Conectate con El Argentino

Análisis

Táctica y estrategia central del campo popular

El pueblo resiste, se organiza y moviliza. Esto se expresa a través de los fines que se señalan las clases sociales, como clase social, de acuerdo a sus intereses de clase y su visión de sociedad.

Publicado hace

#

Por José Pacheco

La crisis que sufre el país parece permanente y en las últimas semanas se ha profundizado por la mayor crisis política y moral de las pandillas que han capturado el gobierno. El pueblo resiste, se organiza y moviliza. Esto se expresa a través de los fines que se señalan las clases sociales, como clase social, de acuerdo a sus intereses de clase y su visión de sociedad.

Desde la derecha “liberal” hasta la ultra derecha fascistizante, que fueron quienes perdieron las elecciones, ahora han copado al gobierno con casi todas las instituciones estatales y van por el copamiento de las instituciones que tienen que ver con los procesos electorales como RENIEC; JNE. ONPE así como también del poder judicial, jueces y fiscales; la Junta Nacional de Justicia, Tribunal Constitucional, entre otros.

¿Qué quiere esta derecha cavernaria?

Lo que pretenden es que siga vigente el modelo extractivista neoliberal, bajo la sombra de falsa legalidad que le da la constitución fujimorista del 93. Es la más violada por estas bandas corruptas, incapaces y deslegitimadas del ejecutivo y congreso. Recordar que tiene 59 cambios y para asegurarse ganar fraudulentamente en el próximo proceso electoral para perennizarse, tendrán que cambiar unas 50 adicionales.

Este mamotreto es la que permite la falsa legalidad a las movidas de estas bandas. Quieren la impunidad, el rediseño político que garantice un poder omnímodo. Quieren perennizar esta democracia representativa que los ha llevado al fracaso económico, social, político, climático y de desarrollo. Es el fracaso del modelo extractivista neoliberal.

Esta derecha cavernaria no tiene qué mostrar como victoria. Es responsable del crecimiento desmesurado de la pobreza que según el INEI en el 2023 ha llegado al 27.5% y en las regiones de la sierra llega al 38%. La informalidad bordea el 87% de la PEA.

Esta informalidad es consecuencia del cierre de fábricas y negocios, empresarios medianos que no podían competir con oligopolios que controlan el mercado y sus empleados y obreros a la calle y estos para llevar el alimento a la familia, a vender cualquier cosa que permitiera subsistir. Quien nos llevó a esta situación de desesperanza y dolor, fue la fracasada derecha cavernaria y su proyecto extractivista neoliberal.

Este proyecto va más allá, pretende liquidar a las organizaciones progresistas y revolucionarias, como a las organizaciones sociales aplicando políticas represivas antipopulares muy fuertes en el marco de una mayor criminalización de la protesta social, truqueando a quienes disienten de su opción política o económica; les espera cárcel, exilio y asesinatos selectivos contra dirigentes políticos de izquierda y dirigentes populares discrepantes del régimen dictatorial “representativo”.

Dictadura, desgobierno y corrupción. Nunca más.
El régimen Boluarte & Adrianzén con los corruptos del congreso dirigidos por el fujimorismo es cada vez más débil, ilegítimo. inepto y corrupto. Cada vez es mayor la repulsa popular. En una última encuesta de DATUM orientada a conocer la percepción de la población respecto de la coyuntura política, económica y social del país, el nivel de popularidad de Gina Boluarte es del 5%, del congreso el 6%; en el caso de los Rolex y alhajas el 92% cree que miente cuando dice que son prestados; piden que esclarezca los orígenes del dinero depositado en las cuentas de Boluarte el 93% de la población por el desbalance patrimonial; Gustavo Adrianzén recibe el apoyo a su gestión del 8% de la aprobación. El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, tiene el 7% de aceptación.

Señalamos estos datos para demostrar los niveles de ilegalidad e ilegitimidad que tiene este régimen “democrático representativo”. Se mantiene por el apoyo del capital transnacional, de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP), altos mandos castrenses, algunos burgueses emergentes y el apoyo de la embajada EEUU, OTAN y Canadá, la ultraderecha fascista europea y americana.
Unidad de los trabajadores y el pueblo. Por un Frente Nacional Anticorrupción Patriótico.

En el campo popular percibimos la fragmentación en las organizaciones sindicales y sociales. La tarea central en el marco táctico como estratégico es la organización, movilización, articulación de estas fuerzas para derrotar la fragmentación y poder pugnar por el cambio de correlación de fuerzas y cerrar el paso a las pretensiones gran burguesas y oligárquicas de perennizarse en el poder y cumplir sus objetivos.

Fortalecer las organizaciones del pueblo en todos sus niveles ;de base, distrital, provincial, regional, macro regional; la movilización por sus reivindicaciones políticas, sociales, culturales, ambientales y ello a su vez impulsa el desarrollo de la conciencia de clase, la conciencia crítica popular. El desarrollo de la conciencia de clase es vital para el avance de las organizaciones sindicales y populares hacia los objetivos estratégicos de gobierno y poder popular. Necesidad de dirigencias capaces, probas, leales a sus bases, a sus principios y consecuentes. La gran mayoría lo son pero no faltan capillas que son difíciles de entender pero que históricamente son recurrentes. Cómo entender la marcha de construcción civil con CAPECO por la libertad, la defensa de la democracia y la paz.

Decimos son las posiciones erradas pero recurrentes en la historia del movimiento obrero y popular, creemos que es acto de conciliación de clases, forma equivocada en la búsqueda de mejorar salarios o conseguir trabajos que lleva a la sumisión de los trabajadores a los empresarios corruptos, el club de la construcción que llenaron sus arcas con conductas mafiosas con Odrebech y recibiendo millones del gobierno para la reactivación económica; ¿nos acordamos?.

Otro caso preocupante es que se plantea la salida de la ANP de la CNUL, en vez de pugnar por la unidad y la convergencia en una sola organización sindical popular nacional que esté en la capacidad de dirigir los procesos de lucha para que sean más contundentes y avanzar con mejor paso en la lucha contra el régimen dictatorial, impulsaría sustantivamente el cambio de correlaciones de fuerzas.

Más allá de esas dos observaciones. Las organizaciones sociales, superando dificultades avanzan en su capacidad organizativa, así como en el debate para abrir ideas y contrastarlas. Allí sus eventos tanto de la ANP como de la CNUL que va de la mano con las acciones de calle para la implementación de las que se realicen son el 1ro de mayo, día internacional del proletariado en todas las localidades a nivel nacional; el 22 de mayo, movilización nacional en apoyo al paro del Frente Nacional de Defensa del Agua y la Vida; jornada nacional de lucha 25, 26, 27 de julio, Marcha a Lima de todas las regiones del Perú.

Las principales banderas; Contra la dictadura corrupta y cierre del congreso, adelanto de elecciones, sanción a los autores directos y mediáticos de los 69 asesinados en las protestas populares, reparación a las familias de las víctimas, asamblea constituyente, lucha frontal contra la corrupción libertad para los detenidos desde el 7 de diciembre, cese la criminalización de la protesta social.

Por una gran coalición de las izquierdas y organizaciones progresistas
Las organizaciones de izquierda y organizaciones progresistas, además de nuestra dispersión y debilidad, está la desligazón de los trabajadores y el pueblo, poco se ha avanzado en ese campo; se ha carecido de una posición socialista consecuente, desde Fujimori hasta ahora, apoyamos al mal menor salvo el intento de ARI y después Izquierda Unida que terminó desuniéndose y presentando 4 candidaturas de izquierda: Alfonso Barrantes, Alberto Moreno, Javier Diez Canseco y Henry Peace y sumados sacaron el 1.5% de votos. Verónica Mendoza nos sacó del rincón al obtener 8 millones 675 mil votos; Pedro Castillo en la segunda vuelta derrota a Keyko Fujimori y es electo Presidente del Perú. Hacemos memoria de estos procesos porque estamos en el umbral de un nuevo proceso electoral y7 debemos superar auto críticamente esos errores cometidos. Que sean hegemónicas las buenas prácticas políticas,el respeto a los principios, la tolerancia, transparencia y buena voluntad política para resolver los problemas que se presenten. Los tiempos electorales son más complicados que los de las luchas directas. Se manifiestan agresivas las ambiciones personales. Aparecen los que siempre quieren ser candidatos así no reúnan las condiciones.

La contradicción es que es necesario participar porque como izquierda queremos ser gobierno y debemos tener buenos candidatos en los niveles nacionales y subnacionales. Volcarnos al pueblo recuperar su simpatía Ser agentes activos de transformación. La lucha de clases hoy, nos plantea tareas concretas: unidad más amplia del pueblo y las organizaciones sindicales y populares, unidad o confluencia entre las fuerzas de izquierda y progresistas, una plataforma política social o un programa básico para unificar las izquierdas en la acción. construir en todo momento el poder popular.

Álvaro García Liñera en uno de sus trabajos sugiere desde el gobierno y el pueblo organizado y movilizable los ejes para las transformaciones:

  1. Reforma tributaria sustantiva.
  2. Repatriación de fortunas que están en paraísos fiscales.
  3. Nacionalizaciones selectivas de grandes empresas.
  4. Transición energética con industrialización.
  5. Democratización del nuevo ciclo de alzas de las materias primas.
  6. Impulso a la economía digital diversificada.
  7. Reducción de la pobreza y desigualdades.
  8. Democratización de la gran propiedad.
    Son momentos para cuestionarnos y ejercer una autocrítica sincera y rectificando o fortaleciendo las bases de la ruta por donde avanzaremos en esa búsqueda del horizonte de esperanza.
    Se necesita un cambio revolucionario, cambio estructural antineoliberal y anticapitalista hacia el socialismo. Por la vida, la patria y el socialismo, ¡ VENCEREMOS !.

Análisis

La culpa es nuestra: cómo la ciencia y los medios siguen apuntando a las madres cuando se habla de autismo

Cómo se envidencia en la nota de análisis de Clarin, rara vez se pregunta «¿qué hizo el padre?».

Publicado hace

#

Machismo en la ciencia: el cuerpo materno como el repositorio de los riesgos para la descendencia

Un estudio publicado en el British Medical Journal sobre exposición laboral tóxica y autismo fue reencuadrado mediáticamente en clave de culpa materna. Una tradición que la ciencia superó, pero el machismo resiste.

Un estudio reciente de investigadores de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins y de la Universidad de Harvard, publicado en el British Medical Journal (The BMJ), analizó 1.702 casos de niños diagnosticados con trastorno del espectro autista (TEA) en Dinamarca entre 1973 y 2012.

Sus conclusiones son técnicas, acotadas y explícitas: las madres que trabajan en entornos con exposición frecuente a sustancias tóxicas (plomo, solventes, gases de escape, derivados de combustibles) o con niveles elevados de estrés laboral crónico tienen mayor probabilidad de tener hijos con TEA. Las profesiones identificadas incluyen transporte terrestre, defensa militar y administración pública.

Lo que el estudio dice, con precisión, es que ciertas condiciones laborales tóxicas afectan el neurodesarrollo fetal. Lo que ciertos medios transmitieron, en cambio, fue otra cosa: que el problema son las profesiones de las madres. Que el problema, una vez más, son ellas.

El regreso de la «madre culpable»: una historia que no termina

La narrativa que conecta al autismo con la conducta materna tiene una historia larga y vergonzosa. A mediados del siglo XX, el psiquiatra Bruno Bettelheim popularizó el concepto de la «madre nevera» (refrigerator mother), según el cual la frialdad emocional de las madres era la causa del autismo en sus hijos. La teoría fue desacreditada décadas después por la propia comunidad científica, pero el daño en miles de familias, y especialmente en miles de mujeres que cargaron durante años con una culpa que no les correspondía, fue irreparable.

Hoy, la ciencia acumulada es contundente en la dirección opuesta. Un estudio financiado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de los Estados Unidos (NICHD), que involucró a casi 2 millones de participantes, determinó que los factores genéticos hereditarios representan aproximadamente el 80,8% del riesgo de TEA, mientras que los llamados «efectos parentales maternos» representan entre el 0,4% y el 1,6% del riesgo, una cifra considerada estadísticamente insignificante por los propios autores. Ese mismo estudio advirtió, además, que no analizó los factores paternos, como la edad del padre, que la literatura científica también asocia con el riesgo de autismo.

La entidad Autismo España, en su portal institucional, señala que la investigación apunta a una «tasa aproximada de recurrencia del 20% en las familias» con un componente genético complejo y aún no completamente dilucidado. La organización también documenta que en los últimos años creció el diagnóstico de padres y madres después de que sus hijos fueran diagnosticados, lo que refuerza el peso de la herencia biológica compartida.

Lo que el estudio realmente dice (y lo que el titular omitió)

La investigación publicada en The BMJ no estudia si las madres trabajan o no. Estudia la exposición a agentes tóxicos y el estrés como factores de riesgo ambientales en el desarrollo fetal. La diferencia no es semántica: es política.

Afirmar que «las profesiones de las madres» tienen un «patrón común» en casos de autismo, sin contextualizar que lo que se mide es la exposición a plomo, solventes industriales, gases de escape y estrés crónico, es construir un titular que, deliberada o negligentemente, pone el foco en quién trabaja y no en qué condiciones laborales son toleradas por el Estado y los empleadores. Es trasladar la responsabilidad de una falla sistémica (la falta de regulación de ambientes laborales tóxicos) a las mujeres que los habitan.

Los propios investigadores del estudio son explícitos: el hallazgo requiere «investigar más en profundidad sobre las exposiciones laborales» y su relación con el neurodesarrollo, «usando metodologías que aborden estas exposiciones de manera específica y temporal». Es decir, la conclusión científica apunta a la regulación laboral y a la salud ocupacional, no a la maternidad como variable de riesgo en sí misma.

El doble estándar: padres invisibles, madres sospechosas

El sesgo de género en la investigación científica sobre autismo no es nuevo. La pregunta «¿qué hizo la madre?» estructura buena parte del campo desde sus orígenes, mientras que la pregunta «¿qué hizo el padre?» rara vez se formula con igual insistencia.

Sin embargo, la evidencia científica disponible indica que la edad paterna avanzada es también un factor de riesgo documentado para el TEA, asociado a mutaciones de novo en el esperma. Investigaciones publicadas en la revista Science, con datos de 2.600 familias, identificaron variantes genéticas raras heredadas paternamente como factores relevantes en el espectro autista.

El estudio de The BMJ, significativamente, no analizó las ocupaciones paternas. Esta asimetría metodológica no es neutral: refleja un sesgo histórico en la construcción de las preguntas científicas, que tiende a ver al cuerpo materno como el repositorio de los riesgos para la descendencia y al cuerpo paterno como un dato secundario.

Discapacidad en la Era Milei: un gobierno que recorta, criminaliza y señala

La circulación de este tipo de narrativas no ocurre en el vacío. En la Argentina de Javier Milei, el Estado retrocedió de manera sistemática sobre las políticas de discapacidad. La Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), creada para centralizar y garantizar derechos, fue disuelta en diciembre de 2025 mediante el Decreto 942/2025 y reconvertida en una Secretaría de menor rango bajo la órbita del Ministerio de Salud, movimiento que más de 400 organizaciones de personas con discapacidad y de derechos humanos calificaron como un «retroceso al modelo médico-rehabilitador» y un abandono del modelo social de la discapacidad.

El ajuste fue contundente: los $30 mil millones de presupuesto que tenía la ANDIS fueron redirigidos al Tesoro al momento de la disolución, según denunció la diputada peronista Roxana Monzón en la Cámara de Diputados de la Nación. La Justicia federal declaró inconstitucional parte de la reestructuración, pero el Gobierno apeló y, a mayo de 2026, solo reglamentó ocho artículos de la ley de emergencia en discapacidad, dejando diecisiete sin aplicar.

En ese marco, el gobierno impulsó además una nueva normativa presentada bajo el título «Contra el Fraude de Pensiones por Invalidez», que restringe los criterios de acceso a las pensiones y habilita suspensiones preventivas ante cualquier inconsistencia detectada.

Organizaciones como la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) documentaron que el relato oficial sobre el crecimiento «injustificado» de las pensiones por discapacidad utilizó datos manipulados para justificar el recorte, según publicó la propia ACIJ en su portal institucional.

Es en este contexto donde adquiere una dimensión adicional la circulación de estudios presentados de forma sesgada: cuando el Estado abandona a las familias que conviven con el autismo y recorta los apoyos que necesitan, resulta funcional instalar la idea de que el problema tiene nombre de mujer y que la solución está en las decisiones individuales de las madres, no en las políticas públicas ausentes.

Machismo de guardapolvo blanco

Culpar a las mujeres que trabajan por la condición neurológica de sus hijos no es ciencia: es ideología con bata blanca. Es el mismo mecanismo que durante décadas señaló a las madres que trabajaban fuera del hogar como responsables de los problemas emocionales de sus hijos, que culpó a las mujeres que no amamantaron, que patologizó a las que estudian, a las que tienen proyectos propios, a las que no se «sacrifican» en silencio.

La ciencia del neurodesarrollo lleva décadas construyendo una imagen cada vez más compleja del autismo: multicausal, con fuerte base genética, mediada por factores ambientales que incluyen desde la edad paterna hasta la exposición a pesticidas, desde infecciones durante el embarazo hasta complicaciones perinatales. En ese cuadro multifactorial, la ocupación laboral de la madre es, según el propio consenso científico, un factor menor y circunscripto a condiciones de exposición tóxica específicas, no al hecho de trabajar.

Presentarlo de otro modo no es divulgación científica. Es misoginia con estadísticas.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo