para octubre. Ninguno de esos planes pudo concretarse.

La despedida del mundo de la cultura

Las reacciones ante la muerte de Rada llegaron de todos los ámbitos. Dante Spinetta, hijo de Luis Alberto, publicó en las redes sociales de la familia Rada: «Gracias por tanto Negro querido». Nito Mestre, histórico compañero de Charly García en Sui Generis, expresó «Un enorme abrazo para toda la familia». Leandro Lopatín, guitarrista de Turf, lo despidió con un simple y contundente «VIVA RADA». Los mensajes de colegas, fans y figuras de la política, el deporte y la cultura convirtieron el posteo de la familia en un mural colectivo de afecto que desbordó las redes sociales de Uruguay y Argentina.

Puntos clave del adiós a Rada

  • Rubén Rada murió el 26 de agosto de 2026 a los 83 años, en Montevideo, tras una neumonía bilateral de un mes de evolución.
  • Fue el creador del candombe beat, fusión del ritmo afro-uruguayo con el rock, el jazz y el funk, que marcó la música rioplatense desde los años 60.
  • Vivió doce años en Buenos Aires y fue una influencia decisiva para Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar, entre otros.
  • En 2011 recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical y fue nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo.
  • Estaba activo hasta el momento de su internación: había lanzado un nuevo ciclo musical en julio y preparaba un homenaje a Tótem para octubre.
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