Conectate con El Argentino

Denuncia

Velocidad y negligencia en ruta 51: detuvieron al chofer del micro que volcó y dejó cinco muertos

El conductor fue imputado por homicidio culposo agravado, mientras surgen denuncias sobre el estado del vehículo. El siniestro, ocurrido en General La Madrid, expone fallas estructurales en el transporte de larga distancia.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Choque fatal en ruta 51.

La madrugada del domingo se tiñó de tragedia en la ruta 51, a la altura de General La Madrid, cuando un micro de larga distancia volcó, dejando un saldo de cinco personas fallecidas y 25 heridas. El conductor, Daniel Alejandro Pereyra, resultó ileso y fue detenido horas después, imputado por homicidio culposo agravado y lesiones culposas. Según los testimonios de los pasajeros, el vehículo circulaba a alta velocidad, lo que habría sido un factor determinante en el siniestro.

“Yo venía entredormida, pero sentía que íbamos muy rápido. De repente, el micro se volteó y salí despedida. Caí al pasto, al barro… Tengo el brazo quebrado en tres partes”, relató una de las sobrevivientes, visiblemente conmocionada. Este testimonio, junto con otros similares, refuerza la hipótesis de que la imprudencia del conductor fue clave en el desenlace fatal.

El caso quedó en manos de la UFI N°7 del Departamento Judicial de Azul, a cargo del fiscal Christian Urlezaga, quien en las próximas horas tomará declaración indagatoria al imputado. Sin embargo, las responsabilidades no parecen limitarse al chofer: denuncias recientes apuntan a fallas estructurales en el sistema de transporte de larga distancia.

Denuncias por fallas en el vehículo: ¿negligencia empresarial?

La Opinión Austral reveló que el micro siniestrado presentaba fallas mecánicas y que debía haber sido reemplazado por una unidad más moderna y segura. Según uno de los pasajeros, el vehículo enviado no cumplía con las condiciones prometidas: “Yo pagué por un coche cama, pero nos mandaron uno común. No era lo que correspondía”. Este tipo de irregularidades, lamentablemente frecuentes en el transporte de larga distancia, ponen en evidencia la falta de controles efectivos y la precarización del servicio.

El estado del micro será clave en la investigación. Si bien la velocidad excesiva parece haber sido el detonante inmediato, las condiciones del vehículo podrían agravar las responsabilidades de la empresa. En este sentido, el caso no solo apunta a la conducta del chofer, sino también a un sistema que prioriza la rentabilidad por sobre la seguridad de los pasajeros.

Un problema estructural: la seguridad vial en crisis

El siniestro en la ruta 51 no es un hecho aislado. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), en 2023 se registraron más de 5.000 muertes en accidentes de tránsito en Argentina, de las cuales un porcentaje significativo involucró vehículos de transporte público. La falta de controles rigurosos, tanto en las rutas como en las empresas, sigue siendo una deuda pendiente del Estado.

En este contexto, el caso de General La Madrid reaviva el debate sobre la necesidad de políticas públicas que garanticen la seguridad vial. Desde la implementación de sistemas de monitoreo en tiempo real para controlar la velocidad de los micros, hasta la exigencia de revisiones técnicas más estrictas, las soluciones están al alcance, pero requieren voluntad política y compromiso empresarial.

¿Quién responde por las víctimas?

Mientras las familias de las cinco personas fallecidas enfrentan el duelo, y los 25 heridos intentan recuperarse, las preguntas sobre las responsabilidades siguen abiertas. ¿Por qué un micro con fallas evidentes estaba en circulación? ¿Qué controles fallaron para que un vehículo en esas condiciones transportara pasajeros? Y, sobre todo, ¿qué medidas se tomarán para evitar que tragedias como esta se repitan?

El caso de la ruta 51 no solo es un llamado de atención para las autoridades, sino también un recordatorio de que la seguridad vial no puede seguir siendo una asignatura pendiente. Las vidas perdidas en este siniestro no deben quedar en el olvido, y las promesas de justicia deben traducirse en acciones concretas.

Denuncia

Kicillof exigió investigar a los autores intelectuales del atentado contra Cristina: “La causa no arrojó ningún resultado”

El gobernador bonaerense cuestionó desde sus redes sociales la falta de avances judiciales en la causa por el atentado a Cristina Fernández de Kirchner y reclamó que se investigue a los responsables ideológicos. Mientras los autores materiales cumplen condena, la pregunta sobre quién ordenó el ataque permanece sin respuesta judicial a cuatro años del hecho.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Axel Kicillof.
Kicillof, a cuatro años del intento de magnicidio contra Cristina, cuestionó que “la investigación no arrojó ningún resultado sobre los autores intelectuales”.

Al cumplirse cuatro años del intento de asesinato contra Cristina Fernández de Kirchner, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, calificó de «realmente grave» que la investigación judicial no haya determinado quiénes fueron los autores intelectuales del ataque. A través de una publicación en la red social X, el mandatario bonaerense vinculó la impunidad del atentado con la actual situación de la expresidenta, que cumple prisión domiciliaria en el barrio porteño de Constitución por su condena en la causa Vialidad.

