Conectate con El Argentino

Violencia de Género

Alberto Fernández procesado por violencia de género: denunció a Yáñez por “falso testimonio agravado”

El ex presidente buscó defenderse frente a una acusación que, según él, atenta contra los principios que promovió durante su gestión.

Publicado hace

#

El expresidente Alberto Fernández fue procesado por el delito de violencia de género contra su expareja, la ex primera dama Fabiola Yañez, en una causa que podría avanzar hacia el juicio oral. La decisión judicial también incluye un embargo de 10 millones de pesos sobre sus bienes.

En paralelo, el exmandatario presentó una denuncia por falso testimonio agravado contra Yañez, en un intento por revertir el giro judicial del expediente.

Avanza la causa judicial

La resolución del procesamiento fue acompañada por el rechazo de los planteos de nulidad presentados por la defensa de Fernández.

Según fuentes judiciales, el juez consideró acreditadas distintas conductas que configurarían violencia psicológica en el marco de una relación desigual de poder.

La causa se da en el contexto de la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, y en una etapa donde el expresidente se enfrenta a crecientes cuestionamientos tanto legales como mediáticos.

La palabra de Alberto Fernández

En diálogo con Antonio Llorente en el programa Sin corbata, el exjefe de Estado apuntó directamente contra Fabiola Yañez:

Denuncié a Fabiola por falso testimonio agravado”. “Lo que ella hizo fue ponerme en un lugar horrible: el lugar de un hombre que le pega a una mujer”. “Me hizo sentir que todas las políticas de género que yo impulsé, en las que creo y creo que hay que profundizar, eran una pantomima, un acto de cinismo”.

El exmandatario se defendió en términos políticos y personales, buscando recuperar legitimidad frente a una acusación que, según él, atenta contra los principios que promovió durante su gestión.

Un proceso judicial con impacto político

Este nuevo capítulo en la vida pública de Alberto Fernández se da en un contexto donde el uso de las causas judiciales como herramienta de disciplinamiento político —especialmente en casos mediáticos— ha sido una constante en la dinámica del Poder Judicial argentino.

El avance hacia el juicio oral podría convertir este caso en uno de los más delicados en términos institucionales para un expresidente desde el retorno de la democracia.

Investigación 🔎

Quién era Facundo Rico, el ingeniero sanjuanino asesinado en Madrid por celos obsesivos

Tenía 37 años, una carrera brillante en energías renovables y vivía en uno de los barrios más exclusivos de Madrid. El 14 de julio fue encontrado con 13 puñaladas en su departamento de Las Tablas. El presunto asesino, un hombre de 65 años que lo creía amante de su esposa, se suicidó al día siguiente. La Policía Nacional cerró el caso.

Publicado hace

#

Celos, posesión y una mujer que quería separarse: la lógica mortal detrás del crimen de Facundo Rico.

Facundo Leonel Rico Castro era oriundo de la provincia de San Juan, donde en 2014 obtuvo su título de ingeniero electrónico en la Universidad Nacional de San Juan, casa de estudios en la que también se desempeñó como asistente de cátedra en Telecomunicaciones. Tenía doble nacionalidad, argentina y española, y llevaba más de una década radicado en Europa. El martes 14 de julio de 2026 fue hallado sin vida en la cocina de su departamento del sexto piso del bloque E de la urbanización de la calle Cirauqui 4, en el barrio de Las Tablas, al norte de Madrid, uno de los sectores residenciales más cotizados de la capital española.

Una trayectoria de excelencia truncada por la violencia

Según su perfil de LinkedIn, Facundo se presentaba como un «ingeniero de energías renovables con más de 7 años de experiencia en evaluación, diagnóstico y análisis de rendimiento de sistemas eólicos y fotovoltaicos, con trayectoria en la puesta en marcha de torres de medición, sistemas LiDAR y estaciones solares en proyectos a nivel mundial». Cursó dos posgrados y obtuvo un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) sobre la optimización de la limpieza de plantas fotovoltaicas.

Su camino profesional lo llevó por empresas como Entec Solar, la española QPV y finalmente DNV, donde ingresó en noviembre de 2020 y apenas un mes antes de su muerte fue ascendido al área de GreenPowerMonitor (GPM) como Ingeniero de Proyecto. «Encantado de anunciar que estoy dando un nuevo paso dentro de DNV», escribió en su cuenta de LinkedIn semanas antes de ser asesinado. Su historia laboral lo había llevado a trabajar en proyectos en países como Uzbekistán. Quienes lo conocían en el edificio señalaron que viajaba con frecuencia y no era demasiado conocido por los vecinos, aunque sí por el portero Carlos, cuyo testimonio resultó determinante para la investigación.

El crimen: gas pimienta y 13 puñaladas

Los hechos se produjeron en la mañana del 14 de julio. Efectivos de la Policía Nacional de España recibieron un llamado por un olor químico muy fuerte en el domicilio de Rico. Al ingresar, lo encontraron inconsciente en el suelo de la cocina, con 13 puñaladas repartidas en el abdomen, la espalda y el omóplato. El olor alertado correspondía a gas pimienta, cuyo rastro estaba impregnado en las paredes del departamento; los investigadores concluyeron que el atacante lo habría usado para impedir que la víctima pudiera defenderse. Se realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante 45 minutos, pero no fue posible salvarle la vida. Junto al cuerpo se encontraba el arma homicida: un cuchillo de 20 centímetros. El Grupo V de Homicidios de la Policía Nacional tomó a cargo la investigación.

El presunto asesino: una obsesión de celos que terminó en tragedia

La investigación apuntó rápidamente a Alberto Juan, un ingeniero español de 65 años que sospechaba que su esposa, de alrededor de 50 años, tenía una relación sentimental con Facundo Rico. Aunque las autoridades no lograron confirmar la supuesta infidelidad, sí establecieron que la mujer y la víctima concurrían al mismo gimnasio, próximo al domicilio de Rico. Según fuentes de la investigación, la esposa de Alberto quería separarse y él había desarrollado una obsesión con Rico.

Las cámaras de seguridad del edificio y el testimonio del portero Carlos, quien fue la única persona que vio salir al sospechoso del edificio tras el ataque, resultaron claves para reconstruir lo sucedido. Tras cometer el crimen, Alberto Juan subió a su vehículo rojo y partió hacia La Adrada, una localidad de menos de 3.000 habitantes en la provincia de Ávila, donde poseía una segunda vivienda junto a su esposa. Al día siguiente del crimen, el 15 de julio, se dirigió a la garganta del Charco de la Olla, en las inmediaciones del pueblo, y se quitó la vida. Una pareja que paseaba por la zona lo vio momentos antes y describió que tenía «muy mala cara». La Policía Nacional cerró el caso una vez confirmada su muerte.

Un femicidio indirecto: la violencia de los celos como sistema

El crimen de Facundo Rico no ocurre en el vacío. Ocurre en un contexto en el que la violencia de género, el control y los celos obsesivos cobran vidas humanas con una regularidad que debería alarmar a las sociedades. En este caso, el blanco directo fue un hombre, pero el origen del ataque radica en la misma lógica de posesión sobre una mujer que no quería seguir en esa relación y que buscaba separarse. La violencia derivada del no aceptar la autonomía de una mujer no solo destruye a quienes la sufren en primera persona: también arrasa con cualquier vida que el agresor perciba como amenaza a su dominio. Facundo Rico pagó con su vida por el deseo de libertad de otra persona. Tenía 37 años, un futuro brillante y había construido con esfuerzo una carrera sólida muy lejos de su San Juan natal. El sistema que normaliza los celos como una forma de amor tiene consecuencias mortales.

Puntos clave

  • Facundo Rico, 37 años, ingeniero electrónico sanjuanino con doctorado en la UCM, fue asesinado el 14 de julio de 2026 en su departamento de Las Tablas, Madrid.
  • Recibió 13 puñaladas y fue previamente atacado con gas pimienta para impedir que se defendiera.
  • El presunto agresor, Alberto Juan, 65 años, actuó motivado por celos obsesivos hacia su esposa, quien quería separarse y concurría al mismo gimnasio que la víctima.
  • El sospechoso se suicidó el 15 de julio en la garganta del Charco de la Olla, en La Adrada, Ávila; la Policía Nacional cerró el caso.
  • Rico había sido ascendido apenas un mes antes de su muerte dentro de la empresa DNV, al área de GreenPowerMonitor como Ingeniero de Proyecto.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo