CABA
Cómo son las pasantías ilegales que los estudiantes porteños rechazan
Gustavo Moreno, asesor tutelar del Poder Judicial porteño, brindó detalles sobre la ilegalidad de las pasantías obligatorias no rentadas que el Gobierno de la Ciudad impuso por decreto, contra la propia ley 3.541 de Educación del distrito.
Por Gabriel Sánchez Sorondo
Las recientes tomas de colegios secundarios tienen entre sus prioridades el rechazo a la aplicación de las llamadas “Actividades de Aproximación al mundo del trabajo” (ACAP) implementadas este año por el ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.
A modo de antecedente: ya en septiembre de 2017, estudiantes secundarios porteños tomaron 29 escuelas, en desacuerdo, entre otras cosas, con las prácticas obligatorias no rentadas impulsadas por Educación violatorias de la ley 3.541 de Educación de la Ciudad, que en su artículo 2° explicita el carácter excluyentemente «no obligatorio» de estas prácticas.
En ese contexto, en septiembre del 2017, Mabel López Oliva y Gustavo Moreno (Asesora Tutelar de Primera Instancia y Asesor Tutelar de Cámara, respectivamente) intervinieron: «Les propusimos que levantaran las tomas y canalizar el reclamo contra la obligatoriedad ilegal mediante un amparo colectivo que incluyó a padres y docentes».
El amparo se concretó, y el 27 de marzo de 2019, la jueza porteña Cecilia Lourido hizo lugar al pedido, indicando al Gobierno porteño que «se abstenga de implementar prácticas educativas de carácter obligatorio», y ratificó que, de hacerlo, estaría violando la ley 3.541.
El Ejecutivo porteño, por su parte, apeló la sentencia ante la Sala II de la Cámara de Apelaciones, que en su fallo del 5 de julio de ese mismo año revocó la sentencia de la jueza Lourido argumentando que el reclamo de ilegalidad es «conjetural» por cuanto las pasantías no se habían implementado todavía y, en consecuencia, la Justicia no podía expedirse sobre un hecho no ocurrido.
«Lo que surge del fallo es que hay que modificar la ley 3.541, y eso es lo vamos a pedir», respondieron entonces desde la gestión de Larreta a distintos medios de prensa.
Pero la ley no fue reformada ni tan siquiera se planteó la reforma en la Legislatura. En su lugar, la ministra Soledad Acuña impuso las ACAP a través de la resolución 3958/21.
Dado que una resolución ministerial no puede ir contra una ley, el asesor tutelar Moreno presentó un recurso de inconstitucionalidad a la Sala II para que esta acceda a elevar el expediente al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) porteño, pero la Sala II lo denegó.
Ante este escenario, en noviembre 2019, Moreno solicitó a su superiora -la Asesora General Tutelar de la Ciudad, Yael Bendel- que interpusiera un recurso de queja ante el TSJ contra la resolución de la Sala II.
Bendel lo hizo y el TSJ confirmó «el 7 de septiembre de 2020» que dictaría sentencia sobre el tema. Pero no lo hizo. Y allí está el reclamo desde entonces.
A la espera de un «plazo razonable»
Al igual que la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el TSJ carece de plazos para expedirse aun cuando, como aclara Moreno, la Convención Americana de Derechos Humanos (art. 8.1.) prescribe que debe garantizarse «un plazo razonable» para toda sentencia.
El reclamo sigue pendiente de resolución mientras que Educación continúa avanzando con una medida ilegal, que ya no es «conjetural», sino concreta y consumada. De esto conversó Télam con Moreno:
Sabemos que el reclamo por la ilegalidad de las ACAP está desde el 7 de septiembre de 2020 a la espera de una resolución en el Tribunal Superior de Justicia de CABA ¿Existe un plazo legal para que este tribunal se expida?
No existe un plazo específico que la ley imponga al Tribunal Superior de Justicia para resolver un recurso de queja como el que interpuso la Asesoría General Tutelar en representación de las/os estudiantes. Pero la inexistencia de plazo legal no puede configurar una demora prolongada e indefinida del Tribunal (ya dos años), que vulnera la garantía de ‘plazo razonable’ (art. 8.1. Convención Americana de Derechos Humanos) al no obtener en tiempo razonable la resolución de un proceso judicial que en este caso incumbe a todas/os las/os estudiantes menores de edad que concurren a establecimientos educativos de nivel medio, y que cuestionan la violación a la ley 3.541 que establece que las prácticas educativas preprofesionales son voluntarias y no obligatorias como lo impone actualmente el Ministerio de Educación.
Habitualmente, a los padres, madres, tutorxs o encargadxs de alumnxs secundarios menores de edad, los colegios les exigen la firma de una autorización expresa para que sus hijxs puedan realizar actividades fuera del espacio físico del colegio. En el marco del programa ACAP esto no ocurre ¿Existe alguna infracción legal en este sentido?
Las prácticas educativas preprofesionales deben regularse por la ley 3.541. Lamentablemente el Ministerio de Educación optó por un sistema que además de violar la legalidad, genera estos inconvenientes. La ley de prácticas expresamente prevé la autorización de los padres, madres, tutores/as y/o representantes legales de los/as alumnos/as que realizan las prácticas, en los casos en que se trate de jóvenes menores de edad (art. 7 inciso m) de dicha ley). Ello es congruente con lo normado en Reglamento Escolar para las salidas educativas y demás actividades escolares fuera del establecimiento. No exigir la autorización es una vulneración a los derechos de los progenitores y demás adultos responsables.
Télam verificó también que ningún personal docente acompaña a lxs alumnxs durante las ACAP ¿Qué debería hacer un PMTE que no sienta seguridad con respecto al espacio físico o al ambiente humano al cual su hijo es obligado a concurrir en el marco de las ACAP? ¿Qué recursos tiene en caso de querer evitar contextos que considera riesgosos para su hijx?
Como ya señalé, las prácticas educativas preprofesionales deben regularse por la ley 3.541, que en cuanto al acompañamiento prevé la designación de tutores (art. 7 inciso n), y dispone que la implementación del plan de cada práctica es responsabilidad de las/os tutores designadas/os por el sistema educativo. El Ministerio de Educación se ha apartado de la ley y ha generado un sistema muy endeble que no se compadece con la ley.
Si un adulto responsable entiende que no están dadas las condiciones de seguridad, debería requerir a la autoridad escolar, en primer lugar, información respecto de los convenios de la empresa con el GCBA, a fin de establecer las obligaciones de la empresa y del GCBA, que en ningún caso pueden ser inferiores a las condiciones de higiene y seguridad establecidas para su personal, pero adaptadas además a las/os pasantes alumnas/os.
Todas estas irregularidades pueden motivar que un/a alumno/a o sus adultos responsables no deseen realizar las prácticas educativas preprofesionales, que son un derecho, pero no una obligación, en tanto el art. 2 de la ley 3.541 dice claramente que son «no obligatorias».
CABA
Cuotas de un millón y sin edificio: el modelo del colegio privado que no resiste el ajuste
Cierra el St. Martin in the Fields tradicional colegio bilingüe, fundado en 1992, anunció que no abrirá el año que viene. La caída sostenida de la matrícula y el fin del alquiler de un edificio que será demolido sellaron el destino de una institución que durante más de tres décadas formó a generaciones enteras del barrio porteño de Belgrano.
Trescientos cincuenta estudiantes de nivel inicial, primario y secundario enfrentan la urgencia de buscar nuevo destino educativo para 2027. El St. Martin in the Fields School, institución bilingüe, mixta y laica del barrio porteño de Belgrano, anunció el cierre definitivo de sus puertas al término del ciclo lectivo en curso. La decisión fue comunicada primero por correo electrónico y luego ratificada en una reunión con padres convocada por las propias autoridades del colegio.
La institución, fundada en 1992 por la psicopedagoga Liliana G. de Piccinini en la calle 3 de Febrero al 1700 de Belgrano, sostiene desde hace más de tres décadas una propuesta pedagógica que hoy no logra sostenerse. El colapso responde a una combinación de factores: la pérdida de entre 120 y 150 vacantes en los últimos cinco años, un proceso que las autoridades vinculan a la baja de la tasa de natalidad en el país, y el vencimiento del contrato de alquiler del edificio en diciembre, con una sola salida posible: la demolición del inmueble por parte de sus propietarios.
Una tormenta perfecta: matrícula en caída y sin edificio
La crisis educativa de los colegios privados porteños tiene en el St. Martin in the Fields uno de sus casos más nítidos. El colegio acumuló cientos de vacantes vacías que nunca pudieron llenarse, generando una sangría financiera progresiva en una estructura de costos operativos elevados, donde las cuotas mensuales parten desde el millón de pesos. A ese deterioro sostenido se sumó la imposibilidad de renovar el alquiler: los dueños del inmueble tomaron la decisión irrevocable de no extender el contrato y demoler la propiedad al término del año.
El resultado es una institución que llegó al final de su recorrido sin margen de maniobra. La situación de los tres niveles educativos, inicial, primario y secundario, quedó comprometida de un día para el otro, forzando a las familias a una búsqueda de vacantes a contrarreloj en un circuito educativo porteño que no siempre puede absorber traslados masivos y repentinos.
La comunidad, en estado de conmoción
En las veredas del colegio, el clima es de desolación. «Estamos muy impactados por lo sorpresivo, tristes y preocupados, porque tenemos un enorme compromiso«, expresó Virginia, abuela de dos alumnos del establecimiento. La mujer remarcó el «profundo dolor» que atraviesa a la comunidad y lamentó que la conducción se haya quedado sin margen para continuar con el proyecto educativo, al tiempo que rescató la calidad del cuerpo docente.
Frente a la emergencia, los directivos ya iniciaron conversaciones formales con otras instituciones de la zona para intentar cerrar acuerdos de traslado. La esperanza central es una fusión o absorción por parte de otro colegio, una alternativa administrativa compleja pero que garantizaría la continuidad pedagógica de grupos enteros y evitaría la diáspora definitiva de la comunidad escolar.
El fantasma del Chester College y el ajuste que llega a las aulas
El cierre del St. Martin in the Fields no es un episodio aislado. La comunidad educativa de Belgrano lo compara con la quiebra del Chester College en 2002, otra institución de características similares en el mismo barrio, que también dejó a cientos de familias sin banco de un día para el otro. Dos décadas después, la historia se repite, pero en un contexto económico donde la caída de la matrícula no es solo demográfica: es también el reflejo de familias que ya no pueden sostener cuotas de colegios privados frente al derrumbe del salario real y el impacto del tarifazo sobre el presupuesto del hogar.
La caída de la matrícula en el sector privado es un fenómeno que se registra en distintos puntos del país. El problema del financiamiento y la viabilidad de los proyectos educativos privados se agrava a medida que el ajuste impacta en el poder de compra de las familias, que son quienes sostienen las cuotas y, con ellas, los salarios docentes y los costos operativos de las instituciones. Cuando la ecuación se rompe, el cierre es la consecuencia inevitable.
Analítico:.
De Impacto: 350 chicos sin banco: cierra el histórico St. Martin in the Fields de Belgrano.
De Impacto Crítico: El ajuste llegó a las aulas: otro colegio bilingüe porteño cae frente a la caída del salario y las cuotas imposibles.
-
Campeones ⭐️⭐️⭐️5 díasEl show de los drones y la pierna que no era: el adiós a Messi, entre la emoción y el meme
-
Servicios2 díasEl Sarmiento vuelve recién el martes, el servicio estará suspendido tres días por obras
-
DDHH7 días20 años de ESI: Milei desfinancia la Ley que salva vidas
-
Análisis6 díasSin golpe de Estado ni tanques, así se destroza la democracia en el siglo XXI: decretos, lawfare y un Congreso socavado
-
Elecciones3 díasMilei llamó “ladrón” a Lula en plena campaña del balotaje presidencial en Brasil
-
Mundo 🌐1 díaTiroteo en EEUU: nueve muertos, incluidos dos niños, en una vivienda de Pensilvania
-
Judiciales ⚖️2 díasDenunciaron a Caputo y Bausili por el oro del Banco Central: investigan pérdidas por US$ 1.023 millones
-
El clima 🌤6 díasAlerta naranja y amarilla en seis provincias: nevadas y tormentas severas
