Miriam Mayorga: “Es un privilegio representar a Boca”
La defensora, quien también es médica, se refirió a la participación de Argentina en el Mundial Australia – Nueva Zelanda y el gran presente que está pasando su equipo.
Miriam Mayorga, jugadora referente de Boca Juniors y la Selección Nacional, habló en exclusiva con El Argentino.
El Argentino: ¿Qué evaluación hacés de la Copa del Mundo en lo colectivo?
Miriam Mayorga: El análisis creo que es bastante bueno. Si bien nos quedamos con un sabor amargo, tal vez con el primer partido y un poco con el segundo, la verdad es que se ha mejorado en el juego y en la tenencia. El Mundial no es nada fácil. Nos hace falta ser un poco más ofensivas, mantener más la intensidad, que es lo que tienen las grandes potencias.
¿Y en lo personal? ¿Cómo viviste los dos partidos? (“La Doc” no disputó el tercer encuentro por una expulsión)
MM: Me sentí de forma totalmente diferente en ambos. Italia (la primera fecha) era el rival que más habíamos visto. Sudáfrica (segundo partido) fue bastante difícil también, pero por lo que eran físicamente y la rapidez que tenía Thembi Kgatlana, que fue la más desequilibrante. Obviamente, más allá de eso, estoy muy contenta por haber sumado minutos.
Te traemos nuevamente al ámbito local. ¿Cómo viene Boca Juniors? Se les viene un semestre complejo…
Ya arrancamos la primera fecha bastante bien, porque se pudo ganar en un torneo que está cada vez más competitivo (Miriam se reintegró al conjunto xeneize luego de la goleada de la primera fecha 3 a 0 ante Huracán). Me parece que nuestro gran desafío es la Copa Libertadores, que nos propone superar una vara bastante alta después de ser subcampeonas de América. Siempre jugar este certamen es muy bueno para el equipo y para el país también, porque se representa a Argentina. Es un gran desafío, donde hay excelentes rivales. Va a ser una buena competencia.
¿Les pesa a las Gladiadoras ser las tricampeonas del país? Vos viviste lo mismo jugando en UAI Urquiza.
No, la verdad que no. Para mí es un privilegio representar a Boca, con lo que el club apuesta al femenino. Me encanta pelear siempre los primeros lugares del torneo local y ahora en la Libertadores también. Me parece que más que otra cosa, es una gran responsabilidad. Es un lindo equipo para competir, compartir y jugar.
EXCLUSIVO: Pablo Grillo y la vida después del disparo que lo dejó “casi contándola desde el cielo”
En una charla íntima, el fotógrafo cuenta sobre la vida después del ataque: el apoyo de su familia, lo espiritual, la ausencia de rencor y la esperanza de justicia. También recuerda sus comienzos con la fotografía y los sueños que lo empujan a seguir.
En una tarde de abril, de esas en las que el sol parece querer quedarse un rato más, la escena tiene algo de refugio: banderines colgados, una foto de Maradona y unos mates que circulan sin apuro. La charla es íntima. Pablo Grillo habla sin solemnidad, con una mezcla de liviandad y profundidad que atraviesa toda la conversación.
“Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
“Hoy estamos alucinante, ATR. Estamos bien. Que no es poco”, dice, después de un año que define como “de casi contarla desde el cielo”. Su vida, admite, ya no es la misma. Cambió el ritmo, cambió la forma de moverse y también ciertas rutinas que antes eran naturales. “Ya no hago los mismos recorridos que hacía antes de salir al barrio… no por cuestión de que no lo puedo hacer, sino que no sé cómo hacerlo”.
La transformación también se mete en lo cotidiano, incluso en lo afectivo. Hace quince años que está en pareja, pero todavía no volvió a verla. “Estoy esperando que me llegue el mensaje”, sin enojo, más bien con una calma que sorprende después de todo lo vivido.
“La veo con otra carrera, con otro ritmo”, dice sobre la vida. Y, fiel a su forma directa de hablar, lo resume con una imagen brutal: “A lo mejor los noviazgos son para 20 años, o no… pero después te agarra un pelotudo, te pega un bombazo en la cabeza y te entierra”.
El día “D”
El 12 de marzo de 2025 no es un recuerdo lineal, pero tampoco se borró. Hay fragmentos nítidos: dos amigos, los únicos rostros conocidos entre la confusión, y la necesidad de no quedarse solo. “Cuando abría los ojos, eran los únicos dos que veía… los agarraba para que no me dejaran”.
El momento más crítico fue en la ambulancia. “Ahí sentí que me tenía que dejar hinchar las pelotas. Fueron 10 minutos”. Después, la intervención médica y el sistema de salud hicieron lo suyo: “Con toda la salud pública encima… me fui tranquilizando”.
No habla de miedo. Hace una distinción precisa: “Miedo no. Respeto. Respeto por lo que podría venir”.
Del gendarme que disparó (Héctor Guerrero) no tiene una imagen clara. No recuerda un gesto, ni una reacción. Sí, en cambio, una lógica: la de alguien que cumple un rol sin detenerse. Si lo tuviera enfrente, no imagina revancha. “Le tocaría el hombro y le diría: loco, tenés buena puntería, pero bajá un cambio. Bajá un cambio que tenemos vida por delante”.
Lo que lo sostuvo
En la reconstrucción, hay un sostén claro: su familia. Se aferra a su madre y a su padre, especialmente a su padre, a quien define como un referente. “Mi viejo es un líder para mí. Es un chabón que lo tengo ahí arriba. Y mi vieja también”, y agrega: “El chabón se cargó al hombro lo de los medios y salió en todos los medios”. También a su hermano, con quien creció entre discusiones y peleas típicas de la edad.
El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).El Argentino Diario-Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).Fotos: Lu del Mármol (@ludelmarmol) https://www.instagram.com/ludelmarmol
Los amigos ocupan otro lugar central. Los nombra con orgullo, como una red que creció incluso en medio de la adversidad. También aparece la ausencia de uno de ellos, que murió en un viaje. Una pérdida que atraviesa el relato con naturalidad, sin dramatizar.
A ese entramado se suma algo más difícil de definir. Grillo no se declara creyente en términos tradicionales, pero reconoce que algo cambió. Las muestras de afecto, los mensajes, las personas que rezaban por él lo llevaron a acercarse a una idea de lo espiritual. “Mucha gente venía y me decía, estamos orando por vos, entonces con esas cosas me fui aferrando un poquito más», comenta. “No es joda ser creyente”, resalta.
Contar y ser contado
La fotografía aparece como hilo de continuidad: “La cámara es un objeto que vi siempre”. Empezó de chico, casi como un juego heredado: su padre tenía una cámara y él la tomó como propia. De los cumpleaños y eventos familiares pasó a formarse y a construir un oficio.
Hoy se define como documentalista. Alguien que sale a buscar historias.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Después de lo que vivió, esa mirada cambió. Ya no se trata solo de registrar, sino de entender mejor lo que está pasando. De anticipar, de leer el contexto.
También cambió su lugar: por primera vez, fue protagonista de una historia que otros contaron. Aun así, no hay rencor. “Cada uno actuó como tenía que actuar”, dice. Y agrega: “no siento rencor, y si lo siento, ya lo voy a liberar”.
Violencia institucional y la búsqueda de justicia
Cuando habla de política, el tono se vuelve más áspero. Recuerda la reacción pública de Patricia Bullrich y la indignación que le generó. Con Javier Milei es más directo, sin matices: “Es una basura”.
Cuestiona el rumbo del país y la dirigencia, y no oculta su posicionamiento político: se define abiertamente como “re-kirchnerista” y mantiene una identificación fuerte con Cristina Fernández de Kirchner, a quien incluso pudo saludar en una videollamada tras su internación y confiesa que le gustaría visitar.
En el plano judicial, su mirada apunta más arriba del autor material. Cree que el proceso no puede quedarse solo en quien disparó. “Agarraron al gendarme, pero las cabezas para arriba, bien, gracias”, dice. Y lo grafica con su propio lenguaje: “Están lavando los tuppers… y no es el único tupper”.
Lo que espera es claro: que la justicia avance y que lo haga de manera integral. “Lo tiene que hacer para que la gente vuelva a creer en ella”.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Lo que viene
Después de pasar un año internado, volvió a su casa en marzo de este año. Pablo hoy se mueve con cierta cautela, pero también con decisión. Se siente acompañado, reconocido incluso por gente que no conoce. Eso todavía lo sorprende.
No volvió a la cancha -es hincha de Club Atlético Independiente, pasión heredada de su padre- por recomendación médica, pero tiene claro que quiere volver a hacer lo que hacía. Salir, estar, registrar. “Voy a ir al mismo lugar y voy a sacar las mismas fotos”, dice.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Sueña con algo concreto: trabajar de fotógrafo, vivir de eso, que su trabajo sea valorado. Algo que antes le costaba decir y ahora no. También aparece un deseo más íntimo: volver a un lugar de su historia, Las Cañas, en Uruguay, donde pasaba los veranos con su familia. Un regreso que no tiene que ver con escapar, sino con recuperar algo propio.
“Valgo tanto”, dice. Y en esa frase, simple y nueva, parece condensarse todo lo que pasó.
Entrevista exclusiva a Pablo Grillo (Foto: @Ludelmarmol).
Ping pong con Pablo Grillo
¿Messi o Maradona?
“Maradona”
¿Música?
“El rock and roll… y el reggae”
¿Qué es el barrio para vos?
“La vida. Me sacás del barrio y me sacás de la vida”