Las inundaciones obligaron a planificar al menos cuatro "ciudades de tiendas de campaña".
"Por favor, ¡abramos las puertas!", urgió el Papa, un conocido partidario de la acogida de refugiados, ante un público multitudinario y en presencia del primer ministro...
En ese sentido, Grandi alertó que las consecuencias humanitarias para los civiles serán devastadoras, por lo que pidió a los gobiernos vecinos mantener las fronteras abiertas...