Conectate con El Argentino

Política 📢

El 50% de los argentinos dice que ya no tolera más la “motosierra” y el 67% no cree que el esfuerzo tenga futuro

Un relevamiento nacional de la consultora QSocial sobre 1.323 casos revela que la mitad de los argentinos asegura que no está dispuesta a seguir esperando resultados concretos del Gobierno de Javier Milei. El 67% rechaza la idea de que las políticas actuales sean necesarias aunque impliquen sacrificios, y el mismo porcentaje considera que el esfuerzo social de hoy no valdrá la pena en el futuro.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Milei y Karina.
El relato del sacrificio necesario se agotó: dos tercios de los argentinos rechazan el ajuste de Milei y no creen que valdrá la pena.

La mitad de los argentinos llegó a su límite. Esa es la conclusión más contundente de la encuesta nacional que realizó la consultora QSocial sobre 1.323 casos en todo el país, con un margen de error de ±2,9%. El relevamiento, difundido este jueves, indica que el 50% de los consultados respondió que «ya no puede esperar más» para que las medidas del Gobierno de Javier Milei generen resultados concretos en su economía personal.

Los números configuran un escenario de agotamiento social ante un modelo de ajuste que prometió mejoras que aún no llegaron a los bolsillos de la mayoría. Solo un 20% afirmó estar dispuesto a esperar hasta las elecciones presidenciales de 2027, mientras que un 10% sostuvo que aguardará hasta fin de este año y un 8% hasta mediados de 2027. Un 12% no expresó una posición definida.

El país visto desde adentro: mayoría lo evalúa como «malo»

La encuesta también relevó cómo los argentinos perciben el estado general del país. Apenas el 16% calificó el presente como «bueno», frente a un 35% que lo definió como «regular» y un 48% que lo consideró «malo». Un dato que ilustra la profundidad del malestar: casi la mitad de la población tiene una evaluación negativa de la situación actual.

Sin embargo, el relevamiento incorpora un matiz que el oficialismo suele esgrimir como escudo. Al comparar la actualidad con diciembre de 2023, cuando Milei asumió la Presidencia, el porcentaje de quienes creen que el país está mejor asciende al 31%. La referencia a la herencia recibida sigue siendo el principal argumento de defensa del Gobierno, aunque ese relato choca con la contundencia del 50% que ya no tolera más espera.

El futuro que no convence: casi la mitad espera que la economía empeore

Las expectativas hacia adelante tampoco abonan el optimismo. Ante la pregunta sobre cómo estará la economía dentro de un año, el 47% respondió que será peor, mientras que el 26% confía en una mejora y el 21% cree que permanecerá igual. La proyección negativa duplica a la positiva, una brecha que refleja la desconexión entre el discurso oficial de recuperación y la lectura que hace la ciudadanía de su propia realidad.

Entre las principales preocupaciones de los argentinos aparecen el trabajo y la pobreza, ambos con el 21% de las menciones. La corrupción sigue de cerca con el 19%, la inflación baja al 11%, la inseguridad alcanza el 8% y la Justicia el 6%. El dato sobre la corrupción no es menor: por primera vez en mucho tiempo, ese problema equipara y casi supera a la inflación como preocupación central, en un contexto marcado por las investigaciones judiciales que rodean a funcionarios del propio Gobierno.

Sin confianza en la gestión ni en la distribución del ajuste

El 61% de los encuestados opinó que el Gobierno no tiene capacidad para resolver los principales problemas del país, frente a un 32% que le otorga posibilidades de encontrar soluciones. La cifra es determinante: seis de cada diez argentinos no creen en la eficacia del equipo de Milei para revertir los indicadores que más los afectan.

La percepción sobre para quién gobierna Milei también resultó mayoritariamente crítica. El 64% sostuvo que el Presidente gobierna «para algunos sectores», mientras que apenas el 25% cree que lo hace «para la mayoría de la población». Esta lectura de un gobierno sectorial, concentrado en determinados intereses, se combina con el rechazo al ajuste para configurar un cuadro de legitimidad social en franco deterioro.

El ajuste como apuesta perdida: dos tercios dicen que no valdrá la pena

Dos preguntas del estudio arrojaron resultados que van en la misma dirección y que constituyen acaso el dato más revelador del relevamiento. El 67% rechazó la idea de que las políticas actuales sean necesarias aunque impliquen sacrificios en el corto plazo. Y ese mismo 67% consideró que el esfuerzo que realiza hoy la sociedad argentina no valdrá la pena en el futuro. En ambos casos, apenas alrededor del 31% o 32% expresó una opinión favorable a las medidas del Gobierno.

El argumento del «hay que aguantar para llegar al paraíso», que el oficialismo repite desde el primer día de gestión, perdió el respaldo de dos tercios de la población. Ya no se trata solo de que los argentinos sufran el ajuste: la mayoría dejó de creer que ese sufrimiento tenga algún sentido o que conduzca a algún destino mejor.

Puntos clave

  • El 50% de los argentinos afirma que ya no puede esperar más resultados del ajuste económico del Gobierno de Milei, según QSocial.
  • El 48% evalúa la situación actual del país como «mala»; solo el 16% la califica como «buena».
  • El 47% espera que la economía empeore en el próximo año, frente a un 26% que proyecta mejora.
  • El 61% no confía en la capacidad del Gobierno para resolver los principales problemas del país.
  • El 67% rechaza el argumento del sacrificio necesario y cree que el esfuerzo social actual no valdrá la pena.

Femicidio

Fueron 169 las víctimas de femicidio en 8 meses: el mapa de la violencia de género que Milei niega

El Observatorio de Femicidios Adriana Zambrano registró 144 femicidios y femicidios vinculados, 8 transfemicidios y 17 crímenes vinculados de varones entre enero y agosto de 2026. Otros 203 hijos e hijas quedaron sin madre, el 57% son menores de edad. La Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema constató un incremento del 8% en las denuncias durante la última feria judicial de invierno.

Publicado hace

#

El horror tiene número y el número sigue creciendo. Entre el 1° de enero y el 31 de agosto de 2026, 169 personas fueron asesinadas en la Argentina como consecuencia directa de la violencia de género, según el informe publicado por el Observatorio de Femicidios en Argentina «Adriana Marisel Zambrano», dirigido por La Casa del Encuentro. La cifra desagregada revela la magnitud del problema: 144 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 8 transfemicidios y 17 femicidios vinculados de varones adultos y niños, todos ellos asesinados en el marco de la violencia patriarcal.

Detrás de cada número hay una historia de violencia previa, de denuncias ignoradas, de medidas cautelares incumplidas y de un sistema que llega tarde o no llega. El 53% de los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas, y el 67% de los crímenes ocurrió dentro de la propia vivienda de la víctima o en la vivienda compartida con el agresor. La violencia de género no viene de afuera: habita en el lugar donde debería reinar la seguridad.

203 hijos e hijas sin madre

El impacto generacional de estos crímenes es devastador. 203 hijas e hijos quedaron sin madre como consecuencia directa de los femicidios relevados en estos ocho meses, y el 57% de ellos son menores de edad. Niños y niñas que crecerán con la ausencia como marca permanente, con la herida de haber perdido a su madre a manos de un hombre, en muchos casos el mismo que debía proteger a la familia.

En términos geográficos, la distribución no es pareja pero el problema es de alcance nacional. La provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de casos, seguida por Santa Fe y Córdoba. No existe una región del país que pueda declararse ajena a esta crisis.

349 tentativas: la violencia que no mató pero pudo hacerlo

El informe incorpora también un dato que suele quedar fuera del debate público: 349 tentativas de femicidio en seguimiento. Son mujeres que sobrevivieron, pero que siguen en riesgo. Entre los casos relevados, un 16% de las mujeres agredidas contaba con denuncias previas al crimen, lo que pone en evidencia una falla estructural del sistema judicial y de las políticas de protección: las denuncias existieron, el peligro estaba documentado, y aun así la violencia llegó a consumarse.

Esta brecha entre la denuncia y la protección efectiva es uno de los nudos más críticos del problema. No alcanza con que las mujeres denuncien si el Estado no garantiza que esa denuncia se traduzca en una medida real de resguardo de su vida.

La feria judicial y el termómetro de la OVD

En paralelo, la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación aportó su propio registro sobre el período de la última feria judicial de invierno. La OVD asistió a 600 personas. De ese total, 357 denunciaron violencia doméstica, lo que representó un incremento del 8% respecto al mismo período del año anterior. Se realizaron 491 evaluaciones de riesgo, un 15% más que en el período previo.

Los datos de tipología de violencia son reveladores: predominó la violencia psicológica (97%), seguida por la simbólica (58%) y la física (38%). El equipo médico evaluó a 70 personas y constató lesiones en el 81% de los casos; de ese grupo, el 74% presentaba antecedentes por episodios anteriores. La violencia que termina en femicidio rara vez surge de la nada: tiene historia, tiene señales y, en demasiados casos, tiene expedientes judiciales previos.

El 49% de las víctimas asistidas tenía entre 18 y 59 años, y el 44% de los vínculos correspondió a parejas o exparejas, en línea con los datos del Observatorio Adriana Zambrano sobre el universo de femicidios consumados.

Una crisis que el ajuste profundiza

Las cifras de 2026 se producen en un contexto de desfinanciamiento sostenido de las políticas de género y de protección a las víctimas de violencia. Los recortes presupuestarios ejecutados por la gestión de Javier Milei afectaron de manera directa a los programas de asistencia, a los hogares de tránsito y a los dispositivos territoriales que funcionaban como primera línea de contención para mujeres en situación de riesgo. Un Estado que achica su presencia en los barrios, en los centros de salud y en la justicia de proximidad es un Estado que deja a las mujeres más vulnerables frente a sus agresores.

La violencia de género no es un fenómeno privado ni individual. Es una emergencia pública que requiere respuesta institucional sostenida, financiamiento real y voluntad política. Los números del Observatorio Adriana Zambrano y de la OVD lo confirman una vez más: mientras se debate en abstracto, las mujeres y las disidencias siguen muriendo.

Los números de la violencia de género

  • 169 personas asesinadas por violencia de género entre enero y agosto de 2026, según el Observatorio Adriana Zambrano (La Casa del Encuentro).
  • 203 hijos e hijas quedaron sin madre; el 57% son menores de edad.
  • El 67% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima o en la compartida con el agresor.
  • 349 tentativas de femicidio en seguimiento; un 16% de las víctimas tenía denuncias previas.
  • La OVD registró un aumento del 8% en las denuncias por violencia doméstica durante la feria judicial de invierno.

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo