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“ALCA… al carajo”: la gesta popular que hace 20 años enterró el plan de sometimiento regional de Washington

El histórico rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas marcó un punto de inflexión en la región y abrió una nueva etapa de integración soberana.

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“Cuando Argentina era Nación”: Cristina recordó el histórico NO al ALCA de Néstor Kirchner

“ALCA… al carajo”: veinte años del hito que cambió América Latina

⬛ El 4 y 5 de noviembre de 2005, Mar del Plata fue escenario de un encuentro histórico que reunió a todos los líderes del continente, todos menos Cuba, para debatir el futuro del hemisferio. Dos décadas después, aquella gesta popular que frenó el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) sigue resonando como símbolo de soberanía y autonomía regional frente a las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos.

El 5 de noviembre de 2005, la historia de Nuestra América dio un salto emancipatorio inesperado y, acaso, irreversible. Aquel día de primavera, en Mar del Plata, cinco presidentes sudamericanos se unieron para decir «No al ALCA» y, en ese gesto, hicieron naufragar el viejo y acariciado proyecto de Estados Unidos que apuntaba a adueñarse definitivamente de la región.

El proyecto que pretendía convertir América Latina en mercado cautivo

El ALCA proponía la creación de una zona de libre comercio desde Alaska a Tierra del Fuego, con la eliminación de barreras arancelarias, liberalización de servicios, acuerdos de protección de inversiones extranjeras intrazona y limitación de la capacidad estatal para orientar las compras públicas. De haberse concretado, hubiese significado la mayor zona de libre comercio del mundo, con un mercado de casi 800 millones de personas.

La asimetría entre la economía de la primera potencia mundial y la del resto de los países americanos era tan escandalosa que, de haberse firmado el ALCA, la servidumbre económica, financiera y política de las naciones latinoamericanas con Washington hubiera sido absoluta.

El proyecto había sido aprobado en 1994 durante la I Cumbre de las Américas y debía ponerse en vigencia en 2005. Sin embargo, el escenario político regional había cambiado radicalmente: gobiernos progresistas recién asumidos en varios países mostraron otra correlación de fuerzas.

La resistencia de los pueblos y el liderazgo latinoamericano

El 5 de noviembre de 2005, la negativa de los presidentes Néstor Kirchner (Argentina), Lula da Silva (Brasil), Hugo Chávez (Venezuela), Nicanor Duarte Frutos (Paraguay) y Tabaré Vázquez (Uruguay) al Área de Libre Comercio de las Américas, impulsada por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en la IV Cumbre de las Américas de Mar del Plata, conocida como ‘No al ALCA’, marcó un hito histórico en la región.

El 4 y 5 de noviembre de 2005, Mar del Plata fue escenario de un encuentro histórico. La ciudad se transformó en epicentro mundial con medidas de seguridad sin precedentes: inhibidores de señal, vallados, credenciales especiales y la visita del entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

El presidente Kirchner, como anfitrión, desnudó sin vueltas al menos dos puntos esenciales de oposición entre las aspiraciones de los países latinoamericanos y las propuestas de Washington: primero la integración con desigualdad y segundo, la imposición del neoliberalismo como sistema económico.

La Cumbre de los Pueblos: la voz de las organizaciones sociales

Paralelamente a la cumbre oficial, la Cumbre de los Pueblos reunió a siete mil 500 representantes de movimientos sociales, quienes ratificaron el rechazo al neoliberalismo y el compromiso con la integración latinoamericana.

Las organizaciones y los movimientos sociales fueron protagónicos en articular y zurcir una oposición amplia y diversa para evitar la firma del ALCA con una campaña continental que visibilizó los riesgos que implicaba un proyecto de anexión como el propuesto por Washington.

En el estadio, desbordado por la multitud, con Hugo Chávez como bastonero principal se desarrolló una gran asamblea popular que le mostraría al mundo que el imperio no es invencible. En un discurso memorable, el líder bolivariano entre bromas y cantos y cediéndole la palabra cada tanto a distintos líderes populares del continente, dejó claro la significancia nociva para los pueblos que traería la reafirmación del ALCA.

El evento culminó en el Estadio Mundialista de Mar del Plata con la participación de figuras como Diego Maradona, Silvio Rodríguez, Evo Morales (quien un año después sería elegido presidente de Bolivia) y el propio Hugo Chávez, quien pronunció la frase que quedaría grabada en la historia: «ALCA, ALCA… al carajo!».

Las consecuencias del rechazo: una nueva etapa de integración

Los representantes de los países que integraban el Mercosur y Venezuela dieron un paso fundamental para la consolidación de otros organismos regionales como la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que quedó conformada en 2007, y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), cuyo funcionamiento data de 2010.

El periodo que se abrió luego estuvo signado por proyectos orientados a la soberanía, la integración y la preservación de los intereses de los países latinoamericanos. Nacía una nueva época marcada por un cambio geopolítico en la región, con una nueva correlación de fuerzas a favor de los proyectos de transformación social.

Como contrapartida al ALCA, se fortaleció la Alternativa Bolivariana para las Américas y el Caribe (ALBA), una propuesta de integración basada en la cooperación y la solidaridad entre pueblos, en oposición al modelo de libre comercio que proponía Estados Unidos.

A veinte años: la memoria que interpela el presente

Este martes y miércoles, organizaciones sociales, sindicales y políticas de toda América Latina se reunieron nuevamente en Mar del Plata para conmemorar los 20 años del rechazo al ALCA. El evento fue convocado por 12 organizaciones para recordar el «NO al ALCA» en noviembre 2005 cuando Mar del Plata se convirtió en el epicentro continental con la Cumbre de los Pueblos.

Adolfo Aguirre, secretario de relaciones internacionales de la CTA Autónoma, recordó en la inauguración del evento: «En este mismo lugar, frente al mismísimo presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y ante la mirada del mundo entero, nuestros pueblos, nuestros trabajadores y trabajadoras, junto a líderes como Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Luiz Inácio Lula da Silva, marcaron un antes y un después».

«Ese NO al ALCA no solo fue un rechazo a un tratado comercial. Fue un SÍ rotundo a la soberanía, a la integración regional, a la justicia social y al trabajo digno. Fue el grito de los pueblos cansados de recetas impuestas y ajustes», recalcó el líder sindical.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, envió un mensaje en video al encuentro en el que resaltó que «hoy celebramos una hazaña de la unidad» que impidió que el proyecto neoliberal de integración impusiera el saqueo de recursos, la privatización de servicios y el aumento de la desigualdad en el continente.

Este martes 4 y hoy, miércoles 5 de noviembre, organizaciones sociales, sindicales y políticas de toda América Latina se reunien nuevamente en Mar del Plata para conmemorar los 20 años del rechazo al ALCA. Está previsto que el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabece este miércoles al mediodía el acto central de clausura del encuentro en el Teatro Auditorium.

La derrota del ALCA no fue simplemente rechazar el instrumento, sino una muestra de unidad y de poder en la diversidad. Esta época demostró que es posible un proyecto político más allá del neoliberalismo, y que la integración regional y la integración de los pueblos son herramientas fecundas para la emancipación de las clases populares.

Puntos clave:

• El 5 de noviembre de 2005, cinco presidentes sudamericanos rechazaron el ALCA impulsado por Estados Unidos en la Cumbre de Mar del Plata

• La Cumbre de los Pueblos reunió a 7.500 representantes de movimientos sociales de toda la región en un acto paralelo de resistencia popular

• Hugo Chávez pronunció en el Estadio Mundialista la histórica frase «ALCA, ALCA… al carajo!» ante miles de personas

• El rechazo al ALCA permitió la consolidación de organismos regionales como la Unasur (2007) y la Celac (2010)

• Este martes y miércoles, organizaciones sociales y políticas de América Latina conmemoraron los 20 años del hito histórico en Mar del Plata

Elecciones

En plena votación, Trump anuncia que cortará US$ 4.000 millones a Israel

El presidente estadounidense dijo que su país interrumpirá a fin de año la ayuda anual de 4.000 millones de dólares a Israel porque “no lo necesita”, y apuntó contra un candidato demócrata en plena jornada electoral. La oposición israelí acusa a Netanyahu de un nuevo fracaso y advierte por la seguridad del país.

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El Argentino Diario-Donald Trump.
Trump hizo el anuncio durante una entrevista telefónica con Fox News, en medio de la jornada de las elecciones de medio término.

“No lo necesita”. Con esa frase, Donald Trump justificó el fin de los 4.000 millones de dólares anuales que Estados Unidos entrega a Israel, un anuncio que hizo en la mañana de las elecciones de medio mandato y que acompañó con críticas explícitas a un candidato demócrata.

El presidente estadounidense lo dijo este martes en una entrevista telefónica con el canal de noticias Fox News, y sostuvo que la decisión surgió de una conversación con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. “Les estábamos dando (a Israel) 4.000 millones de dólares. Seguimos haciéndolo, pero esa ayuda se interrumpe a finales de año”, afirmó.

Una ayuda que Trump define como “dinero en efectivo”

Consultado sobre la naturaleza del monto, Trump precisó que puede considerarse “ayuda militar o dinero en efectivo”. Y agregó: “Israel es el país al que más ayudamos, le damos más que a ningún otro y ya no lo necesita. Yo lo he seguido haciendo, pero Israel es un país muy próspero”. Para el mandatario, si Israel necesitara la ayuda, la mantendría.

El anuncio se hizo en una entrevista y, hasta el momento, no trascendió un documento que modifique el memorando de ayuda militar firmado en 2016, que contempla un aporte estadounidense de 3.800 millones de dólares anuales entre 2019 y 2028. Según trascendió, Washington pasaría a venderle armas a su aliado en lugar de transferirle fondos.

Netanyahu, El-Sayed y la campaña

Trump explicó que el acuerdo lo planteó el propio Netanyahu: “Él (Netanyahu) lo planteó”, dijo, y le atribuyó la idea de que sería apropiado no recibir ayuda. Según trascendió, el primer ministro ya había hablado abiertamente de poner fin a la asistencia militar estadounidense, aunque nunca en un plazo tan corto.

El presidente vinculó la decisión con la disputa electoral. Sostuvo que algunos demócratas y políticos de izquierda usaban la financiación como una “muestra de injusticia” y que no podía permitirlo. Mencionó por su nombre a Abdul El-Sayed, candidato demócrata al Senado por Míchigan, quien se opuso a la ayuda militar incondicional a Israel y sostiene que los fondos de Estados Unidos deben priorizar a sus propios ciudadanos.

“Porque ellos (Israel) no lo necesitan, ¿y por qué deberíamos soportar los ataques de lunáticos como El-Sayed cuando no lo necesitan? Es un mal, un mal argumento”, dijo Trump.

El respaldo a Israel pierde terreno en Estados Unidos

El giro se produce en un clima de opinión cambiante. Una encuesta de junio de la Universidad de Quinnipiac mostró que el 48% de los votantes y el 66% de los demócratas consideran que Estados Unidos apoya demasiado a Israel, frente al 16% y el 20%, respectivamente, cuando se hizo la misma pregunta por primera vez en 2017. Desde el inicio de la guerra de Gaza, en 2023, el apoyo de la opinión pública estadounidense a Israel disminuyó.

Varios candidatos demócratas críticos de Israel se impusieron en las primarias de su partido, y hasta legisladores moderados empezaron a cuestionar décadas de respaldo. El malestar también creció dentro del movimiento MAGA, que respalda a Trump: algunos de sus sectores acusan a Netanyahu de haber llevado al presidente a creer que Irán podía ser derrotado con facilidad en la guerra que Washington e Israel iniciaron contra Teherán el 28 de febrero, pese a que Trump hizo campaña en 2024 con la promesa de evitar intervenciones militares en el extranjero.

La oposición israelí apunta contra Netanyahu

Dos dirigentes opositores cuestionaron al primer ministro tras el anuncio. Yair Golán, líder del partido Los Demócratas, advirtió en redes sociales que el país no está en condiciones de perder el respaldo económico estadounidense: “En un momento en que los gastos de defensa de Israel han alcanzado proporciones enormes, el país necesita reponer sus arsenales de armas ofensivas y sus capacidades de defensa aérea se han deteriorado tras una guerra tan prolongada; Netanyahu suma otro fracaso colosal a su historial”.

Golán sostuvo además que el fin de la ayuda tendrá consecuencias para la seguridad y el nivel de vida de la población, porque la financiación de la defensa recaerá exclusivamente sobre los ciudadanos. “Un primer ministro responsable lucharía por aumentar la ayuda estadounidense, no por desmantelarla”, afirmó.

Gadi Eisenkot, líder del partido Yashar y antiguo jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, escribió que “la relación especial de Israel con Estados Unidos es un componente clave de su seguridad nacional”. Calificó de peligroso que los responsables del aparato de seguridad se enteraran, según dijo, por los medios de comunicación de los cambios en ese vínculo. “Ya no se puede confiar en él y es imprescindible reemplazarlo”, sentenció, y exigió que Netanyahu comparezca públicamente: “Netanyahu debe dar explicaciones a los israelíes esta noche”.

Lo que tenés que saber

  • Trump dijo que la ayuda de 4.000 millones de dólares anuales a Israel se interrumpe a finales de año porque ese país “no lo necesita”.
  • El anuncio se hizo en una entrevista telefónica con Fox News, durante la jornada de las elecciones de medio mandato.
  • Trump atribuyó la idea a Netanyahu y criticó al candidato demócrata Abdul El-Sayed por oponerse a la ayuda incondicional.
  • El memorando vigente, firmado en 2016, prevé 3.800 millones de dólares anuales entre 2019 y 2028.
  • Yair Golán y Gadi Eisenkot, de la oposición israelí, cuestionaron a Netanyahu y advirtieron por la seguridad del país.
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