Conectate con El Argentino

Energía

Remate energético: el Gobierno de Milei pone en venta tres centrales que construyó el Estado

El Decreto 1107/2026 habilita la venta de las acciones de ENARSA en las termoeléctricas Manuel Belgrano, San Martín y Guillermo Brown, usinas nacidas del FONINVEMEM que abastecen la zona de mayor demanda eléctrica del país. Sin participación para los trabajadores y con los derechos de preferencia de los socios privados garantizados.

Publicado hace

#

El-Argentino-Electricidad energía luz
Energía para los amigos: Caputo vende tres centrales y los socios privados tienen prioridad para quedárselas.

El Estado nacional se desprende de dos de las usinas más importantes del sistema eléctrico argentino. Las termoeléctricas Manuel Belgrano, en Campana, y José de San Martín, en Timbúes, suman alrededor de 1.650 megavatios de ciclo combinado y abastecen los dos corredores de mayor demanda del país: el norte del AMBA y el Litoral. A partir de este lunes, las acciones que el Estado conserva en ellas, junto con las de la Central Guillermo Brown, quedaron formalmente a la venta.

La decisión quedó plasmada en el Decreto 1107/2026, publicado en el Boletín Oficial, que autoriza la segunda etapa de privatización de Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA) y dispone licitaciones públicas nacionales e internacionales para transferir la totalidad de sus participaciones accionarias en Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A. (TMB), Termoeléctrica José de San Martín S.A. (TSM) y Central Termoeléctrica Guillermo Brown S.A. (CTGB). La norma se apoya en la declaración de ENARSA como empresa sujeta a privatización establecida por la Ley Bases (27.742), en la Ley de Reforma del Estado (23.696) y en los decretos reglamentarios 695/2024 y 286/2025.

Qué se vende y en qué condiciones

El decreto autoriza la venta del 65,01% del capital social de TMB y del 68,83% de TSM, es decir, todas las acciones que hoy pertenecen a ENARSA. En el caso de la Central Guillermo Brown, la licitación recién podrá convocarse una vez liquidado el fideicomiso que la financió y cuando ENARSA quede incorporada formalmente como accionista; el plazo de extinción de ese fideicomiso vence el 30 de septiembre de 2026. La Secretaría de Energía deberá intervenir, a través de los órganos societarios de la compañía, para completar ese trámite.

El resto del capital de las tres sociedades está en manos de las generadoras privadas del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) que integraron originariamente el fondo FONINVEMEM. El texto oficial excluye de manera expresa un Programa de Propiedad Participada para los trabajadores y descarta cualquier preferencia, pero ordena que los pliegos respeten los derechos de preferencia que los socios privados tienen en los estatutos de cada empresa. En otras palabras, los accionistas privados que ya están adentro tendrán una posición de ventaja para quedarse con la porción estatal.

El Ministerio de Economía será la autoridad de aplicación y trabajará junto con la Unidad Ejecutora Especial Temporaria «Agencia de Transformación de Empresas Públicas» en la confección de los pliegos y la ejecución de los llamados. El decreto no precisa todavía fechas de convocatoria, condiciones económicas ni requisitos para los oferentes.

Usinas que nacieron de una política de Estado

Las centrales que ahora se ofrecen al mercado no surgieron de la inversión privada. Fueron construidas bajo el FONINVEMEM, el programa impulsado en 2004 durante la presidencia de Néstor Kirchner, que transformó las acreencias que las generadoras tenían con el sistema eléctrico en nueva potencia de base. En abril de 2006 se firmaron los fideicomisos de las centrales Manuel Belgrano y Timbúes para administrar su financiamiento hasta la habilitación comercial y el recupero de las inversiones mediante contratos de abastecimiento con CAMMESA. El Estado aportó recursos propios para completar las obras y cerrar los ciclos combinados, en un esquema que también incluyó créditos de la ANSES y un recargo tarifario pagado por los usuarios.

En 2021, la participación estatal en ambas sociedades fue asignada a la entonces Integración Energética Argentina S.A., hoy ENARSA. El 1 de junio de 2026 se firmaron los convenios de extinción y transferencia de los fideicomisos, un paso previo indispensable para poner las acciones a la venta. Antes de eso, el oficialismo introdujo en la Ley de Presupuesto 2026 (27.778) un artículo que eximió del Impuesto a las Ganancias la transferencia de los activos desde los fideicomisos hacia las sociedades operadoras, al tratarla como una reorganización societaria y no como una venta gravada.

