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Legislativo

El autoritarismo avanza: proponen anular el nuevo Estatuto de la Policía Federal por violar derechos básicos

La diputada nacional Mónica Macha presentó un proyecto para declarar nulo el Decreto 383/2025, que otorga poderes excepcionales a la Policía Federal sin control judicial. Acusa al gobierno de Milei y a la ministra Bullrich de querer institucionalizar la vigilancia y la represión por decreto.

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El Argentino Diario-Mónica Macha.

Un decreto que habilita el espionaje sin límites

El reciente Decreto 383/2025, firmado por el presidente Javier Milei y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, aprobó un nuevo Estatuto para la Policía Federal Argentina (PFA) que despertó fuertes cuestionamientos desde el arco político opositor y desde organizaciones de derechos humanos. La diputada nacional Mónica Macha (Unión por la Patria) presentó un proyecto de ley para declarar nulo ese estatuto por considerar que habilita «una grave violación al orden constitucional» y representa una amenaza directa a las libertades civiles.

“De ninguna manera el Presidente de la Nación tiene facultades para disponer tal aberración jurídica”, sostuvo Macha en los fundamentos del proyecto. A su vez, advirtió que el nuevo régimen “constituye una amenaza grave a los derechos y garantías de los argentinos y argentinas”.

Requisas sin orden, acceso a bases privadas y vigilancia digital

El núcleo del rechazo al nuevo Estatuto radica en tres puntos centrales:

  • Requisas personales y vehiculares sin orden judicial, con la sola sospecha de ocultamiento de objetos vinculados a delitos.
  • Acceso sin autorización judicial a bases de datos públicas y privadas, en el marco de tareas de inteligencia criminal.
  • Vigilancia digital en redes sociales, sitios web y otros espacios públicos online, también sin intervención de la justicia.

Según el proyecto presentado, estas disposiciones constituyen una regresión gravísima en materia de garantías constitucionales y habilitan una Policía Federal con facultades casi ilimitadas para espiar, intervenir y reprimir sin controles.

Autogobierno policial y fin de la jefatura civil

Otro punto crítico del nuevo Estatuto es el requisito para que el jefe de la PFA sea un oficial superior de la máxima jerarquía, ya sea en actividad o retirado, eliminando la posibilidad de conducción civil de la fuerza. “Esto garantiza el autogobierno policial y elimina todo control democrático sobre el accionar de la fuerza”, denunció Macha.

El modelo propuesto en el decreto refuerza una lógica de seguridad “preventiva” que, según la diputada, habilita arbitrariedades como la intervención espontánea de la policía en protestas o manifestaciones públicas. “La utilización de conceptos vagos como ‘operativo de prevención’ busca justificar requisas personales y la violación de derechos”, sostiene el proyecto.

Riesgo de persecución política y discriminación

La diputada advierte que este marco habilita un uso discrecional y político de la Policía Federal, con potencial para aplicar criterios selectivos en la vigilancia y represión. “Se busca ampliar discrecionalmente las facultades de la fuerza y usarlas en persecuciones políticas y sociales, implementando sesgos racistas y discriminatorios”, expresa el texto presentado en la Cámara Baja.

El avance del Gobierno sobre las libertades individuales por medio de decretos ya había generado alarma entre especialistas en derecho constitucional, que alertaron sobre la utilización del DNU como vía paralela al Congreso para reformar leyes sensibles sin debate parlamentario.

Un nuevo frente de disputa institucional

La presentación del proyecto de nulidad por parte de Mónica Macha abre un nuevo frente de disputa política e institucional entre el Ejecutivo y el Congreso. Desde Unión por la Patria y otros bloques opositores se buscará bloquear la aplicación del nuevo estatuto, con el respaldo de organizaciones de derechos humanos que ven en este decreto un regreso a prácticas de vigilancia propias de etapas oscuras de la historia argentina.

Mientras tanto, el Gobierno sostiene que las reformas apuntan a “modernizar y profesionalizar” la fuerza de seguridad frente a nuevas amenazas. Sin embargo, lo hace sin contemplar límites judiciales ni garantías básicas, en un contexto donde el poder punitivo del Estado parece querer expandirse sin freno.

Puntos clave:

  • El Decreto 383/2025 otorga a la Policía Federal facultades de requisa, vigilancia y espionaje sin orden judicial.
  • La diputada Mónica Macha presentó un proyecto de ley para declarar nulo el nuevo Estatuto por inconstitucional.
  • Organismos de derechos humanos y especialistas alertan por una grave regresión en materia de libertades civiles.
  • El decreto elimina la posibilidad de conducción civil de la fuerza y refuerza el autogobierno policial.
  • Se advierte un uso potencial de la PFA para persecuciones políticas y con sesgos discriminatorios.

Judiciales ⚖️

Adorni, entre la espada y el Congreso: o lo echa Milei o lo saca la oposición

La senadora Carolina Moisés advirtió que si el Poder Ejecutivo no remueve al jefe de Gabinete, el Parlamento activará los mecanismos constitucionales de interpelación y moción de censura, herramientas nunca antes utilizadas desde la reforma de 1994. Mientras tanto, el oficialismo maniobra para impedir la sesión en Diputados prevista para el martes 23.

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El Argentino Diario-Manuel Adorni.
El escándalo en torno del jefe de Gabinete reconfiguró la agenda parlamentaria y acorrala al oficialismo.

La senadora Carolina Moisés advirtió que si el Poder Ejecutivo no remueve al jefe de Gabinete, el Parlamento activará los mecanismos constitucionales de interpelación y moción de censura, herramientas nunca antes utilizadas desde la reforma de 1994. Mientras tanto, el oficialismo maniobra para impedir la sesión en Diputados prevista para el martes 23.

La crisis en torno a Manuel Adorni dejó de ser un escándalo judicial con fecha de vencimiento y se instaló como el eje vertebrador de la política argentina. El jefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilícito con un patrimonio bajo sospecha que supera los 840.000 dólares, acumula presiones desde el Congreso, el Poder Judicial y sectores del propio oficialismo que ya no ocultan su incomodidad. Con el presidente Javier Milei blindándolo pese a todo, la oposición advirtió sin rodeos: si el Ejecutivo no actúa, será el Parlamento quien resuelva.

«O lo echan o lo sacamos nosotros»

La senadora Carolina Moisés, titular del bloque Convicción Federal, fue la voz más contundente del arco opositor. En declaraciones radiales del domingo 21 de junio, la legisladora sostuvo que la situación de Adorni modificó por completo la agenda de la Cámara alta. «Toda esta escalada con el problema de Adorni ha precipitado que la agenda del Senado se modifique», señaló. Luego, lanzó la frase que sintetizó el estado de ánimo de la oposición: «Debería resolverlo el Poder Ejecutivo. Este funcionario debiera haber renunciado comprendiendo el nivel de daño que está generando no solamente a su gobierno, sino al país. O lo echan ustedes o lo sacamos nosotros».

Moisés también cuestionó que Adorni haya anunciado su predisposición a brindar un informe de gestión ante el Senado, en lugar de comparecer a responder sobre las investigaciones que lo involucran. «De ninguna manera podemos legitimar que este señor vaya y se siente ahí a hacer de cuenta que no pasa nada», expresó, al considerar que el funcionario perdió toda legitimidad política. Con una metáfora médica, describió la situación del jefe de Gabinete: «Es como esos pacientes que dicen los médicos, una falla multiorgánica. Ya no le funciona el hígado, no le funciona el riñón, no le funciona el cerebro. No hay forma de curar este enfermo».

Respecto a los votos, la senadora fue precisa: para la interpelación, el consenso entre los distintos bloques está asegurado, con la mayoría de los 37 votos necesarios ya comprometidos. Sobre la eventual moción de censura, en cambio, prefirió no anticipar postura y subrayó la importancia de respetar el procedimiento: «Este señor tiene que ir y dar explicaciones». Moisés también advirtió sobre el impacto de la crisis más allá de las fronteras: «Creo que no están midiendo el daño que le hacen a la Argentina afuera», señaló, en referencia al peso institucional que la figura del jefe de Gabinete tiene ante organismos internacionales e inversores.

El dilema en Diputados y los movimientos del oficialismo

Mientras la Cámara alta tiene fijada su sesión para el jueves 25 de junio, en la Cámara de Diputados la oposición busca abrir el recinto el martes 23 para tratar seis expedientes vinculados a la interpelación y la moción de censura. Unión por la Patria, que semanas atrás era renuente a avanzar en una destitución, esta vez sumó su apoyo sin reservas. Se suman también los bloques del Frente de Izquierda, Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, más los dos diputados del MID, según consignaron fuentes de esa bancada.

La gran incógnita sigue siendo el PRO. El diputado Fernando De Andreis, operador de Mauricio Macri, había amagado con dar quórum y apoyar la interpelación, aunque no la moción de censura. Sin embargo, con el correr de los días, los ánimos del bloque amarillo parecieron templarse. «No lo tenemos decidido aún», fue la respuesta que circuló entre sus filas, donde el tema genera tensiones incómodas. La ecuación es difícil para el PRO: presionar a Milei sin terminar de romper, en un escenario donde acercarse demasiado a la oposición puede costar caro electoralmente.

El Gobierno, por su parte, no está cruzado de brazos. La Casa Rosada activó una mesa negociadora integrada por el ministro del Interior, Diego Santilli; el armador nacional, Eduardo «Lule» Menem; la senadora Patricia Bullrich; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt. El primer resultado visible fue el aplazamiento de la sesión del Senado, originalmente prevista para esta semana. El segundo frente es Diputados, donde el Ejecutivo intenta convencer a los sectores «dialoguistas» de que no den quórum el martes.

Bullrich, la pieza más incómoda del tablero

Uno de los episodios más reveladores de la semana involucró a la propia Patricia Bullrich. La senadora no ocultó su postura favorable a que el Gobierno se desprenda de Adorni, pero la presión de la Casa Rosada terminó por ordenarla. El punto de disputa fue técnico pero con implicancias decisivas: Bullrich había sostenido públicamente que tanto la interpelación como la moción de censura se aprobaban con mayoría simple de votos, en contradicción abierta con el presidente de la Cámara, Martín Menem, quien insistía en que el reglamento exige dos tercios para asuntos sin dictamen previo.

Finalmente, Bullrich alineó su postura con la del oficialismo. El peronismo puede reunir una mayoría simple, pero está lejos de alcanzar los dos tercios requeridos bajo esa interpretación. La maniobra le dio al Gobierno un margen de maniobra que, días atrás, no tenía. Sin embargo, la confianza interna en Bullrich es limitada. Según fuentes del propio espacio, algunos aliados del Gobierno señalaron que la actitud de la senadora obedece más a su propia agenda política que a los intereses reales de los bloques que dice representar: «Los mismos aliados nos dicen que es más una ansiedad de Bullrich que de ellos», precisó una fuente que realizó el relevamiento de los apoyos en el Congreso.

La herramienta constitucional que nadie usó en 32 años

Detrás del ruido político hay una dimensión institucional que no debe soslayarse. El artículo 101 de la Constitución Nacional, incorporado en la reforma de 1994, establece que el jefe de Gabinete puede ser interpelado y sometido a una moción de censura. Es una herramienta de control parlamentario que, en más de tres décadas, nunca fue activada. Si Adorni comparece ante el Senado y el Congreso avanza en la moción, sería el primer jefe de Gabinete en la historia argentina en atravesar ese proceso. El oficialismo disputa incluso los alcances del artículo: el diputado Nicolás Mayoraz planteó en sus redes sociales que los asuntos sin dictamen previo requieren dos tercios para ser habilitados a debate, una lectura reglamentaria que, de prosperar, blindaría a Adorni de cualquier mayoría que la oposición pueda construir.

Mientras el debate constitucional se dirime en los pasillos del Congreso, la investigación judicial avanza en paralelo. El juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita llevan adelante la causa por enriquecimiento ilícito, que incluye el análisis de refacciones de lujo pagadas en efectivo por 245.000 dólares en el country Indio Cuá, activos en Bitcoin omitidos en declaraciones juradas por el equivalente a más de 500.000 dólares, y presuntas irregularidades vinculadas a su esposa, Bettina Angeletti, en relaciones contractuales con empresas del Estado. La diputada Marcela Pagano llegó a pedir la detención de Adorni por presunto entorpecimiento de la justicia. El fiscal también solicitó una batería de nuevas medidas de prueba en el marco de la investigación.

Puntos clave

  • La senadora Carolina Moisés advirtió que el Senado activará la interpelación si Milei no remueve a Adorni: «O lo echan o lo sacamos nosotros».
  • La sesión del Senado quedó fijada para el jueves 25 de junio; si se aprueba la interpelación, Adorni deberá comparecer en el recinto.
  • En Diputados, la oposición busca sesionar el martes 23 con seis expedientes vinculados a la interpelación y la moción de censura.
  • El Gobierno logró que Patricia Bullrich respaldara la interpretación de que se necesitan dos tercios para avanzar, una lectura que dificultaría el quórum opositor.
  • La herramienta constitucional del artículo 101 nunca fue aplicada desde la reforma de 1994; Adorni podría convertirse en el primer jefe de Gabinete en afrontarla.
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