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Judiciales ⚖️

Indemnizarán a un empleado por el “Síndrome del Burnout”

En la clasificación de la OMS, el Burnout tiene tres dimensiones: sentimientos de falta de energía o agotamiento; aumento de la distancia mental con respecto al trabajo o sentimientos negativos o cínicos, también con respecto al trabajo y sensación de ineficacia y falta de realización.

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La Justicia provincial consideró que el empleado, de 46 años, presentó secuelas orgánicas y psíquicas (síndrome ansioso, con componentes fóbicos y somatizaciones) del también conocido como “síndrome del quemado” o “síndrome de cabeza quemada”.

La Justicia de San Luis ordenó indemnizar a un trabajador que presentó secuelas orgánicas y psíquicas del “Síndrome del Burnout”, o más conocido como “síndrome del quemado” o “síndrome de cabeza quemada”, informaron fuentes judiciales.

El trabajador, tenía al momento de presentar su demanda 46 años y se desempeñó por más de 5 años en el área de recursos humanos de una empresa ubicada en la localidad de Villa Mercedes, a 100 kilómetros de la capital provincial.

Como resultado de la pericia médica incorporada en el expediente, se le diagnosticó un síndrome ansioso, con componentes fóbicos y somatizaciones, explicaron las fuentes.

En la clasificación de la OMS, el Burnout tiene tres dimensiones: sentimientos de falta de energía o agotamiento; aumento de la distancia mental con respecto al trabajo o sentimientos negativos o cínicos, también con respecto al trabajo y sensación de ineficacia y falta de realización.

Los detalles del caso

Según indicaron, en este caso por ejemplo, en el informe médico se detalló que el hombre “no podía pasar” frente a la empresa, informaron fuentes judiciales.

En la demanda, los abogados narraron que el hombre ingresó a trabajar en abril del 2011 como jefe de recursos humanos y en el área operativa de control de personal, donde contaba con personal a su cargo.

Entre ellos estaba un supervisor, un analista Hard, un analista Soft, un licenciado en higiene y seguridad y medio ambiente, un técnico en higiene y seguridad, un médico de planta y dos enfermeros, el servicio de vigilancia patrimonial, teniendo a su cargo comedor, intendencia y negociación sindical dificultosa por ser la única planta dedicada al rubro. Por cuestiones propias de la patronal trabajó bajo presión, sin capacitación, ni higiene y seguridad, en un ambiente de trabajo hostil.

El estrés continuo de trabajo derivó en un pre infarto en el año 2015 y antes, en mononucleosis, con arribo a Burnout luego de la somatización a través de dolencias gastrointestinales, con indicación de reposo laboral más tratamiento psicológico, por lo que durante seis meses permaneció alejado de su trabajo.

En septiembre del 2016 se le diagnosticó una incapacidad parcial y permanente consolidada del 30 por ciento. Según se precisó, en la causa se incorporaron como pruebas certificados que dieron cuenta de la atención de la médica psiquiatra y del trastorno de ansiedad con componentes fóbicos y somatizaciones.

Con todas esas pruebas, la jueza Cynthia Alcaraz Díaz pudo determinar la “relación causal adecuada entre las tareas desarrolladas por la parte actora, implicando ello la actividad riesgosa que devino en estado incapacitante de su salud”.

En relación al empleador, la magistrada estimó que debió “crear las condiciones de realización del trabajo para que el mismo se cumpla de tal forma que se prevengan y eviten perjuicios en la salud física y psíquica del trabajador”.

Finalmente, la jueza resolvió hacer lugar a la demanda por daños y perjuicios y ordenó que la empresa y la aseguradora de riesgos de trabajo paguen una indemnización.

La resolución judicial fue confirmada en segunda instancia por la Cámara Civil, Comercial, Minas y Laboral N°2, integrada en esa oportunidad por las Teresa de Lourdes Maletto y María Nazarena Chada.

Buenos Aires

Cayeron policías de Inteligencia de la Federal por integrar una banda de escruchantes

Dos agentes administrativos de la División Inteligencia de la Policía Federal fueron detenidos en San Miguel, acusados de robos en Villa Bosch. En una casa de Bella Vista les secuestraron siete armas de puño, tres de guerra, además de dólares y euros. La Justicia los imputó por robo agravado en banda.

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Dos administrativos de la División Inteligencia de la Policía Federal fueron detenidos por la Policía Bonaerense.

Siete armas de puño, tres de ellas de guerra, dinero en moneda extranjera y un auto usado para robar casas vacías: ese fue el saldo del operativo que terminó con dos agentes de la División Inteligencia de la Policía Federal Argentina detenidos. Los investigadores los señalan como integrantes de una banda de escruchantes que actuaba en Villa Bosch.

Los arrestos fueron realizados por el Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Comisaría Tres de Febrero 9.ª, dependiente de la Estación de Policía Departamental de Seguridad Tres de Febrero, de la Policía Bonaerense. Los detenidos fueron identificados como D. G. P. (45 años), personal administrativo de la División Inteligencia de la fuerza federal, que conducía el auto empleado en los robos, y A. L. C. (43), también personal administrativo, que viajaba como acompañante. La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 10 del Departamento Judicial San Martín.

Cómo se llegó a los detenidos

La investigación comenzó a partir de un robo con efracción ocurrido el 11 de julio en una vivienda de la calle Segundo Sombra al 5500, en Villa Bosch. Según informaron fuentes policiales, los detectives bonaerenses revisaron registros fílmicos y lograron identificar el vehículo utilizado por los delincuentes: un Volkswagen Vento que actuaba con el apoyo de un segundo auto.

Tras tareas de vigilancia encubierta, el Vento fue interceptado en la localidad de San Miguel, en el momento en que era abordado por los dos policías federales. La Justicia ordenó entonces un allanamiento de urgencia en el domicilio del que la pareja acababa de salir, ubicado en la calle Moine al 800, en Bella Vista.

El arsenal y el dinero secuestrados

En la finca de Bella Vista los efectivos encontraron un arsenal que no estaba justificado: siete armas de fuego de puño, tres de ellas clasificadas como armas de guerra, y abundante cantidad de municiones de distintos calibres. También secuestraron 2400 dólares, 110 euros, teléfonos celulares y documentación con valor probatorio para la causa.

Además, quedó secuestrado el Volkswagen Vento (patente AD 335 JG), que según la investigación fue el vehículo clave para cometer los escruches. Que integrantes de un área de Inteligencia estén acusados de robar viviendas en banda y que se les haya hallado armamento de guerra sin justificación plantea un cuestionamiento serio sobre los controles internos de la fuerza.

La situación judicial

La UFI 10 del Departamento Judicial San Martín avaló el accionar policial, dispuso la aprehensión de ambos agentes federales bajo la calificación legal de robo agravado por su comisión en poblado y en banda con efracción, y ordenó su traslado a sede judicial para la primera audiencia, en la que deberán prestar declaración indagatoria. Por el momento se trata de acusados, y corresponde esperar lo que resuelva la Justicia.

Lo que tenés que saber:

  • Dos empleados administrativos de la División Inteligencia de la Policía Federal fueron detenidos por la Policía Bonaerense.
  • Se los acusa de integrar una banda de escruchantes en Villa Bosch; el primer hecho investigado ocurrió el 11 de julio.
  • En Bella Vista se secuestraron siete armas de puño (tres de guerra), municiones, 2400 dólares y 110 euros.
  • Fueron aprehendidos por robo agravado en poblado y en banda con efracción, por disposición de la UFI 10 de San Martín.
  • Deberán prestar declaración indagatoria en la primera audiencia.
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