Conectate con El Argentino

Comunidad 👥

Puerto de Rosario: inspección tras la muerte de un obrero

«El compañero fallece por las malas condiciones de operación», afirmó el secretario general del SUPA Rosario, César Aybar.

Publicado hace

#

El Ministerio de Trabajo de Santa Fe realizará una «inspección integral» de las condiciones de higiene y seguridad en las instalaciones del Puerto de Rosario tras la muerte de un operario cuando realizaba sus tareas, mientras continúa la investigación para determinar si existió responsabilidad empresaria, informaron hoy fuentes oficiales.

La inspección de los muelles que explota la firma Terminal Puerto Rosario (TPR) fue anunciada hoy por el ministro de Trabajo, Juan Manuel Pusineri, al término de una reunión de conciliación entre la empresa y representantes del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA).

La cartera laboral dictó esta semana la conciliación obligatoria como mecanismo para destrabar el conflicto entre el SUPA y TPR, luego de que el viernes de la semana pasada muriera un operario en el cumplimiento de sus funciones y el gremio decretara un paro de actividades.

Al levantar la medida, el miércoles último, el secretario general del SUPA Rosario, César Aybar, aseguró que TPR «no cumple las condiciones de higiene y seguridad» en los muelles rosarinos que tiene concesionados.

«El compañero fallece por las malas condiciones de operación», afirmó entonces el gremialista.

Por su parte, la empresa afirmó a través de un comunicado que opera «bajo los más altos estándares de seguridad», y que ha implementado «todas las medidas necesarias para garantizar el bienestar de los trabajadores y la eficiencia en la operación portuaria».

Después de la reunión conciliatoria de hoy, Pusineri dijo que «se ha previsto una inspección integral que se llevará a cabo por parte de los inspectores del Ministerio de Trabajo de la provincia, y también personal técnico de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) de Nación».

«También intervendrán en esta tarea representantes de la empresa y del sindicato», abundó el titular de la cartera laboral santafesina.

Imagen

Pusineri dijo también que «el objetivo aquí es adoptar una actitud preventiva, de la misma forma que en otras oportunidades se realizó por parte de este ministerio».

La inspección procurará «determinar las condiciones de salud y seguridad que se deben observar en cada uno de los puestos de trabajo y en cada una de las maniobras que se llevan adelante en el puerto, en cumplimiento del giro propio de la actividad del ente portuario».

Imagen

El ministro recordó que «la responsabilidad principal por el cumplimiento de la normativa corre por cuenta de la empresa y es la que primero debe observar las reglamentaciones que hacen a la salud y seguridad de los trabajadores».

El responsable de la cartera laboral provincial señaló que «la investigación por el accidente ocurrido en el puerto la semana pasada sigue su curso».

Imagen

«Una vez que concluya el procedimiento se establecerá si existen o no responsabilidades por parte de la empresa y, en su caso, las sanciones que corresponde aplicar», explicó.

Ciencia 🧬

Científicos de la UBA buscan detectar trastornos del neurodesarrollo con un análisis de sangre

Un equipo del Laboratorio de Sinapsis y Neurobiología Celular de la Facultad de Ciencias Médicas trabaja en el desarrollo de biomarcadores que permitirían identificar patologías como el TGD sin secuenciación genómica. La investigadora Verónica Báez advierte que la mayoría de los pacientes nunca recibe un diagnóstico preciso porque los estudios son costosos y las obras sociales no los cubren.

Publicado hace

#

Una muestra de sangre podría cambiarle la vida a miles de familias argentinas que llevan años sin saber qué le pasa a su hijo.

Un equipo científico de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el CONICET avanza en el desarrollo de una herramienta de diagnóstico que podría transformar la forma en que se detectan los trastornos del neurodesarrollo en niñas y niños argentinos: una simple muestra de sangre, sin necesidad de secuenciación genómica ni equipamiento de alta complejidad. La investigación, que ya obtuvo resultados positivos en modelos animales publicados en revistas internacionales, se encuentra actualmente en la fase de recolección de muestras biológicas de voluntarios de la población general.

Un diagnóstico que llega tarde, o nunca

Las patologías del neurodesarrollo se agrupan en Argentina bajo el paraguas clínico de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), una categoría amplia que, en la práctica, deriva en tratamientos de ensayo y error. Un niño con dificultades motoras va a fisioterapia; uno con problemas cognitivos, a psicopedagogía; ante convulsiones, se prueban anticonvulsivantes hasta dar con el que funciona. El sistema trata síntomas porque, en la mayoría de los casos, no sabe cuál es la causa.

«La mayoría de los pacientes queda sin un diagnóstico certero de la causa. Lo que se hace es tratar los síntomas que va teniendo el paciente», explicó Verónica Báez, docente e investigadora de la UBA y el CONICET, quien dirige el proyecto. La especialista señaló que solo quienes concurren a clínicas especializadas y pueden costear una secuenciación genómica obtienen un diagnóstico preciso: «Pocas familias pueden acceder a este tipo de estudios, dado que muchas obras sociales no los cubren y terminan siendo muy costosos».

El contexto regional agrava el cuadro. «De todos los niños y niñas que tenemos en Argentina con patologías del neurodesarrollo, son muy pocos los que podemos diagnosticar. Y en Latinoamérica son muchísimo menos», subrayó Báez.

Buscar en la sangre lo que ocurre en el cerebro

La propuesta del equipo es rastrear en muestras de sangre las huellas de ciertas proteínas sinápticas, es decir, propias de la sinapsis, la estructura donde las neuronas se comunican entre sí. En particular, el laboratorio trabaja sobre los receptores NMDA, que controlan la plasticidad sináptica: la capacidad del cerebro para cambiar, adaptarse y aprender, formar recuerdos y mantener estables las conexiones cerebrales. Cuando estas proteínas se desregulan o fallan, los circuitos cerebrales se desequilibran, un mecanismo directamente vinculado a trastornos del neurodesarrollo y enfermedades neurodegenerativas.

«Lo que detectamos es que hay ciertas cosas que se modifican en la sangre cuando una persona tiene una de estas patologías», precisó Báez. Si bien la concentración de estas proteínas en sangre es notablemente menor que en tejido cerebral, el equipo ya pudo verificar su detectabilidad en modelos animales. El paso siguiente es establecer valores de referencia en personas sanas para luego contrastarlos con los de niños y niñas que presentan trastornos sin diagnóstico específico. Cualquier desviación relevante de esos rangos podría constituir una alerta clínica.

Democratizar el diagnóstico: menos costo, más acceso

El objetivo declarado de la investigación no es encontrar una cura, sino abrir una puerta que hoy permanece cerrada para la mayoría de las familias. «Queremos dejar en claro que esta investigación no va a impactar en la cura, pero puede haber un diagnóstico y un tratamiento acertados, que es muy importante», enfatizó Báez.

En un país donde el desfinanciamiento de la ciencia pública avanzó en los últimos años sobre presupuestos universitarios y sobre el CONICET, la apuesta de este equipo representa una respuesta concreta al desafío de sostener investigación aplicada con impacto social en condiciones adversas. Un test de sangre accesible, sin equipamiento de alta complejidad, podría acortar drásticamente los tiempos de diagnóstico y habilitar intervenciones tempranas, que son las que mejoran de manera sustantiva la calidad de vida de los niños y sus familias.

El proyecto se desarrolla en el Laboratorio de Sinapsis y Neurobiología Celular del Instituto de Biología Celular y Neurociencia de la Facultad de Ciencias Médicas de la UBA y el CONICET, y actualmente se encuentra en la etapa de recolección de muestras de la población general, paso previo indispensable para validar el método en humanos.

Puntos clave

  • El equipo de la UBA-CONICET busca detectar trastornos del neurodesarrollo mediante biomarcadores en sangre, sin necesidad de secuenciación genómica.
  • La mayoría de los pacientes con TGD en Argentina no recibe diagnóstico preciso por el alto costo de los estudios genéticos y la falta de cobertura de las obras sociales.
  • Los resultados positivos en modelos animales ya fueron publicados en revistas científicas internacionales; la fase actual trabaja con voluntarios humanos.
  • La investigadora Verónica Báez advierte que en Latinoamérica el déficit de diagnóstico es aún más grave que en Argentina.
  • El objetivo es facilitar un diagnóstico temprano y accesible que permita tratamientos adecuados, no una cura para los trastornos.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo