Economía 💲
La campaña de maíz 2024/25 en crisis: caída de la producción
La sequía afecta particularmente las siembras tempranas, que son más vulnerables al calor extremo.
Lo que tenés que saber
- La Bolsa de Comercio de Rosario redujo su proyección de cosecha de maíz a 48 millones de toneladas debido a la falta de lluvias y las altas temperaturas.
- El maíz enfrenta un panorama complicado por las enfermedades como el achaparramiento y el impacto de la plaga Dalbulus maidis.
- La sequía afecta particularmente las siembras tempranas, que son más vulnerables al calor extremo.
- Córdoba y Santa Fe presentan rendimientos esperanzadores, pero las lluvias son cruciales para evitar un deterioro mayor.
- La expectativa está centrada en las lluvias que se pronostican para el fin de semana, aunque los pronósticos no son optimistas.
Me pregunta el Maiz cuando carajos va a llover…. no se que responderle. Haa y si van a bajar las Dex, porque dice que no va a aguantar tanta miseria pic.twitter.com/b5d5jPED8R
— Diego Rodriguez (@DRServAgro) January 14, 2025
El impacto de la sequía en la cosecha de maíz
La campaña de maíz 2024/25, que se perfilaba inicialmente como una de gran producción, ha sufrido un golpe importante debido a las condiciones climáticas adversas. La falta de precipitaciones y el aumento de las temperaturas en la zona núcleo de la región pampeana han provocado una disminución en las estimaciones de cosecha. La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ajustó su proyección a 48 millones de toneladas, lo que representa una caída de 4 millones respecto a los cálculos previos.
Este retroceso no solo afecta las exportaciones, sino que también pone en riesgo el abastecimiento interno de maíz, un cultivo esencial para la alimentación animal y la industria de alimentos.
La influencia de la chicharrita y el clima en la siembra
A lo largo de este ciclo, la presencia de la plaga Dalbulus maidis, conocida como la chicharrita, ha generado preocupación entre los productores. A pesar de que no se reporta una gran presencia de la plaga en el centro del país, su impacto fue significativo el año anterior, lo que llevó a muchos productores a reducir la siembra de maíz tardío. La siembra temprana, aunque priorizada, resultó ser más susceptible a los efectos de la sequía y el calor extremo, lo que empeoró aún más el panorama.
El rendimiento promedio de la campaña se ha ajustado a 73,6 quintales por hectárea, un dato que subraya la baja productividad que se enfrenta este año. La situación se agrava con el impacto de enfermedades como el spiroplasma en maíces sembrados después del 15 de diciembre.
¿Qué sucede en Córdoba y Santa Fe?
A pesar de las condiciones difíciles, algunas provincias han logrado adaptarse mejor que otras. Córdoba, en particular, sigue mostrando rendimientos relativamente buenos, con una media de 87,5 quintales por hectárea. Sin embargo, la falta de lluvias en la región pone en riesgo la continuidad de estos rendimientos, y los productores esperan que las precipitaciones que se pronostican para el fin de semana puedan mitigar la crisis.
En Santa Fe, el daño es menor, con una proyección de 78,3 quintales por hectárea, pero la situación sigue siendo incierta, sobre todo en el norte de la provincia. En Chaco y Santiago del Estero, las siembras se vieron afectadas por la escasez de agua, lo que podría empeorar si las lluvias no llegan a tiempo.
La falta de lluvias y las esperanzas en el fin de semana
La falta de precipitaciones desde mediados de diciembre ha sido uno de los factores más determinantes en el deterioro de los cultivos de maíz. Con un golpe de calor que afecta especialmente a los maíces sembrados en la segunda quincena de octubre, las expectativas están puestas en las lluvias que se pronostican para el fin de semana. Sin embargo, los pronósticos no son optimistas, ya que se anticipa que los acumulados de lluvia serán moderados y podrían no ser suficientes para frenar el deterioro de los cultivos.
Coparticipación
Ajuste récord en agosto: el Gobierno recortó 10% el gasto y hundió los giros a las provincias al piso histórico
El gasto primario devengado cayó 10,3% real interanual en agosto, el mayor recorte desde noviembre de 2025, mientras la recaudación acumuló una baja real del 3,7% en los primeros ocho meses del año. Las transferencias no automáticas a las provincias se desplomaron 66,4% real y marcaron el peor registro para un agosto desde al menos 2005.
La estrategia fiscal del gobierno de Javier Milei se endureció aún más en agosto de 2026 en un escenario de menor dinamismo económico y señales de deterioro del empleo formal. Según datos de la consultora Analytica, el gasto primario devengado de la Administración Nacional registró una caída real del 10,3% interanual, configurando el mayor ajuste mensual desde noviembre de 2025. Al mismo tiempo, los ingresos fiscales apenas alcanzaron los $20 billones y cayeron 0,2% interanual en términos reales, lo que revela una brecha cada vez más estrecha entre un Estado que recauda menos y un Ejecutivo que responde profundizando los recortes.
La recaudación acumula caída y no da señales de recuperación
El deterioro de los ingresos tributarios no es un fenómeno aislado de agosto. Según un informe de la consultora LCG, durante los primeros ocho meses de 2026 la recaudación acumuló $153 billones con una caída real del 3,7% interanual. La firma describió la evolución de los últimos cuatro meses como «muy pobre», con apenas dos períodos de crecimiento, uno de caída y otro prácticamente estancado. Para LCG, la recaudación cerraría 2026 con una baja cercana al 5% real, porque el eventual aporte de los Derechos de Exportación difícilmente alcance para compensar el bajo crecimiento o la contracción de los impuestos vinculados con la actividad doméstica.
La composición de los recursos expuso con claridad las dificultades de la economía interna. Si bien Ganancias creció 8% real interanual, los Derechos de Exportación treparon 91% y el Impuesto a los Combustibles aumentó 12%, esos ingresos solo consiguieron compensar parcialmente el retroceso de los tributos más vinculados al consumo popular. El IVA DGI cayó 3% real contra agosto de 2025 y Créditos y Débitos se desplomó 9%, después de haber caído 11% en julio. La Seguridad Social tampoco escapó a esa tendencia y redujo su recaudación un 1% interanual real. LCG vinculó principalmente esa baja con una reducción del empleo formal, otro factor que restringe la capacidad del Estado para recuperar ingresos por la vía tributaria.
Las provincias pagaron la factura: el peor agosto desde 2005
El ajuste del gasto tuvo uno de sus focos más brutales en las transferencias a las provincias. Según Analytica, las transferencias a distritos dentro del gasto primario devengado cayeron 86,1% interanual real en agosto; si se excluyen las transferencias a hospitales SAMIC, el retroceso se ubica igualmente en el 81,8%. La consultora también registró fuertes bajas en programas sociales (-40,6%), bienes y servicios (-19,6%) y gasto en personal (-8%).
La medición específica de Politikon Chaco, que analiza las transferencias no automáticas efectivamente pagadas a provincias y CABA, confirmó la magnitud del desplome. El Gobierno distribuyó en agosto $68.288 millones por esa vía, una caída real del 66,4% respecto del mismo mes de 2025, el peor registro para un agosto desde al menos 2005. Dos conceptos concentraron prácticamente todo ese reparto: la Universalización de la Jornada Extendida recibió $30.455 millones y las transferencias a Cajas Previsionales Provinciales otros $15.000 millones. Entre ambas partidas explicaron el 67% de todos los fondos no automáticos enviados durante agosto, mientras el resto de los programas se repartió apenas $22.833 millones.
Los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) directamente no fueron distribuidos durante agosto, tal como ya había ocurrido en mayo y junio, pese a que el fondo recaudó $107.987 millones durante el mes. Politikon también detectó incumplimientos parciales en las transferencias a las cajas previsionales: solo La Pampa, Entre Ríos y Neuquén recibieron esos fondos, mientras Córdoba, Misiones, Santa Fe, Chubut y Corrientes quedaron afuera pese a contar con convenios vigentes. En los primeros ocho meses del año, las transferencias no automáticas acumularon $806.489 millones, un desplome real del 63,1% y el peor enero-agosto desde al menos 2005.
Una economía que perdió impulso y agrava la ecuación fiscal
El ajuste encuentra además una economía que volvió a perder velocidad. El Índice Líder de Actividad (ILA) de Analytica estima que la actividad cayó 1,1% mensual en julio y quedó apenas 0,7% por encima del mismo mes de 2025. Según la consultora, ese retroceso podría haber marcado el nuevo mínimo de 2026, incluso por debajo del nivel registrado en febrero. La baja fue extendida y alcanzó sectores con fuerte peso sobre el resto de la economía: la producción automotriz cayó 13,8%, las ventas a concesionarios retrocedieron 6,8%, el consumo de cemento bajó 6,2% y el acero plano se desplomó 15%.
Esa dinámica contrasta con junio, cuando el EMAE había crecido 0,8% mensual y 2,7% interanual, aunque tampoco mostraba una recuperación pareja: solo seis de los quince sectores habían avanzado contra el mes anterior y la actividad del segundo trimestre terminó 0,9% por debajo de los primeros tres meses del año. En el primer semestre, la economía acumulaba un crecimiento de apenas 1,9% interanual, con marcadas diferencias sectoriales que desmiente cualquier relato de recuperación en «V».
La combinación de menor recaudación, actividad sin tracción generalizada y la necesidad de sostener el equilibrio fiscal a cualquier costo deja al Gobierno frente a una ecuación cada vez más regresiva. Agosto mostró esa respuesta con el mayor recorte de gasto del año, mientras los ingresos tributarios se mantuvieron prácticamente estancados y los envíos discrecionales a las provincias volvieron a funcionar como el principal canal del ajuste. Son las provincias, y a través de ellas sus ciudadanos, quienes siguen pagando la factura de un equilibrio fiscal que beneficia a los acreedores externos antes que al tejido social interno.
Puntos clave
- El gasto primario devengado cayó 10,3% real interanual en agosto, el mayor ajuste desde noviembre de 2025, según Analytica.
- La recaudación acumuló una baja real del 3,7% en los primeros ocho meses de 2026 y LCG proyecta que cerrará el año con una caída cercana al 5% real.
- Las transferencias no automáticas a provincias y CABA se desplomaron 66,4% real en agosto, el peor registro para ese mes desde al menos 2005, según Politikon Chaco.
- Los ATN no fueron distribuidos en agosto, igual que en mayo y junio, pese a que el fondo recaudó casi $108.000 millones en el mes.
- La actividad económica cayó 1,1% mensual en julio, con retrocesos en automotriz, construcción y siderurgia, según el ILA de Analytica.
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