Conectate con El Argentino

Región

Lula se reunirá con Biden en la Casa Blanca y discutirá las sanciones a Cuba y Venezuela

El presidente de Brasil se consolida como un referente indiscutido en la región y viajará a Washington con una nutrida agenda de trabajo que excederá la reunión bilateral, ya que piensa plantarse y discutir temas de política exterior sensibles para los EEUU.

Publicado hace

#

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anticipó este martes que las sanciones económicas de Estados Unidos a Cuba y Venezuela estarán en la agenda de trabajo de la reunión bilateral que mantendrá el viernes en la Casa Blanca con su par estadounidense, Joe Biden, a quien también le propondrá la creación de entes multilaterales sobre el discurso de odio en las redes sociales y la protección del medio ambiente.

Durante una conversación mantenida en el Palacio del Planalto con 40 comunicadores de medios alternativos y blogs, Lula también reiteró a su vez que se opondrá a cualquier invitación hecha a Brasil para que se involucre al lado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Ucrania y citó como posibles interlocutores para un proceso de paz a su país, México, China, India e Indonesia.

«Espero que la agenda (con Biden) sea lo más amplia posible, sin abdicar de nuestros problemas sobre nuestra querida Sudamérica, nuestro Mercosur, nuestra América Latina», dijo Lula, según replicaron varios medios alternativos.

En ese marco, afirmó que si bien no puede anticipar el temario que abordará con Biden el viernes, recordó que conversó sobre el bloqueo estadounidense en Cuba en sus anteriores mandatos (2003-2010) con sus excolegas George W. Bush y Barack Obama.

«Todas las veces que hablé con Bush, con Obama, Cuba siempre estaba en la agenda, sobre todo porque no logro entender por qué ellos mantienen el bloqueo durante tantos años a Cuba, tantas décadas», aseguró. En ese sentido, explicó que el tema Venezuela también debe formar parte de las conversaciones con Biden.

«Imagino que Venezuela estará también en la agenda, porque vamos a discutir el fortalecimiento de Sudamérica y Brasil tiene mucha responsabilidad en Sudamérica, con 16.000 kilómetros de frontera con los países sudamericanos. Brasil quiere que Sudamérica esté en paz para desarrollarse y crecer económicamente», sostuvo el líder del Partido de los Trabajadores.

Lula dijo a los periodistas y comunicadores que su gobierno retomará las relaciones con Cuba y Venezuela, que se redujeron tras la destitución de Dilma Rousseff en 2016 y se cortaron tras la asunción de Jair Bolsonaro en 2019.

«Vamos a volver a tener embajador en Venezuela, también tendremos embajador en Cuba y Cuba enviará un embajador a Brasil. Brasil tendrá relación con los dos como lo hizo tradicionalmente, con mucha tranquilidad», agregó, según reflejó el portal Opera Mundi.

Por otra parte, Lula anticipó que Brasil quiere discutir la paz en Ucrania sin involucrarse en el conflicto y recordó que esa posición se la transmitió recientemente al jefe del gobierno de Alemania, Olaf Scholz, y al presidente de Francia, Emmanuel Macron.

«No creo que Biden me convoque para participar de la guerra en Ucrania porque Brasil no participará», sostuvo. y añadió que «es necesario que alguien no quiera participar de la guerra y que quiera construir la paz».

«Hoy no tenemos a nadie discutiendo la paz, Estados Unidos no lo hace, Europa está involucrada en la guerra, directa o indirectamente», apuntó.

Según Opera Mundi, Lula citó a Brasil, México, India, Indonesia y China como posibles articuladores de un acuerdo de paz para detener la guerra entre Rusia y Ucrania.

«Tenemos muchos problemas internos para resolver, tenemos que resolver el hambre y esperamos trabajar en ello antes de tratar cualquier cosa vinculada a Ucrania», subrayó, de todos modos.

Lula enumeró que en el temario con Biden espera discutir las relaciones comerciales con Estados Unidos, China y la cuestión del clima.

A casi un mes de los ataques golpistas a las sedes de los tres poderes en Brasilia, también se refirió a la presencia de la extrema derecha y lo que llamó la «política de odio», la cual atribuyó a Bolsonaro, considerando que no es un fenómeno brasileño, sino una cuestión «global» que también afecta a Estados Unidos.

Sobre ello, ante una pregunta, Lula respondió que propondrá a Biden el establecimiento de un amplio debate internacional y multilateral en el ámbito del Grupo de los 20 (G20) para regular y reprimir la diseminación de discursos de odio, violencia y desestabilización.

«Quiero conversar con Biden sobre esto, voy a proponer el tema en el G20, para que podamos permitir que las redes sociales y las plataformas de internet sean algo bueno», dijo al responder a una consulta del sitio Congresso em Foco.

La periodista Tereza Cruvinel, de Brasil247, en tanto, publicó que Lula busca llevar parte de su agenda interna sobre la selva amazónica a la reunión con Biden, en el marco de las iniciativas contra el cambio climático que el jefe de la Casa Blanca ha intentado llevar adelante.

Lo mismo intentará imponer, según anticipó, en el ámbito de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y puso como referencia el viaje que pretende realizar en marzo a China, que es el principal socio comercial de Brasil desde 2009, desplazando a Estados Unidos.

«La cuestión ambiental es un problema de la humanidad», aseguró Lula, quien citó la crisis sanitaria generada por la deforestación y la minería ilegal que, según él, fue permitida por el gobierno de Bolsonaro en la selva amazónica, de la cual Brasil posee el 60%.

Elecciones

Colombia: De la Espriella se adjudicó una ajustada victoria, pero el resultado sigue abierto por impugnaciones

La diferencia entre ambos candidatos es inferior al 1%. El oficialismo cuestionó decenas de miles de mesas y las autoridades electorales insistieron en que el preconteo no define al ganador.

Publicado hace

#

La elección presidencial de Colombia quedó envuelta en la incertidumbre tras una segunda vuelta extremadamente ajustada entre el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella y el postulante del oficialista Pacto Histórico, Iván Cepeda.

Según los datos preliminares del preconteo difundidos por la Registraduría Nacional del Estado Civil, De la Espriella obtenía 12,8 millones de votos, equivalentes al 49,7% de los sufragios, mientras que Cepeda reunía cerca de 12,6 millones de apoyos, con el 48,6%. La diferencia entre ambos candidatos se ubicaba por debajo de un punto porcentual.

Sin embargo, las autoridades electorales y el propio gobierno colombiano pidieron cautela frente a los resultados difundidos durante la noche electoral, ya que el preconteo tiene únicamente carácter informativo y carece de validez legal para definir una elección.

El presidente del Consejo Nacional Electoral, Cristian Quiroz, remarcó que será necesario aguardar el escrutinio oficial para conocer los resultados verificados. Ese procedimiento contempla la revisión de actas, el análisis de reclamos, la corrección de eventuales errores y, en algunos casos, el recuento de votos.

La tensión política aumentó luego de que el comando de campaña de Cepeda anunciara la impugnación de unas 33.000 mesas de votación en todo el país. Desde el oficialismo sostuvieron que miles de fiscales, abogados y apoderados electorales ya comenzaron a presentar los recursos correspondientes.

“El preconteo lo reconocemos como un dato que aún no es oficial ni vinculante”, afirmó Cepeda al dirigirse a sus seguidores, al tiempo que insistió en la necesidad de esperar el resultado definitivo del escrutinio.

En la misma línea se expresó el presidente Gustavo Petro, quien evitó reconocer un ganador y llamó a respetar los tiempos institucionales del proceso electoral. El mandatario recordó que el escrutinio es el único mecanismo legal para establecer quién resulta electo.

Pese a ello, De la Espriella se proclamó vencedor y presidente electo durante un discurso brindado ante sus simpatizantes. Además, aseguró haber mantenido una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, quien, según afirmó, le expresó su respaldo y reconocimiento.

La situación mantiene en vilo a Colombia debido a la estrechísima diferencia entre ambos candidatos. En antecedentes recientes de la región, procesos de escrutinio posteriores al conteo preliminar modificaron tendencias observadas durante la noche electoral, especialmente en elecciones definidas por márgenes muy reducidos.

Mientras avanza la revisión de las actas y las impugnaciones presentadas, el país permanece a la espera de la confirmación oficial sobre quién asumirá la Presidencia el próximo 7 de agosto para gobernar durante el período 2026-2030.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo