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Espionaje

Ramos Padilla procesó por espionaje ilegal a ex funcionarios de la AFI macrista

Se trata de una investigación en el marco del accionar del «Proyecto AMBA», caso que consta dentro del expediente por el que está detenido el falso abogado Marcelo D’Alessio, acusado por espionaje ilegal y extorsión.

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El-Argentino-Ramos Padilla

Se trata de una investigación en el marco del accionar del «Proyecto AMBA», caso que consta dentro del expediente por el que está detenido el falso abogado Marcelo D’Alessio, acusado por espionaje ilegal y extorsión.

El juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, procesó por espionaje ilegal a tres excoordinadores del “Proyecto AMBA” que implementó la Agencia Federal de Inteligencia durante el Gobierno de Mauricio Macri y a quien se desempeñara como director de una de las bases históricas de ese organismo en la provincia de Buenos Aires.

Se trata de una investigación que se desarrolla dentro del expediente por el que está detenido el falso abogado Marcelo D´Alessio, acusado por espionaje ilegal y extorsión. Los ex coordinadores procesados son Nicolás D´Giano, Eduardo Rocchi y Marcos Pannunzio quienes hacían de nexo entre el también procesado exjefe del proyecto AMBA, Pablo Pinamonti, y los jefes de las bases desplegadas en el territorio desde las que, según la investigación judicial, se realizaron maniobras de espionaje político ilegal.

Se “corroboró en la investigación que estas bases de inteligencia se dedicaron a realizar, de manera prácticamente exclusiva, espionaje político en la provincia de Buenos Aires»
En un fallo separado, al que también tuvo acceso Télam, el magistrado procesó al espía Guillermo Coll, quien se desempeñara como jefe de la base de Bahía Blanca.

En el fallo con el que procesó a los tres coordinadores, el magistrado sostuvo que se “corroboró en la investigación que estas bases de inteligencia se dedicaron a realizar, de manera prácticamente exclusiva, espionaje político en la provincia de Buenos Aires a agrupaciones partidarias, sociales, sindicales y comunitarias que se observaban contrarias a los intereses políticos de la gestión gubernamental de turno”.

Qué es el Proyecto AMBA

El llamado “Proyecto AMBA” de la AFI consistió en la instalación de seis bases de inteligencia en el conurbano bonaerense, en las zonas de Ezeiza, San Martín, Haedo (Morón), Pilar, La Matanza y Quilmes desde mediados del año 2016, a las que se sumaron también las delegaciones históricas con asiento en las ciudades de La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca.

Esas bases pasaron a depender de la Dirección de Reunión Provincia de Buenos Aires y conformaron la estructura de inteligencia de la AFI en esa provincia durante parte del año 2016 y el 2017.

La estructura orgánica surgió de una resolución dictada por el entonces director general de la AFI, el también procesado Gustavo Arribas, “e incluso del propio contenido de los informes de inteligencia elaborados por estas bases provinciales”, según sostuvo el magistrado.

«Cerca de 70 personas fueron reclutadas para participar formalmente en las bases AMBA y en la Dirección de Reunión Provincia de Buenos Aires, sin contar a los otros 20 agentes que ya revistaban en las Delegaciones de las ciudades de La Plata, Bahía Blanca y Mar del Plata que, como dijéramos, se sumaron a la misma estructura de inteligencia provincial en el 2017», según se desprende del fallo.

Además de los tres coordinadores procesados este jueves, hubo otros dos que cumplieron ese rol y que ya habían sido procesados por el juez Ramos Padilla: los ex comisarios Vicente Melito y Daniel Salcedo.

“El carácter de la información producida por las bases AMBA es particularmente sensible. Se advierte la consignación de datos personales de los militantes y referentes políticos (DNI, CUIL, domicilios, teléfonos, datos familiares, etc.), la identificación precisa de los locales partidarios o centros comunitarios y los dominios de los vehículos utilizados por manifestantes para asistir a actividades políticas, entre otros”, reseñó el magistrado.

Sobre los tres coordinadores procesados, Ramos Padilla sostuvo que “ninguno podía desconocer que las tareas que les fueron encomendadas a través de la referida Resolución Nº 558/17” controvertían las prohibiciones expresamente establecidas en la ley de inteligencia.

La resolución a través de la cual se modificó la estructura de la AFI les asignó a quienes se desempeñaran en las bases AMBA la misión de “obtener información en el ámbito de su jurisdicción y mantener actualizada la base primaria de los componentes político, económico, y social” y le encomendaba “planificar dirigir y supervisar las actividades de reunión de información que se requieran sobre los factores de poder político”.

“En el caso particular de Rocchi, D´Giano y Pannunzio, estos pretendieron afirmar su desconocimiento del acto administrativo que les otorgaba misión y funciones dentro de la Agencia. Sin embargo, las actividades que realizaban junto a Pinamonti y el resto de delegados de las bases AMBA, sumado a su amplia formación académica como abogados, son elementos suficientes para descartar el alegado desconocimiento de las tareas ilegales constatadas en autos”, sostuvo Ramos Padilla.

En otra resolución, el magistrado dispuso la prórroga de la prisión preventiva que pesa sobre el ex comsiario Ricardo Bogoliuk, también vinculado a las bases AMBA pero por sobre todo uno de los agentes a los que reportaba D´alessio.

Espionaje

La Cámara Federal blindó a Macri, Arribas y Majdalani: rechazó llevar el espionaje a Casación

Por dos votos contra uno, la Sala I de la Cámara Federal porteña cerró la puerta para que la Cámara de Casación revise el sobreseimiento de los ex jefes de la AFI macrista y del propio ex presidente, acusados de infiltrar ilegalmente los correos electrónicos de políticos, sindicalistas y periodistas. La causa, iniciada a partir de un disco rígido recuperado durante la intervención del organismo, sigue con la amenaza de un recurso directo ante la instancia previa a la Corte Suprema.

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El-Argentino-Silvia Majdalani y Gustavo Arribas
Macri, Arribas y Majdalani blindados: la justicia federal vuelve a frenar la causa de espionaje.

Dos magistrados con historia de fallos favorables al macrismo volvieron a proteger a los ex integrantes de la cúpula de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). La Sala I de la Cámara Federal rechazó el recurso presentado por los querellantes para que la Cámara de Casación revise la confirmación del sobreseimiento de Gustavo Arribas, Silvia Majdalani y el ex presidente Mauricio Macri en la causa por la supuesta infiltración ilegal en correos electrónicos de dirigentes políticos, sindicales y periodistas. La decisión fue adoptada por mayoría, con el único voto disidente del juez Pablo Bertuzzi, quien consideró que los requisitos para habilitar la instancia superior estaban acreditados.

La causa tiene origen en una denuncia presentada por Cristina Caamaño, ex interventora de la AFI durante el gobierno de Alberto Fernández, quien sostuvo que en el marco de la intervención del organismo se encontró un disco rígido con rastros de haber sido utilizado para almacenar información de inteligencia sobre políticos, periodistas, dirigentes y fuerzas policiales. La información había sido eliminada, aunque no de manera segura, lo que permitió recuperarla y dar sustento a la denuncia. La investigación quedó en manos del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien dictó los sobreseimientos de Macri, Arribas, Majdalani y del ex jefe de Gabinete de la AFI, Dario Biorci.

El argumento de los sobreseimientos: la cadena de custodia como escudo

La Sala I había confirmado los sobreseimientos a principios de septiembre pasado con el voto de los jueces Mariano Llorens y Pablo Yadarola, argumentando que los discos rígidos en cuestión no habían sido preservados con los recaudos mínimos que garanticen su autenticidad e integridad. El argumento era técnico en su forma pero político en sus consecuencias: si la prueba no puede garantizarse, no hay delito que perseguir. «La ausencia de recaudos mínimos de preservación no puede ser suplida por la mera afirmación de que no se detectó adulteración, máxime cuando el propio peritaje reconoció que las modificaciones eran técnicamente posibles», habían sostenido los camaristas al confirmar los sobreseimientos.

Frente a esa decisión, los querellantes, la ex diputada nacional Gabriela Troiano y el ex senador bonaerense Gustavo Traverso, presentaron un recurso para que la Cámara de Casación revisara los sobreseimientos. La respuesta fue el rechazo.

Llorens y Yadarola cierran la puerta; Bertuzzi disiente

El juez Llorens sostuvo que la fundamentación del recurso de Casación resulta insuficiente y que los querellantes «evidencian un intento de reeditar una discusión que ha tenido respuesta fundada por parte de esta Sala». En el mismo sentido se pronunció el juez Pablo Yadarola, quien señaló que los argumentos esgrimidos no configuran «una crítica especial orientada a poner en crisis el razonamiento que sustenta el fallo atacado».

Bertuzzi, en cambio, quedó en minoría. El magistrado consideró que los requisitos para habilitar la revisión de Casación sobre los sobreseimientos de Macri, Arribas, Majdalani, Biorci y dos agentes de identidad reservada estaban efectivamente acreditados. Su disidencia abre un interrogante sobre la solidez del blindaje construido por la mayoría.

Un patrón que se repite: la misma Sala, el mismo resultado

La decisión de la Sala I no es un hecho aislado, sino parte de un patrón que los sectores críticos del Poder Judicial denominan lawfare. Días antes de este fallo, la misma Sala I había rechazado el pedido de los ex querellantes en la causa $Libra para ser reincorporados a esa investigación, con idéntica argumentación: ninguno de los damnificados habría demostrado una aplicación errónea de la ley o una supuesta arbitrariedad que habilite la discusión en Casación. Bertuzzi, Llorens y Yadarola actuaron de manera coordinada también en ese caso.

La causa de espionaje nació en el contexto de la intervención de la AFI ordenada por Alberto Fernández al asumir la presidencia, una decisión que buscó auditar el aparato de inteligencia heredado del macrismo. Lo que encontraron los interventores fue un organismo con prácticas de vigilancia política activa sobre opositores, periodistas y dirigentes sindicales. Que la justicia federal haya optado por concentrar el debate en la cadena de custodia de los soportes informáticos, antes que en la gravedad de los hechos denunciados, habla menos de garantías procesales y más de protección política.

¿Qué sigue?

Con el recurso de Casación rechazado, los apelantes evalúan recurrir directamente a la instancia previa a la Corte Suprema de Justicia, una opción que aún está abierta y que definirán en los próximos días. Si se concreta ese paso, la discusión sobre la validez de la prueba digital y la legalidad de las operaciones de inteligencia de la AFI macrista llegará al tribunal de mayor jerarquía antes de la Corte, con todo lo que eso implica en términos políticos y judiciales.

Lo que tenés que saber:

  • La Sala I de la Cámara Federal rechazó por mayoría el recurso para que Casación revise el sobreseimiento de Macri, Arribas, Majdalani y Biorci en la causa por espionaje ilegal.
  • El único voto disidente fue el del juez Bertuzzi, quien consideró que el recurso debía ser admitido.
  • La causa se originó en el hallazgo de un disco rígido con registros de inteligencia política durante la intervención de la AFI en el gobierno de Alberto Fernández.
  • La misma Sala I también rechazó recientemente el pedido de reincorporación de querellantes en la causa $Libra, con idénticos argumentos.
  • Los querellantes evalúan recurrir directamente a la instancia previa a la Corte Suprema.
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