Los socios que ya están adentro

La cláusula que preserva los derechos de preferencia no es un tecnicismo. Según los propios estados contables de la compañía, difundidos por un portal especializado en política, Central Puerto, la empresa de Nicolás «Nicky» Caputo, es el principal accionista privado de ambas usinas, con el 10,8% de Manuel Belgrano y el 9,6% de San Martín, además de controlar la central Vuelta de Obligado, también en Timbúes. El mismo grupo que se benefició con la exención impositiva queda ahora en la primera fila para ampliar su control sobre las centrales. El proyecto de Presupuesto 2027 extiende ese tratamiento de reorganización a los fideicomisos de Guillermo Brown y Vuelta de Obligado.

Según estimaciones que circulan en el mercado, el paquete estatal de cada sociedad rondaría los US$300 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, incluyó ambas centrales en la lista de activos con los que el Tesoro aspira a reunir US$2.000 millones hacia fin de año, una meta de privatizaciones que se inscribe en los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional. Según trascendió, para los primeros meses de 2027 el Palacio de Hacienda prevé avanzar también con la venta de Vuelta de Obligado.

Un desguace por etapas

Las termoeléctricas son la continuación de un recorrido que el Gobierno viene ejecutando pieza por pieza. La primera etapa del desarme de ENARSA incluyó la concesión de las represas hidroeléctricas del Comahue, por la que el propio Gobierno informó un ingreso de US$700 millones, y la venta del 50% de Citelec, controlante de Transener, adjudicada al consorcio Genneia y Edison Energía por US$356.174.811. Detrás de ese consorcio aparecen el banquero Jorge Brito y los hermanos Neuss, señalados como cercanos al asesor presidencial Santiago Caputo. En paralelo, el Ejecutivo avanza con la venta del 90% de AySA.

La lógica se repite: infraestructura que el Estado financió, construyó y sostuvo durante años pasa a manos de grupos privados con vínculos estrechos con el poder, mientras la recaudación se destina a cumplir metas fiscales pactadas con el FMI. El Estado resigna así su capacidad de intervenir en la generación eléctrica de los corredores que concentran la mayor parte de la actividad industrial del país, y con ello una herramienta central de la soberanía energética. Todo esto ocurre, además, por decreto y sin que el Congreso discuta cada una de las operaciones.

Lo que tenés que saber:

  • El Decreto 1107/2026 autorizó la venta del 65,01% de Termoeléctrica Manuel Belgrano y del 68,83% de Termoeléctrica José de San Martín, en manos de ENARSA.
  • La participación en la Central Guillermo Brown se licitará después de liquidado su fideicomiso, cuyo plazo de extinción vence el 30 de septiembre de 2026.
  • No habrá Programa de Propiedad Participada para los trabajadores, pero los pliegos deberán respetar los derechos de preferencia de los socios privados.
  • Las centrales fueron construidas bajo el FONINVEMEM, el programa lanzado en 2004 durante el gobierno de Néstor Kirchner.
  • Central Puerto, de Nicolás Caputo, es el principal accionista privado de ambas usinas.

Energía

Las inundaciones golpean Vaca Muerta: crece la preocupación por El Niño

La crecida del arroyo Carranza destruyó desvíos y afectó una obra vial, mientras aviones y helicópteros trasladaban medicamentos y pacientes. Añelo, Aluminé y otros parajes también registraron evacuaciones, familias aisladas y daños por el agua.

Publicado hace

#

Las intensas lluvias que afectaron a Neuquén provocaron inundaciones, interrupciones viales y evacuaciones en distintas localidades, con Rincón de los Sauces como el sector más comprometido. La crecida de cursos de agua dejó intransitables las rutas provinciales 5 y 8, interrumpió la conexión terrestre con esa localidad petrolera de Vaca Muerta y obligó a desplegar operativos aéreos para garantizar la llegada de medicamentos y atender emergencias sanitarias.

Durante el sábado 24 de octubre, la circulación comenzó a restablecerse después de los bloqueos preventivos aplicados durante la noche anterior. Sin embargo, el Servicio Meteorológico Nacional mantenía alertas amarillas y naranjas por las condiciones meteorológicas.

La emergencia también alcanzó a Añelo, Puente Picún, Bajada de los Molles, Sañico y Aluminé, donde se registraron familias evacuadas, pobladores aislados y otras situaciones que requirieron asistencia de las autoridades.

Rincón de los Sauces quedó sin acceso terrestre por los cortes en las rutas 5 y 8

Rincón de los Sauces, una localidad petrolera ubicada en la zona de Vaca Muerta, concentró las principales complicaciones del temporal. Las rutas provinciales 5 y 8 quedaron simultáneamente intransitables, lo que interrumpió los accesos por tierra.

Uno de los puntos más afectados se ubicó sobre la ruta 5, a la altura del arroyo Carranza. La crecida arrastró materiales y estructuras vinculadas con la construcción de un nuevo puente, destruyó desvíos y se llevó vehículos.

Los daños en la infraestructura vial dificultaron la circulación y complicaron el traslado de personas y suministros hacia la localidad.

Aunque durante la mañana comenzó a recuperarse parte de la conectividad general, las condiciones meteorológicas y el estado de los caminos continuaban bajo seguimiento de las autoridades.

Operativos aéreos para trasladar medicamentos y pacientes

El aislamiento terrestre generó preocupación por el abastecimiento del hospital de Rincón de los Sauces. La reducción de las reservas de insumos encendió las alarmas en áreas como Oncología, Laboratorio y Enfermería.

Para responder a la emergencia, el gobierno provincial coordinó puentes aéreos mediante aviones y helicópteros. Los operativos contemplaron el envío de medicamentos y reactivos necesarios para sostener la atención sanitaria, además de traslados urgentes de pacientes.

Entre las intervenciones se incluyó el traslado de una persona con fractura de pelvis.

También se organizaron derivaciones y alojamientos preventivos en Neuquén capital para garantizar la continuidad de tratamientos de diálisis. El esquema involucró al hospital público, la clínica del Sindicato de Petroleros y el gobierno provincial.

Las medidas buscaron sostener las prestaciones médicas mientras persistían las dificultades para ingresar y salir de Rincón de los Sauces por vía terrestre.

Las autoridades advirtieron sobre el impacto del temporal y el fenómeno de El Niño

La secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo de Neuquén, Luciana Ortiz Luna, identificó a Rincón de los Sauces como el sector de mayor preocupación dentro de la provincia.

La funcionaria definió a la localidad como “el punto crítico, el punto rojo de nuestra provincia” y explicó que la saturación de los suelos provocó que el agua buscara cauces naturales.

En ese contexto, también transmitió una advertencia relacionada con el fenómeno de El Niño. Según indicó, una meteoróloga reportó una probabilidad de afectación “del 100%” en la provincia durante los próximos “4, 5, 6 meses”.

Las autoridades mantenían el seguimiento de las condiciones meteorológicas y de los sectores expuestos a nuevas complicaciones. De acuerdo con la información publicada por La Nación, los próximos cinco a siete días serían especialmente delicados.

El Servicio Meteorológico Nacional continuaba con alertas amarillas y naranjas mientras avanzaban las tareas de asistencia y evaluación de daños.

Añelo y otros parajes de Neuquén también sufrieron las inundaciones

Las consecuencias del temporal se extendieron más allá de Rincón de los Sauces. En Añelo, cuatro familias fueron evacuadas y otras 32 recibieron asistencia debido a las complicaciones provocadas por las lluvias.

En Puente Picún y Bajada de los Molles, alrededor de 20 familias quedaron aisladas por las dificultades de acceso. En el paraje Sañico, algunos evacuados fueron alojados en una escuela.

Las autoridades también desarrollaron relevamientos aéreos para identificar a pobladores que pudieran necesitar asistencia o una evacuación preventiva.

Las tareas incluyeron la identificación de personas que viven en zonas ribereñas, donde las crecidas podían generar riesgos adicionales ante la persistencia de las precipitaciones.

En Aluminé, una fuga de gas obligó a evacuar viviendas

En Aluminé, la emergencia estuvo marcada por una fuga de gas que obligó a varios vecinos a abandonar sus hogares.

Mientras se atendía esa situación, continuaban los relevamientos y las tareas de asistencia en diferentes puntos de Neuquén. Los operativos buscaban establecer las necesidades de los pobladores afectados y detectar posibles escenarios de riesgo.

La combinación de caminos interrumpidos, viviendas afectadas y dificultades para acceder a determinados sectores obligó a coordinar respuestas entre distintos organismos provinciales.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo