Economía 💲
Massa prepara un viaje a EEUU en busca de dólares e inversiones
La idea inicial del superministro de Economía era viajar a Washington y Nueva York, para reforzar la relaciones bilaterales y hablar con inversores, pero agregó Houston para «hacer foco en la economía real», señalaron fuentes del Palacio de Hacienda.
Por Mara Laudonia
El ministro de Economía, Sergio Massa, encarará una gira por Estados Unidos para buscar apoyo para la estabilización de la economía argentina y la recuperación de las reservas, así como inversiones concretas que permitan apuntalar la economía real y el empleo, con una mirada renovada en los sectores hidrocarburíferos y mineros.
En un principio la idea era sólo viajar a Washington y Nueva York, para reforzar la relaciones bilaterales, mantener encuentros al máximo nivel institucional y hablar con inversores de la Argentina, pero «se agregó Houston para reforzar el objetivo oficial de hacer foco en la economía real, en la generación de empleo genuino junto con el crecimiento de la economía y, como consecuencia, de la recaudación fiscal», explicaron fuentes del Palacio de Hacienda.
La escala en Houston será el último tramo de la gira pero no el menos importante; allí se analizarán proyectos en ejecución y oportunidades de inversión en Vaca Muerta con representantes de las principales compañías petroleras estadounidenses, como Exxon y Chevron.
Por otro lado, Massa tiene previsto reunirse con la cúpula de Livent, empresa líder global en tecnología de litio, con operaciones en el norte del país, y que recientemente firmó un convenio millonario con General Motors, donde la automotriz producirá baterías para sus autos en Estados Unidos, con la materia prima -el litio- que se importe desde la Argentina.
En concreto Livent, que lleva unos 20 años extrayendo litio en su planta Fénix en Catamarca, facilitará a General Motors hidróxido de litio de grado de batería procedente de sus operaciones en Argentina, durante un período de seis años a partir de 2025, declararon oportunamente las dos empresas estadounidenses el pasado 26 de julio, y tal como confirmó a Télam la filial de General Motors en el país.
Massa les llevará a todas estas empresas los nuevos esquemas sectoriales para las operaciones en divisas, que permiten facilitar la entrada de dólares al país; en particular por estos días se está terminando de diseñar el esquema especifico para el sector minero -exportador y proveedores de inversiones-, muy similar al esquema de acceso preferencial a divisas que se reglamentó para las nuevas inversiones en hidrocarburos.
Las operaciones y las inversiones hidrocarburíferas y del sector minero del país son la apuesta fuerte del Gobierno para traer dólares, a corto, mediano y largo plazo, al punto de que el presidente, Alberto Fernández, tiene previsto también visitar Houston en el marco viaje de la Asamblea Anual de Nacional Unidas según anticipó el embajador argentino en Washington, Jorge Argüello, en el encuentro con empresarios y políticos en el marco del Consejo de las Américas que se desarrolló en Buenos Aires el último jueves.
En ese mismo foro, Arguello confirmó la visita de Fernández a Joe Biden en la Casa Blanca, también a mediados de septiembre, en un momento particular de la relación entre EEUU y la Argentina que pasa por un interés mutuo en los objetivos de seguridad alimentaria mundial, cambio climático y energía, reforzados luego de la guerra en Ucrania.
Fue el propio subsecretario de Estado de Crecimiento Economía y Energía de EEUU, Jose W. Fernández, quien resaltó en su disertación en el Consejo de las Américas que «la Argentina es la solución» en seguridad alimentaria, y fue directo en su mensaje respecto de las bondades que ofrece el país en «minerales críticos», sobre todo el litio.
Por otro lado, Massa tiene confirmada una reunión con Juan González, asesor de Joe Biden para América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional, con quien el argentino mantiene, además del vínculo profesional, una estrecha relación personal.
Además, el próximo 6 de septiembre sería la fecha de la reunión clave con la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, para dar tónica a la nueva gestión que permita cumplir con las metas del acuerdo.
Uno de lo objetivos del encuentro será darle formalidad a la segunda revisión del acuerdo, donde el Gobierno descuenta que podrá superar sin mayores sobresaltos, y negociar los términos de lo que será la tercera revisión correspondiente al trimestre en curso, y que viene comprometida con la meta trimestral del nivel de reservas.
Otra parada obligada es el Departamento del Tesoro, donde es de esperar que Massa muestre los avances de un mes de gestión en medidas que promuevan la baja del déficit fiscal, el tema en el cual se enfocó la mano derecha de Yanet Yellen, David Lipton, en la última reunión con la exministra de Economía Silvina Batakis, quien ya confirmó que acompañará a Massa en el periplo.
El sendero que tome la Argentina en la baja de déficit fiscal será la puerta para negociar con el FMI cualquier flexibilización de metas en el contexto de la guerra en Ucrania, y aquí es donde Estados Unidos tiene el mayor poder de voto.
En la parada en Wall Street, el ministro prevé hablar con bonistas de la Argentina, muy interesados en escuchar de primera mano cómo Massa viene enlazando las medidas anunciadas con los resultados para bajar el déficit fiscal y promover la recuperación de las reservas.
Asimismo, se entrevistará con bancos de inversión y, como explicó en el Consejo de las Américas, avanzará en las negociaciones por los Repo, que son préstamos al país con garantía colateral, con la intención de recomprar deuda y fortalecer las reservas.
Massa reafirmó ante empresarios y políticos que un grupo de Asia, otro de Europa y otro norteamericano le acercaron propuestas para concretar el «Repo», y reveló que les pidió a esas tres entidades -que evitó nombrar- que unifiquen sus propuestas.
Por ultimo, los encuentros con los titulares de los organismos multilaterales, David Malpass (Banco Mundial), y Mauricio Claver-Carone (BID), serán claves para ver la forma de acelerar proyectos de inversión y que impliquen el ingreso de divisas.
CABA
Ciudades inteligentes sin política laboral: el vacío que dejó el congreso de intendentes en CABA
Casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes de distintas provincias se reunieron en la Usina del Arte para debatir inteligencia artificial, transformación digital y su impacto en el trabajo. Jorge Macri advirtió que la IA va a plantear ganadores y perdedores y reclamó que los gobiernos garanticen que la mayoría de la sociedad quede del lado de los beneficiados.
La primera edición de URBAN CITIES Buenos Aires 2026, el Congreso Federal de Ciudades Inteligentes, reunió este miércoles en la Usina del Arte, en el barrio de La Boca, a representantes de casi 300 municipios y a 82 intendentes de todo el país para discutir uno de los desafíos más urgentes de la gestión pública contemporánea: cómo incorporar la inteligencia artificial a los servicios del Estado sin que esa transformación profundice las desigualdades existentes en el mercado laboral y en el acceso a la educación.
El evento fue organizado por la Unidad de Relaciones Federales y Vinculación Interjurisdiccional del Gobierno de la Ciudad, encabezada por César Torres. La apertura estuvo a cargo del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien planteó el eje político del encuentro con una frase que sintetiza la tensión de fondo: «Estamos frente a una revolución tecnológica y nuestro desafío es que la mayoría de la sociedad esté del lado de los ganadores».
La IA ya modificó el mercado laboral; la pregunta es quién paga el costo
Macri puso sobre la mesa una preocupación que los datos ya respaldan con crudeza. Un relevamiento publicado meses atrás por el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA), con asesoría de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), estableció que el 67% del empleo porteño tiene algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa, con un índice de 0,353 que supera al de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido. Las ocupaciones más afectadas son precisamente las más numerosas del distrito: empleados administrativos, contables, de atención al público y profesionales de TIC.
En ese contexto, el jefe de Gobierno reconoció que una parte importante de quienes integran hoy el mercado laboral se formó en un mundo analógico y debe adaptarse a herramientas que cambian a una velocidad que los sistemas educativos no pueden seguir. «La IA va a plantear ganadores y perdedores», admitió, y llamó a que los gobiernos asuman ese desafío sin naturalizarlo. El planteo, sin embargo, no vino acompañado de ninguna medida concreta de protección para los sectores laborales más vulnerables a la automatización.
La tensión entre el discurso de la oportunidad tecnológica y la ausencia de políticas activas de reconversión laboral fue la que atravesó, de manera implícita, toda la jornada. Hablar de ciudades inteligentes sin debatir quién financia la transición y quién carga con sus costos es, en el mejor de los casos, una omisión; en el peor, una decisión política.
La educación, entre el discurso y la contradicción
Macri también colocó el problema educativo en el centro del debate. «En las escuelas hay chicos estudiando para trabajos que hoy no existen», afirmó, y señaló que la formación no puede concebirse como una etapa que cierra con el egreso escolar o universitario: «Necesitamos que los ciudadanos sigamos aprendiendo a lo largo de la vida».
La ministra de Educación porteña, Mercedes Miguel, también expuso en el congreso. Su presencia tiene una lectura política específica: el gobierno de Macri incorporó el uso de inteligencia artificial como contenido obligatorio en la escuela primaria porteña, con un anexo curricular elaborado, según trascendió, con herramientas de IA generativa. La apuesta plantea preguntas abiertas sobre cómo se garantiza la equidad en el acceso a esas herramientas en un sistema educativo con brechas tecnológicas notorias entre escuelas.
Un mapa federal con lecturas cruzadas
La convocatoria tuvo un componente político que no pasó desapercibido: reunió a intendentes de distintos partidos y provincias bajo la conducción del gobierno porteño. Entre los presentes se contaron Julio Alak, intendente de La Plata; Daniel Passerini, de Córdoba; Soledad Martínez, de Vicente López; Rodrigo Aybar, de Tres de Febrero; Santiago Passaglia, de San Nicolás; Leonel Chiarella, de Venado Tuerto; y varios jefes comunales de la Patagonia y Cuyo, como Carlos Koopmann (Zapala), Bruno Pogliano (El Bolsón), Lino Yonar (Campo Quijano) y Susana Laciar (San Juan).
La presencia de Alak, intendente del principal municipio bonaerense y figura del kirchnerismo, en un evento organizado por la administración macrista no es un dato menor. Sugiere que la agenda de las ciudades inteligentes, con todo lo que implica en términos de infraestructura digital, datos ciudadanos y relación con el sector privado tecnológico, empieza a configurar un espacio de disputa política que cruza las fronteras partidarias tradicionales.
Entre los expositores también estuvieron el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el presidente de la Fundación País Abierto y Digital, Andrés Ibarra, ex funcionario macrista con vínculos en el ecosistema tecnológico, y el emprendedor Mateo Salvatto. La participación de empresas tecnológicas y startups completó un cuadro en el que el sector privado tuvo un lugar central en la definición de la agenda pública.
Qué significa ciudad inteligente y para quién
Durante el encuentro también se discutió qué significa en la práctica aplicar tecnología a la gestión municipal. Macri planteó que «una ciudad inteligente no es algo que se compra» y señaló que requiere también una ciudadanía y equipos preparados. La frase es razonable, pero evade la pregunta más incómoda: qué pasa con los municipios que no tienen los recursos, la conectividad ni el capital humano técnico para implementar esas transformaciones sin asistencia del Estado nacional o provincial.
La jornada había comenzado el martes 1 de septiembre con una sesión técnica destinada a los equipos de gobiernos locales y provinciales, donde se trabajó sobre herramientas concretas de gestión de datos, seguridad, salud y movilidad. La intención declarada es que las experiencias exitosas puedan replicarse en otros distritos. El desafío real es que esa replicación no reproduzca también las asimetrías de partida.
Puntos clave
- Casi 300 gobiernos locales y 82 intendentes participaron del primer Congreso Federal de Ciudades Inteligentes en la Usina del Arte.
- Jorge Macri advirtió que la IA va a plantear ganadores y perdedores, sin anunciar medidas concretas de protección laboral.
- El CESBA y la OIT establecieron que el 67% del empleo porteño tiene exposición a la IA generativa, con un índice superior al de EE.UU. y Europa.
- El intendente kirchnerista de La Plata, Julio Alak, participó del evento organizado por la administración macrista.
- El congreso no incluyó propuestas concretas de reconversión laboral para los sectores más vulnerables a la automatización.
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