Conectate con El Argentino

Judiciales ⚖️

Mendoza: intentaron acuchillar a una fiscal en el Polo Judicial

Durante un debate oral en el Polo Judicial, un imputado identificado como Hugo Eduardo Arredondo Suárez atacó a la fiscal Claudia Ríos, intentando asesinarla al ponerle un cuchillo en el cuello. La fiscal logró defenderse utilizando gas pimienta, y el agresor fue rápidamente reducido por el personal de seguridad en el lugar.

Publicado hace

#

Durante un debate oral en el Polo Judicial de Mendoza, un imputado identificado como Hugo Eduardo Arredondo Suárez atacó a la fiscal Claudia Ríos en un intento de asesinato. El agresor puso un cuchillo en el cuello de la funcionaria judicial, pero ella logró defenderse rociándolo con gas pimienta.

El incidente tuvo lugar este miércoles en el Polo Judicial, donde Arredondo Suárez se abalanzó sobre la fiscal Ríos. Después de ponerle el cuchillo en el cuello, el atacante tomó a una estudiante de Derecho, pero la fiscal pudo disipar el peligro al rociarlo con gas pimienta. En cuestión de segundos, el agresor fue reducido por personal de seguridad.

Las circunstancias que permitieron que el agresor ingresara con un arma blanca al lugar están siendo investigadas.

Arredondo Suárez, también conocido como «Mecha,» había sido condenado previamente a la pena máxima por el asesinato de Jorge Daniel Montilla, y mientras estaba en prisión, perpetró otro asesinato dentro del penal de Cacheuta.

Investigación 🔎

Quién era Facundo Rico, el ingeniero sanjuanino asesinado en Madrid por celos obsesivos

Tenía 37 años, una carrera brillante en energías renovables y vivía en uno de los barrios más exclusivos de Madrid. El 14 de julio fue encontrado con 13 puñaladas en su departamento de Las Tablas. El presunto asesino, un hombre de 65 años que lo creía amante de su esposa, se suicidó al día siguiente. La Policía Nacional cerró el caso.

Publicado hace

#

Celos, posesión y una mujer que quería separarse: la lógica mortal detrás del crimen de Facundo Rico.

Facundo Leonel Rico Castro era oriundo de la provincia de San Juan, donde en 2014 obtuvo su título de ingeniero electrónico en la Universidad Nacional de San Juan, casa de estudios en la que también se desempeñó como asistente de cátedra en Telecomunicaciones. Tenía doble nacionalidad, argentina y española, y llevaba más de una década radicado en Europa. El martes 14 de julio de 2026 fue hallado sin vida en la cocina de su departamento del sexto piso del bloque E de la urbanización de la calle Cirauqui 4, en el barrio de Las Tablas, al norte de Madrid, uno de los sectores residenciales más cotizados de la capital española.

Una trayectoria de excelencia truncada por la violencia

Según su perfil de LinkedIn, Facundo se presentaba como un «ingeniero de energías renovables con más de 7 años de experiencia en evaluación, diagnóstico y análisis de rendimiento de sistemas eólicos y fotovoltaicos, con trayectoria en la puesta en marcha de torres de medición, sistemas LiDAR y estaciones solares en proyectos a nivel mundial». Cursó dos posgrados y obtuvo un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) sobre la optimización de la limpieza de plantas fotovoltaicas.

Su camino profesional lo llevó por empresas como Entec Solar, la española QPV y finalmente DNV, donde ingresó en noviembre de 2020 y apenas un mes antes de su muerte fue ascendido al área de GreenPowerMonitor (GPM) como Ingeniero de Proyecto. «Encantado de anunciar que estoy dando un nuevo paso dentro de DNV», escribió en su cuenta de LinkedIn semanas antes de ser asesinado. Su historia laboral lo había llevado a trabajar en proyectos en países como Uzbekistán. Quienes lo conocían en el edificio señalaron que viajaba con frecuencia y no era demasiado conocido por los vecinos, aunque sí por el portero Carlos, cuyo testimonio resultó determinante para la investigación.

El crimen: gas pimienta y 13 puñaladas

Los hechos se produjeron en la mañana del 14 de julio. Efectivos de la Policía Nacional de España recibieron un llamado por un olor químico muy fuerte en el domicilio de Rico. Al ingresar, lo encontraron inconsciente en el suelo de la cocina, con 13 puñaladas repartidas en el abdomen, la espalda y el omóplato. El olor alertado correspondía a gas pimienta, cuyo rastro estaba impregnado en las paredes del departamento; los investigadores concluyeron que el atacante lo habría usado para impedir que la víctima pudiera defenderse. Se realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante 45 minutos, pero no fue posible salvarle la vida. Junto al cuerpo se encontraba el arma homicida: un cuchillo de 20 centímetros. El Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional tomó a cargo la investigación.

El presunto asesino: una obsesión de celos que terminó en tragedia

La investigación apuntó rápidamente a Alberto Juan, un ingeniero español de 65 años que sospechaba que su esposa, de alrededor de 50 años, tenía una relación sentimental con Facundo Rico. Aunque las autoridades no lograron confirmar la supuesta infidelidad, sí establecieron que la mujer y la víctima concurrían al mismo gimnasio, próximo al domicilio de Rico. Según fuentes de la investigación, la esposa de Alberto quería separarse y él había desarrollado una obsesión con Rico.

Las cámaras de seguridad del edificio y el testimonio del portero Carlos, quien fue la única persona que vio salir al sospechoso del edificio tras el ataque, resultaron claves para reconstruir lo sucedido. Tras cometer el crimen, Alberto Juan subió a su vehículo rojo y partió hacia La Adrada, una localidad de menos de 3.000 habitantes en la provincia de Ávila, donde poseía una segunda vivienda junto a su esposa. Al día siguiente del crimen, el 15 de julio, se dirigió a la garganta del Charco de la Olla, en las inmediaciones del pueblo, y se quitó la vida. Una pareja que paseaba por la zona lo vio momentos antes y describió que tenía «muy mala cara». La Policía Nacional cerró el caso una vez confirmada su muerte.

Un femicidio indirecto: la violencia de los celos como sistema

El crimen de Facundo Rico no ocurre en el vacío. Ocurre en un contexto en el que la violencia de género, el control y los celos obsesivos cobran vidas humanas con una regularidad que debería alarmar a las sociedades. En este caso, el blanco directo fue un hombre, pero el origen del ataque radica en la misma lógica de posesión sobre una mujer que no quería seguir en esa relación y que buscaba separarse. La violencia derivada del no aceptar la autonomía de una mujer no solo destruye a quienes la sufren en primera persona: también arrasa con cualquier vida que el agresor perciba como amenaza a su dominio. Facundo Rico pagó con su vida por el deseo de libertad de otra persona. Tenía 37 años, un futuro brillante y había construido con esfuerzo una carrera sólida muy lejos de su San Juan natal. El sistema que normaliza los celos como una forma de amor tiene consecuencias mortales.

Puntos clave

  • Facundo Rico, 37 años, ingeniero electrónico sanjuanino con doctorado en la UCM, fue asesinado el 14 de julio de 2026 en su departamento de Las Tablas, Madrid.
  • Recibió 13 puñaladas y fue previamente atacado con gas pimienta para impedir que se defendiera.
  • El presunto agresor, Alberto Juan, 65 años, actuó motivado por celos obsesivos hacia su esposa, quien quería separarse y concurría al mismo gimnasio que la víctima.
  • El sospechoso se suicidó el 15 de julio en la garganta del Charco de la Olla, en La Adrada, Ávila; la Policía Nacional cerró el caso.
  • Rico había sido ascendido apenas un mes antes de su muerte dentro de la empresa DNV, al área de GreenPowerMonitor como Ingeniero de Proyecto.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo