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Elecciones

Nueva encuesta señala que el peronismo supera por un punto a LLA y crecen los indecisos

Una encuesta de la Universidad de San Andrés realizada entre el 3 y el 8 de julio sobre 1.000 casos en todo el país ubica al peronismo con el 25% de intención de voto presidencial, un punto por encima de La Libertad Avanza (24%), con una franja de indecisos que trepa al 22% y todos los dirigentes evaluados con imagen neta negativa.

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Corrupción y bajos salarios: las dos principales preocupaciones de los argentinos de cara a las elecciones.

El relevamiento de la Universidad de San Andrés, con trabajo de campo realizado entre el 3 y el 8 de julio de 2026 sobre 1.000 casos en todo el país y un margen de error de +/- 3,15%, ofrece una radiografía de un electorado fragmentado, desconfiado e impredecible a poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027. El peronismo lidera con el 25% de intención de voto, seguido por La Libertad Avanza (LLA) con el 24%, diferencia que cae dentro del margen de error y que confirma, antes que una ventaja, una paridad que no convierte a ninguno de los dos espacios en favorito.

Detrás de ambas fuerzas, el Frente de Izquierda y el PRO aparecen empatados con el 4% cada uno; Provincias Unidas y la categoría «Otro» reúnen el 3% respectivamente; y la UCR no supera el 2%. Sumados, los dos primeros bloques no alcanzan el 50% del electorado: la foto actual es la de un país que, en su mayoría, no termina de identificarse con ninguna de las fuerzas que aspiran a gobernarlo.

El dato más relevante: uno de cada cuatro no sabe qué va a votar

El hallazgo más significativo del estudio no está en el duelo entre el peronismo y el oficialismo, sino en la magnitud de la indefinición. Un 22% de los encuestados respondió que todavía no sabe a quién votaría, mientras que un 5% prefirió no contestar, un 4% anticipó que votaría en blanco y el 3% declaró que no concurriría a las urnas. En términos prácticos, más de un tercio del electorado está fuera de cualquier ecuación electoral consolidada, lo que convierte a las actuales mediciones en aproximaciones muy preliminares con alta volatilidad potencial.

Este nivel de indefinición no es un dato menor en el análisis político. Históricamente, los votos indecisos tienden a resolverse en función del clima económico del momento, y en un país que registra una desaprobación de la gestión nacional del 62% según el mismo estudio, la disputa por ese segmento será decisiva para ambas fuerzas.

Imágenes negativas para todos: Bullrich al frente, pero sin margen

El apartado de imagen de dirigentes confirma la profundidad de la crisis de representación. Patricia Bullrich encabezó el ranking de valoración positiva con el 36%, seguida por Axel Kicillof (34%), Javier Milei (33%) y Myriam Bregman (33%). Sin embargo, el propio estudio señaló que los 24 dirigentes evaluados registraron balances de imagen negativos: ninguno logra que su valoración positiva supere a la negativa. El primero de la lista, Bullrich, encabeza un ranking de imagen que en realidad es el de quien cae menos mal, no el de quien genera entusiasmo.

La paridad entre Milei y Kicillof en el escenario de balotaje aparece como otro dato central del relevamiento, y confirma la tendencia que otras consultoras venían señalando desde comienzos de 2026: el oficialismo mantiene un piso de adhesión vinculado a quienes aprueban la gestión, pero no logra expandirse hacia el electorado crítico.

La grieta interna del electorado: quiénes aprueban y quiénes no

El estudio desagregó la intención de voto según la evaluación de la gestión nacional y los resultados exponen la polarización estructural del electorado argentino. Entre quienes aprueban al Gobierno, el 65% manifestó que votaría por La Libertad Avanza. En el otro extremo, entre quienes desaprueban la administración nacional, el 39% optaría por el peronismo, un porcentaje que revela tanto el potencial opositor como sus límites: el rechazo al oficialismo no se convierte automáticamente en apoyo al PJ.

En cuanto a los perfiles sociológicos de los votantes, La Libertad Avanza obtiene sus mejores desempeños entre los hombres, los sectores socioeconómicos altos y medios altos y las personas de entre 44 y 59 años. El peronismo, por su parte, concentra su apoyo entre las mujeres, los sectores de menores ingresos y los mayores de 60 años. Un mapa electoral que reproduce, con escasas variaciones, la fractura social que atraviesa a la Argentina desde hace al menos una década.

Clima social: corrupción y bajos salarios, las principales preocupaciones

El estudio también evaluó el estado de ánimo general de la sociedad y el resultado es contundente. Solo el 30% de los consultados se declaró satisfecho con la marcha general del país, mientras que la aprobación de la gestión nacional alcanzó el 34% y la desaprobación llegó al 62%. Ante la pregunta sobre la evolución del país durante el último año, el 56% consideró que la situación empeoró, frente a un 20% que sostuvo que mejoró. De cara al futuro, solo el 27% confía en que el escenario económico y social mejorará.

Entre las principales preocupaciones de los argentinos, la encuesta ubicó en primer lugar, con igual porcentaje, a la falta de trabajo y la corrupción, ambas mencionadas por el 38% de los encuestados. Le siguen los bajos salarios (35%) y la pobreza (27%). Que la corrupción aparezca al mismo nivel que el desempleo como preocupación central no es un dato menor para un gobierno que llegó al poder denunciando a la «casta» y que hoy acumula causas judiciales propias.

Puntos clave

  • El peronismo obtiene el 25% de intención de voto y supera por un punto a La Libertad Avanza (24%), diferencia dentro del margen de error del +/- 3,15%, según la Universidad de San Andrés (campo: 3 al 8 de julio, 1.000 casos).
  • Los indecisos alcanzan el 22%, y sumados a quienes no contestan, votan en blanco o se abstienen, el segmento fuera del juego electoral supera el 34%.
  • Los 24 dirigentes evaluados registran imagen neta negativa; Patricia Bullrich lidera la valoración positiva con apenas el 36%.
  • La desaprobación de la gestión de Milei alcanza el 62% y el 56% de los encuestados considera que el país empeoró durante el último año.
  • La corrupción y la falta de trabajo son las principales preocupaciones, ambas con el 38% de menciones, seguidas por los bajos salarios (35%) y la pobreza (27%).

Elecciones

El PL reconoció el triunfo de Lula pero Bolsonaro quiere anular la elección que perdió por más de 4 millones de votos

El presidente del Partido Liberal, Valdemar Costa Neto, aceptó el resultado oficial, pero pidió explicaciones por las impugnaciones del senador. Lula ganó con el 51,79% y Flávio Bolsonaro anticipa que pedirá anular los comicios, en línea con el historial de su padre, condenado a 27 años por intento de golpe.

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El propio partido de Flávio Bolsonaro reconoció la victoria de Lula da Silva, pero el senador sigue sin aceptar una derrota que las urnas dejaron sin discusión. La carta del Partido Liberal (PL) deja a la ultraderecha brasileña atrapada entre la aceptación institucional del resultado y el libreto de fraude que repite desde hace años.

Valdemar Costa Neto, presidente del PL, difundió este lunes una carta pública en sus redes sociales en la que sostuvo que el partido «reconoce el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral». Lula resultó reelecto en el balotaje del domingo con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, tras una remontada de más de cuatro millones de votos respecto de la primera vuelta del 4 de octubre, en la que el senador había terminado primero.

Un reconocimiento con letra chica

El texto del PL no cierra el conflicto: el partido pidió explicaciones formales sobre las impugnaciones que presentó Flávio Bolsonaro y denunció que el aumento del gasto público y de los beneficios sociales previo a la elección alteró la equidad de la contienda. Según la carta, en la segunda vuelta el resultado fue distinto en un escenario de «medidas fuertemente electoralistas, con impacto económico y social».

Flávio Bolsonaro, por su parte, rechazó la derrota y anticipó que pedirá la anulación de los comicios. Su reclamo se apoya en la decisión del máximo tribunal de extender a último momento el horario de votación, a raíz de una solicitud del oficialismo. En un video difundido en sus redes, el senador prometió «organizar a la oposición» para convertir al Congreso en una «fortaleza contra la barbarie» durante los «cuatro años más de Lula», y denunció un «complejo industrial de noticias falsas» y «abusos de poder político y económico sin precedentes». Es decir, cuestiona el mismo sistema electoral que lo había ubicado primero en la primera vuelta.

El PL, además, destacó su crecimiento parlamentario: logró 121 diputados federales, 29 senadores y seis gobernaciones. Una fuerza con ese peso en las instituciones intenta, al mismo tiempo, deslegitimar la elección que acaba de perder.

El libreto de la ultraderecha brasileña

La desconfianza hacia las urnas no nació este domingo. En 2022, Jair Bolsonaro pasó meses cuestionando la seguridad del sistema electrónico de votación, con acusaciones sin pruebas que ya habían sido refutadas, y tras perder ante Lula en el balotaje guardó silencio sin admitir la derrota. Durante meses se había negado a responder si aceptaría el resultado, y repitió que solo reconocería elecciones que considerara limpias.

Ese desconocimiento del voto popular terminó en violencia. El 8 de enero de 2023, miles de simpatizantes de Bolsonaro tomaron por la fuerza las sedes del Congreso, del Supremo Tribunal Federal y del Palacio del Planalto en Brasilia, con el objetivo de desconocer el triunfo de Lula. La Justicia brasileña concluyó que aquel asalto fue parte de un plan golpista más amplio.

El 11 de septiembre de 2025, la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal condenó a Jair Bolsonaro a 27 años y tres meses de prisión, por cuatro votos contra uno, por intento de golpe de Estado, intento de abolición violenta del Estado democrático de derecho y liderazgo de una organización criminal armada, entre otros delitos. Fue la primera vez que un expresidente brasileño recibió una condena por golpismo. El tribunal rechazó luego por unanimidad sus últimos recursos y la pena quedó firme. Además, el Tribunal Superior Electoral lo había declarado inelegible hasta 2030. Hoy cumple arresto domiciliario.

Su hijo hereda la estrategia en un momento delicado: este lunes, además, Flávio denunció que la Justicia le exigió entregar su pasaporte y le prohibió salir del país, en una medida que aún no tuvo confirmación oficial inmediata.

Trump y la sombra de Washington

El conflicto tiene también un capítulo internacional. En 2025, el gobierno de Donald Trump impuso aranceles punitivos a Brasil en represalia por el juicio a Jair Bolsonaro. Antes de las elecciones, Trump recibió a Flávio en la Casa Blanca y lo elogió en su red Truth Social como «un joven inteligente que ama mucho a su país». Lula, por su parte, le había pedido al mandatario estadounidense que no se meta en las elecciones de Brasil, que son un asunto exclusivo del país.

Tras el balotaje, Trump aseguró que los comicios brasileños estuvieron «amañados», aunque advirtió: «Yo no tomé partido». La denuncia de fraude, según se informó, no estuvo acompañada de pruebas. Lula, en tanto, celebró su triunfo en el búnker del PT en San Pablo con una advertencia: «La gente no permitió que el fascismo gane».

En la región, el presidente argentino Javier Milei, que había respaldado a Flávio Bolsonaro en las redes durante la campaña, fue según se informó el único mandatario sudamericano que no reconoció la reelección de Lula. Mientras el resto de la región acepta el veredicto de las urnas, el bolsonarismo y sus aliados siguen sin hacerlo.

Lo que tenés que saber:

  • El Partido Liberal reconoció el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral, aunque exigió explicaciones sobre las impugnaciones de Flávio Bolsonaro.
  • Lula fue reelecto con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro.
  • Flávio rechazó la derrota y pedirá la anulación de los comicios por la extensión del horario de votación.
  • Jair Bolsonaro cumple una condena firme de 27 años y tres meses por intento de golpe de Estado, tras el asalto del 8 de enero de 2023.
  • Trump dijo que las elecciones estuvieron amañadas, mientras Milei, según se informó, no reconoció la reelección de Lula.

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