Conectate con El Argentino

Consumo

El Gobierno avanza con medidas para desdolarizar el precio de los alimentos

Comercio Interior acelera medidas tendientes a desacoplar los precios locales de los internacionales para, entro otras cosas, estabilizar el precio del trigo y de harina para hacer pan. El objetivo es generar certidumbre y eliminar la volatilidad de los commodities.

Publicado hace

#

El-Argentino- Panaderos propusieron congelar el precio del pan hasta el 1 de enero-.

Por Natalia González

La Secretaría de Comercio Interior avanza en medidas destinadas a desacoplar los precios locales de los internacionales, tras la puesta en marcha del fideicomiso de trigo para volcar al mercado doméstico 800.000 toneladas de este cereal.

El organismo que conduce Roberto Feletti apunta a estabilizar el precio de la bolsa de harina para la producción de pan, y poner en marcha un fondo de estabilización de papa, cebolla y tomate, en conjunto con el Mercado Central.

En declaraciones radiales, Feletti sostuvo que «hay que acelerar medidas de desacople entre el precio interno y el internacional, una que ya pusimos en la cancha es el fideicomiso para asegurar el precio de la harina triple cero de kilo y el paquete de fideos de medio kilo en Precios Cuidados para que el precio no se dispare».

El fideicomiso de trigo contempla volcar al mercado doméstico 800.000 toneladas, ante la necesidad de proteger el mercado interno, permitir generar certidumbre y eliminar la volatilidad de los precios de la harina y el trigo.

Los productos incluidos en el fideicomiso se comercializarán en el marco del programa +Precios Cuidados, y el entendimiento tendrá vigencia hasta el 31 de enero de 2024.

Impulsado por la guerra entre Rusia-Ucrania, el trigo continua en alza en el Mercado de Chicago (Estados Unidos), y se puso a tiro de alcanzar los US$ 500 por tonelada como consecuencia de la escasez en la producción y el abastecimiento del cereal que genera este conflicto.

El secretario aclaró que «no alcanza que haya cantidad sino que si el precio en el mercado interno se quiere ofertar al precio en el mercado internacional, obviamente vamos a pagar las galletitas a precio internacional y eso es lo que el Estado no puede permitir».

Por otra parte, se refirió al pan, que aumentó en los últimos días por el costo de la harina, y dijo que esto «requiere en lo inmediato otras 800.000 toneladas y hay que buscar los mecanismo de desacople».

«Ahora empezamos una discusión con el tema del abastecimiento de otros rubros como el caso del pan», aseguró Feletti. Al respecto, además destacó que «la noticia positiva es que la producción de trigo fue récord en la Argentina, hay 22 millones de toneladas».

«Una parte se exporta y hay trigo en el mercado interno; no puede faltar trigo en el mercado interno, necesita 7 millones de toneladas, no habría una razón para que los molinos no estén abastecidos», agregó.

De este modo, la Secretaría pone en marcha medidas de desacople para morigerar la presión de los precios internacionales de los alimentos, al tiempo que aborda la contención de los precios en las góndolas a través de la canasta del programa Precios Cuidados y Cortes Cuidados.

Puesto en marcha a principios de mes, Cortes Cuidados estará vigente durante todo 2022 en más de 1.000 bocas de expendio de las grandes cadenas de supermercados con siete cortes.

El valor por kilo de corte es de $ 699 la tira de asado; $ 749 el vacío; $ 779 el matambre; $ 449 la falda; $ 639 la tapa de asado; $ 799 la nalga y $ 649 la paleta.

En tanto, se renovó por un año el fideicomiso del sector aceitero que busca asegurar la estabilidad de los precios locales de los aceites más consumidos por la población.

El programa +Precios Cuidados con 1.321 productos se lanzó en enero con revisión trimestral y una pauta de aumento promedio mensual de hasta 2%, y se encuentra disponible en cadenas de supermercados en todo el país.

En la lista acordada con unas 150 empresas, se destaca una amplia gama de productos esenciales para las compras y los consumos de todos los días como 45 variedades de leche (larga vida, infantiles, saborizadas, fluidas y en polvo), 22 presentaciones de yerbas, 6 panificados de molde, 24 tipos y tamaños de pañales descartables y 33 variedades de paquetes de pasta seca, entre otros artículos de primera necesidad.

En este punto, la Secretaría trabaja para acordar una canasta de 75 productos dentro de +Precios Cuidados que esté disponible en los comercios de proximidad, garantizando el cumplimiento de los precios y el margen de rentabilidad de estos comercios.

Consumo

El ajuste en la mesa: el consumo de carne volvió a caer al peor nivel en 20 años

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra) registró un consumo per cápita de 47,5 kilos anuales entre enero y mayo de 2026, el mínimo desde 2006. La merma del 6,1% interanual expresa el deterioro sostenido del poder adquisitivo de los hogares argentinos bajo el ajuste libertario.

Publicado hace

#

El-Argentino-Precios de cortés de la carne

La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra) registró entre enero y mayo de 2026 un consumo per cápita de 47,5 kilos de carne vacuna por habitante al año, el nivel más bajo desde 2006. La caída interanual del 6,1%, equivalente a 3,1 kilos menos por persona, confirma que el deterioro del poder adquisitivo de los hogares argentinos profundizó un proceso de sustitución alimentaria que ya lleva más de dos años.

La Argentina, históricamente uno de los mayores consumidores de carne vacuna del mundo, atraviesa una transformación forzada en la mesa familiar. Los datos de Ciccra correspondientes al período enero-mayo de 2026 revelan que el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 855.750 toneladas res con hueso, una contracción del 11,1% interanual. En términos absolutos, los hogares argentinos absorbieron más de 106.700 toneladas menos que en el mismo período de 2025, una diferencia que se explica no por razones culturales sino por la brutal pérdida de capacidad de compra acumulada desde diciembre de 2023.

Un récord negativo que arranca en 2006

El informe de Ciccra establece que el consumo per cápita promedio de los últimos doce meses bajó a 47,5 kilos por habitante al año, la marca más baja desde el año 2006. Se trata de un retroceso del 6,1% interanual, equivalente a 3,1 kilos menos por habitante respecto del promedio del período inmediatamente anterior. El dato no es un piso circunstancial: es la continuación de una tendencia que se aceleró con fuerza desde el inicio de la gestión libertaria.

En el primer bimestre de 2026, registros previos de la misma cámara ya habían marcado un consumo per cápita de 47,3 kilos anuales, con una caída interanual del 13,8%. La acumulación de ese deterioro a lo largo de los primeros cinco meses del año perfila un escenario de contracción estructural que supera ampliamente los episodios de caída registrados en crisis anteriores.

Menos hacienda, más exportaciones: la ecuación que vacía la góndola

Detrás de la caída del consumo opera un mecanismo de doble presión. Por un lado, la producción de carne vacuna totalizó entre enero y mayo 1,168 millones de toneladas res con hueso, lo que implicó una reducción interanual del 7,3%, equivalente a unas 91.650 toneladas menos. La causa directa fue una menor actividad de faena: en los primeros cinco meses del año se procesaron aproximadamente 4,94 millones de cabezas de ganado bovino, por debajo de los niveles del mismo período de 2025.

Por el otro lado, las exportaciones no solo no cedieron sino que crecieron. Entre enero y mayo se embarcaron aproximadamente 312.200 toneladas res con hueso, un volumen 5,1% superior al exportado en el mismo lapso del año anterior. Las ventas a China, principal destino histórico, cayeron un 35,8% mensual en abril, pero esa retracción fue más que compensada por el crecimiento de las colocaciones en Estados Unidos, cuyos envíos se triplicaron en la comparación interanual y llegaron a representar el 29,2% del total exportado en ese mes. En el primer cuatrimestre, los ingresos por exportaciones ascendieron a USD 1.334 millones, un incremento del 48,4% frente al mismo período de 2025.

La combinación de menor producción con mayor orientación exportadora agrava la escasez relativa en el mercado interno y presiona los precios al alza, retroalimentando el ciclo de exclusión del consumidor local.

El precio que aleja la carne de la mesa popular

El informe de Ciccra señala que, pese a que en mayo los precios de la carne vacuna aumentaron apenas un 0,1% mensual, muy por debajo de la inflación del período, la comparación interanual exhibe una realidad muy diferente: los cortes vacunos acumularon una suba del 57,9% en el último año, contra una inflación general del 33,2%. La carne vacuna se encareció, entonces, casi el doble que el nivel general de precios. Ese diferencial explica por qué la estabilidad puntual de un mes no alcanzó para revertir la tendencia de fondo.

El documento del Ciccra lo formula sin rodeos: la pérdida de poder de compra de las familias argentinas, combinada con la suba del precio relativo de la carne vacuna frente a otras proteínas, se tradujo en una contracción del 11,1% anual del consumo aparente. Las familias no dejaron de comer proteínas, sino que las sustituyeron. El pollo aumentó un 38,9% interanual y el cerdo un 23%, ambos por debajo de la evolución de la carne vacuna, lo que aceleró el desplazamiento en los hábitos de consumo.

El ajuste en el plato: contexto de un deterioro anunciado

El dato del consumo de carne no es un hecho aislado. Se inscribe en una secuencia de indicadores que, desde diciembre de 2023, dibujan el mismo patrón. El consumo masivo general registró en abril de 2026 una caída del 3,8% interanual, según datos de la consultora Scentia relevados en cobertura previa de este medio. Las ventas de combustibles cayeron por tercer mes consecutivo en el mismo período. Y la Canasta Básica Alimentaria acumuló una variación interanual del 32,8% a marzo de 2026, según el INDEC, sobre una base ya erosionada por las devaluaciones previas y los tarifazos acumulados que, en el caso del transporte, superaron el 900% desde el inicio de la gestión.

La carne vacuna, símbolo histórico de la dieta y la identidad cultural argentina, se convirtió en un termómetro preciso del deterioro social. Que su consumo haya caído a niveles que no se registraban en dos décadas no es un dato técnico: es la radiografía de un modelo que exporta lo que produce y transfiere el costo a los sectores que menos pueden pagarlo.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo