Análisis
Expulsadas otra vez: ataque al Cupo Laboral Travesti Trans
A la ruin tarea de deshumanizar por completo el Estado no se le podía escapar desterrar los avances en reconocimiento de derechos alcanzados.
Por Marina Caivano
La Agencia Presentes denunció que entre los numerosos despidos en el Estado de los últimos días, se registraron 85 “no renovaciones” de contrato a personas travestis trans. Además, se contabilizaron una decena de rescisiones de contratos de trabajadores y trabajadoras travestis trans municipales.
«Se vuelve urgente la necesidad de la elaboración de estrategias amplias, inclusivas y amorosas de resistencia efectiva y de reivindicación de derechos»
Esta decisión gubernamental, que en cifras afecta casi al 10% de las personas travesti trans que trabajan en el Estado, se ejecutó sin tener en cuenta el Decreto 84/23 del mes de diciembre de 2023 que excluía de las desvinculaciones posibles a las personas ingresadas a la Administracion Pública Nacional por algún Cupo (trans o de discapacidad), ni la vigencia de la Ley N° 27.636 de Acceso al Empleo Formal para personas Travestis, Transexuales y Transgéneros «Diana Sacayán-Lohana Berkins».
No es un error, si en algo es eficiente la gestión de La Libertad Avanza y Javier Milei es en comunicar. A la ruin tarea de deshumanizar por completo el Estado no se le podía escapar desterrar los avances en reconocimiento de derechos alcanzados por el proceso de lucha iniciado por Diana Sacayan y Lohana Berkins en 2012. Este movimiento obtuvo gran apoyo social y su lucha concluyó en la Ley Nacional de Cupo Travesti Trans en 2021 que destina 1% de cargos públicos a personas travestis, transexuales y transgénero, ejemplo de democratización en el mundo.
La implementación del Cupo Travesti Trans a partir de 2021, produjo varias transformaciones en los espacios de trabajo. No fue fácil, hubo resistencias y no se logró instaurar en todos los lugares a la perfección, pero, implicó acompañamiento, sensibilizaciones y capacitaciones a las autoridades y al personal para generar ámbitos laborales respetuosos e inclusivos. Conocer, trabajar a la par con personas travestis trans “abrió cabezas” al comprender las trayectorias, eliminar preconceptos y vincularse desde la empatía. Lo mismo sucedió con los espacios, la presencia de una persona travesti trans o no binaria, permite y facilita que se acerquen más personas de la comunidad y puedan acceder a políticas públicas.
Pero si analizamos en lo micro la medida de despedir personas que ingresaron con el cupo trans surge otra arista más repulsiva. ¿Qué significa quitarle el trabajo a una persona travesti trans? En la mayoría de los casos, sus trayectorias de vida han estado marcadas por la expulsión de sus familias, de la escuela, de la salud y de los empleos formales, a causa de la discriminación estructural. Para vidas marcadas por violencias recibidas y vulnerabilidad permanente, el trabajo digno y registrado significó un paso importante hacia la autovaloración y la equidad. Por ende, que ahora, en un contexto de mayor pobreza y desigualdad, se les despida, es un mensaje fuerte y perverso de este Gobierno.
Si a las personas cisgénero* que trabajan en el Estado se las tilda de “ñoquis” para descalificarlas y despojarlas de su carácter de trabajadores y trabajadoras; a las personas Travestis Trans se las niega, se rechaza su identidad autopercibida y se las pretende ocultar o fingir que no existen. Si dejamos avanzar la reacción, irán por la derogación de la Ley de Identidad de Género también.
Hoy se vuelve urgente la necesidad de la elaboración de estrategias amplias, inclusivas y amorosas de resistencia efectiva y de reivindicación de derechos en este descomunal retroceso, la realidad nos exige más transfeministas y plurinacionales que nunca.
*una persona cuya identidad de género y sexo asignado al nacer son coincidentes.
Análisis
La tecnología no reemplaza la voluntad popular
Daniel Ríos propone reconstruir un proyecto nacional “soberano y planificado”. “Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos”, afirma.
Por Daniel Ríos
Lejos está, la presente iniciativa, de constituir una visión integral sobre el país que queremos y mucho menos representar a quienes pensamos parecido. Visión que correspondería debiera impulsarse desde las organizaciones que conforman el movimiento nacional y popular de Argentina, y una representación que debemos reconstruir. Sí creo que puede ser un disparador para abordar una discusión transversal y democrática sobre cuestiones que considero urgentes e ineludibles, casi de supervivencia.
Son tiempos de juntarnos con la finalidad de crear escenarios de debate en el seno mismo del Movimiento Nacional y Popular, para que, cuando se presente la oportunidad de accionar, nos encuentre preparados, que no nos tome por sorpresa.
Debemos reconstruir esa capacidad de representación de las mayorías populares con propuestas simples, directas, de sentido común, al alcance de todos y todas. Solo se trata de escucharnos, para poder debatir, si nos hacemos cargo de abordar con coraje la construcción de un gran frente nacional, un gran pacto social, político, económico, científico y cultural que, por el momento, todavía parece lejano.
Mientras tanto, esta nueva versión de la crisis mundial, evidenciada por la polarización de las ideas y la concentración de la riqueza, nos encuentra a los argentinos transitando, en forma históricamente reiterada, otra nueva versión de la entrega de nuestra soberanía por parte de los viejos y conocidos liberales que no quieren el desarrollo del país, empujándonos hacia la desintegración nacional.
Como casi todos, ignoro cuándo y cómo termina, aún así, descarto correrme de esta realidad, ocultarme, hacerme el distraído, resignarme, o militar un silencio cómplice. En cambio, elijo hacerme cargo de proponer ideas para una nueva convivencia con la intención de contribuir a recrear las reglas de un nuevo Estado de Bienestar.
La Tecnología, creada por el hombre, no es, ni será sustituto de la voluntad popular. Se equivocan los que piensan que somos la última generación dorada que alguna vez tuvimos las rodillas raspadas. La juventud es maravillosa y es con ellos.
Es por esto que estoy dispuesto a compartir algunos ejes o algunos lineamientos del modelo que abrazo y aportarlos para una experiencia de construcción colectiva, como creo que debe ser, con el objetivo de definir hacia dónde queremos ir, y cómo hacerlo, evitando la improvisación que casi siempre nos impone la urgencia del cronograma electoral y la falta de humildad de la dirigencia, en general.
Una propuesta sólida, representativa de los intereses del pueblo y de la Nación Argentina, de la presente y de la futura, debe basarse en un profundo análisis de la situación actual del país y del contexto internacional, y es precisamente por esto último que resulta imprescindible un diagnóstico preciso, sobre esos problemas que parecen reiterados e insuperables, problemas estructurales que se van reinventando, en materia política, económica, educativa, productiva, etc., etc.
La vertiginosa realidad mundial nos debe hacer pensar, minuto a minuto, el país que queremos para nosotros y para las generaciones futuras. Planificar, accionar, verificar, corregir y volver a planificar podría ser el método normal, la práctica instalada. Planear estratégicamente mal puede considerarse como un fin en sí mismo, simplemente es el camino obligado de una inteligente gestión de lo público.
El oficio y la intuición son útiles, pero ya insuficientes, necesitamos definir, colectivamente, objetivos claros, alcanzables, de mediano y largo plazo, y definir una hoja de ruta estructurada que apuntale un plan de desarrollo armónico, territorialmente equilibrado, gradual, sostenible y soberano.

ARSAT, el primer satélite geoestacionario argentino y prueba de nuestra vocación activa en el desarrollo aeroespacial, largamente saboteado, interrumpido y reducido por administraciones obedientes al llamado «consenso de Washington».
Si “la unión hace la fuerza” no queda otra que unirnos para lograrlo. Hacer nuestros mejores aportes es la actitud militante que debemos tener todos aquellos que pensamos parecido, todos aquellos que nos sentimos con las ganas y la responsabilidad de contribuir para definir el modelo de país que deseamos.
Solo tenemos que juntarnos los de “este lado”, ampliamente hablando, y asumir el coraje de abordar el diseño de un nuevo modelo, desechando prácticas, creencias y discursos perimidos que, en gran medida, nos trajeron hasta acá. Si nos dejamos ganar por la inercia tal vez hoy pueda ser el principio del fin.
Propongo girar 180º o seguir fracasando. Así no va más. Juntémonos, es una oportunidad para empezar de nuevo, ya que no empezamos de cero. Supimos cruzar los Andes para liberar pueblos, hagámoslo de nuevo.
-
Goles! ⚽5 díasScaloni eligió a sus 55: sorpresas, caras nuevas y la gran ausencia que sacude al fútbol argentino
-
Política 📢5 díasEl Gobierno que no quiere Ficha Limpia: la interna que expone el doble discurso anticorrupción de LLA
-
Deportes ⚽3 díasCentral eliminó a Racing con polémico arbitraje y pasó a semifinales del Apertura
-
Geopolítica 🌎7 díasHondurasgate: audios filtrados vinculan a Milei con una presunta red continental de desinformación
-
Política 📢6 díasRadiografía de la desesperación: el salto crítico de los suicidios en la era Milei
-
Economía 💲6 díasLa economía destrozada: Delivery récord, bolsillos vacíos y un salario que ya no alcanza para pedir comida
-
Política 📢3 díasMilei usó datos reales para construir una mentira: lo que no dijo al comparar su sueldo con el de rectores
-
Judiciales ⚖️6 díasEl periodista que creó la causa Cuadernos declaró y se hundió: habló de “licencias literarias” y “ficción”
