Conectate con El Argentino

Seguridad 🚨

“Me echó por hacer videos”: el drama del peón rural que emocionó a todo el país

Víctor Díaz trabajó 10 años sin registrar en un campo de San Vicente. Fue echado tras volverse popular en redes sociales. El Ministerio de Trabajo confirmó graves irregularidades laborales.

Publicado hace

#

Víctor Díaz, el peón rural que se volvió viral por un video en el que se despedía entre lágrimas de su perra Manchita, denunció que fue despedido por hacer videos en redes sociales, pese a que su patrón le había dado permiso previamente. Díaz trabajaba desde hacía una década como encargado de hacienda en un campo de San Vicente, provincia de Buenos Aires, pero nunca estuvo registrado.

“Me echó por hacer videos, dijo. No tiene mucho sentido. Me llamó a la oficina y me dijo: ‘Hasta acá llegamos’”, relató. El trabajador había rescatado a Manchita dos años atrás, luego de que la abandonaran en la entrada del campo. Desde entonces, la perra se convirtió en su inseparable compañera.

La situación generó una ola de apoyo en redes, donde el peón ya acumula más de un millón de seguidores en TikTok e Instagram. Sin embargo, su mayor preocupación sigue siendo poder recuperar a Manchita, que continúa en el campo. “Si mi patrón me la quiere dar, la voy a traer. Todavía no encontré lugar para llevarla”, expresó.

Despido, trabajo en negro y la reacción oficial

Según contó Díaz, su despido fue sorpresivo. Aunque en la carta formal se aludió a problemas económicos de la empresa, en la conversación cara a cara el empleador lo acusó de “ofender a ingenieros y encargados” con sus publicaciones. Sin embargo, el propio trabajador aseguró que pidió autorización dos veces para grabar contenido y que se la concedieron: “Me dijo que no pasaba nada mientras cumpliera con el horario”.

Lo más grave surgió después: al ser despedido, descubrió que había trabajado 10 años en negro. Tras la viralización del caso, el Ministerio de Trabajo bonaerense realizó una inspección en el campo y confirmó “graves irregularidades”, como cables expuestos, falta de elementos de protección personal y condiciones higiénicas precarias en la vivienda y el lugar de trabajo.

“El empleador fue intimado a regularizar la relación laboral y adecuar las condiciones de salud y seguridad”, detalló la cartera laboral en un comunicado oficial.

De San Vicente a Ezeiza, sin trabajo pero con dignidad intacta

Díaz, nacido en Paraguay, lleva 14 años radicado en Argentina. Tras el despido, se alojó en la casa de su novia en Ezeiza. A pesar del golpe anímico y económico, no pierde el optimismo: “Tengo montones de propuestas, pero no de campo. De albañil, jardinero, de todo. Yo me defiendo, al trabajo no le tengo miedo”.

Su historia encendió una alarma sobre las condiciones de empleo en el sector agropecuario. Según datos del Renatea y la UATRE, más del 60% de los trabajadores rurales no están registrados o lo están parcialmente, lo que impide el acceso a derechos básicos como obra social, jubilación y ART.

Díaz representa a miles de peones invisibles que sostienen el campo sin reconocimiento ni protección. Su video con Manchita conmovió, pero también visibilizó una deuda estructural de dignidad laboral.

Judiciales ⚖️

Seis detenidos en Brasil por la muerte de la joven lanzada sin cuerdas en el Puente del Esqueleto

La Policía Civil de San Pablo arrestó a tres nuevas personas en el caso de María Eduarda Rodrigues de Freitas, la joven de 21 años que murió el 13 de junio tras ser empujada al vacío desde 40 metros sin las cuerdas de seguridad ajustadas. El número de imputados por homicidio con dolo eventual asciende ahora a seis.

Publicado hace

#

Sin habilitación, sin cuerdas y sin Estado: la cadena de negligencias que mató a María Eduarda.

La Policía Civil de San Pablo arrestó a tres nuevas personas en el caso de María Eduarda Rodrigues de Freitas, la joven de 21 años que murió el 13 de junio tras ser empujada al vacío desde 40 metros sin las cuerdas de seguridad ajustadas. El número de imputados por homicidio con dolo eventual asciende ahora a seis. El comisario Antonio Luis Tuckumantel confirmó que las detenciones apuntan a evitar la destrucción de pruebas sobre el negocio de la actividad de aventura en el denominado Puente del Esqueleto.

Más arrestos en una causa que suma imputados

La Policía Civil del estado de San Pablo detuvo este sábado a tres nuevas personas en el marco de la investigación por la muerte de María Eduarda Rodrigues de Freitas, ocurrida el pasado 13 de junio en Limeira, cuando la joven fue lanzada desde el Puente del Esqueleto, una estructura ferroviaria inconclusa utilizada como escenario para actividades de deporte extremo, sin que la cuerda de seguridad estuviera correctamente ajustada a su arnés. Según confirmó la Policía, el total de personas detenidas por este hecho ascendió a seis.

El comisario Antonio Luis Tuckumantel indicó que no podía precisar públicamente el rol específico de cada uno de los nuevos arrestados dentro del entramado investigado, aunque señaló que las detenciones buscan preservar la integridad de la evidencia y evitar que los responsables interfieran con el curso de la investigación.

Los tres primeros detenidos siguen en prisión preventiva

Los tres instructores detenidos desde el mismo día del accidente permanecen en prisión preventiva: Luis Felipe Feliciano Egoroff, de 32 años; Maicon Fernandes Cintra, de 42 años; y Vitor de Freitas Gonçalves, de 27 años. Los tres fueron acusados de homicidio con dolo eventual y sus solicitudes de habeas corpus fueron rechazadas por la Justicia, que consideró que existía riesgo real de fuga e interferencia en la investigación.

Según la investigación, el trío integraba el grupo que organizaba los saltos desde el puente, donde se cobraban 180 reales (aproximadamente 35 dólares) por persona. El negocio funcionaba sin habilitación ni constitución formal como empresa, condición que la Justicia valoró al denegar las excarcelaciones.

La secuencia fatal: sin cuerdas y sin verificación

La investigación reconstruyó con precisión cómo se produjo la tragedia. De acuerdo con la Policía Civil, la cuerda que debía sujetar a María Eduarda no fue ajustada y permaneció enrollada sobre la plataforma desde donde se realizó el salto en el momento en que la joven fue empujada al vacío. Una grabación realizada por testigos presentes en el lugar mostró que los instructores llevaron a la víctima hasta el borde del puente y la empujaron sin haber completado la verificación del equipo de seguridad. Los propios testigos declararon ante la Justicia que los responsables omitieron la revisión final antes del salto.

María Eduarda, residente de la localidad de Jandira, cayó desde una altura aproximada de 40 metros y murió como consecuencia del impacto. La joven tenía 21 años.

Un negocio sin habilitación y sin controles

La investigación estableció además que la organización que promovía los saltos en el Puente del Esqueleto no operaba como una empresa formalmente constituida. La estructura, ubicada en las afueras de Limeira, se había convertido en un punto habitual para actividades de rope jump sin ningún tipo de control estatal, regulación ni fiscalización municipal o federal. Este dato no es menor: la cobertura previa de este medio señaló que la municipalidad de Limeira había alertado a las autoridades nacionales sobre la situación del puente desde principios de 2025, sin que se adoptaran medidas efectivas de control.

La muerte de María Eduarda reabre el debate sobre la ausencia de regulación en el sector de los deportes de aventura en Brasil, donde la actividad de rope jumping se ofrece de manera informal en múltiples puntos del país sin que exista un marco normativo que establezca estándares mínimos de seguridad, habilitaciones obligatorias ni protocolos de verificación previos al salto.

Puntos clave

  • La Policía Civil de San Pablo arrestó a tres nuevas personas, elevando a seis el total de detenidos por la muerte de María Eduarda Rodrigues de Freitas.
  • Los tres instructores detenidos desde el 13 de junio, Egoroff, Cintra y Gonçalves, permanecen en prisión preventiva acusados de homicidio con dolo eventual.
  • La cuerda de seguridad no estaba ajustada al arnés de la víctima cuando fue empujada al vacío desde 40 metros de altura.
  • El grupo organizador de los saltos no operaba como empresa formalmente constituida y carecía de habilitaciones municipales o nacionales.
  • La causa reaviva el debate sobre la falta de regulación de los deportes de aventura en Brasil y la responsabilidad del Estado en la fiscalización de estos espacios.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo