El empleo formal cae mientras se disparan los cuentapropistas. La desocupación alcanza su nivel más alto desde la pandemia y afecta más a jóvenes y mujeres.
Un informe reflejó el cambio en las prioridades sociales: el desempleo y el costo de vida superan a la inflación entre las principales preocupaciones.
Aunque Milei habla de récords laborales, el INDEC alertó sobre un desempleo del 7,9% y más de 173.000 puestos formales perdidos desde diciembre.
En marzo el salario real volvió a retroceder y la pérdida de empleos formales alcanzó su nivel más alto en nueve meses, según datos oficiales.
Según Bumeran, el salario solicitado por quienes buscan trabajo subió casi 17% en el primer trimestre y superó el nivel inflacionario.
El régimen independiente gana terreno mientras se pierden miles de empleos formales, en medio de la nueva reforma laboral y fuertes recortes sociales.
El índice de Gini cayó a 0,506, el valor más bajo desde que existen registros. El Norte y el Nordeste brasileño, históricamente postergados, lideraron la mejora....
La precarización y pérdida de poder adquisitivo obligan a millones de argentinos a multiplicar trabajos y estirar su jornada hasta casi 17 horas.
La reducción del padrón impactó en el mercado laboral, generando el mayor descenso mensual en el empleo formal.
Las ramas de actividad más afectadas por la recesión incluyen comercio, servicios financieros, industria manufacturera y construcción.
Entre recortes estatales y una desaceleración salarial, el mercado laboral argentino sufrió un retroceso profundo que afectó principalmente a la construcción y al empleo público.