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Gremiales

Paro de colectivos: la UTA decide si se suma a la huelga o toma otra medida

Roberto Fernández negocia un aumento salarial y evalúa un paro independiente al del ala dura del transporte, liderada por Pablo Moyano, con quien mantiene fuertes diferencias.

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El-Argentino-Once Pueyrredón colectivos bondi

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los empresarios del sector del transporte se reúnen en la Secretaría de Trabajo para negociar un acuerdo salarial en un encuentro que podría evitar un paro de colectivos. La audiencia comenzó a las 11 y marca el cierre del período de conciliación obligatoria, que vence esta medianoche. Si la negociación fracasa, el gremio liderado por Roberto Fernández quedará en libertad para concretar medidas de fuerza a partir del martes.

El encuentro se realiza en la sede de la Secretaría de Trabajo en avenida Callao 114. En caso de no alcanzar un acuerdo, la UTA podría llevar a cabo un paro por su cuenta, distanciándose del paro general de 24 horas que impulsará este miércoles la Mesa Nacional del Transporte, encabezada por Pablo Moyano y varios sindicatos aeronáuticos.

División sindical en el transporte

Desde la UTA, un dirigente indicó que están «en un 50 y 50» en cuanto a la posibilidad de adherir al paro convocado por la Mesa Nacional del Transporte. Las últimas reuniones del colectivo sindical se realizaron sin la participación de la UTA, en gran medida debido a las diferencias que Fernández mantiene con el ala dura representada por los Moyano. El sindicato considera que su prioridad inmediata es resolver las demandas salariales de los choferes de colectivos antes de involucrarse en un paro general.

En caso de que no se alcance el acuerdo deseado, la conducción de la UTA estudia diversas acciones: un paro general, una marcha callejera o incluso una protesta sin cobro de boletos durante 24 horas. Estos planteos subrayan la búsqueda de alternativas propias que prioricen los intereses de sus afiliados.

Reclamo salarial y ajuste de condiciones

Los choferes de colectivos actualmente perciben un salario promedio de 1.060.000 pesos, una cifra que Fernández ha calificado como insuficiente en el contexto de inflación creciente. Desde hace tres meses, el gremio reclama un incremento salarial del 25 % con retroactividad a agosto, lo que representa un ajuste necesario para mitigar el deterioro del poder adquisitivo de sus afiliados.

Además, Fernández subrayó que el recorte en las frecuencias de servicio ha afectado las horas extras, que solían significar una compensación adicional importante para los trabajadores. «Antes había una o dos horas más por día», recordó Fernández, mientras apuntó a la necesidad de trabajar «ocho horas con un buen salario».

Respuesta de Moyano y la postura de la UTA

Desde la Mesa Nacional del Transporte, Pablo Moyano confirmó la continuidad del paro del miércoles y criticó la falta de adhesión de la UTA. En declaraciones radiales, el dirigente expresó: «Todas las modalidades de transporte se han adherido. Se informó que la UTA no para. Tendrán sus razones, los juzgará la historia porque no creo que los compañeros colectiveros estén viviendo otro mundo».

Fernández, por su parte, afirmó que la UTA no había descartado participar en el paro del 30 de octubre, aunque reiteró que «primero están los nuestros». Esta declaración refleja una línea sindical que busca distanciarse de los sectores más duros y mantener el foco en la negociación salarial.

Perspectivas para el paro del miércoles

La Mesa Nacional del Transporte ha confirmado el paro del 30 de octubre y busca el apoyo de otros sectores para convertirlo en una medida de alcance nacional. A esta convocatoria se sumaron la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), consolidando una red de apoyo que incluye a gremios de camioneros, ferroviarios y aeronáuticos.

La reunión de hoy es clave para determinar el rumbo de las protestas en el transporte y para evaluar hasta qué punto la UTA y sus afiliados decidirán acompañar el paro del miércoles, o si, por el contrario, emprenderán una vía de protesta propia.

CABA

Basura porteña: la Ciudad descarta pagar indemnizaciones a recolectores y Moyano amenaza con la calle

La administración porteña confirmó en audiencia pública que los nuevos pliegos de recolección de residuos (2028-2038) no contemplarán indemnizaciones para los trabajadores del sector. El monto en disputa asciende a 200 millones de dólares para unos 6.000 recolectores y barrenderos. Pablo Moyano respondió con una movilización y dejó una advertencia sin matices: irán hasta las últimas consecuencias.

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El Argentino Diario-Pablo Moyano.
La Ciudad de Jorge Macri descarta pagar los 200 millones que les debe a los recolectores. Moyano dice que irán a fondo.

Doscientos millones de dólares en indemnizaciones quedarán afuera de los nuevos contratos de recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires. La administración de Jorge Macri lo confirmó este lunes en una audiencia pública, poniendo en blanco sobre negro lo que el Sindicato de Camioneros venía advirtiendo desde hace semanas: que el gobierno porteño no tiene intenciones de incluir las compensaciones económicas para los aproximadamente 6.000 trabajadores del sector cuando finalicen las concesiones vigentes.

El secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, respondió con una movilización callejera antes de que la audiencia comenzara y dejó en claro la postura del gremio: no habrá marcha atrás. Los contratos actuales del servicio de recolección y barrido, prorrogados hasta septiembre de 2028, contemplan expresamente en su Régimen de Personal Operativo el ítem «Indemnizaciones Finales», que establece que al término del contrato el Gobierno de la Ciudad abonará a las empresas adjudicatarias los montos auditados para que estas indemnicen al personal. La gestión macrista pretende que ese ítem desaparezca en los pliegos que cubrirán el período 2028-2038.

«Nadie nos regaló nada»: la advertencia de Moyano

La semana pasada, en una asamblea del gremio, Pablo Moyano fue explícito respecto del nivel de conflicto que está dispuesto a escalar. «Nadie nos regaló nada. Todo lo que conseguimos fue en la calle y luchando. Con el pago de las indemnizaciones no vamos a retroceder un paso. Lo vamos a ganar nuevamente en la calle, que manden a la policía, que manden a los medios de comunicación», sostuvo ante los trabajadores. La advertencia no fue una figura retórica: este lunes la movilización se concretó frente al lugar donde se realizó la audiencia pública, anticipándose a la decisión oficial.

El reclamo del gremio tiene un sustento contractual concreto. El pliego licitatorio vigente, cuyo vencimiento fue prorrogado hasta septiembre de 2028, establece textualmente que «al terminar este contrato, el adjudicatario calculará las indemnizaciones del personal; una vez auditadas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires abonará dichos montos a la empresa para que ésta indemnice a los trabajadores». La pregunta que Camioneros lleva a la Legislatura porteña es si el presupuesto 2027, que Jorge Macri deberá presentar próximamente, incluirá las partidas necesarias para honrar ese compromiso.

El nuevo pliego: tecnología como respuesta política

Desde la administración porteña, la respuesta al conflicto gremial llegó envuelta en modernización tecnológica. La propuesta que la Ciudad puso sobre la mesa en la audiencia pública contempla que parte del pago a las empresas dependa del cumplimiento efectivo del servicio y de la evaluación de los vecinos. Entre las innovaciones previstas figuran seguimiento satelital de los camiones, sensores en contenedores, procesamiento de imágenes con inteligencia artificial y ajustes en los recorridos, el barrido y la recolección diferenciada. Ninguna de esas mejoras operativas, sin embargo, responde a la pregunta central del conflicto: quién pagará los 200 millones de dólares que los trabajadores consideran su derecho adquirido.

La tensión tiene una lógica política que va más allá del pliego técnico. Con vistas a las elecciones de 2027, el gobierno de Jorge Macri enfrenta la presión de mantener equilibradas las cuentas de la Ciudad sin comprometer partidas millonarias a futuro, mientras Camioneros, uno de los sindicatos con mayor capacidad de movilización del país, no está dispuesto a resignar conquistas contractuales bajo el argumento del ajuste. El resultado de esa ecuación se dirimirá, según todo indica, en la calle y en la Legislatura, antes de que los nuevos pliegos queden firmes.

Lo que tenés que saber:

  • La Ciudad confirmó en audiencia pública que los nuevos contratos de recolección (2028-2038) no incluirán el pago de indemnizaciones a los trabajadores del sector.
  • El monto en disputa asciende a aproximadamente 200 millones de dólares para unos 6.000 recolectores y barrenderos.
  • Pablo Moyano encabezó una movilización y advirtió que Camioneros hará «lo imposible» para que las indemnizaciones se efectivicen.
  • El pliego vigente, prorrogado hasta septiembre de 2028, establece expresamente la obligación del Gobierno porteño de financiar esas indemnizaciones al vencimiento de los contratos.
  • La propuesta oficial incorpora tecnología (GPS, sensores, IA) en el servicio pero no aborda el conflicto económico con el gremio.
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