«Es realmente grave que a cuatro años del intento de asesinato a Cristina Kirchner la investigación no haya arrojado ningún resultado sobre los autores intelectuales. Hoy Cristina continúa injustamente detenida y el intento de asesinato que sufrió sigue impune. Son dos caras de una misma moneda: un plan para disciplinar al campo popular y amedrentar a todos los que quieran representar a nuestro pueblo«, sostuvo Kicillof en su publicación.

Un atentado con condenas parciales y una causa trunca

El 1° de septiembre de 2022, Fernando Sabag Montiel apuntó una pistola Bersa calibre .32 a centímetros de la cabeza de Cristina Fernández de Kirchner, entonces vicepresidenta de la Nación, y accionó el gatillo frente a su domicilio en el barrio de Recoleta. El disparo no se produjo por una falla en la munición; el arma estaba apta para el disparo, según confirmó la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP). Sabag Montiel fue reducido por civiles presentes en la concentración.

En octubre de 2025, el Tribunal Oral Federal N° 6, integrado por los jueces Adrián Grünberg, Ignacio Fornari y Sabrina Namer, condenó a Sabag Montiel a 10 años de prisión como autor material del intento de homicidio; pena que, unificada con condenas previas, ascendió a 14 años. Su entonces pareja, Brenda Uliarte, recibió 8 años como partícipe necesaria, elevados a 8 años y 2 meses por unificación. Un tercer acusado, Gabriel Nicolás Carrizo, fue absuelto. Las fiscales Gabriela Baigún y Mariela Labozzetta recurrieron la sentencia ante la Cámara Federal de Casación Penal, reclamando penas de 15 y 14 años respectivamente, y solicitando la aplicación de la agravante de femicidio, que ese tribunal deberá definir.

Lo que el juicio oral no resolvió, sin embargo, es lo que la política sigue reclamando: quiénes pudieron haber instigado el ataque, si existió financiamiento externo y cuál fue el entramado que hizo posible que un arma cargada llegara a 20 centímetros del rostro de la entonces vicepresidenta. Una de las líneas que mayor repercusión alcanzó durante la investigación fue la denominada «pista Milman», vinculada al exdiputado Gerardo Milman; pero esa hipótesis quedó fuera del debate oral y no fue acreditada judicialmente en las condenas dictadas.

«Dos caras de una misma moneda»

La lectura política de Kicillof anuda dos situaciones que considera parte de un mismo proceso: el atentado y la condena judicial de Fernández de Kirchner. La expresidenta cumple prisión domiciliaria en su departamento de San José 1111, en el barrio de Constitución, por la sentencia a seis años e inhabilitación perpetua dictada en la causa Vialidad, una condena que el kirchnerismo y amplios sectores del campo popular califican como resultado del lawfare, es decir, la utilización del sistema judicial como herramienta de persecución política.

Kicillof no participó del acto de conmemoración organizado frente al domicilio de la expresidenta, donde el principal orador fue Máximo Kirchner, en el marco de una jornada en la que más de veinte fuerzas políticas firmaron un documento conjunto titulado «La democracia no admite la eliminación del adversario». Su adhesión al aniversario se circunscribió al mensaje publicado en sus redes sociales, en el que concluyó: «Seguimos exigiendo que se haga justicia».

La pregunta que la Justicia no responde

El planteo de Kicillof apunta al corazón de una causa que, cuatro años después, sigue abierta en su tramo más sensible. Los responsables materiales fueron juzgados y condenados; la existencia de una estructura política o económica detrás del ataque no quedó acreditada judicialmente, aunque tampoco fue descartada de manera concluyente por la instrucción. La investigación sobre eventuales instigadores o financistas del atentado permanece sin avances concretos y sin imputados en ese tramo de la causa.

En ese contexto, el reclamo que confluye desde el campo popular en este cuarto aniversario no es solo por el esclarecimiento de un hecho del pasado: es también una advertencia sobre la impunidad como señal política, sobre qué mensaje envía una democracia que condena al ejecutor pero no investiga con la misma energía a quienes pudieron haberlo enviado.

Puntos clave

  • El 1° de septiembre de 2022, Fernando Sabag Montiel apuntó y accionó el gatillo de una pistola Bersa calibre .32 a centímetros de la cabeza de Cristina Fernández de Kirchner; el disparo no se produjo por una falla en la munición.
  • El Tribunal Oral Federal N° 6 condenó en octubre de 2025 a Sabag Montiel a 14 años de prisión (unificados) y a Brenda Uliarte a 8 años y 2 meses; Carrizo fue absuelto.
  • Kicillof calificó de «realmente grave» que cuatro años después la causa no haya determinado quiénes fueron los autores intelectuales del ataque.
  • La Cámara Federal de Casación Penal debe resolver el recurso de la fiscalía, que pide elevar las penas y aplicar la agravante de femicidio.
  • La investigación sobre eventuales instigadores o financistas del atentado permanece abierta y sin imputados concretos en ese tramo.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo