Conectate con El Argentino

Zona Destacada

Los agresores del nene de 12 años baleado quedaron filmados cuando lo atacaban

Según detallaron voceros de la investigación, el nene que fue baleado realizó una breve declaración judicial sobre la situación en la que fue abordado por dos delincuentes que le dispararon en el pómulo derecho cuando se encontraba cerca de la avenida Perón al 1500, de la mencionada localidad del oeste del conurbano.

Publicado hace

#

Los dos asaltantes que balearon en el rostro a un niño de 12 años el pasado miércoles cuando intentaron robarle la mochila con la que regresaba desde la escuela a su casa de la localidad bonaerense de Ciudad Evita, partido de La Matanza, fueron filmados por una cámara de seguridad cuando interceptaron y atacaron a la víctima, quien recordó al declarar en la causa que “lo tocaron de atrás” mientras caminaba y que “fue todo muy rápido”, informaron hoy fuentes judiciales.

Según detallaron voceros de la investigación, el nene que fue baleado realizó una breve declaración judicial sobre la situación en la que fue abordado por dos delincuentes que le dispararon en el pómulo derecho cuando se encontraba cerca de la avenida Perón al 1500, de la mencionada localidad del oeste del conurbano.

“Declaró que venía caminando, lo tocaron de atrás y en seguida sintió el disparo. Fue todo muy rápido. Encima venía con los auriculares puestos. No llegó a escuchar nada”, afirmó a esta agencia una fuente ligada a la causa.

A su vez, un investigador confirmó que los agresores fueron filmados por una cámara de seguridad municipal, en la que se ve que «iban a pie” y que “la mecánica del hecho fue muy veloz”.

“Lo increparon por atrás, como para sacarle la mochila y cuando uno de ellos saca el arma, pareciera que se le escapa el disparo”, afirmó la fuente.

Además, los pesquisas precisaron que los ladrones actuaron “con la cara descubierta” al momento del asalto, por lo que hasta esta tarde afirmaban estar cerca de lograr su identificación a partir de un “rastreo en las redes sociales”.

En tanto, el nene continuaba hoy recuperándose de sus heridas en el Hospital Italiano de la localidad bonaerense de San Justo, donde “estuvo todo el tiempo consciente”, según contó su madre.

“Pudimos entablar conversaciones en todo momento con él. Siempre estuvo lúcido. Ahora está bien, aunque tiene altibajos emocionales. Es lógico de alguien tan chico que atravesó por una situación así”, relató aliviada la mamá del niño, Natalia.

Según contó la mujer, su hijo será sometido a una intervención quirúrgica esta tarde para reconstruirle el pómulo y el maxilar.

“Estamos poniendo mucha fuerza. Tenemos las mayores esperanzas de que salga todo bien para que mi hijo no tenga secuelas y luego pueda tener una recuperación normal. Lo que más queremos es que vuelva a la vida que él llevaba”, destalló la madre del chico herido.

Por otro lado, Natalia precisó que todavía no tomará “ninguna medida en lo judicial”, aunque admitió que su hijo “recuerda absolutamente todo lo que pasó”.

“Todavía no tomamos ninguna medida en lo judicial. Estamos dilatando esas cosas. Ahora estamos muy enfocados en su recuperación. Primero su recuperación física y emocional y luego se verá eso. Una vez que mi hijo salga del hospital, me imagino que tendrá que reconstruir el hecho. Él se acuerda de todo”, expresó la mujer.

El episodio se registró cerca de las 18 del pasado miércoles cuando el niño de 12 años caminaba con su mochila escolar de regreso a su vivienda, situada a tres cuadras del colegio, hasta que fue interceptado por dos delincuentes cerca de la avenida Perón al 1500 en el partido de La Matanza.

En ese momento, los asaltantes dispararon contra el niño, que fue asistido por una comerciante y trasladado al Hospital Balestrini a bordo de una patrulla policial, ya que la ambulancia nunca llegó, tras lo cual fue derivado al Hospital Italiano, aunque en ningún momento corrió riesgo su vida.

Según fuentes judiciales, la «inexperiencia» de los delincuentes provocó que «disparen accidentalmente» contra el niño.

Ayer, al declarar ante los medios de prensa, Natalia dijo que los ladrones “no le robaron nada” a su hijo y consideró que actuaron por «pura maldad».

«Es pura maldad, no puedo entender, le pegan un tiro. Sentí que mi mundo se partió, mi corazón está partido, si bien no me quitaron la vida de mi hijo, nos truncaron los proyectos, es como que ya nada tiene sentido», agregó Natalia.

Al respecto, Jéssica, la comerciante de la zona que asistió al niño tras el ataque, recordó también entre lágrimas que lo contuvo hasta que la policía lo llevó al hospital, y denunció que nunca llegó la ambulancia que pidieron.

«Escuché el disparo, estaba en el fondo y cuando me asomo veo que le sangra el ojo, que se apoya contra la pared y empieza a largar sangre por la boca. Crucé corriendo y busqué el orificio que tenía para cubrirlo. Lo senté, le dije que se quede tranquilo y me hablara. Me decía que ya no sentía su cara. Pensé que se me iba a morir en las manos, se estaba desangrando», recordó la mujer que trabaja en una pollería del barrio.

CABA

Ley Penal Juvenil: Jorge Macri habilita un protocolo que obliga a docentes a denunciar alumnos de 14 años

Un protocolo del gobierno porteño impone a los directivos el deber de denunciar ante la Justicia a estudiantes desde los 14 años, incluso por hechos ocurridos fuera del colegio, y habilita el ingreso policial a las escuelas. Los gremios y centros de estudiantes lo rechazan.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Jorge Macri.

Los directivos de las escuelas porteñas ya no solo tendrán la tarea de educar: ahora también deberán denunciar penalmente a sus propios estudiantes. Cualquier hecho que pudiera constituir un delito de acción pública y que involucre a un alumno mayor de 14 años, ocurra dentro o fuera del establecimiento, deberá ser llevado ante la Justicia. El nuevo protocolo habilita además la intervención policial dentro de las escuelas en situaciones consideradas urgentes.

La medida quedó oficializada este lunes con la Resolución Conjunta N.º 1/MEDGC/26, publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad de Buenos Aires, con la firma de los ministerios de Educación, Justicia y Seguridad porteños y del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

La norma aprueba dos documentos: los “Lineamientos generales sobre el impacto del régimen penal juvenil en el ámbito educativo” y el “Procedimiento de actuación en el ámbito educativo ante hechos con posible relevancia penal”. El reglamento ya había llegado a las escuelas a fines de la semana pasada, antes de su publicación formal, y encendió la polémica en redes sociales.

El “deber” de denunciar

El artículo 1 del procedimiento establece el “deber de la denuncia”: “cuando la autoridad institucional tome conocimiento, en ejercicio de sus funciones, de un hecho que pudiera constituir un delito de acción pública, deberá efectuar la denuncia correspondiente”. En las escuelas de gestión privada, esa obligación recae sobre el representante o apoderado legal, que deberá informar de inmediato a la Supervisión de la Dirección General de Educación de Gestión Privada; si no lo hace, la denuncia quedará en manos de ese equipo de supervisión.

Los lineamientos van todavía más lejos. Recuerdan que, con el nuevo régimen, “todos los delitos previstos en el Código Penal de la Nación o en las leyes penales especiales vigentes o que se dicten en el futuro podrán dar lugar a responsabilidad penal desde esa edad, incluso aquellos que bajo el régimen anterior no resultaban punibles para los adolescentes”. Y concluyen que “cualquier hecho que pudiera constituir un delito y que ocurra en el ámbito educativo y/o que involucre a estudiantes podrá dar lugar a la intervención de las autoridades judiciales competentes, sin perjuicio de la intervención educativa que corresponda”.

En la práctica, conflictos que hasta ahora se abordaban con los dispositivos pedagógicos de cada escuela, como peleas entre compañeros o robos entre estudiantes, pasan a tener una vía directa hacia el sistema penal. El documento aclara que, cuando un alumno sea alcanzado por una medida judicial, la institución deberá garantizar su cumplimiento y, a la vez, “la continuidad de su trayectoria educativa”.

El 911 y la policía en las aulas

Para las situaciones de emergencia, definidas como riesgo inminente para la vida o la seguridad, presencia de armas o hechos de violencia, el protocolo ordena llamar de inmediato al 911, una comunicación que “cumple la función de denuncia”; contactar al SAME (107) si hay personas afectadas; dar aviso a la Línea 102 del Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes; resguardar a los estudiantes, preservar la escena del hecho y avisar a los adultos responsables.

Cuando no se requiera una intervención inmediata, la denuncia deberá presentarse ante el Ministerio Público Fiscal porteño, a través de la línea 0800 33 FISCAL o por correo electrónico, con una descripción “clara y objetiva” de los hechos. El texto prohíbe interrogar a los alumnos y retener o difundir material digital que ellos aporten, y establece que la denuncia judicial no suspende las medidas internas de la escuela.

El punto más sensible es el ingreso de las fuerzas de seguridad. La policía podrá entrar a los establecimientos a pedido de la propia escuela, por orden judicial o por razones de fuerza mayor. El protocolo exige que el personal se identifique y actúe “respetando los derechos” de niñas, niños y adolescentes, una salvaguarda que los gremios consideran insuficiente frente a la lógica punitiva que atraviesa todo el documento.

“Una antesala de las cárceles”

Federico Puy, secretario general adjunto de la Asociación Docente de Enseñanza Media y Superior (Ademys), fue quien difundió el documento en su cuenta de X durante el fin de semana. Allí advirtió que el protocolo “obliga a las directoras a denunciar a estudiantes que ‘podrían estar cometiendo un delito’” y sostuvo que la iniciativa “constituye una clara persecución a los jóvenes”. Para el dirigente, el objetivo es transformar a las escuelas en una “antesala de las cárceles”.

La Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) también expresó su rechazo en un comunicado: “Rechazamos que las escuelas se conviertan en puertas de entrada al sistema penal y advertimos sobre el riesgo de estigmatización y criminalización de niñas, niños y adolescentes”. El gremio repudió además la baja de la edad de responsabilidad penal a los 14 años, por avanzar contra los derechos de las adolescencias y la Convención sobre los Derechos del Niño, y reclamó al Ministerio de Educación porteño equipos especializados, formación y recursos para abordar los conflictos sin judicializarlos, junto con más políticas sociales y educativas en los territorios más desiguales.

Una ley de mano dura aplicada sobre la marcha

El protocolo porteño es la bajada escolar de la Ley 27.801 del nuevo Régimen Penal Juvenil, impulsada por Patricia Bullrich, que el Senado sancionó el 27 de febrero con 44 votos afirmativos y 27 negativos, y que el Gobierno de Javier Milei promulgó mediante el Decreto 138/2026. La norma, vigente desde el 5 de septiembre, bajó la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y prevé penas de hasta 15 años de privación de la libertad.

Su implementación mostró improvisación desde el primer día: el Ministerio de Justicia de la Nación recién creó el programa para aplicarla mediante la Resolución 484/2026, veinte días después de su entrada en vigencia, con una coordinadora designada ad honorem, Débora Eliana Di Girolamo. En paralelo, las juezas Marta Pascual, de Lomas de Zamora, y Laura De Marinis, de la Ciudad de Buenos Aires, cuestionaron su aplicación; el fallo de De Marinis fue luego revocado.

Las advertencias técnicas tampoco faltaron. La Comisión del Fuero de Responsabilidad Juvenil del Colegio de Magistrados y Funcionarios bonaerense proyectó que el nuevo régimen puede incrementar entre un 40 y un 60% el volumen de causas penales juveniles en los centros urbanos.

UNICEF Argentina señaló que no existe evidencia de que bajar la edad de imputabilidad mejore la seguridad y remarcó que la inmensa mayoría de los conflictos con la ley protagonizados por adolescentes involucran delitos contra la propiedad. El juez de Cámara de Responsabilidad Penal Juvenil de Catamarca, Rodrigo Morabito, recordó durante el debate que “en América Latina sólo dos países tienen la edad de 16 años para poder castigar: la Argentina y Cuba”, precisamente los dos con las tasas de homicidios más bajas de la región.

Con este protocolo, la escuela deja de ser el último espacio de contención para miles de adolescentes y pasa a funcionar como un eslabón más de la cadena punitiva. Mientras el ajuste recorta programas sociales y equipos de orientación, la respuesta oficial frente a los conflictos juveniles vuelve a ser la misma: denuncia, policía y tribunales.

Lo que tenés que saber sobre la Resolución contra los estudiantes

  • La Resolución Conjunta N.º 1/MEDGC/26 obliga a los directivos porteños a denunciar hechos que pudieran constituir delitos de acción pública cometidos por alumnos mayores de 14 años.
  • La obligación alcanza también a hechos ocurridos fuera de la escuela si involucran a un estudiante del establecimiento.
  • El protocolo habilita el ingreso policial a las escuelas a pedido del colegio, por orden judicial o por fuerza mayor.
  • Ademys y UTE rechazaron la medida y advirtieron sobre la criminalización y estigmatización de las adolescencias.
  • La Ley 27.801, vigente desde el 5 de septiembre, bajó la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y prevé penas de hasta 15 años.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo