Conectate con El Argentino

Opinión

Presentes distópicos

Son tiempos extraordinariamente intrincados, con nudos entrelazados en pleno proceso de apriete. Una galleta que requiere mucha astucia y capacidad para desatar poco a poco y con mucha inteligencia, paciencia y persistencia.

Publicado hace

#

El-Argentino-Marcha-CTA-Movimientos

Por Gustavo Zapata*

Es por lo menos dudoso que los gobiernos europeos actuales se sostengan frente al vendaval de lesiones autoinfligidas por las sanciones a los rusos. Y todo por respaldar la política acosadora del gobierno norteamericano, que desde hace un siglo intenta fragmentar Rusia en pedazos expoliables.

Seguir alimentando la guerra verbal continua de declaraciones desatinadas, quemar miles de millones de dólares en el actor comediante, intentar flanquear a través de Finlandia, cercar Kaliningrado y continuar rodeando y con flotas enteras a China…es un camino de cornisa en el que sólo basta conque alguien pierda el control y adiós Humanidad.

En estos días, una risible convocatoria de grupos de izquierda al obelisco (involuntaria imitación de un misil intercontinental…) para apoyar a los ucranianos, muestra el grado de desvarío a que ha llegado en algunxs el análisis de la geopolítica mundial, procesos de ajedrez de tableros múltiples y simultáneos, reducidos al llanto de una conductora de informes del tiempo … en las cámaras del canal público.

La operación especial para desnazificar Ucrania y proteger a lxs rusxs del Donbas ya es un éxito. 28 países se coaligaron para financiar la resistencia con armas, asesores combatientes, misiles y sanciones sin medida contra los rusos..y estan fracasando. Si tan solo hubiesen cumplido los acuerdos de Minsk, hubiesen evitado estos miles de muertos y el despliege de maldad tecnológica sobre tantos humanos.

Medio país quedará baldío y los europeos sufrirán como no lo hacían desde la última guerra mundial, sin gas, con electricidad racionada y alimentos escasos. Rusia, China, India y el bloque de los BRICS más fuerte. Y Alberto nos esta sumando a ese club con éxito.

Mientras tanto seguiremos presionados por el aumento sostenido de los precios de los energéticos y los alimentos, sumados a los mecanismos de apropiación privado y fuga de dólares a cuentas evasoras externas criollos. Un escenario expresado en pasos de comedia trágica, traducido a gestos preocupados y nerviosos de personas con carnet de periodista y mucha pantalla, culpando a una de las pocas personas que realmente entiende (aunque sin las herramientas de poder necesarias) la dimensión y la complejidad de la situación actual.

Son tiempos extraordinariamente intrincados, con nudos entrelazados en pleno proceso de apriete. Una galleta que requiere mucha astucia y capacidad para desatar poco a poco y con mucha inteligencia, paciencia y persistencia para asimilar algo que sea provechoso para nuestro pueblo trabajador.

Harán falta medidas extraordinarias para estos tiempos: ya lo estan ensayando en el norte con nacionalizaciones de servicios públicos y racionamientos energéticos. Ya lo esta practicando en el sur la tarea del gobierno boliviano al controlar precios, el gobierno mexicano al nacionalizar el litio. No en vano estamos discutiendo crear una empresa nacional de alimentos, salarios básicos o compensaciones para evitar la indigencia generalizada o que la deuda la paguen los que la fugaron.

Ningún/a JxC puede con esto: solo saben hacer negocios para profundizar el dolor y la miseria de las mayorías. En lo que va de la colonización, solo aprendieron de látigo, picana y ajuste para sostener privilegios. Y si todavía el/la lector no lo entendió, leer no le sirve para nada.

Sólo un gobierno peronista podrá tomar esas medidas, con mucho pueblo atrás para respaldar desde un gabinete de crisis, echar a estos jueces comprados, limpiar los medios de tanto canalla mercenarix, controlar las ganancias abusivas de los pocos y repartir el trabajo y los beneficios un poco más entre lxs que trabajan, mientras protegemos a lxs más vulnerables y sobre todo a los extremos de la población.

Ese camino ya empezó y este 17 de agosto junto a la CGT daremos otro paso. Leyes especiales para tiempos especiales con calles llenas y organizadas de personas esperanzadas y banderas de anhelante dignidad.

*Gustavo Zapata es secretario general de CTA MHI (Morón, Hurlingham, Ituzaingó).

Análisis

La tecnología no reemplaza la voluntad popular

Daniel Ríos propone reconstruir un proyecto nacional “soberano y planificado”. “Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos”, afirma.

Publicado hace

#

Por Daniel Ríos

Lejos está, la presente iniciativa, de constituir una visión integral sobre el país que queremos y mucho menos representar a quienes pensamos parecido. Visión que correspondería debiera impulsarse desde las organizaciones que conforman el movimiento nacional y popular de Argentina, y una representación que debemos reconstruir. Sí creo que puede ser un disparador para abordar una discusión transversal y democrática sobre cuestiones que considero urgentes e ineludibles, casi de supervivencia.

Son tiempos de juntarnos con la finalidad de crear escenarios de debate en el seno mismo del Movimiento Nacional y Popular, para que, cuando se presente la oportunidad de accionar, nos encuentre preparados, que no nos tome por sorpresa.

Debemos reconstruir esa capacidad de representación de las mayorías populares con propuestas simples, directas, de sentido común, al alcance de todos y todas. Solo se trata de escucharnos, para poder debatir, si nos hacemos cargo de abordar con coraje la construcción de un gran frente nacional, un gran pacto social, político, económico, científico y cultural que, por el momento, todavía parece lejano.

Mientras tanto, esta nueva versión de la crisis mundial, evidenciada por la polarización de las ideas y la concentración de la riqueza, nos encuentra a los argentinos transitando, en forma históricamente reiterada, otra nueva versión de la entrega de nuestra soberanía por parte de los viejos y conocidos liberales que no quieren el desarrollo del país, empujándonos hacia la desintegración nacional.

Como casi todos, ignoro cuándo y cómo termina, aún así, descarto correrme de esta realidad, ocultarme, hacerme el distraído, resignarme, o militar un silencio cómplice. En cambio, elijo hacerme cargo de proponer ideas para una nueva convivencia con la intención de contribuir a recrear las reglas de un nuevo Estado de Bienestar.

La Tecnología, creada por el hombre, no es, ni será sustituto de la voluntad popular. Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos.

Es por esto que estoy dispuesto a compartir algunos ejes o algunos lineamientos del modelo que abrazo y aportarlos para una experiencia de construcción colectiva, como creo que debe ser, con el objetivo de definir hacia dónde queremos ir, y cómo hacerlo, evitando la improvisación que casi siempre nos impone la urgencia del cronograma electoral y la falta de humildad de la dirigencia, en general.

Una propuesta sólida, representativa de los intereses del pueblo y de la Nación Argentina, de la presente y de la futura, debe basarse en un profundo análisis de la situación actual del país y del contexto internacional, y es precisamente por esto último que resulta imprescindible un diagnóstico preciso, sobre esos problemas que parecen reiterados e insuperables, problemas estructurales que se van reinventando, en materia política, económica, educativa, productiva, etc., etc.

La vertiginosa realidad mundial nos debe hacer pensar, minuto a minuto, el país que queremos para nosotros y para las generaciones futuras. Planificar, accionar, verificar, corregir y volver a planificar podría ser el método normal, la práctica instalada. Planear estratégicamente mal puede considerarse como un fin en sí mismo, simplemente es el camino obligado de una inteligente gestión de lo público.

El oficio y la intuición son útiles, pero ya insuficientes, necesitamos definir, colectivamente, objetivos claros, alcanzables, de mediano y largo plazo, y definir una hoja de ruta estructurada que apuntale un plan de desarrollo armónico, territorialmente equilibrado, gradual, sostenible y soberano. 

ARSAT, el primer satélite geoestacionario argentino y prueba de nuestra vocación activa en el desarrollo aeroespacial, largamente saboteado, interrumpido y reducido por administraciones obedientes al llamado «consenso de Washington».

Si “la unión hace la fuerza” no queda otra que unirnos para lograrlo. Hacer nuestros mejores aportes es la actitud militante que debemos tener todos aquellos que pensamos parecido, todos aquellos que nos sentimos con las ganas y la responsabilidad de contribuir para definir el modelo de país que deseamos.

Solo tenemos que juntarnos los de “este lado”, ampliamente hablando, y asumir el coraje de abordar el diseño de un nuevo modelo, desechando prácticas, creencias y discursos perimidos que, en gran medida, nos trajeron hasta acá. Si nos dejamos ganar por la inercia tal vez hoy pueda ser el principio del fin.

Propongo girar 180º o seguir fracasando. Así no va más. Juntémonos, es una oportunidad para empezar de nuevo, ya que no empezamos de cero. Supimos cruzar los Andes para liberar pueblos, hagámoslo de nuevo.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo