Legislativo
Derrota para Milei: Diputados rechazó el capítulo del Presupuesto que derogaba leyes de Discapacidad y universitaria
El oficialismo intentó incluir en un mismo paquete la derogación de leyes de Discapacidad y financiamiento universitario junto a otras medidas, pero la estrategia fracasó. La oposición denunció «extorsión» y logró tumbar el polémico capítulo 11 con 123 votos negativos contra 117 positivos.
— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.
★ El Gobierno de Javier Milei sufrió este miércoles una significativa derrota parlamentaria cuando la oposición logró voltear el capítulo 11 del proyecto de Presupuesto 2026, que incluía la derogación de las leyes de emergencia en Discapacidad y de financiamiento universitario. El oficialismo apenas reunió 117 votos a favor, mientras que 123 diputados votaron en contra y dos se abstuvieron.
La caída del articulado fue celebrada con euforia por toda la oposición en el recinto, que había denunciado durante el debate una maniobra de «extorsión» por parte de La Libertad Avanza. El capítulo cuestionado había sido incorporado «por la ventana y a último momento», según consignaron legisladores opositores.
La estrategia oficialista que fracasó
El Gobierno incluyó en un mismo capítulo medidas de distinto tenor para condicionar a las fuerzas políticas a votar todo en conjunto, sin posibilidad de pronunciarse de manera diferenciada sobre cada artículo. El paquete contenía desde la derogación de leyes sociales hasta cuestiones presupuestarias del Poder Judicial y la coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires.
«Es una extorsión», denunció el diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro, quien advirtió que quienes votaran a favor del artículo 75 estarían «violando la ley de administración financiera».
El jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, explicó el mecanismo utilizado: «Para seguir blindando el artículo 75 siguen metiendo cosas en el capítulo 11 para que el resto no se pueda despegar del artículo 75». Martínez catalogó la maniobra como una «perversidad» y señaló que se buscaba condicionar a la Justicia para que «ni se le ocurra cuestionar la votación del capítulo 11 porque sino se les cae el financiamiento al Poder Judicial».
«¡Son unos chantas!», bramó el santafesino, desatando un cruce con la diputada oficialista Silvana Giudici, quien le respondió: «¡Cierren la boca cuando hablan de trampas y que se arreglan cosas entre gallos y medianoche!».
Las leyes que el Gobierno no pudo derogar
Las normativas que el oficialismo pretendía eliminar habían sido aprobadas por el Congreso con holgada mayoría. Tras ser vetadas por Milei, la oposición logró restituirlas mediante la insistencia con dos terceras partes de los votos en ambas cámaras, cumpliendo con el procedimiento constitucional establecido.
Además de la derogación de estas leyes, el capítulo 11 incluía la restricción del régimen de zona fría y la eliminación de la automaticidad en la actualización de las Asignaciones Universales por Hijo, por Embarazo y Asignaciones Familiares.
También contemplaba, a pedido del PRO, el cumplimiento de los actos procesales dispuestos por la Corte Suprema sobre el reclamo por la coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires, y la transferencia de recursos del supremo tribunal al Consejo de la Magistratura por 21.347 millones de pesos. Al caer todo el capítulo, estas medidas quedaron sin efecto.
Los «borocotizados» y las consciencias lavadas
Martínez acusó a algunos legisladores de haber cambiado su voto respecto a lo que habían apoyado meses atrás. «Hay crisis de representación porque hay diputados que votaron una cosa hace unos meses y ahora cambiaron el voto», enrostró a quienes «borocotizaron» su posición entregando derechos de jubilados y personas con discapacidad a cambio de «distintas concesiones menores».
El diputado santacruceño José Luis Garrido evidenció involuntariamente esta tensión al explicar su voto: aclaró que votaría a favor del capítulo pero salvando que no estaba de acuerdo con los artículos que derogaban las leyes de Discapacidad y financiamiento universitario, ni con quitar el régimen de zona fría. «Las salvedades no te salvan», se escuchó advertirle Cecilia Moreau.
Martín Lousteau, de Provincias Unidas, señaló lo anormal de la situación: «Hay muchos que están pidiendo decir que están en contra de algunos artículos en particular y que votan a favor del capítulo». Y agregó: «Hay algunos que se lavan las consciencias que votaron a favor de esas leyes y fueron a las marchas y ahora se esconden en el presupuesto».
Hasta el radicalismo denunció la maniobra
La estrategia oficialista generó rechazo incluso en sectores habitualmente proclives a negociar con el Gobierno. La radical Karina Banfi, de Adelante Buenos Aires y habitual acompañante del oficialismo, se diferenció en esta ocasión: «No pueden obligar a ningún legislador a votar a favor de algo que no quiere. Y sino nos obliga a votar todo en contra. Esto es extorsivo».
Pablo Juliano, de Provincias Unidas, fue más contundente y acusó al oficialismo de «recontra cagarse en la gente». Señaló que se podía fácilmente acomodar en las planillas para no perjudicar a jubilados y personas con discapacidad. Con mordacidad, definió al presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Bertie Benegas Lynch, como el «campeón de ubicar artículos a la medianoche y recontra cagarse en la gente».
Puntos clave:
• La oposición volteó el capítulo 11 del Presupuesto 2026 con 123 votos negativos contra 117 positivos
• Se mantienen vigentes las leyes de emergencia en Discapacidad y de financiamiento universitario que Milei había vetado
• El oficialismo incluyó múltiples medidas en un mismo capítulo para condicionar a legisladores
• Cayeron también la restricción al régimen de zona fría y la eliminación de automaticidad en asignaciones sociales
• Legisladores de distintos bloques denunciaron la estrategia como «extorsión» y «perversidad»
Legislativo
Bregman convoca a movilizar al Congreso: «El gobierno y los jueces se ríen de nosotros»
La diputada del Frente de Izquierda llamó a movilizarse frente al Congreso el 15 de octubre, denunciando que el Poder Judicial actúa en sintonía con el gobierno de Milei y no como árbitro independiente. La frase condensa un clima político que viene creciendo: la impunidad como regla y la calle como única respuesta posible.
«Basta de que el gobierno y los jueces se rían de nosotros. El 15 de octubre tenemos que estar todos y todas frente al Congreso.» Con esa frase directa y sin eufemismos, la diputada nacional Myriam Bregman lanzó una convocatoria a movilizarse que circula en redes sociales y que condensa en pocas palabras una temperatura política que viene acumulándose: la percepción extendida en la oposición y en amplios sectores sociales de que la Justicia opera en sintonía con el poder, no como contrapeso.
Bregman es diputada nacional por la Ciudad de Buenos Aires en el Frente de Izquierda Unidad (FIT-U), abogada con trayectoria en causas de derechos humanos y una de las voces más activas en el rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei. Su declaración, publicada en la red social Threads, coloca en el mismo banco al Ejecutivo y al Poder Judicial, a quienes acusa de actuar en perjuicio de la ciudadanía y sin rendir cuentas ante nadie.
Un diagnóstico compartido: la Justicia como problema político
La declaración de Bregman no surge del vacío. La relación entre el Poder Judicial federal y el gobierno de Milei es uno de los nudos más tensos de la política argentina actual. Por un lado, el oficialismo envió al Senado cientos de pliegos de jueces, fiscales y defensores públicos en un proceso de designaciones que la oposición cuestiona por su velocidad y por la falta de debate genuino sobre los perfiles propuestos. Por otro, causas que involucran a funcionarios del gobierno libertario, como las investigaciones en torno a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), la causa $Libra y los expedientes por enriquecimiento ilícito de funcionarios del gabinete, avanzan con una lentitud que contrasta con el ritmo de otras causas.
Ese cuadro alimenta una percepción que Bregman articula con claridad: cuando la Justicia no investiga a quienes gobiernan y simultáneamente actúa contra opositores o sectores vulnerables, pierde su condición de árbitro independiente y se convierte en un instrumento de poder. No es una lectura nueva en la política argentina, pero adquiere nueva urgencia en un contexto donde el ajuste fiscal golpea a la mayoría mientras los escándalos de corrupción se acumulan sin condenas.
La calle como respuesta a la impunidad
La convocatoria al Congreso para el 15 de octubre no es solo un gesto simbólico. En la tradición política argentina, la movilización frente al Congreso es el recurso de quienes sienten que los canales institucionales están cerrados o capturados. Bregman lo sabe y lo elige conscientemente: frente a una Justicia que, según su diagnóstico, «se ríe» de la ciudadanía, la respuesta es la presencia masiva en el espacio público.
El FIT-U viene sosteniendo una posición de oposición sin concesiones al gobierno de Milei desde el inicio de su gestión. A diferencia de otros bloques opositores que negociaron apoyos puntuales al oficialismo, el Frente de Izquierda no le votó ninguna medida de relevancia al gobierno libertario. Esa consistencia le da a Bregman una autoridad moral específica cuando llama a la calle: no convoca desde la comodidad de quien eventualmente cedió, sino desde una oposición sostenida en el recinto y fuera de él.
El Congreso como escenario de disputa
Elegir el Congreso como punto de concentración tiene una carga simbólica precisa. Es el lugar donde se aprueban los pliegos judiciales, donde se vota o se bloquea la legislación que define quiénes pueden ser procesados y con qué garantías, y donde las mayorías parlamentarias deciden qué causas avanzar y cuáles frenar. La convocatoria de Bregman instala la pregunta de fondo que el oficialismo prefiere no responder: ¿a quiénes sirven los jueces que el gobierno designa?
En ese marco, la frase «que el gobierno y los jueces se ríen de nosotros» es también una lectura sobre la impunidad como sistema. Cuando los funcionarios acumulan denuncias y las investigaciones no avanzan, y cuando simultáneamente la Justicia actúa con celeridad contra quienes protestan o reclaman, la ecuación se hace insostenible para cualquier noción básica de igualdad ante la ley. Bregman lo dice en público y convoca a decirlo en la calle. La pregunta es cuántos la escuchan.
-
Misiones7 díasPassalacqua va a la Justicia para defender el suelo misionero
-
Campeones ⭐️⭐️⭐️4 díasEl show de los drones y la pierna que no era: el adiós a Messi, entre la emoción y el meme
-
Espectáculos 🎭6 díasCómo sigue la salud de Daniel Osvaldo
-
CABA7 díasDeliveries sin derechos: la precarización laboral que el conflicto vecinal en CABA no muestra
-
Espectáculos 🎭6 díasMiguel Pardo se diferencia de Rottemberg: “Apuesto día a día sin especular con el resultado económico”
-
Elecciones6 díasEl aprieto de Milei: apoya a Bolsonaro hijo, pero algunos en su entorno ven riesgos
-
Servicios2 díasEl Sarmiento vuelve recién el martes, el servicio estará suspendido tres días por obras
-
Buenos Aires6 díasEl video se hizo viral y agresor está identificado pero la Justicia no actúa, mientras una mujer espera protección
