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Femicidio

Triple femicidio en Florencio Varela: apareció una foto de “Pequeño J” con Lara Gutiérrez

La imagen fue tomada 13 días antes del crimen, en el barrio porteño de Flores.

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A poco más de una semana de haberse descubierto el triple femicidio de Florencio Varela, se conoció una fotografía que podría resultar clave para la investigación. En la imagen se ve a Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, junto a Lara Gutiérrez, una de las tres adolescentes asesinadas.

Según fuentes judiciales, la foto fue captada 13 días antes del crimen, en el cruce de Avenida Rivadavia y Lafuente, en el barrio porteño de Flores. Allí aparecen además otros dos hombres que por estas horas son analizados por los investigadores, ya que podrían estar vinculados a la red narco que comandaba el presunto autor intelectual del hecho.

La relación con las víctimas

Lara Gutiérrez tenía 15 años y, de acuerdo a la reconstrucción judicial, habría mantenido contacto previo con “Pequeño J”. Su madre declaró que la joven fue “engañada con dólares” y sostuvo que tanto su hija como Brenda del Castillo y Morena Verdi fueron “víctimas de un engaño y de una estructura de poder narco que las usó y luego las descartó”.

Las tres adolescentes fueron encontradas asesinadas en una vivienda de Florencio Varela el 24 de septiembre, en lo que la fiscalía calificó como un triple femicidio agravado por odio de género y por el vínculo con el narcotráfico.

Nuevos sospechosos y la línea narco

Tras la detención de “Pequeño J” en Perú y el inicio del proceso de extradición, la Justicia bonaerense emitió órdenes de captura contra tres nuevos sospechosos. Se trata de hombres vinculados al entorno del narco peruano, quienes habrían participado en la logística previa del crimen y en el traslado de las jóvenes.

Fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense confirmaron que se analiza el circuito de cámaras de seguridad de la zona de Flores, donde fue tomada la fotografía, y que las imágenes podrían aportar pruebas sobre cómo se tendió la trampa a las víctimas.

“Pequeño J” y el entramado delictivo

Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, es un narco peruano de 32 años con antecedentes por tráfico de drogas, extorsión y homicidio. Su banda operaba entre la zona sur del conurbano bonaerense y distintos barrios del oeste porteño, bajo la fachada de locales y talleres.

El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, había asegurado días atrás que la estructura criminal “usaba el miedo y el pánico como forma de control y subordinación interna”, y que el triple femicidio fue “una demostración de poder mafioso”.

Un caso que conmocionó al país

El hallazgo de los cuerpos de Brenda, Morena y Lara generó una fuerte conmoción social y reavivó el reclamo por políticas integrales de protección de adolescentes y mujeres en contextos de vulnerabilidad, especialmente frente a redes de trata y narcotráfico.

Mientras se avanza con la extradición del principal acusado, los investigadores intentan reconstruir el vínculo previo entre las víctimas y el grupo criminal, para determinar si hubo captación con fines de explotación o coerción bajo promesas falsas.

Femicidio

Fueron 169 las víctimas de femicidio en 8 meses: el mapa de la violencia de género que Milei niega

El Observatorio de Femicidios Adriana Zambrano registró 144 femicidios y femicidios vinculados, 8 transfemicidios y 17 crímenes vinculados de varones entre enero y agosto de 2026. Otros 203 hijos e hijas quedaron sin madre, el 57% son menores de edad. La Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema constató un incremento del 8% en las denuncias durante la última feria judicial de invierno.

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El horror tiene número y el número sigue creciendo. Entre el 1° de enero y el 31 de agosto de 2026, 169 personas fueron asesinadas en la Argentina como consecuencia directa de la violencia de género, según el informe publicado por el Observatorio de Femicidios en Argentina «Adriana Marisel Zambrano», dirigido por La Casa del Encuentro. La cifra desagregada revela la magnitud del problema: 144 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 8 transfemicidios y 17 femicidios vinculados de varones adultos y niños, todos ellos asesinados en el marco de la violencia patriarcal.

Detrás de cada número hay una historia de violencia previa, de denuncias ignoradas, de medidas cautelares incumplidas y de un sistema que llega tarde o no llega. El 53% de los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas, y el 67% de los crímenes ocurrió dentro de la propia vivienda de la víctima o en la vivienda compartida con el agresor. La violencia de género no viene de afuera: habita en el lugar donde debería reinar la seguridad.

203 hijos e hijas sin madre

El impacto generacional de estos crímenes es devastador. 203 hijas e hijos quedaron sin madre como consecuencia directa de los femicidios relevados en estos ocho meses, y el 57% de ellos son menores de edad. Niños y niñas que crecerán con la ausencia como marca permanente, con la herida de haber perdido a su madre a manos de un hombre, en muchos casos el mismo que debía proteger a la familia.

En términos geográficos, la distribución no es pareja pero el problema es de alcance nacional. La provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de casos, seguida por Santa Fe y Córdoba. No existe una región del país que pueda declararse ajena a esta crisis.

349 tentativas: la violencia que no mató pero pudo hacerlo

El informe incorpora también un dato que suele quedar fuera del debate público: 349 tentativas de femicidio en seguimiento. Son mujeres que sobrevivieron, pero que siguen en riesgo. Entre los casos relevados, un 16% de las mujeres agredidas contaba con denuncias previas al crimen, lo que pone en evidencia una falla estructural del sistema judicial y de las políticas de protección: las denuncias existieron, el peligro estaba documentado, y aun así la violencia llegó a consumarse.

Esta brecha entre la denuncia y la protección efectiva es uno de los nudos más críticos del problema. No alcanza con que las mujeres denuncien si el Estado no garantiza que esa denuncia se traduzca en una medida real de resguardo de su vida.

La feria judicial y el termómetro de la OVD

En paralelo, la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema de Justicia de la Nación aportó su propio registro sobre el período de la última feria judicial de invierno. La OVD asistió a 600 personas. De ese total, 357 denunciaron violencia doméstica, lo que representó un incremento del 8% respecto al mismo período del año anterior. Se realizaron 491 evaluaciones de riesgo, un 15% más que en el período previo.

Los datos de tipología de violencia son reveladores: predominó la violencia psicológica (97%), seguida por la simbólica (58%) y la física (38%). El equipo médico evaluó a 70 personas y constató lesiones en el 81% de los casos; de ese grupo, el 74% presentaba antecedentes por episodios anteriores. La violencia que termina en femicidio rara vez surge de la nada: tiene historia, tiene señales y, en demasiados casos, tiene expedientes judiciales previos.

El 49% de las víctimas asistidas tenía entre 18 y 59 años, y el 44% de los vínculos correspondió a parejas o exparejas, en línea con los datos del Observatorio Adriana Zambrano sobre el universo de femicidios consumados.

Una crisis que el ajuste profundiza

Las cifras de 2026 se producen en un contexto de desfinanciamiento sostenido de las políticas de género y de protección a las víctimas de violencia. Los recortes presupuestarios ejecutados por la gestión de Javier Milei afectaron de manera directa a los programas de asistencia, a los hogares de tránsito y a los dispositivos territoriales que funcionaban como primera línea de contención para mujeres en situación de riesgo. Un Estado que achica su presencia en los barrios, en los centros de salud y en la justicia de proximidad es un Estado que deja a las mujeres más vulnerables frente a sus agresores.

La violencia de género no es un fenómeno privado ni individual. Es una emergencia pública que requiere respuesta institucional sostenida, financiamiento real y voluntad política. Los números del Observatorio Adriana Zambrano y de la OVD lo confirman una vez más: mientras se debate en abstracto, las mujeres y las disidencias siguen muriendo.

Los números de la violencia de género

  • 169 personas asesinadas por violencia de género entre enero y agosto de 2026, según el Observatorio Adriana Zambrano (La Casa del Encuentro).
  • 203 hijos e hijas quedaron sin madre; el 57% son menores de edad.
  • El 67% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima o en la compartida con el agresor.
  • 349 tentativas de femicidio en seguimiento; un 16% de las víctimas tenía denuncias previas.
  • La OVD registró un aumento del 8% en las denuncias por violencia doméstica durante la feria judicial de invierno.

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

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