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Tecnología & Ciencia 📡

El Presidente destacó que la inversión en tecnología aumentó 26% desde 2019

Fernández encabezó el acto de adjudicación del «Programa Federal Equipar Ciencia II».

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El presidente Alberto Fernández afirmó este lunes que «el desarrollo en ciencia y tecnología es una inversión que acerca el futuro y facilita el progreso», al destacar que desde 2019 aumentó 26% el presupuesto en términos reales para esos sectores, y ratificó la decisión de su Gobierno de impulsar el crecimiento federal en esas áreas porque «desarrollan todos los rincones de la patria».

Sostuvo que «la riqueza de las naciones no está ni en el petróleo, el gas, el litio o en la soja, ni siquiera en el campo», sino precisamente en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, porque «han sabido explotar la inteligencia que les permite sacar» esos recursos «y convertirlos en baterías y alimentos para seres humanos».

Fernández habló al encabezar en la Casa Rosada, junto al ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus, el acto de adjudicación de equipamiento científico-tecnológico por un total de 8.300 millones de pesos que será distribuido en instituciones de las 24 jurisdicciones del país, en el marco del «Programa Federal Equipar Ciencia II».

Afirmó además que «cuando todos planteaban el Apocalipsis y decían que el acuerdo con el Fondo (Monetario Internacional) nos iba a frenar proyectos, ajustar, la economía crece, los puestos de trabajo aumentan, la ciencia y la tecnología tienen su presupuesto, a nadie que lo necesite le falta un plan social». Y sostuvo que «esa Argentina la hace esta sociedad que está muy lejos de estar frustrada, que está orgullosa de ser capaz de hacer todo eso».

El Presidente contrastó la importancia que su Gobierno le otorga al desarrollo científico tecnológico con la realidad que tuvo el sector durante la presidencia de Mauricio Macri. Y como ejemplo dijo que «hoy estamos celebrando que el año pasado invertimos 100 millones de dólares en equipamiento, pero también aumentamos el presupuesto».

«Cuando todos planteaban el Apocalipsis y decían que el Fondo Monetario Internacional nos iba a obligar a restringir gastos, a frenar proyectos, a ajustar a la economía», en cambio «la economía crece, los puestos de trabajo aumentan, la ciencia y la tecnología tienen su presupuesto, al igual que la salud; a nadie que lo necesita le falta un plan social, en esta sociedad que está muy lejos de estar frustrada», afirmó.

«En el año 2016, el Conicet registró el ingreso de 385 investigadores y nosotros en nuestro tiempo, hasta la fecha, ya hemos dado 800 cargos por año. Casi multiplicamos por dos» la cantidad de ingresos, «y estos científicos y científicas son los que nos dan hoy la alegría de todos estos desarrollos que nos muestran lo que somos capaces de hacer», detalló.

Sostuvo Fernández que «para que todo esto pueda ocurrir hace falta una decisión política, que diga que es importante la ciencia y la tecnología. Hasta nuestra llegada el 85% de la inversión se concentraba en Capital Federal y Provincia de Buenos Aires» lo que implicaba «seguir produciendo un país muy desigual porque ciencia y tecnología se desarrollan en todos los sectores de la patria». 

Por su parte, Filmus ponderó las actuales políticas desarrolladas por el Estado Nacional al señalar que «no todos los gobiernos apoyan a la ciencia y la tecnología, lo que es toda una definición política en sí misma». Y agradeció al Presidente por dar cumplimiento a la Ley de Financiamiento de la Ciencia, ya que calificó al área como un activo competitivo a nivel internacional y un motivo de orgullo para la Argentina.

El secretario de Articulación Científica y Tecnológica, Juan Pablo Paz, precisó que «entre julio y diciembre se distribuyeron 384 equipos entre 82 instituciones y el monto del equipamiento es realmente impactante, marca un compromiso del Gobierno con el desarrollo científico y tecnológico, porque es el equivalente a un poco más de 108 millones de dólares».

Del acto también participaron las ministras de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz; y de Salud, Carla Vizzotti, además de funcionarios nacionales y representantes de organismos de ciencia y tecnología de todo el país.

El Programa Federal Equipar Ciencia tiene por objeto fortalecer las capacidades de las instituciones del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI) por medio de la adquisición de equipamiento de mediano y gran porte, con una perspectiva federal, informó Presidencia en un comunicado.

En este segundo llamado de la iniciativa se adjudicaron 207 equipos de mediano y gran porte para dotar 12 organismos del Consejo Interinstitucional de Ciencia y Tecnología (CICyT), 50 universidades nacionales y 7 instituciones científicas y tecnológicas provinciales.

El programa cuenta con los fondos aprobados por la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, número 27.614, promulgada el 12 de marzo de 2021, y en esta oportunidad la inversión se suma a los 7.800 millones de pesos ya adjudicados en junio de 2022.

Al compararse el aporte regional realizado entre 2019 y 2022 con el actual, el Gran Buenos Aires aumentó su participación 189%, el interior de la provincia de Buenos Aires en 388%, la región central 68%, la Patagonia 529%, el NOA 605%, el NEA 564% y Cuyo 282%, se destaca.

Para adjudicar el equipamiento, se tomó en consideración el orden de prioridades enviado por cada institución, a fin de lograr una distribución federal equilibrada y evitar la duplicación de equipos en la misma jurisdicción, lo cual permitió de optimizar su uso eficiente.

Ciencia 🧬

Ciencia y Técnica: otro doctorado en duda, renuncias y destrato en la cúpula

El Centro Nacional de Ciberseguridad quedó a cargo de Walter Agüero, cuyo doctorado en Inteligencia Artificial la UNSL dice no haber ofrecido jamás. En el área de Adriana Baravalle suman una renuncia con acusaciones de destrato, un nuevo subsecretario y un nuevo titular de la Agencia I+D+i, que llega con reclamos por créditos internacionales sin ejecutar.

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Investigadora del LITAN (CONICET-UBA) trabaja en el laboratorio donde se desarrolla la vacuna de ARNm contra la gripe aviar.

Una universidad pública dice que el doctorado que figura en el currículum del nuevo jefe de la ciberseguridad nacional nunca existió. El periodista especializado Maximiliano Firtman reveló que la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) le confirmó que jamás ofreció un doctorado en Inteligencia Artificial.

El funcionario es Walter Fabián Agüero, designado director ejecutivo del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC) mediante el Decreto 1313/2026, publicado en el Boletín Oficial el 2 de noviembre. Reemplaza a Ariel Waissbein al frente de un organismo descentralizado que funciona en la órbita de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, a cargo de Adriana Baravalle. El decreto lo identifica como magíster.

Un doctorado que la UNSL dice no haber dictado

Los datos públicos sobre la carrera de Agüero indican que cursó entre 2018 y 2020 un doctorado en Inteligencia Artificial en la UNSL, donde adeudaría la tesis. Firtman sostuvo que la universidad “confirma que no existe ni existió ningún doctorado (PhD) en Inteligencia Artificial”. Según el periodista, Agüero no había respondido a su pedido de aclaraciones al momento de difundir la información.

Firtman agregó que el flamante director cursó como alumno, hace tres años, un taller de cuatro horas sobre seguridad en el desarrollo de software, y señaló un vínculo de Agüero con SLDigital, una marca con la que, según el periodista, ofrecía pericias informáticas y recuperación de criptomonedas. Esa persona quedó a cargo de diseñar las políticas para proteger las infraestructuras críticas y los activos digitales estratégicos del Estado.

Baravalle, otra vez bajo la lupa

La sospecha sobre Agüero reabre un expediente conocido en el área. Baravalle llegó en agosto a la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, en reemplazo de Darío Genua, a través del Decreto 730/2026, y su designación quedó envuelta en un escándalo: el comunicado oficial la presentó como doctora en Inteligencia Artificial, mientras que el decreto la nombraba como magíster. El título de doctora fue emitido por la American Andragogy University, una universidad virtual con sede en Honolulu según los cuestionamientos que circularon.

La descripción de la funcionaria cambió varias veces en el organigrama oficial, donde hoy figura como “Mag. Adriana Baravalle”. La secretaria sigue en su cargo pese a los cuestionamientos sobre su currículum.

Destrato y renuncia en la Subsecretaría

El otro nombre nuevo es Ricardo Fernando Crespo, designado a fines de octubre como subsecretario de Ciencia y Tecnología en reemplazo de César Óscar Lencina, que renunció tras poco más de un mes en el cargo. En su carta de renuncia, Lencina fundamentó la decisión en “la falta de una comunicación eficiente y soporte institucional” y denunció “situaciones de destrato y desconsideración” de parte de Baravalle hacia el personal. La renuncia llegó con acusaciones directas contra la jefa del área.

Crespo es economista e investigador del CONICET. Según su perfil, es licenciado en Economía por la Universidad Católica Argentina, doctor en Filosofía por la Universidad Nacional de Cuyo y doctor en Economía por la Universidad de Ámsterdam. Gran parte de su carrera transcurrió en la Universidad Austral, la misma casa de estudios donde Baravalle trabaja desde 1998.

Tierra arrasada en la Agencia I+D+i

La Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación también cambió de mando. Natalia Avendaño dejó la presidencia del directorio el 24 de octubre de 2026 y, dos días después, el abogado Santiago Miguel Villa fue designado en su lugar mediante el Decreto 1314/2026. Según su ficha en la Universidad de Palermo, Villa es abogado por la Universidad Católica Argentina, doctorando en Ciencias Jurídicas y Sociales en la misma casa de estudios, fue director de Vinculación Tecnológica del CONICET y es cofundador de la consultora Oxymoron, en cuyo sitio aún figura como director.

La salida de Avendaño llegó con un reclamo. La Red Federal de Trabajadores de CONICET sostuvo que, antes de irse, debía rendir el dinero de créditos de organismos internacionales (BID 5293 y 5759, BCIE 2161 y BIRF) que, según planteó, “JAMAS llegó a los laboratorios”, y preguntó dónde está.

La Mesa Federal Ciencia y Tecnología difundió un comunicado en el que advirtió que Avendaño “deja una tierra arrasada” para la ciencia argentina. El colectivo recordó que el entonces jefe de Gabinete Guillermo Francos reconoció, en el Informe 142 al Congreso, escasos niveles de ejecución de esos créditos, y que Manuel Adorni respondió prácticamente lo mismo un año después, algo que probablemente repetirá Diego Santilli, actual jefe de Gabinete. Según la Mesa, en dos años se desembolsaron apenas 4,85 millones de dólares del crédito BID 5293 (un 10 por ciento del remanente) y 200 mil dólares del BID 5759, mientras que en los créditos BCIE 2161 y BIRF el monto es el mismo que en abril de 2024.

La retención de esos fondos expone al país a posibles sanciones previstas en los reglamentos operativos de los créditos, que, advirtió la Mesa, se pagarían con dinero de los contribuyentes. El colectivo sostuvo además que la gestión de Avendaño destruyó tres décadas de historia del financiamiento científico y tecnológico.

Un currículum en duda, una renuncia con acusaciones de destrato y una agencia que cambia de conducción con fondos internacionales sin ejecutar: el recambio de autoridades en Ciencia y Técnica no despeja las dudas, las multiplica.

Lo que tenés que saber:

  • Walter Agüero fue designado director ejecutivo del Centro Nacional de Ciberseguridad por el Decreto 1313/2026; según Maximiliano Firtman, la UNSL le confirmó que nunca ofreció el doctorado en IA que figura en su currículum.
  • Ricardo Crespo asumió como subsecretario de Ciencia y Tecnología tras la renuncia de César Óscar Lencina, que denunció destrato de parte de Baravalle.
  • Santiago Miguel Villa fue designado presidente de la Agencia I+D+i por el Decreto 1314/2026, dos días después de la salida de Natalia Avendaño.
  • Según la Mesa Federal Ciencia y Tecnología, del crédito BID 5293 se desembolsaron apenas 4,85 millones de dólares, un 10 por ciento del remanente.
  • Adriana Baravalle sigue al frente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología pese a los cuestionamientos sobre su título de doctora.
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