Conectate con El Argentino

CABA

Caza de hinchas: la Policía de la Ciudad reprime otra vez en la zona del Obelisco

Nuevamente sin explicación, la policía de Larreta salió a vallar el Obelisco, impidir festejos y reprimir hinchas.

Publicado hace

#

El-Argentino-La Policía porteña reprimió los festejos de Argentina en Avenida Corrientes que iban al Obelisco

Este martes, miles de familias salieron a celebrar al Obelisco. La Policía de la Ciudad provocando al pueblo tiró gases, reprimió grupos de personas y detuvo arbitrariamente a hinchas que transitaban por Microcentro con clima festivo y en total tranquilidad.

El-Argentino-La Policía porteña reprimió los festejos de Argentina en Avenida Corrientes que iban al Obelisco
El-Argentino-La Policía porteña reprimió los festejos de Argentina en Avenida Corrientes que iban al Obelisco

En un día de celebración para el pueblo argentino, en un día de fiesta por el pase a la final, sin ningún tipo de explicación, vallaron el acceso libre por Av. Corrientes al Obelisco y comenzó a golpear con cachiporras y gases a las familias.

Detuvieron jóvenes hinchas y los trasladaron a Comisarías sin ningún tipo de explicación en pleno festejo y en transmisión por canales televisivos.

En ningún punto del país hubieron disturbios hasta el momento, la alegría es inmensa en todo el país, pero, lamentablemente la Policía de Horacio Rodríguez Larreta vuelve a actuar de forma arbitraria, provocativa y antipatria.

Consultado por los hechos ocurridos esta tarde en la Ciudad, Ramiro Gerber, Presidente de la Asamblea Permanente de DDHH (APDH) de la Ciudad de Buenos Aires manifestó: “Repudio absoluto a la represión de la alegria popular. Estos hechos represivos tienen dos responsables: Larreta y D’Alessandro, y merecen ser investigados por una justicia verdaderamente independiente que establezca las responsabilidades de quién determinó el hecho represivo, quién fue el que dio la orden y de qué manera se está ejecutando”.

CABA

Multitud en Balvanera: la fe urgente ante la crisis que desborda la ciudad

Cada 19 de abril, el barrio porteño de Balvanera se transforma en un punto de peregrinación masiva. Este domingo no fue la excepción: miles de fieles colmaron la Parroquia Nuestra Señora de Balvanera para rendir culto a San Expedito, en una jornada atravesada por la devoción, la crisis social y la necesidad.

Publicado hace

#

Miles de fieles visitaron a San Expedito en Balvanera

Desde la medianoche, cuando se abrieron las puertas del templo, comenzaron a formarse filas que, en las primeras horas del día, ya superaban las dos horas de espera. La escena se repitió durante toda la mañana: velas encendidas, estampitas, promesas y rostros marcados por la urgencia.

Una convocatoria que crece en tiempos difíciles

El cronograma incluyó misas, bendiciones y momentos de oración, con un punto central en la procesión de la tarde, encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva. La convocatoria volvió a mostrar el peso de la religiosidad popular en contextos de incertidumbre económica y social.

El párroco Walter Marchetti lo sintetizó en una frase que resonó entre los presentes: el pedido de este año fue “fuerza en la adversidad y paz que sane”, en un escenario global y local atravesado por conflictos, violencia y precariedad.

Historias mínimas, urgencias compartidas

Entre los peregrinos, las historias se multiplicaron con matices propios, pero con un hilo común: la necesidad de respuestas inmediatas.

  • Llegaron familias enteras desde el interior del país para agradecer o pedir trabajo.
  • Mujeres mayores repitieron el ritual de cada año, con promesas cumplidas y nuevas súplicas por la salud.
  • Jóvenes se acercaron por primera vez, empujados por situaciones límite.

Venimos a pedir por paz y trabajo”, resumió una peregrina. Otro fiel agradeció por la recuperación de su hijo. Los relatos, breves y cargados de emoción, expusieron una trama social donde la fe aparece como refugio ante la falta de certezas.

El peso simbólico de lo urgente

La figura de San Expedito (un mártir romano convertido al cristianismo) quedó asociada a las causas impostergables, a esas decisiones que no admiten demora. En ese sentido, su culto dialoga con una época marcada por la inmediatez, pero también por la fragilidad de las condiciones de vida.

La parroquia permanecerá abierta durante toda la jornada. Afuera, las filas continúan. Adentro, las velas siguen encendiéndose. En el medio, una postal que combina tradición religiosa y crisis de Milei: miles de personas que, en pleno corazón de la ciudad, buscan respuestas urgentes donde el Estado no llega o no alcanza.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo