Región
Cumbre de la Celac: Argentina será candidata a la presidencia
La conducción pro tempore del espacio regional durante el año que acaba de comenzar, cuenta con el aval de 31 de los 32 países que participarán.
La XXII cumbre de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) comenzará mañana y se extenderá hasta el viernes en la Ciudad de Buenos Aires, con la participación del presidente Alberto Fernández y el canciller Santiago Cafiero, en un evento en el Centro Cultural Kirchner, y al día siguiente se realizará la sesión plenaria en el Palacio San Martín donde se debatirá la presidencia pro tempore en manos de Argentina.
En un escenario marcado por el avance de gobiernos de perfil progresista en los países de la región (el último Chile, con la resonante victoria electoral de Gabriel Boric) y la posibilidad cierta de un retorno de Luiz Inácio Lula da Silva a la presidencia de Brasil el 1° de enero de 2023 (las elecciones se realizarán el 2 de octubre de este año), el mandatario Alberto Fernández tiene fuertes chances de reemplazar al mexicano Andrés Manuel López Obrador al frente de la Celac.
La candidatura de la Argentina (la única que quedó vigente hasta el momento) para ocupar la presidencia pro tempore del espacio regional durante el año que acaba de comenzar, cuenta hoy con el aval de 31 de los 32 países que participarán de la Cumbre que se desarrollará en el Palacio San Martín, desde las 10 de la mañana.
En un contexto signado por la escalada de casos de coronavirus en todo el mundo, los cancilleres arribarán el próximo jueves al país y esa misma noche participarán de un evento en el Centro Cultural Kirchner, que será encabezado por el presidente en su condición de anfitrión, quien estará acompañado por el canciller.
Al día siguiente, el viernes 7, se desarrollará una reunión plenaria en el Palacio San Martín y encuentros bilaterales de alto nivel entre los países, según informaron desde Cancillería. Uno de los puntos que los ministros y ministras de Relaciones Exteriores y jefes de delegación tratarán es la elección del próximo país a ejercer la presidencia pro tempore del bloque regional.
La Argentina quedó como única candidata a dirigir el bloque latinoamericano luego de que San Vicente y las Granadinas (nación ubicada al sur del Caribe y al norte de Venezuela) bajara meses atrás su postulación a presidir la Celac, producto de intensas gestiones realizadas por la Cancillería, que por entonces encabezaba Felipe Solá, ante países caribeños.
Tras ello, el actual canciller Cafiero -quien en septiembre pasado dejó la Jefatura de Gabinete para asumir como jefe de la diplomacia argentina- fue el encargado de continuar las gestiones para lograr colocar al mandatario argentino en el cargo que ocupa el mexicano López Obrador, quien debía haber dejado la presidencia de la Celac en el 2020, pero cuyo mandato se prorrogó un año más, como consecuencia de la pandemia de Covid-19.
El respaldo caribeño -clave para que San Vicente y las Granadinas finalmente bajara su postulación- estuvo influido en gran parte por la buena recepción que tuvo en esos países el envío desde la Argentina de misiones humanitarias comandadas por Cascos Blancos a Haití y Cuba.
Por otra parte, Argentina forma parte del sistema solidario de donación de vacunas hacia países de la región, como así también a naciones de Asia y África. El hecho de que la Cumbre de Celac se haga en Buenos Aires y por iniciativa de la Argentina es interpretado en círculos diplomáticos como toda una señal del respaldo político que Alberto Fernández parece haber logrado entre los países de la comunidad para presidir el mecanismo de integración.
Con todo, en el Palacio San Martín guardan cautela: «La propuesta argentina viene suscitando un apoyo mayoritario de todos los países y eso puede hacer que el presidente Fernández presida este mecanismo a partir del año 2022, pero hay que esperar al plenario del 7 de enero y escuchar a todas las voces», señaló Cafiero.
El canciller remarcó además la importancia que para la Argentina reviste la Celac como «mecanismo de integración y cooperación» latinoamericana y caribeña en la «búsqueda del desarrollo económico y social», como también su rol en el «fortalecimiento de las democracias y libertades» en los países que la componen.
Indicó además la relevancia del mecanismo regional para el tratamiento de las «nuevas problemáticas que están surgiendo en el continente, entre las que mencionó, «los problemas vinculados a la inmigración».
«Para nosotros haber logrado que la cumbre se haga aquí en la Argentina ya es un logro importante. Y más allá de si el proyecto que la Argentina va a presentar es el elegido o no, lo importante es seguir sosteniendo mecanismos de integración que no excluyan a nadie, eso es lo fundamental», completó el funcionario.
Desde el inicio de su gestión e incluso antes de asumir la Presidencia, Alberto Fernández articuló con su par mexicano López Obrador una alianza estratégica y juntos acordaron darle mayor relevancia y volumen político a la Celac (espacio que excluye a Estados Unidos y Canadá) como forma de contrarrestar el avance de los gobiernos de derecha que en esos años hegemonizaron la región.
Como sucedió a fines de 2021 en la última cumbre de presidentes y jefes de Estado de la Celac, realizada en México, el cónclave en suelo argentino estará atravesado por la necesidad de fortalecer el mecanismo tras la cuestionada actuación que en los últimos años viene teniendo la OEA en la resolución de conflictos intrarregionales.
«Nosotros sostenemos la importancia de la Celac como un mecanismo que no excluya a nadie, donde todas las voces sean tenidas en cuenta y eso tiene que seguir así porque es parte de su espíritu», concluyó Cafiero días atrás en declaraciones a esta agencia, en una definición que evidencia la impronta que, bajo su eventual mandato, la Argentina buscaría imprimirle a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
La CELAC es un mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política, fue creada en 2010 y su membresía incluye a los 33 países de América Latina y el Caribe.
Elecciones
Milei apuesta todo a que Bolsonaro gane el balotaje, pero también teme perder peso ante Trump
El gobierno argentino festejó el resultado de la primera vuelta en Brasil, donde Flávio Bolsonaro aventajó a Lula da Silva, y proyecta un liderazgo compartido de las derechas en la región. La ilusión oficialista choca con la advertencia de sus propias fuentes: si Brasil vira a la derecha, Argentina pierde singularidad estratégica ante Washington.
Doscientos millones de brasileños votaron y el gobierno de Javier Milei fue el primero en sacar conclusiones. El resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, en la que Flávio Bolsonaro obtuvo ventaja sobre Luiz Inácio Lula da Silva, desató el festejo en Casa Rosada y encendió una fantasía geopolítica: la construcción de un eje conservador sudamericano con Buenos Aires como eje cultural y São Paulo como músculo económico.
El presidente Milei celebró el resultado con su Gabinete tras regresar de París y confirmó además un viaje a España para el 19 de octubre, pocos días antes del balotaje brasileño del 25 de octubre. En Balcarce 50 consideran que el avance de Flávio Bolsonaro no desplazaría a Milei del centro del movimiento conservador internacional, sino que ampliaría ese espacio. La apuesta oficialista es que ambos dirigentes pueden coexistir y potenciarse mutuamente, sin que ninguno opaque al otro ante el principal referente del bloque: el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
«Liderazgo dialéctico» y la ilusión del eje conservador
Según fuentes con acceso cotidiano a la Casa Rosada, la visión que prevalece en el Gobierno es que Milei encarna un fenómeno que «trascendió las fronteras» y que, en ese marco, un eventual triunfo de Bolsonaro en el balotaje no haría más que ampliar el campo. «Puede seguir habiendo un liderazgo dialéctico», señaló esa fuente, en referencia a una conducción compartida del espacio de derechas en la región.
El propio Flávio Bolsonaro alimentó esa narrativa: el domingo, tras conocerse los resultados, invitó a Milei a viajar a Brasil y utilizó públicamente la frase «viva la libertad, carajo», una de las expresiones más asociadas al mandatario argentino. Al día siguiente, su hermano Eduardo Bolsonaro calificó a Milei de «profeta» por su trabajo político en la región. En Balcarce 50 leen ese gesto como una validación y no como una competencia.
La advertencia que el oficialismo prefiere ignorar
Sin embargo, no todas las voces dentro del Gobierno comparten el optimismo sin fisuras. «Para Argentina no es necesariamente bueno porque perdés singularidad e importancia, dado que para Trump sos un socio estratégico clave, pero estando Brasil valés un poco menos», reconoció una fuente oficial, en una admisión que desarma parcialmente el relato triunfalista. La lectura revela una tensión estructural: Argentina ganó protagonismo internacional precisamente porque era el único gobierno de la región alineado sin reservas con Trump; si Brasil vira en la misma dirección, esa singularidad se diluye.
Pese a esa cautela, en el Gobierno aseguran que Milei no intervendrá activamente en la campaña del balotaje y que estará disponible para lo que Flávio Bolsonaro demande. La postura es de acompañamiento sin exposición directa, al menos por ahora.
España, el otro frente electoral
La elección de Brasil no es el único escenario electoral que la administración libertaria intenta capitalizar. Horas después de que el presidente español Pedro Sánchez convocara a elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre, Milei confirmó un nuevo viaje a España para el 19 de octubre. Si bien el Gobierno mantiene mayor sintonía con VOX, en Balcarce 50 también sería bien recibido un eventual triunfo del Partido Popular (PP), liderado por Alberto Núñez Feijóo. La estrategia de Milei en Europa replica la lógica continental: insertarse como referente ideológico de un espacio conservador en expansión, independientemente de cuál de sus expresiones locales llegue al poder.
El escenario regional que imagina el Gobierno libertario es, en síntesis, el de una derecha en alza en Brasil, España y eventualmente otros países, con Milei ocupando el lugar del pionero que le dio forma ideológica al movimiento antes de que el movimiento tuviera masa crítica. Esa narrativa sirve tanto para la política exterior como para la campaña doméstica de cara a las legislativas de 2027. Lo que el oficialismo no termina de resolver es si liderar un bloque que crece también significa dejar de ser el único referente que Trump necesita.
Lo que tenés que saber:
- Flávio Bolsonaro obtuvo ventaja sobre Lula da Silva en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil; el balotaje se celebrará el 25 de octubre.
- El gobierno de Milei festejó el resultado e imagina un liderazgo compartido de las derechas en la región junto al candidato del Partido Liberal (PL).
- Fuentes oficiales admiten que una eventual victoria de Bolsonaro reduciría la singularidad estratégica de Argentina ante Estados Unidos y Donald Trump.
- Milei confirmó un viaje a España para el 19 de octubre, en el contexto de elecciones generales anticipadas convocadas para el 29 de noviembre.
- Eduardo Bolsonaro calificó a Milei de «profeta» por su influencia en el movimiento conservador regional.
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