Los heridos ascienden a 700, con evacuaciones de emergencia y atención en hospitales locales.
En tanto, Teherán desmiente al genocida sionista.
El jefe de la diplomacia iraní reclamó un cambio de actitud del presidente estadounidense para continuar el diálogo sobre el programa nuclear.
Ali Shamkhani aseguró que Irán conserva su uranio enriquecido tras los bombardeos de EE.UU. y advirtió que “las sorpresas continuarán”.