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Espionaje

Espionaje ilegal en cárceles: Boudou fue aceptado como querellante y se profundiza la investigación

El juez federal Juan Pablo Augé aceptó al ex vicepresidente como querellante en la causa que investiga el accionar ilícito de la AFI durante el gobierno de Cambiemos. También aceptó al ex secretario de Coordinación del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta.

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El ex vicepresidente, Amado Boudou, fue aceptado como querellante en la causa por espionaje ilegal en la que se investigan, entre otras maniobras, tareas de inteligencia ilícitas desarrolladas en el Servicio Penitenciario Federal durante el Gobierno de Mauricio Macri.

La decisión fue adoptada este viernes por el juez federal de Lomas de Zamora, Juan Pablo Augé, quien también aceptó al ex secretario de Coordinación del Ministerio de Planificación Federal, Roberto Baratta, y ambos serán escuchados el próximo viernes por la fiscalía, según fuentes judiciales.

La aceptación de ambos ex funcionarios, representados por los abogados Alejandro Rúa y Graciana Peñafort, les permitirá acceder al material probatorio y proponer medidas de prueba de, lo que aseguran, fue el espionaje clandestino que padecieron durante su tiempo de encierro y, en el caso del ex ministro de Economía, también en los meses en los que estuvo en libertad.

Para los abogados, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) aprovechó la detención del narcotraficante Mario Segovia para solicitar medidas de vigilancia por métodos audiovisuales que luego se tradujeron en espionaje a los empresarios y ex funcionarios que estuvieron detenidos en el penal de Ezeiza por causas como Ciccone o el expediente de los Cuadernos.

Los espías siguieron a Boudou fuera de la cárcel y lo fotografiaron en un acto que compartió con el entonces concejal de Unidad Ciudadana en San Martin, Hernán Letcher.

Cuando solicitaron ser tenidos como querellantes, los representantes de Boudou y Baratta, citaron la declaración de un testigo de identidad reservada en la causa del espionaje ilegal que dio cuenta de cómo se habría organizado la inteligencia clandestina en el penal de Ezeiza bajo el paraguas legal de vigilar a Segovia.

El testigo sostuvo que la AFI infiltró en el penal de Ezezia a celadores que «se encargaban de anotar toda la actividad que realizaran los internos que se encontraban siendo investigados por la justicia, los cuales eran Segovia y Medina», pero en realidad, su actividad se centraba en Calros Zannini, Amado Boudou, Daniel Pérez Gadín, Jaime, y Lázaro Báez.

Entre otras medidas de prueba, Baratta insistirá con que sea citado a declarar como testigo su expsiquiatra Orlando Barrionuevo, quien dejó de atenderlo en marzo de 2018, porque -según relatan en el entorno del ex funcionario- había sufrido amenazas.

Amado Boudou.

El miércoles próximo, en tanto, los abogados Rúa y Peñafort asistirán a una audiencia con los fiscales Santiago Eyherabide y Cecilia Incardona a través de la plataforma Zoom para relatar cómo fue el espionaje a los abogados de los exfuncionarios kirchneristas que estuvieron con prisión preventiva durante el gobierno de Macri.

Por cuerda paralela, también la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso de la Nación avanzó esta semana con su propio análisis de lo que fue el espionaje en las cárceles cuando recibió el viernes el testimonio de Rúa quien expuso durante más de una hora, según pudo reconstruir esta agencia.

El abogado relató cómo fueron los días de Boudou en Ezeiza, sostuvo que en la primera etapa de su detención en 2018 (tras el veredicto del caso Ciccone) al ex presidente le tocó inaugurar el pabellón B del módulo 6 del penal de Ezeiza y que a su amigo José María Nuñez Carmona el pabellón A, a donde «movieron a Segovia», para extender el espionaje sobre los recién llegados.

El espionaje abarcó, incluso, la visita recibida por Milagro Sala en 2017, por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la que se realizó para conocer las condiciones de su detención.

El abogado de Boudou también relató que el 11 de diciembre de 2018 el ex vicepresidente fue excarcelado y que ese mismo día en uno de los grupos de chats de los espías investigados por la justicia la noticia fue informada por los agentes Jorge Sáez y Martín Terra a lo que el procesado ex jefe de Operaciones Especiales de la AFI, Alan Ruiz, les respondió: «Oks. vayamos monitoreando esto xfa».

Consignó la agencia Télam, que según surge del expediente que tramita en la justicia federal de Lomas de Zamora, los espías siguieron a Boudou fuera de la cárcel y lo fotografiaron en un acto que compartió con el entonces concejal de Unidad Ciudadana en San Martin, Hernán Letcher.

Uno de los pasajes del testimonio de Rúa que más inquietud generó entre los legisladores que escucharon su exposición ante la bicameral fue el vinculado con el supuesto espionaje a la líder de la organización Tupac Amaru, Milagro Sala, detenida en Jujuy desde enero de 2016.

Rúa afirmó que tenía información sobre conversaciones de agentes penitenciarios que confirmarían que ese espionaje abarcó, incluso, la visita recibida por Sala en 2017, por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la que se realizó para conocer las condiciones de su detención.

Espionaje

La Cámara Federal blindó a Macri, Arribas y Majdalani: rechazó llevar el espionaje a Casación

Por dos votos contra uno, la Sala I de la Cámara Federal porteña cerró la puerta para que la Cámara de Casación revise el sobreseimiento de los ex jefes de la AFI macrista y del propio ex presidente, acusados de infiltrar ilegalmente los correos electrónicos de políticos, sindicalistas y periodistas. La causa, iniciada a partir de un disco rígido recuperado durante la intervención del organismo, sigue con la amenaza de un recurso directo ante la instancia previa a la Corte Suprema.

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El-Argentino-Silvia Majdalani y Gustavo Arribas
Macri, Arribas y Majdalani blindados: la justicia federal vuelve a frenar la causa de espionaje.

Dos magistrados con historia de fallos favorables al macrismo volvieron a proteger a los ex integrantes de la cúpula de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). La Sala I de la Cámara Federal rechazó el recurso presentado por los querellantes para que la Cámara de Casación revise la confirmación del sobreseimiento de Gustavo Arribas, Silvia Majdalani y el ex presidente Mauricio Macri en la causa por la supuesta infiltración ilegal en correos electrónicos de dirigentes políticos, sindicales y periodistas. La decisión fue adoptada por mayoría, con el único voto disidente del juez Pablo Bertuzzi, quien consideró que los requisitos para habilitar la instancia superior estaban acreditados.

La causa tiene origen en una denuncia presentada por Cristina Caamaño, ex interventora de la AFI durante el gobierno de Alberto Fernández, quien sostuvo que en el marco de la intervención del organismo se encontró un disco rígido con rastros de haber sido utilizado para almacenar información de inteligencia sobre políticos, periodistas, dirigentes y fuerzas policiales. La información había sido eliminada, aunque no de manera segura, lo que permitió recuperarla y dar sustento a la denuncia. La investigación quedó en manos del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien dictó los sobreseimientos de Macri, Arribas, Majdalani y del ex jefe de Gabinete de la AFI, Dario Biorci.

El argumento de los sobreseimientos: la cadena de custodia como escudo

La Sala I había confirmado los sobreseimientos a principios de septiembre pasado con el voto de los jueces Mariano Llorens y Pablo Yadarola, argumentando que los discos rígidos en cuestión no habían sido preservados con los recaudos mínimos que garanticen su autenticidad e integridad. El argumento era técnico en su forma pero político en sus consecuencias: si la prueba no puede garantizarse, no hay delito que perseguir. «La ausencia de recaudos mínimos de preservación no puede ser suplida por la mera afirmación de que no se detectó adulteración, máxime cuando el propio peritaje reconoció que las modificaciones eran técnicamente posibles», habían sostenido los camaristas al confirmar los sobreseimientos.

Frente a esa decisión, los querellantes, la ex diputada nacional Gabriela Troiano y el ex senador bonaerense Gustavo Traverso, presentaron un recurso para que la Cámara de Casación revisara los sobreseimientos. La respuesta fue el rechazo.

Llorens y Yadarola cierran la puerta; Bertuzzi disiente

El juez Llorens sostuvo que la fundamentación del recurso de Casación resulta insuficiente y que los querellantes «evidencian un intento de reeditar una discusión que ha tenido respuesta fundada por parte de esta Sala». En el mismo sentido se pronunció el juez Pablo Yadarola, quien señaló que los argumentos esgrimidos no configuran «una crítica especial orientada a poner en crisis el razonamiento que sustenta el fallo atacado».

Bertuzzi, en cambio, quedó en minoría. El magistrado consideró que los requisitos para habilitar la revisión de Casación sobre los sobreseimientos de Macri, Arribas, Majdalani, Biorci y dos agentes de identidad reservada estaban efectivamente acreditados. Su disidencia abre un interrogante sobre la solidez del blindaje construido por la mayoría.

Un patrón que se repite: la misma Sala, el mismo resultado

La decisión de la Sala I no es un hecho aislado, sino parte de un patrón que los sectores críticos del Poder Judicial denominan lawfare. Días antes de este fallo, la misma Sala I había rechazado el pedido de los ex querellantes en la causa $Libra para ser reincorporados a esa investigación, con idéntica argumentación: ninguno de los damnificados habría demostrado una aplicación errónea de la ley o una supuesta arbitrariedad que habilite la discusión en Casación. Bertuzzi, Llorens y Yadarola actuaron de manera coordinada también en ese caso.

La causa de espionaje nació en el contexto de la intervención de la AFI ordenada por Alberto Fernández al asumir la presidencia, una decisión que buscó auditar el aparato de inteligencia heredado del macrismo. Lo que encontraron los interventores fue un organismo con prácticas de vigilancia política activa sobre opositores, periodistas y dirigentes sindicales. Que la justicia federal haya optado por concentrar el debate en la cadena de custodia de los soportes informáticos, antes que en la gravedad de los hechos denunciados, habla menos de garantías procesales y más de protección política.

¿Qué sigue?

Con el recurso de Casación rechazado, los apelantes evalúan recurrir directamente a la instancia previa a la Corte Suprema de Justicia, una opción que aún está abierta y que definirán en los próximos días. Si se concreta ese paso, la discusión sobre la validez de la prueba digital y la legalidad de las operaciones de inteligencia de la AFI macrista llegará al tribunal de mayor jerarquía antes de la Corte, con todo lo que eso implica en términos políticos y judiciales.

Lo que tenés que saber:

  • La Sala I de la Cámara Federal rechazó por mayoría el recurso para que Casación revise el sobreseimiento de Macri, Arribas, Majdalani y Biorci en la causa por espionaje ilegal.
  • El único voto disidente fue el del juez Bertuzzi, quien consideró que el recurso debía ser admitido.
  • La causa se originó en el hallazgo de un disco rígido con registros de inteligencia política durante la intervención de la AFI en el gobierno de Alberto Fernández.
  • La misma Sala I también rechazó recientemente el pedido de reincorporación de querellantes en la causa $Libra, con idénticos argumentos.
  • Los querellantes evalúan recurrir directamente a la instancia previa a la Corte Suprema.
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