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Gremiales

Ferroviarios justificaron el paro del #24E: el DNU y las leyes de Milei «no hacen a un Estado de derecho»

El secretario general del gremio, Omar Maturano, avaló la huelga convocada por la CGT: «El motivo del paro es archiconocido, el paquetazo perjudica a la clase media, a los pobre y a los trabajadores».

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El secretario general del sindicato de conductores de trenes La Fraternidad y de la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte, Logística y Servicios (Ugatt), Omar Maturano, justificó este domingo la huelga de 12 horas y la movilización que llevará adelante el miércoles la CGT porque el DNU de desregulación económica y el proyecto de ley Bases «no hacen a un Estado de derecho y democrático».

«El motivo del paro es archiconocido: el paquetazo (del mega DNU y el proyecto ómnibus) perjudica a la clase media, a los pobres, a los trabajadores y a la CGT en su totalidad por los cambios (que propone) en las leyes laborales, la privatización de empresas del Estado, los despidos, las indemnizaciones, la no movilidad de los jubilados. Son medidas que no hacen a un Estado de derecho y democrático», consideró Maturano.

En declaraciones radiales, el gremialista ferroviario ratificó que el transporte de pasajeros funcionará el próximo miércoles sin problemas hasta las 19 y, a partir de ese momento quedará paralizado hasta la medianoche de ese día.

En tanto, el dirigente discrepó con las declaraciones formuladas por Héctor Daer, uno de los tres cotitulates de la CGT, quien había opinado que los diputados llamados «dialoguistas» que voten a favor del proyecto de ley ‘Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos’ no podrán «caminar por la calle» por el rechazo que generará en la población.

«Mientras no sea inconstitucional, si lo aprueba el Congreso lo tendremos que aceptar. No queda otra. Para eso elegimos diputados y senadores. El escrache tiene que dejar de ser. A nosotros también nos escracharon y me parecía mal», afirmó Maturano.

El secretario general de La Fraternidad y la Ugatt también se opuso a que, a partir de la medida de fuerza planteada para el miércoles, la CGT avance hacia acuerdos con partidos políticos ajenos al peronismo, otras centrales sindicales y movimientos sociales.

«La CGT está compuesta por gremios confederados. Yo no tengo onda con eso de amontonarnos con la CTA, el Partido Obrero, los movimientos sociales, (Juan) Grabois incluido. Tengo onda con los que están dentro de la CGT, que son miembros confederados», dijo.

Al respecto, el sindicalista ferroviario aceptó la posibilidad de que exista «unidad en la acción» entre la CGT y otros sectores políticos y gremiales, pero fijó que «no puede ser que vengan a ser los dueños del salón Felipe Vallese», en referencia al histórico ámbito ubicado en el edificio de Azopardo donde funciona la central obrera.

«Está todo bien si no comparten mis ideas, pero no me crucen con esa gente. No acepto a los trotskistas, a los de ultraizquierda como tampoco a los de ultraderecha», sostuvo.

Por último, Maturano criticó a los expresidentes Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y al excandidato presidencial Sergio Massa tras asegurar irónicamente que, ante las medidas impulsadas por el presidente Javier Milei, «están debajo de la cama».

Buenos Aires

Granja Tres Arroyos frenó su planta en Capitán Sarmiento y crece el temor al cierre definitivo

La principal avícola del país suspendió «hasta nuevo aviso» la actividad en la ciudad bonaerense, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas. El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas alimentan la certeza entre los trabajadores de que la paralización será permanente.

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Retiran maquinaria y vacían oficinas: los trabajadores de Granja Tres Arroyos ya no creen en la "suspensión temporal".

La empresa avícola Granja Tres Arroyos notificó formalmente el cese de la actividad productiva en su planta de Capitán Sarmiento a partir del 31 de agosto de 2026. En un comunicado interno, la dirección argumentó que la medida obedece a «la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento». La suspensión, definida como temporal, se extiende «hasta nuevo aviso», una fórmula que los propios trabajadores interpretan como el preludio de un cierre definitivo.

El vaciamiento que habla por sí solo

Lo que convierte la preocupación de los empleados en algo más que un temor sindical es lo que ocurre puertas adentro: el directorio inició el retiro de la maquinaria concesionada y el vaciamiento de las oficinas, señales que en el lenguaje industrial raramente acompañan una pausa transitoria. Según informó **Infobae**, esas acciones concretas son las que alimentan la convicción de que la paralización no será temporaria sino permanente, lo que pondría en riesgo los puestos de trabajo de los empleados que aún permanecen en la planta.

La suspensión en Capitán Sarmiento no es un episodio aislado, sino el último eslabón de una cadena de cierres y paralizaciones que viene sacudiendo a la empresa a lo largo de todo el año. La estructura productiva de Granja Tres Arroyos se desintegra de manera sistemática, planta por planta, sin que la conducción empresarial haya ofrecido una hoja de ruta clara sobre el futuro de sus instalaciones y su personal.

Un año de recortes en serie

El panorama acumulado en 2026 es de una gravedad que no admite eufemismos. A principios de agosto, la empresa comunicó el despido de más de 250 trabajadores de su planta industrial La China, ubicada en Concepción del Uruguay (Entre Ríos), justificando la medida en la caída de la actividad provocada por la gripe aviar. Con anterioridad, Granja Tres Arroyos había paralizado por un mes la planta de Avex en Río Cuarto (Córdoba) y suspendido a todo el personal en la planta Pinazo de Pilar. En Wade II hubo paralizaciones por conflictos salariales y bloqueos, mientras que en Wade I la producción se redujo de manera notoria.

El historial reciente incluye además el cierre de la planta de Tristán Suárez con 200 despidos y el cierre de la planta de Becar en Concepción del Uruguay, desde donde los 270 trabajadores fueron trasladados a La China, la misma planta que meses después recibiría los despidos masivos de agosto. Una lógica de concentración y achicamiento que ahora desemboca en la parálisis de Capitán Sarmiento.

El peso de una deuda de 350 millones de dólares

Detrás de cada cierre y suspensión late una crisis financiera de proporciones: la empresa arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia con sus acreedores una reestructuración que contempla quitas de hasta el 75% del capital, plazos de pago a siete años y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis, desde donde aceleró los recortes internos mediante un programa de retiros voluntarios y comenzó a afrontar sus obligaciones «de manera escalonada y en cuotas».

El colapso de la principal avícola del país no puede leerse en clave exclusivamente empresarial. Se trata de la destrucción de miles de puestos de trabajo en una industria que históricamente fue motor de empleo en el interior bonaerense y en provincias como Entre Ríos y Córdoba. Las suspensiones y cierres no solo dejan trabajadores en la calle, sino que erosionan la trama productiva de ciudades enteras que dependen del empleo industrial para sostener su economía local. La fórmula «fuerza mayor» que esgrime la empresa en sus comunicados no alcanza para explicar una crisis que es también el resultado de decisiones empresariales, de un contexto macroeconómico que encareció insumos y tarifas, y de un Estado que asiste al desmoronamiento sin intervenir con políticas activas de sostenimiento del empleo.

Puntos clave

  • Granja Tres Arroyos suspendió «hasta nuevo aviso» su planta de Capitán Sarmiento desde el 31 de agosto de 2026, alegando falta de suministro eléctrico y razones operativas.
  • El retiro de maquinaria concesionada y el vaciamiento de oficinas generan entre los trabajadores la certeza de que el cierre será definitivo.
  • En lo que va del año, la empresa despidió a más de 250 empleados en Concepción del Uruguay y paralizó o cerró plantas en Pilar, Río Cuarto, Tristán Suárez y Becar.
  • La compañía arrastra un pasivo de 350,9 millones de dólares y negocia quitas de hasta el 75% del capital con sus acreedores.
  • A fines de 2024, Granja Tres Arroyos ingresó en un proceso preventivo de crisis.

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