CABA
Estudiantes de profesorados públicos marchan en contra de «cierres» de tres carreras
«Desde (el Ministerio de) Educación de la Ciudad de Buenos Aires aducen el cierre de estas carreras por la baja cantidad de inscriptos, es uno de los tantos mecanismos que utilizan desde hace décadas, a través del desfinanciamiento de los Institutos terciarios y la educación en general», se quejó ante Carolina Santangelo.
Estudiantes de los Institutos de Educación Superior del Alicia Moreau de Justo y Mariano Acosta se manifestarán esta tarde en repudio al «cierre de carreras de Física, Psicopedagogía y Lengua y Literatura», al tiempo que denuncian desfinanciamiento y posible baja de todos los profesorados, mientras que desde el Ministerio de Educación porteño niegan esa decisión y hablan de «una fusión de cursos».
«Desde (el Ministerio de) Educación de la Ciudad de Buenos Aires aducen el cierre de estas carreras por la baja cantidad de inscriptos, es uno de los tantos mecanismos que utilizan desde hace décadas, a través del desfinanciamiento de los Institutos terciarios y la educación en general», se quejó ante Carolina Santangelo, integrante del centro de estudiantes de la carrera de Historia del IES 1 en el Instituto Alicia Moreau de Justo.
Santangelo, que forma parte del estudiantado de ese Instituto desde el 2019, contó que las comunidades de formación docente se enteraron «el día 23 de diciembre, por medio de una nota que llegó a los rectorados de las instituciones, que tenían previsto el cierre de la carrera de Física y la restricción masivamente a la carrera de psicopedagogía del Alicia Moreau de Justo».
Aclaró, a su vez, que ese Instituto es «el único de formación terciaria público que cuenta dentro de sus carreras con Psicopedagogía».
«Esto pasa en el Alicia, en el Mariano Acosta (IES 2) y va a empezar a suceder en otros institutos de formación docente terciario porque lo que quiere el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, es cerrar los institutos de formación de calidad de los profesorados», afirmó la estudiante.
A través de redes sociales, los estudiantes convocaron esta tarde a partir de las 18.30 en ambos institutos, para repudiar esa decisión oficial.
«Otro ataque de (Horacio) Rodríguez Larreta y Soledad Acuña a la educación pública, no autorizan las cohortes 2023 del profesorado de Lengua y Literatura del IES 2 del Mariano Acosta y las de Física y Psicopedagogía del IES 1 Mariano Acosta», afirmaron en el comunicado.
Y agregaron: «El 27/12 nos juntamos en el Mariano Acosta y Alicia Moreau de Justo en defensa de nuestros institutos».
«Desde el año 2018, cuando se implementa la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires (Unicaba), que es la única universidad que se abre a espaldas de estudiantes y docentes, vemos una avanzada permanente con cierre de carreras, desfinanciación, con problemas de presupuesto educativo y ni hablar de las infancias que necesitan de psicopedagogas para transitar la educación pública», apuntó Santangelo.
Julio Pasquarelli, vicerrector del Mariano Acosta explicó que “lo que se cierra es el curso de primer año, lo que indicaría un cierre gradual porque el año que viene sólo continuaría segundo año”.
Agregó que las noticias que “dan por diarios, en fechas determinadas y días como Nochebuena, realmente son violentas en la medida están jugando con la estabilidad laboral de los trabajadores y un 24 de diciembre plantear el cierre de un profesorado histórico donde estudió Julio Cortázar, de una institución donde estudió Enrique Santos Discépolo, que está dentro del Mariano Acosta, nos pareció una provocación más y por eso hoy nos vamos a encontrar en la puerta del colegio para unirnos a pesar de que es nuestro merecido receso”.
En tanto, fuentes del Ministerio de Educación porteño negaron rotundamente que esta decisión signifique un cierre de carreras ni una posible clausura de los 29 profesorados existentes.
«Lo primero que hay que aclarar es que no se están cerrando carreras de formación docente ni se está afectando ninguna fuente de trabajo», afirmaron hoy desde el área educativa local.
Aclararon que la decisión que se tomó en los casos particulares de la carrera de Física del IES N° 1 y de Lengua en el IES N° 2 es la de «fusionar los cursos con otras cohortes de Institutos cercanos donde se dicta la misma carrera, a una cuadra y media de distancia y en el mismo turno».
«La razón es la bajísima inscripción para el 2023: siete alumnos en el IES N°1 para Física (solo tres validaron la inscripción) y nueve alumnos en el IES N° 2 para Lengua, a quienes se les ofrece cursar en cualquiera de las otras instituciones cercanas, con iguales carreras y horarios», apuntaron.
«En un radio de veinte cuadras existen tres profesorados estatales de Educación Secundaria: el IES N°1 y N° 2 y el Joaquín V. González y en las tres instituciones se dictan las carreras de Física, Lengua y Matemática», explicaron.
El Ministerio había anunciado que la fecha de cierre de validación de las inscripciones se extendía hasta el 21 de diciembre.
Hasta ese día, «habían validado su inscripción en la carrera de Psicopedagogía del IES N° 1 un total de 294 personas», dijeron y agregaron que «si bien hay 462 personas más que se inscribieron y nunca validaron su proceso, es una carrera con más egresados que cargos disponibles».
CABA
Escombros, ratas y cables: chicos y chicas padecen una escuela porteña que Jorge Macri dejó a medio hacer
Más de 400 alumnos de la Escuela N° 9 D.E. 18 de Monte Castro, entre ellos chicos con discapacidad, cursan desde julio en medio de una obra paralizada: polvo, broncoespasmos, baños racionados y un tendido eléctrico que colapsa. Era una obra de accesibilidad que la Justicia había exigido.
Desde julio, cuando la obra se paralizó, las maestras dan clases entre obradores, escombros, un tendido eléctrico sin terminar y el polvo que levantan los materiales abandonados. Muchos chicos ya sufren broncoespasmos, los baños habilitados alcanzan para pocos y las ratas se pasean por las baldosas del patio. No es una escuela del interior olvidada: está en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires, el distrito más rico del país.
Se trata de la Escuela N° 9 D.E. 18 «Provincia de Misiones», del barrio de Monte Castro, una primaria de jornada completa con intensificación en idiomas a la que asisten más de 400 alumnos, varios de ellos con discapacidad. El establecimiento depende del Ministerio de Educación porteño que conduce Mercedes Miguel, bajo la gestión del jefe de Gobierno Jorge Macri. Las madres de la comunidad escolar describieron la situación en diálogo con la prensa local.
Una obra adjudicada, empezada tarde y abandonada
Las familias llevaban años exigiendo dos reformas urgentes: las mejoras de accesibilidad para los alumnos con discapacidad y la renovación total del tendido eléctrico, que colapsa cada vez que se enchufan varios artefactos a la vez. Las docentes se turnan para usar los proyectores porque no pueden conectarlos al mismo tiempo y, en verano, las aulas del piso de arriba se convierten en una caldera, ya que instalar aires acondicionados es imposible sin que se corte la luz.
Las obras fueron adjudicadas en agosto de 2025, pero recién comenzaron en octubre. En febrero de este año empezaron los problemas, al punto de que en el jardín llegó a peligrar el inicio del ciclo lectivo. En julio los trabajos se frenaron por completo y desde entonces la escuela funciona dentro de una obra abandonada.
En mayo, ante la falta de avances, las familias iniciaron una juntada de firmas. No alcanzó: al igual que en marzo, la vuelta a clases tras el receso invernal estuvo plagada de complicaciones. Hoy hay pocos baños habilitados, los chicos deben turnarse para usarlos y los espacios recreativos quedaron anulados y cubiertos de polvo.
Un fallo judicial convertido en letra muerta
“Mi hijo tiene discapacidad motriz y los reclamos de accesibilidad edilicia comenzaron en el jardín”, contó Marcela, mamá de Vicente, alumno de cuarto grado, en diálogo con Tiempo Argentino. Las familias pidieron, entre otras cosas, pisos de goma eva en las aulas, barrales y baños cercanos. Para que la obra arrancara tuvieron que recurrir a la Justicia junto a la fundación Acceso Ya, y obtuvieron un fallo favorable que obligaba a que la escuela fuera accesible.
Pero la paralización dio vuelta el sentido de todo el proceso. Según Marcela, una obra que iba a ser por accesibilidad terminó provocando que “Vicente ni siquiera tenga un baño en planta baja”. Y fue tajante: “Así que ya no es una cuestión de accesibilidad, sino de derechos para poder estar en la escuela”.
El caso expone una contradicción difícil de disimular: el Estado porteño fue obligado judicialmente a garantizar un derecho y la ejecución de esa obligación terminó dejando a un chico con discapacidad en peores condiciones que antes.
Nueve horas diarias entre polvo y ruido
Soledad es mamá de una nena de segundo grado que forma parte de la comunidad educativa desde la sala de 3 del jardín. “Veíamos un montón de problemas, pero cuando mi hija pasó a la primaria empezó lo peor”, relató. Su hija le contaba todos los días lo difícil que era estar en el comedor por el ruido y los gritos, algo que le provocaba dolor de panza y de oídos. La necesidad de alzar la voz de manera constante en medio de la obra le generó un principio de disfonía que obligó a un tratamiento fonoaudiológico.
“Sentimos que nos abandonaron. Esta escuela que tiene 100 años, necesita que se hagan estas obras para asegurar lo mínimo, para poder enchufar ventiladores y no tener que estar pensando si se prende fuego”, señaló Soledad. Y agregó: “Da tristeza saber que nuestros hijos pasan 9 horas todos los días en estas condiciones”.
La referencia al siglo de vida no es una exageración. Según la Junta de Estudios Históricos del Barrio Monte Castro, la escuela comenzó a funcionar en 1912 como Escuela N° 25 del Distrito Escolar 14, en un edificio alquilado de la calle Bahía Blanca 2170. Más de cien años después, sus alumnos cursan con miedo a que un ventilador provoque un incendio.
La voz de los chicos
Jazmín tiene 7 años, cursa segundo grado y le pidió a su mamá poder contar lo que vive cada día desde hace un año. Lo que más le molesta, dijo, son “el comedor y los baños”: el comedor, por el ruido y porque siente que están “muy encerrados”; los baños, porque hay que hacer cola y las puertas a veces se traban o se abren solas. En el aula tampoco pueden abrir las cortinas.
La nena contó además que hace mucho no van a los talleres, que ahora los profesores deben ir a las aulas y que el resto de las actividades quedó suspendido porque “hay lugares que están cerrados y tienen mucho polvo y muchos estornudamos”. También describió a las ratas que recorren el patio: “están arriba y no nos dejan pasar por ese lugar cuando necesitamos”.
Anuncios millonarios, escuelas a medio terminar
El drama de Monte Castro contrasta con la narrativa oficial. A comienzos de 2025, Jorge Macri anunció una inversión de $146.600 millones para más de 600 obras de infraestructura en escuelas porteñas, y en junio de este año, durante una recorrida junto a la ministra Miguel, la Ciudad informó que ya había completado 105 obras de renovación integral. Detrás de las cifras de los anuncios, las comunidades educativas siguen denunciando obras suspendidas, demoradas o directamente abandonadas.
El malestar se agravó este mes con el denominado “Marco general para la cultura del cuidado en establecimientos educativos”, un protocolo que, según denuncian las cooperadoras, traslada a familias y estudiantes parte de las tareas de mantenimiento que corresponden al Estado. Las organizaciones reclaman más presupuesto para obras, la intervención de las empresas de mantenimiento y la ejecución de los trabajos pendientes.
En la Escuela N° 9, ese reclamo tiene nombre y apellido: chicos con broncoespasmos, una nena en tratamiento fonoaudiológico y un alumno con discapacidad motriz sin baño accesible.
Lo que tenés que saber:
- La Escuela N° 9 D.E. 18 «Provincia de Misiones», de Monte Castro, tiene más de 400 alumnos y funciona desde julio en medio de una obra paralizada.
- Las obras fueron adjudicadas en agosto de 2025, comenzaron en octubre y se frenaron en julio de este año.
- Las familias habían obtenido, junto a la fundación Acceso Ya, un fallo judicial favorable para que la escuela fuera accesible.
- Hay chicos con broncoespasmos, baños racionados, espacios recreativos anulados y presencia de ratas en el patio.
- El tendido eléctrico colapsa al conectar varios artefactos, lo que impide usar proyectores a la vez o instalar aires acondicionados.
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