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Gallo habló tras estar 448 días preso, pero no mencionó el rol de la AFA en su regreso
El gendarme liberado por Venezuela compareció ante la prensa junto a funcionarios del Gobierno de Milei, pero eludió mencionar el rol clave de la Asociación del Fútbol Argentino en su liberación. La conferencia dejó más preguntas que respuestas sobre quién gestionó realmente su excarcelación.
★ El cabo primero de la Gendarmería Nacional Nahuel Agustín Gallo brindó este miércoles su primera conferencia de prensa desde su regreso al país, cuatro días después de pisar suelo argentino tras 448 días de detención en Venezuela. Flanqueado por la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, el canciller Pablo Quirno, la senadora Patricia Bullrich y el comandante general de Gendarmería Claudio Brilloni, el suboficial habló con cautela y, llamativamente, sin mencionar en ningún momento a la Asociación del Fútbol Argentino, el organismo que gestionó de manera directa su traslado de regreso al país.
«Escasa información» sobre su propio cautiverio
«Me encuentro bien de salud, gracias a Dios, estoy pasando por un momento de estudios y tratando de reinsertarme en la sociedad», afirmó Gallo, en declaraciones que transmitieron los principales medios nacionales. El gendarme reconoció poseer «escasa información» de lo ocurrido durante su cautiverio, una afirmación que genera interrogantes sobre las condiciones en que fue mantenido y sobre el nivel de aislamiento que padeció en El Rodeo 1, cárcel situada en las afueras de Caracas y descripta por organismos de derechos humanos como un espacio de tortura psicológica sistemática.
«El Rodeo 1 no es un lugar muy bueno, sino de bastante tortura psicológica», admitió el propio Gallo. También reveló que le hicieron saber desde el Estado venezolano que Argentina había pedido por él, y que era el único de los 35 extranjeros detenidos al que «tuvieron muy presente» por ese motivo. «Hay 24 extranjeros más en El Rodeo 1 que están esperando ser liberados», denunció, ampliando el drama humanitario más allá de su caso personal.
El silencio sobre la AFA, el elefante en la sala
La ausencia más notoria de la conferencia de prensa no estuvo entre los presentes sino en lo que no se dijo: Gallo no agradeció ni mencionó a la Asociación del Fútbol Argentino, que fue la institución que gestionó el vuelo de regreso y ofició de canal de diálogo con el Gobierno venezolano.
Fue la AFA quien confirmó primero la liberación en redes sociales, incluso antes que la propia esposa de Gallo y que el Gobierno del presidente Milei. En un comunicado, la entidad expresó agradecimiento a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, «por su sensibilidad y disposición para atender esta situación», e indicó que la Federación Venezolana de Fútbol facilitó el contacto con el Gobierno venezolano.
El avión que trasladó a Gallo fue un Bombardier Learjet 60 fletado por la AFA, con vínculos al dirigente Claudio «Chiqui» Tapia. Gallo viajó acompañado por dos funcionarios de la AFA, entre los que no pudo estar Tapia, quien está enfrentado públicamente con Milei y afronta acusaciones de corrupción impulsadas por el Ejecutivo, cargos que él rechaza.
La omisión no es un dato menor. El Gobierno de Milei y la AFA atraviesan un conflicto institucional abierto, con acusaciones cruzadas y una disputa pública de larga data. Que el gendarme liberado agradeciera públicamente a Tapia habría representado un reconocimiento incómodo para el oficialismo, que montó un operativo de bienvenida con impronta política evidente.
Una conferencia con guión oficial
La elección de los funcionarios que acompañaron a Gallo no fue casual. Junto al canciller Quirno y la ministra Monteoliva, figuras propias del gabinete de Milei, estuvo Patricia Bullrich, que desde el inicio del caso mantuvo un perfil público activo reclamando la liberación, y que celebró el regreso del gendarme como una «victoria» propia. La presencia simultánea de todos ellos en el estrado configuró una puesta en escena institucional con clara vocación de capitalización política.
Gallo, por su parte, describió con crudeza los últimos momentos de su cautiverio: «Ahí no te avisan adónde vas a ir, es cuestión de momentos y días», relató sobre su salida del penal. La incertidumbre hasta último momento y la falta de comunicación previa ilustran las condiciones en que el régimen venezolano manejó su excarcelación.
El contexto: un proceso de liberaciones en Venezuela
La liberación de Gallo se produjo luego de que el gobierno de Maduro en Venezuela cayera tras la intervención del presidente norteamericano Donald Trump; el país inició entonces la excarcelación de un número importante de presos políticos venezolanos y extranjeros.
Antes de esa apertura, los extranjeros detenidos en El Rodeo 1 habían iniciado una huelga de hambre para exigir que se les aplicara la ley de amnistía aprobada para los presos políticos, lo que habría contribuido a aflojar las cadenas del régimen.
Gallo también recordó que aún permanece en Venezuela el ciudadano argentino Germán Giuliani, cuya liberación el propio Gobierno nacional continúa exigiendo.
Puntos clave
- Nahuel Gallo compareció ante la prensa este miércoles, cuatro días después de regresar al país tras 448 días de detención en El Rodeo 1, Venezuela.
- Describió el penal como un lugar de «bastante tortura psicológica» y alertó sobre 24 extranjeros que aún permanecen detenidos allí.
- No mencionó ni agradeció a la AFA, que gestionó el vuelo de regreso y fue la primera en confirmar su liberación.
- El rol central de la AFA y de Claudio «Chiqui» Tapia en la gestión no fue mencionado por Gallo, ni el Canciller, ni la ministra de Seguridad.
- La conferencia estuvo rodeada de figuras del Gobierno de Milei, en un contexto de disputa abierta entre el Ejecutivo y la conducción de la AFA. ★
CABA
Mano dura como bandera: Jorge Macri suma 600 policías y se burla de sus críticos
El jefe de Gobierno porteño llevó a más de 28.000 la dotación de la Policía de la Ciudad y usó el acto para ironizar contra quienes cuestionaron el operativo Tormenta Negra, denunciado por el CELS por violencia policial y detenciones arbitrarias en los barrios populares.
Frente a 600 nuevos policías formados en el Patio de Armas, Jorge Macri no se limitó a dar la bienvenida a la tropa. Eligió responder, con sorna, a los organismos de derechos humanos y a los sectores de la oposición que denunciaron los megaoperativos en las villas porteñas: «Hace unos meses, cuando se hizo el operativo Tormenta Negra en las villas, algunos pusieron el grito en el cielo. Nos acusaron de hacer operativos ‘fachos’ y estigmatizantes. Quiero mandarles un saludo para ellos: entre 2023 y 2026, los homicidios en las villas bajaron 70%. Salvamos 7 de cada 10 vidas que en 2023 se perdían. Sin ley y orden no hay progreso ni libertad».
El jefe de Gobierno porteño encabezó este martes el acto de incorporación de los nuevos efectivos en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP). Los agentes egresaron de los cursos NICE (Nuevos Ingresos con Experiencia), un programa de la Policía de la Ciudad destinado a sumar personal que ya trabajó en otras fuerzas federales o provinciales, con una capacitación de 240 horas cátedra en formación técnica, legal y táctica, más entrenamiento físico. Lo acompañaron el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro; el ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia; el secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano, Francisco Quintana; el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló, y el fiscal general de la Ciudad, Martín López Zabaleta.
Las cifras que exhibe la gestión
Con esta camada, la Policía de la Ciudad superó los 28.000 efectivos. Según el Gobierno porteño, desde diciembre de 2023 se incorporaron 6.803 nuevos policías: 4.260 formados como cadetes en el ISSP y 2.543 llegados a través del programa NICE. Es decir, más de un tercio de los ingresos de la gestión llegó por la vía de la formación abreviada para agentes que provienen de otras fuerzas.
La administración porteña sostiene que la tasa de homicidios se ubicó en 2,5 casos cada 100.000 habitantes, la más baja de su serie histórica, y atribuye ese resultado a la incorporación constante de personal. Sin embargo, el comunicado oficial no detalló la metodología ni la fuente del cálculo sobre la caída del 70% en las villas que Macri esgrimió en su discurso.
Hay, además, una inconsistencia en el argumento del jefe de Gobierno. El período que Macri usó para responder a sus críticos arranca en 2023, mucho antes del primer operativo Tormenta Negra, desplegado en mayo de 2026. La baja que invoca, por lo tanto, no puede atribuirse a esos megaoperativos que eligió defender con ironía.
Tormenta Negra y las denuncias que Macri prefiere ridiculizar
El primer operativo Tormenta Negra se realizó el 14 de mayo, con más de 1.500 efectivos desplegados en simultáneo en 15 barrios populares, entre ellos la Villa 31, Zavaleta y Ciudad Oculta, con helicópteros y un vehículo blindado. Los balances oficiales difundidos entonces hablaron de entre 20 y 27 detenidos y cuatro búnkeres cerrados. En septiembre, la Ciudad repitió la misma modalidad en una segunda edición.
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) publicó un documento sobre esa segunda edición, titulado «Una tormenta negra contra nuestrxs pibxs», en el que afirmó haber registrado episodios de violencia policial, detenciones arbitrarias y el retiro de pertenencias y herramientas de trabajo de vecinos y vecinas. Ya tras el primer despliegue, la coordinadora del equipo de Violencia Institucional del organismo, Victoria Darraidou, advirtió que «este tipo de intervenciones policiales identifican como enemigo a las personas que viven en las villas».
La discusión también llegó a la Legislatura porteña, donde legisladores presentaron un proyecto para que la Auditoría General de la Ciudad revise el operativo de mayo: los recursos utilizados, las inspecciones, los decomisos, el retiro de vehículos, las derivaciones de personas en situación de calle y los procedimientos policiales. La legisladora Vanina Biasi cuestionó que el despliegue golpeara a comerciantes y vecinos de los sectores más vulnerables bajo el argumento de combatir el delito.
Desde adentro de los barrios, el periodista y comunicador popular de la Villa 21-24 Nelson Santacruz describió en el programa de streaming Ronda de Investigación un hostigamiento que no se detiene: «Para nosotros la tormenta nunca terminó, el operativo Tormenta Negra, porque desde la primera vez a la fecha viene sucediendo todo el tiempo». Lo que el jefe de Gobierno presenta como un éxito, en los pasillos se vive como una presencia policial permanente y sin rendición de cuentas.
Trapitos, manteros y «pseudo progres»: el discurso del enemigo interno
El tono del acto confirmó una estrategia que Macri viene sosteniendo desde hace meses. «Durante años les dedicaron tiempo, recursos y teorías a entender al delincuente. Lo romantizaron tanto que algunos pseudo progres parecen haberse enamorado de la delincuencia. En nuestra gestión, eso se terminó», afirmó, antes de agrupar en una misma enumeración a usurpadores, trapitos, manteros y a quienes agreden a policías: «Dentro de la ley, todo. Fuera de la ley, nada».
También dividió a la sociedad en dos bandos: «Un Estado tiene que saber de qué lado está. Hay dos maneras de entender la Ciudad. Están los que siempre encuentran una excusa para el delincuente y terminan desamparando a la gente de bien. Y estamos los que creemos que la primera obligación del Estado es estar del lado del que trabaja, estudia, cumple las reglas y quiere vivir en paz». En ese esquema, quien denuncia abusos policiales queda automáticamente del lado del delito, y el trabajador informal que vende en la vereda pasa a compartir lista con el violento.
No es la primera vez que una ceremonia policial se convierte en tribuna política. En junio, ante 650 nuevos efectivos en el mismo instituto, Macri apuntó contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof: «Si del otro lado de la General Paz reina el caos y el desorden, nosotros vamos a ser un muro contra la barbarie y el desgobierno de Kicillof». Con la mira puesta en 2027, la seguridad se consolida como el eje de campaña de un PRO que compite con La Libertad Avanza por el mismo electorado de mano dura.
El jefe de Gobierno cerró con una definición de identidad: «Defender a la Ciudad es defender la convicción de que se puede vivir mejor. Que el progreso no es una mala palabra. Que el esfuerzo vale. Que las reglas importan». Queda pendiente que esas mismas reglas alcancen a los procedimientos que el CELS documentó y que la Legislatura pidió auditar, porque la ley también rige para quienes visten uniforme.
Lo que tenés que saber:
- La Ciudad incorporó 600 policías provenientes del programa NICE y la fuerza superó los 28.000 efectivos.
- Desde diciembre de 2023 ingresaron 6.803 agentes; 2.543 llegaron por la vía NICE, con formación de 240 horas cátedra.
- Macri ironizó contra los críticos del operativo Tormenta Negra y atribuyó a su gestión una caída del 70% en los homicidios en las villas entre 2023 y 2026.
- El CELS denunció violencia policial, detenciones arbitrarias y retiro de herramientas de trabajo durante la segunda edición del operativo.
- Legisladores porteños pidieron que la Auditoría General de la Ciudad revise el despliegue realizado en mayo.
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