Conectate con El Argentino

Géneros 🟣

28S: Salir a las calles por el derecho a conquistar derechos

Nos buscamos. Parecemos solas, aislades o estremecidas. Pero no fue hace tanto cuando la convocatoria nos volvió muchedumbre e hicimos de la autonomía y el deseo una política. Por eso, ¿alguien cree que el delay conservador se va a llevar puesta a la marea conquistó derechos? Ante una fecha regional y global, el desafío hoy es volver a responder todas.

Publicado hace

#

El-Argentino-legalización-del-aborto

Por Laura Salomé Canteros (*)

Pasaron seis años, 2.191 días, desde que la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito convocó a la ciudadanía en 2017 a formar parte de un grito global para exigirle al Congreso una ley que reconozca el derecho a la autonomía sobre nuestros cuerpos-territorios.

Desde entonces, la historia es conocida: compartida en medios, edificios de debate público y redes, escrita en las calles e impresa en la memoria de nuestro pueblo. Le siguió un 19 de febrero y un 8 de marzo ensordecedores y una apertura de sesiones que nos hermanó como militantes feministas para atravesar el primer tratamiento parlamentario en la historia que fue seguido por millones en el mundo. Luego, el rechazo de agosto de 2018; aunque rebeldes, insistimos en una nueva presentación del proyecto de ley, una acción que nos sorprendió. Así supimos que no estábamos más solas.

Y después, cuando en plena pandemia, hicimos de nuestra exigencia una política pública, cuando fue evidente que la responsabilidad estatal sobre la salud era fundamental para salvar vidas, cuando aportamos a la democracia y en estos años también a la institucionalidad, para dejar atrás un modelo de crueldad que nos destinaba a abortar de forma clandestina e insegura. Cuando nuestro festejo fue FEMINISTA, o sea, colectivo, para todes, para los conurbanos y los edificios, para las pibas y las no tanto, para las que cargamos las banderas verdes durante años en silencio y para las que compraron su pañuelo en el tren antes de llegar a la vigilia definitiva: la del 30 de diciembre de 2020. ¡Gracias! Fue la universalización de la alegría.

El 28 de septiembre es el día de acción global por el acceso al aborto legal y seguro. Una fecha que surgió de debates y consensos tras un Encuentro Feminista latinoamericano y caribeño celebrado en nuestro país por la década del 90; que fue regional y actualmente sin fronteras. Es una fecha del calendario feminista que nos recuerda en Argentina, la potencia de la máxima conquista alcanzada por nuestra organización. Es una cita obligada para exigir siempre más y este año también para preservar. Para cuidarnos.

La criminalización del aborto es una problemática a resolver por los Estados de la región y el mundo; para fortalecer la salud pública, desempolvar la justicia social y reconocer que nuestros derechos son Derechos Humanos. Gracias a la lucha de la Campaña -sus organizaciones y sus militantes-, desde que la interrupción voluntaria del embarazo es legal en Argentina, miles (se) salvaron y decidieron sobre sus proyectos de vida. Cientas nacieron con un derecho reconocido que no están dispuestas a negociar.

Por eso, por la historia compartida, salimos hoy a las calles que son nuestra pista, escenario o tarima para gritar hasta rabiar. Juntas. Todas. Para visibilizar nuestros rituales, banderas y consignas, porque es una fecha remarcada con el verde y violeta del calendario y porque en año electoral, son nuestras voces las que están faltando con sus propuestas para un futuro en que nuestros mundos posibles no sean un imaginario lejano.

Entonces, a vos que seguís buscando a esa hermana de lucha, que miraste con cariño tu pañuelo en la humilde biblioteca, que cada tanto te emocionas cuando aparecen los recuerdos en tus redes, te digo que hoy nos abrazamos. Por ese compañere que perdiste en la marea, ¡volvemos a las calles! Porque #EsLey, porque #LaLibertadEsNuestra y porque vamos a defender nuestro derecho a conquistar derechos. #NoPasarán.

Espectáculos 🎭

Femicida en pantalla: la película «Barreda» no escapa del relato del asesino

El 15 de noviembre de 1992, Ricardo Barreda asesinó a su esposa, sus dos hijas y su suegra en La Plata. Tres décadas después, Prime Video estrena una película protagonizada por Luis Machín que reconstruye el caso, el juicio y la figura de las víctimas, aunque no todo lo que muestra tiene respaldo documental.

Publicado hace

#

La pantalla volvió a poner en el centro de la escena uno de los crímenes más impactantes de la historia argentina. «Barreda», la película de Prime Video dirigida por Daniela Goggi (El Rapto), llegó a la plataforma este viernes y reconstruye el cuádruple femicidio cometido por el odontólogo Ricardo Barreda en su casa de La Plata.

Luis Machín encarna al femicida; Carla Peterson interpreta a su esposa Gladys McDonald; Mercedes Morán da vida a la suegra Elena Arreche; y Maite Lanata y Margarita Páez encarnan a las hijas Cecilia y Adriana. La producción recorre el crimen, el juicio oral de 1995 y algunas dimensiones más íntimas de la vida familiar del femicida, combinando hechos verificados con escenas de elaboración ficcional.

El arma que regaló la suegra: un dato confirmado

Uno de los elementos más fuertes del relato tiene sustento documental. La película muestra que la suegra de Barreda, Elena Arreche, le obsequió la escopeta con la que el odontólogo posteriormente mató a las cuatro mujeres de su familia. Se trata de una Víctor Sarasqueta calibre 16, un arma de origen español que el femicida utilizaba para la caza.

Durante el juicio oral, el propio Barreda declaró que el arma había sido un regalo de su suegra. El dato también aparece registrado en distintas reconstrucciones periodísticas del caso. Según la declaración del acusado, después de los asesinatos se deshizo del arma arrojándola en la zona de Punta Lara, en Ensenada, episodio que la película también recrea.

Pirucha, la vidente: personaje real con un rol todavía discutido

El personaje interpretado por Paola Barrientos es uno de los que más puede generar dudas entre quienes no conocen el caso en detalle, pero tiene existencia real. María de las Mercedes Guastavino, conocida como «Pirucha», fue una vidente que mantuvo un vínculo cercano con Barreda y que declaró en el juicio de 1995.

Según distintas reconstrucciones del caso, la mujer lo habría persuadido de que las mujeres de su familia practicaban magia negra contra él y querían matarlo. La película fiel a ese relato muestra a Pirucha alimentando los miedos del odontólogo. También se retrata que, luego de cometidos los crímenes, Barreda pasó por su casa en busca de ayuda. De acuerdo al relato del psiquiatra forense que lo peritó, Miguel Maldonado, el asesino le dijo al llegar: «Me mandé una macana». La influencia real de Pirucha sobre las decisiones de Barreda fue debatida durante el proceso judicial, sin que se llegara a una conclusión definitiva sobre su responsabilidad.

Las hijas: vidas que la historia oficial silenció

La película reconstruye a Cecilia y Adriana Barreda como dos mujeres jóvenes con proyectos concretos: Cecilia planeaba mudarse con su pareja e instalar un consultorio odontológico en la casa familiar, mientras que Adriana estaba próxima a casarse. En la vida real, la historia de las víctimas quedó durante décadas relegada frente al relato construido alrededor de su asesino. Hay registros que confirman que el novio de Cecilia declaró como testigo en el juicio en contra de Barreda. Amigas de las jóvenes le dijeron al periodista Enrique Russo, en 1992, que evitaban ir a la casa porque Barreda «era mano larga». Las escenas que recrean vínculos y conversaciones cotidianas de las hijas pueden partir de datos fragmentarios, pero en buena medida se completan con elaboración ficcional.

La venta de la casa y el divorcio: sin respaldo documental

Uno de los elementos que la película presenta como detonante de la violencia es la intención de Gladys McDonald y su madre de vender la propiedad, junto con el deseo de Gladys de separarse definitivamente de Barreda. Sin embargo, no hay registros documentales que confirmen que la familia estuviera planeando vender la casa en los términos que plantea el film. Distintas reconstrucciones del caso sí señalan que Barreda y su esposa habían atravesado una separación previa al crimen, aunque continuaban conviviendo bajo el mismo techo. La decisión de incorporar ese elemento como disparador dramático responde a una licencia narrativa de la dirección.

«Conchita»: el apodo que tal vez nunca existió

Durante el juicio, Barreda sostuvo que las mujeres de su familia lo apodaban «Conchita» como forma de humillación y que esa degradación constante había sido el motor de los crímenes. Con el tiempo, ese apodo se convirtió en uno de los elementos más recordados del caso.

La película va un paso más lejos: muestra que el propio Barreda construyó la idea de que lo llamaban así como parte de una estrategia de defensa, algo que no tiene una prueba definitiva. En 2011, el periodista Rodolfo Palacios publicó Conchita, el hombre que no amaba a las mujeres, donde puso en duda la veracidad del apodo y planteó que Barreda pudo haberlo inventado para justificar la masacre familiar y evitar la condena. La película toma esa hipótesis y la presenta como un hecho, cuando en rigor sigue siendo una versión periodística sin confirmación judicial.

Una historia que siempre corrió el riesgo de reproducir el relato del asesino

El caso Barreda fue durante años un ejemplo de cómo el sistema mediático y judicial argentino tendió a construir el relato desde la mirada del perpetrador, relegando a las víctimas a meros datos del expediente. La película de Goggi hace un esfuerzo visible por devolverle humanidad a Gladys, Elena, Cecilia y Adriana, mostrando sus vínculos, sus proyectos y sus voces antes de los disparos.

Ese gesto no es menor en términos simbólicos. Al mismo tiempo, la producción no escapa del todo a la lógica del true crime que fascina con la figura del criminal, algo inherente al género y que el espectador tendrá que procesar con perspectiva crítica. «Barreda» llega a Prime Video en un momento en que el femicidio en Argentina sigue siendo una crisis estructural sin respuesta institucional suficiente, lo que hace que la pregunta sobre qué historia se cuenta y desde qué lugar no sea un detalle menor.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo