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CABA: tras 15 años de gobierno macrista, creció la brecha entre ricos y pobres

Según el relevamiento oficial, el aumento interanual por zonas fue de 69,2% en el Norte (con un ingreso medio de $ 108.788), 48,8% en el Centro ($ 75.963) y 53,1% en el Sur ($ 53.969).

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La brecha de ingresos entre los habitantes de los barrios de las zonas Norte y Sur de la Ciudad de Buenos Aires aumentó 10,44% en el último año, al pasar de una diferencia de 1,82 veces en el cuarto trimestre de 2020 a 2,01 veces en el mismo período de 2021.

Los datos forman parte del último relevamiento de ingresos realizado por la Dirección General de Estadística y Censos porteña, en el que se precisó que el ingreso medio de la población de la Ciudad alcanzó a $77.869 en el período octubre-diciembre del año pasado, con un crecimiento interanual del 55%.

Sin embargo, la evolución no fue homogénea en todo el territorio y, por el contrario, profundizó las históricas diferentes entre los barrios del Norte y del Sur. Según el relevamiento oficial, el aumento interanual por zonas fue de 69,2% en el Norte (con un ingreso medio de $ 108.788), 48,8% en el Centro ($ 75.963) y 53,1% en el Sur ($ 53.969).

Por otra parte, el Ingreso Total Familiar (ITF) medio de los hogares en CABA fue de $ 124.247, con un incremento interanual del 53,1%. En los hogares del Norte de la Ciudad dicho valor fue un 49,4% superior al de los situados en el Sur ($151.161 contra $101.211), en tanto frente a los hogares del Centro (que promedian $120.544) la diferencia es de 25,4%, siempre favorable al Norte.

El Ingreso Per Cápita Familiar (IPCF) medio de los hogares fue de $65.544, con un aumento del 60,2% respecto de igual trimestre de 2020. La DGEyC porteña subrayó que «la diferencia en el tamaño medio de los hogares – menor en el Norte, mayor en el Sur – lleva a que el IPCF medio de la primera de estas zonas más que duplique al de la segunda», con valores de $90.115 y $39.319 respectivamente.

En este caso también se agudizó la brecha, ya que el incremento promedio del 60,2% fue superado en los barrios de la zona Norte, donde alcanzó el 61,4%, pero fueron inferiores en los de la zona Centro (59,6%) y Sur (55,7%). Asimismo, el ingreso medio de la ocupación principal de la población se situó en $76.222 (un aumento interanual de 47,9%).

También se han agudizado las brechas de género ya que la mediana del ingreso del varón equivale a $68.200, con un promedio de 40 horas semanales trabajadas, mientras que para la mujer los valores son $53.000 y un promedio de 33 horas. «En comparación con el mismo trimestre del año anterior, las horas semanales trabajadas se incrementaron en dos horas para el varón y no se modificaron para la mujer», indicó la DGEyC.

El 30% de los hogares con menor Ingreso Per Cápita Familiar, que agrupan el 38,3% de la población, percibió el 13,6% de la suma de los ingresos, en tanto en el otro extremo, el 30% de los hogares con mayor IPCF, que equivale al 21,6% de la población, se apropió del 48,7% de la suma de los ingresos.

El coeficiente de Gini de la población ocupada según escala de ingreso de la ocupación principal fue 0,408 (0,409 durante el cuarto trimestre de 2020). De la misma manera, el coeficiente de Gini, según el IPCF de la población fue 0,420 (0,435 un año atrás) y según el ITF de los hogares fue 0,392 (0,419 para igual periodo del año anterior).

Un coeficiente de Gini de 0 representa una equidad perfecta, mientras que un índice de 1 representa una inequidad perfecta.

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Ciudades inteligentes sin política laboral: el vacío que dejó el congreso de intendentes en CABA

Casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes de distintas provincias se reunieron en la Usina del Arte para debatir inteligencia artificial, transformación digital y su impacto en el trabajo. Jorge Macri advirtió que la IA va a plantear ganadores y perdedores y reclamó que los gobiernos garanticen que la mayoría de la sociedad quede del lado de los beneficiados.

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Jorge Macri admitió que la IA creará ganadores y perdedores; nadie explicó quién protegerá a los segundos.

La primera edición de URBAN CITIES Buenos Aires 2026, el Congreso Federal de Ciudades Inteligentes, reunió este miércoles en la Usina del Arte, en el barrio de La Boca, a representantes de casi 300 municipios y a 82 intendentes de todo el país para discutir uno de los desafíos más urgentes de la gestión pública contemporánea: cómo incorporar la inteligencia artificial a los servicios del Estado sin que esa transformación profundice las desigualdades existentes en el mercado laboral y en el acceso a la educación.

El evento fue organizado por la Unidad de Relaciones Federales y Vinculación Interjurisdiccional del Gobierno de la Ciudad, encabezada por César Torres. La apertura estuvo a cargo del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien planteó el eje político del encuentro con una frase que sintetiza la tensión de fondo: «Estamos frente a una revolución tecnológica y nuestro desafío es que la mayoría de la sociedad esté del lado de los ganadores».

La IA ya modificó el mercado laboral; la pregunta es quién paga el costo

Macri puso sobre la mesa una preocupación que los datos ya respaldan con crudeza. Un relevamiento publicado meses atrás por el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA), con asesoría de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estableció que el 67% del empleo porteño tiene algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa, con un índice de 0,353 que supera al de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido. Las ocupaciones más afectadas son precisamente las más numerosas del distrito: empleados administrativos, contables, de atención al público y profesionales de TIC.

En ese contexto, el jefe de Gobierno reconoció que una parte importante de quienes integran hoy el mercado laboral se formó en un mundo analógico y debe adaptarse a herramientas que cambian a una velocidad que los sistemas educativos no pueden seguir. «La IA va a plantear ganadores y perdedores», admitió, y llamó a que los gobiernos asuman ese desafío sin naturalizarlo. El planteo, sin embargo, no vino acompañado de ninguna medida concreta de protección para los sectores laborales más vulnerables a la automatización.

La tensión entre el discurso de la oportunidad tecnológica y la ausencia de políticas activas de reconversión laboral fue la que atravesó, de manera implícita, toda la jornada. Hablar de ciudades inteligentes sin debatir quién financia la transición y quién carga con sus costos es, en el mejor de los casos, una omisión; en el peor, una decisión política.

La educación, entre el discurso y la contradicción

Macri también colocó el problema educativo en el centro del debate. «En las escuelas hay chicos estudiando para trabajos que hoy no existen», afirmó, y señaló que la formación no puede concebirse como una etapa que cierra con el egreso escolar o universitario: «Necesitamos que los ciudadanos sigamos aprendiendo a lo largo de la vida».

La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, también expuso en el congreso. Su presencia tiene una lectura política específica: el gobierno de Macri incorporó el uso de inteligencia artificial como contenido obligatorio en la escuela primaria porteña, con un anexo curricular elaborado, según trascendió, con herramientas de IA generativa. La apuesta plantea preguntas abiertas sobre cómo se garantiza la equidad en el acceso a esas herramientas en un sistema educativo con brechas tecnológicas notorias entre escuelas.

Un mapa federal con lecturas cruzadas

La convocatoria tuvo un componente político que no pasó desapercibido: reunió a intendentes de distintos partidos y provincias bajo la conducción del gobierno porteño. Entre los presentes se contaron Julio Alak, intendente de La Plata; Daniel Passerini, de Córdoba; Soledad Martínez, de Vicente López; Rodrigo Aybar, de Tres de Febrero; Santiago Passaglia, de San Nicolás; Leonel Chiarella, de Venado Tuerto; y varios jefes comunales de la Patagonia y Cuyo, como Carlos Koopmann (Zapala), Bruno Pogliano (El Bolsón), Lino Yonar (Campo Quijano) y Susana Laciar (San Juan).

La presencia de Alak, intendente del principal municipio bonaerense y figura del kirchnerismo, en un evento organizado por la administración macrista no es un dato menor. Sugiere que la agenda de las ciudades inteligentes, con todo lo que implica en términos de infraestructura digital, datos ciudadanos y relación con el sector privado tecnológico, empieza a configurar un espacio de disputa política que cruza las fronteras partidarias tradicionales.

Entre los expositores también estuvieron el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el presidente de la Fundación País Abierto y Digital, Andrés Ibarra, ex funcionario macrista con vínculos en el ecosistema tecnológico, y el emprendedor Mateo Salvatto. La participación de empresas tecnológicas y startups completó un cuadro en el que el sector privado tuvo un lugar central en la definición de la agenda pública.

Qué significa ciudad inteligente y para quién

Durante el encuentro también se discutió qué significa en la práctica aplicar tecnología a la gestión municipal. Macri planteó que «una ciudad inteligente no es algo que se compra» y señaló que requiere también una ciudadanía y equipos preparados. La frase es razonable, pero evade la pregunta más incómoda: qué pasa con los municipios que no tienen los recursos, la conectividad ni el capital humano técnico para implementar esas transformaciones sin asistencia del Estado nacional o provincial.

La jornada había comenzado el martes 1 de septiembre con una sesión técnica destinada a los equipos de gobiernos locales y provinciales, donde se trabajó sobre herramientas concretas de gestión de datos, seguridad, salud y movilidad. La intención declarada es que las experiencias exitosas puedan replicarse en otros distritos. El desafío real es que esa replicación no reproduzca también las asimetrías de partida.

Puntos clave

  • Casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes participaron del primer Congreso Federal de Ciudades Inteligentes en la Usina del Arte.
  • Jorge Macri advirtió que la IA va a plantear ganadores y perdedores, sin anunciar medidas concretas de protección laboral.
  • El CESBA y la OIT establecieron que el 67% del empleo porteño tiene exposición a la IA generativa, con un índice superior al de EE.UU. y Europa.
  • El intendente kirchnerista de La Plata, Julio Alak, participó del evento organizado por la administración macrista.
  • El congreso no incluyó propuestas concretas de reconversión laboral para los sectores más vulnerables a la automatización.
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