El gasto mensual para cubrir alimentación, cuidado y educación se dispara y afecta a los hogares con hijos en diferentes edades.
El uso de tarjetas y compras al fiado aumentó casi 30 puntos en dos décadas.
La nueva resolución de Energía dispone que los usuarios residenciales paguen más por la luz, en línea con el plan de privatización del sistema eléctrico.